Fernández Flórez, Wenceslao
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Biografía GER
Novelista por vocación y periodista por profesión "mal de su grado".Biografía. N. en La Coruña, en 1886 ó 1885 (siempre mantuvo su edad como un secreto profesional). Se sabe que cursó los primeros estudios en el colegio de Mr. Dequilt y que, siendo aún niño, compuso bastantes versos sentimentales y una novela de caballerías. El periódico La Mañana le publica unos versos y le ofrece el puesto de reportero, que desempeña durante seis meses, con lo que entra en el periodismo, para ganarse la vida y del que no se desvincula del todo casi hasta su muerte (Madrid, 29 abr. 1964). Pasa por numerosos diarios, desde Tierra gallega, la dirección del Diario Ferrolano, a los 18 años, y el Noroeste, hasta la Ilustración Española, El Imparcial y A B C, simultaneando este trabajo con múltiples colaboraciones en diversas revistas. Pero su vocación era la novela.Evolución literaria. Es interesante la evolución literaria del autor: del adiestramiento versificatorio a la horma periodística, y de ahí a la novela, etapas todas ellas necesarias para el escritor, como él mismo decía. Como periodista es ágil, ingenioso y de humor agudo. Escribe con claridad, busca los rasgos peculiares y ángulos ocultos del suceso, y es fácil encontrar en sus artículos un germen novelesco o de fantasía. Pero hay en él un fondo de insatisfacción, que le hace tomar una posición ante la vida, buscando en un humorismo escéptico y mordaz un sentido a la realidad. Acotaciones de un oyente es de lo más intencionado e incisivo que se ha escrito en periódicos (en A B C, desde 1917); fueron un eficaz corrosivo contra la farsa. En el humor está la clave y la constante de F. F., humor que analiza teóricamente, en su discurso de ingreso en la Real Academia (leído en 1945). Arrancando de una estética romántica, admite tres posloras ante la vida: la cólera, la tristeza y la burla; matizada ésta a través del chiste, el sarcasmo, la ironía y el humor. El humor es comprensivo, con ternura, esperanzado v lleno de fantasía; va "del brazo de la vida", con tina sonrisa melancólica. Deforma la realidad, pero es profundo, nunca estridente y siempre elegante. En el fondo "nada hay. más serio que el humor", el cual exige siempre madurez en el escritor y en la literatura, temperamento y predisposición; y no debe confundirse con lo satírico, lo cómico y lo festivo.El novelista. La crítica no acogió favorablemente las novelas de F. F. Quienes no le niegan facultad de construcción y ensamblaje, le inculpan de personajes deshumanizados y de ideología demoledora. Francamente, sus novelas tienen una técnica particular y, excepto Volvoreta. son una serie de cuadros superpuestos, sin unidad visible. Su prosa es ágil, incisiva y sugestiva. En sus novelas hay que distinguir una primera época, realista y apuntando al naturalismo (v.), como reacción contra el artificio y la fantasía en la novela. Hacia los primeros años de la posguerra inicia una etapa de denuncia social contra todas las lacras del momento nacional, por los más diversos procedimientos. La fantasía juega ahora un gran papel, y mezcla el humorismo negativo con el rasgo caricaturesco e ingenioso. En su obra se funde lo costumbrista con lo lírico, lo festivo y lo humorístico con lo ideológico; y, en sus primeras novelas, el realismo de la vida provinciana se une al sentimiento del paisaje y de la naturaleza gallega. La procesión de los días (1914) es una muestra de naturalismo suave, con un tema erótico dramático, teñido de lirismo y de sátira contra el "provincianismo ñoño" de la época. Al año siguiente publica Luz de luna, donde presenta un hombre que sufre las consecuencias de su inadaptación a la picaresca social. En La familia Gomar (1925) plantea el problema de un matrimonio cuya existencia se consume sin compensaciones ni satisfacción moral.Volvoreta (1917) es, quizá, la mejor novela de este autor; sin duda, la más clásica de estructura, sobre los moldes de Stendhal (v.). Fue premiada por el Círculo de Bellas Artes, cuyo jurado estaba compuesto por Emilia Pardo Bazán, Ortega y Gasset y Pérez de Ayala. Novela de tesis, psicológica, con acción central y entretenida, donde vemos el proceso de degradación insensible de una aldeana ingenua, y la repercusión en el protagonista, Sergio. También fue premiada, por la Real Academia Española, Las gafas del diablo (1918), que con Los que izo fuimos u la guerra (1930) y con Ha entrado un ladrón (1920) cierran el ciclo realista de F. F.Con El secreto de Barba Azul (1923) comienza su época idealista, fantástica y humorística. En esta novela, de pensamiento denso, y de matices desconsoladores, se desarticula la trama argumental. Los tintes negros de las pasiones vienen contrarrestadas por la comicidad. Al año siguiente se publican Visiones de neurastenia, interesantes crónicas, en primera persona, llenas de humor y caricaturas. Un grupo de novelas cortas -Huellas de luz (1924), Unos pasos de mujer (1924) y La casa de la lluvia (1925)- sirven para un despliegue de aciertos descriptivos de ambientes y caracteres densos y mediocres. Tras Relato inmoral (1928) y algunas otras de menor interés, surge su novela más elogiada, Las siete columnas (1926), fábula a primera vista irreverente, por admitir como base del edificio social y de la civilización a los siete pecados capitales, pero que también admite una interpretación positiva, desde el punto de vista del ermitaño Acracio. Muy interesante es Fantasmas (1930), seis estampas inconexas pero muy amenas. El malvado Carabel (1931) es una de las novelas importantes del autor, en el que éste muestra un proceso psíquico muy curioso. Fue llevada al cine, igual que algunas otras suyas. Pero la obra favorita de F. F. es El bosque animado (1943), en que se agita un mundo entre imaginario y real, con densidad poética y casi sin argumento. Es, en frase de Marañón, "la solemne tragedia de la vida" que tiene como protagonista el campo gallego. "Ternura y melancolía, simbolismo galaico, alegoría universal y crítica social son sus notas dominantes", dice Entrambasaguas. No olvidemos, entre sus muchas obras, Las aventuras de Rogelio Amaral (1933), prototipo de caballero español, y Una isla en el izar Rojo (1939), crónica del Madrid revolucionario. Sus últimas producciones no superan las anteriores, ni El sistema Pelegrín (1949), ni Aventuras del caballero Florestán del Palier (1960).En conjunto, he aquí una obra muy vasta, con unidad tonal e ingredientes tan dispares como un lirismo suave y la sátira corrosiva del creador de un mundo humorístico, muy complejo y original.C. HERNÁNDEZ ALONSO.
BIBL.: W. FERNÁNDEZ FLÓREZ., Obras completas, 6 vol., Madrid 1944; iD, El hurnor en la literatura española, Madrid 1945; J. ARRARÁs, Fernández Flórez, el periodista, el novelista y el hombre de humor, en "Cuadernos de Literaturas 111,7 (1948); 1. ENTRAMBASAGUAS, Fernández Flórez en el "Bosque anirzadon de su humorismo, "Cuadernos de Literaturas; C. FERNÁNDEZ CUENCA, Fernández Flórez y el cine, ib.; C. CONSIGLIO, Wenceslao Fernández Flórez como delinidor de su hurnorisnto, en ib.; E. G. DE NORA, La novela española contemporánea, t. II, Madrid 1962.
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