Farmacología MEDICINA
Categoria:
Medicina
Concepto. Para definir el término F., tenemos que desglosarlo previamente en dos partes, ambas de gran importancia, que son el término F. propiamente dicho y el término terapéutica (v.). El primero es considerado como ciencia, ya que se ocupa del estudio de los medicamentos desde todos los puntos de vista: químico, físico, su obtención, su actividad dentro y fuera del organismo vivo, su actividad tóxica, su manera de aplicarlo, etc.; mientras que el segundo está considerado como la técnica y el arte de curar y la manera de aplicar los medicamentos por cada médico en particular, es, pues, un arte, que de día en día se va rigiendo por leyes más exactas, y en este sentido tiende a hacerse también ciencia. Cuando se dice que se hace terapéutica, se entiende la aplicación de los medicamentos, y por ello en la mayor parte de las ocasiones está en manos del médici, pero también en muchas otras, y sobre todo hoy día, con la gran divulgación de la Medicina, está en manos de profanos. Podemos, pues definir la F., como un término relativamente moderno, que trata del estudio de los medicamentos, mientras que la terapéutica es un término antiguo, que etimológicamente deriva del griego terapeya (remedio, curación) y que es la forma o manera de curar o remediar una enfermedad.Clasificación. La F. considerada como ciencia en todos los estudios médicos es cada día más compleja debido a los nuevos capítulos que la van anexionando; dude un punto de vista didáctico la clasificamos en las siguientes partes o tratados: farmacognosia, destinada al estudio físico-químico y origen de los medicamentos; farmacodinamia, que estudia el comportamiento de los medicamentos en el interior del organismo, su manera de absorberse, actuar, etc.; farmacotoxia, también llamada toxicología que se ocupa de las manifestaciones tóxicas producidas por los medicamentos y su manera de tratarlas; farmacoterapia, que estudia la forma medicamentosa, su aplicación, etc.; F. pura, que estudia los medicamentos de una manera experimental, por esta causa se llama también F. experimental; F. aplicada, que estudia los medicamentos en relación directa con la clínica, es decir, con el enfermo. Finalmente y en la actualidad va adquiriendo contextura la llamada F. molecular, que puede considerarse como una parte de la F. experimental destinada al estudio más preciso del mecanismo de acción, a las relaciones existentes entre la molécula inerte o medicamentosa y la molécula viviente o biológica también llamada receptor y que todo el conjunto recibe el nombre de interacción.Recuerdo histórico. El conocimiento más o menos exacto de la historia de la F. nos haría hacer una revisión lo más completa posible de la Historia de la Medicina, porque la F. sigue los pasos de la medicina, ya que forma una parte importante e imprescindible de la misma, pues siempre ha existido en el médico el deseo de curar o aliviar a sus semejantes. La primera época de la terapéutica se caracterizó por ser totalmente empírica, empirismo que casi ha llegado hasta nuestros días; pero podemos decir que ya en la Edad Antigua florecieron los diferentes Imperios griego, egipcio, romano, etc., y que en ellos sobresalieron Hipócrates, Galeno, etc. La Medicina y la terapéutica decayeron, como todas las demás ciencias, durante la Edad Media; sin embargo, podemos citar como hechos notables la presencia de la Escuela de Montpellier en Francia, la invasión árabe en España, extenso periodo que se prolongó hasta toda la Edad Moderna en el que el ejercicio médico estuvo influenciado por tres escuelas: alopática, homeopática y escodismo, con las características propias de las mismas. La Edad Contemporánea es la que le ha prestado verdaderos auxilios a la F. que la ha transformado en verdadera ciencia, y aunque existen auténticas lagunas en su desarrollo, éstas se van rellenando paulatinamente por la continua investigación. Quizá uno de los capítulos que más haya que resaltar en estos últimos tiempos es el de la quimioterapia (v.).Importancia actual. Con la profesión médica nace su importancia, pues el médico emplea los medicamentos con el fin de curar, aliviar e incluso prevenir las enfermedades. Pero lo más importante radica en que la F. es necesario considerarla en la actualidad como una ciencia de vanguardia cuya importancia podemos resumirla en los siguientes hechos: 1. Los grandes descubrimientos en el terreno de la quimioterapia (v.), los cuales han contribuido en grado sumo, no sólo a la curación de gran cantidad de enfermedades infecciosas, sino también al progreso de la terapéutica quirúrgica en todos los aspectos. 2. Los grandes descubrimientos en el terreno de la psicofarmacología (v.), medicamentos que cada vez con más potencia van sirviendo para aliviar enfermedades que prácticamente se consideran incurables, y que tal vez tardando poco tiempo se transformen en curables. 3. El cambio brusco que como tal ciencia ha sufrido la F. experimental, ya que el especialista se está transformando en un verdadero profesional, destinado a la síntesis de cuerpos nuevos. 4. Porque en aquellas ocasiones en que la investigación parece estancarse, existe la unión de investigadores a escala internacional con directrices marcadas, como ocurre en el hallazgo de la quimioterapia curativa de la enfermedad cancerosa (v. CÁNCER). 5. En conjunto la F. con la investigación intensa tiende a ser un verdadero tratado de Fisiología medicamentosa.Todo lo que acabamos de enumerar como importante y que le ha posibilitado avanzar en el terreno científico es fruto de la unión, del trabajo en equipo y del aporte proporcionado por otras ciencias entre las que cabe destacar la Bacteriología, Fisiología, Química, etc. Finalmente, la ayuda es necesario hacerla recaer en la creación de verdaderos centros de investigación, institutos, laboratorios, departamentos, etc., que tengan científicos bien preparados y dotados de gran amor y cariño a la F. y a la Medicina.J. PEDBAZ DE CABO.
BIBL.: M. LITTER, Farmacología, 3 ed. Buenos Aires 1965; E. ARIENS, Molecular Pharmacology, 1, 1964; H. SCHMITT, Éléments de Pharmacologie, 3 ed. 1965, 513.
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