Falsificación Artistica ARTE
Categoria:
Arte
En Bellas Artes se entiende por f. a. al hecho de hacer pasar por auténtica una obra que no lo es. Se distinguen dos tipos de f. a.: a) la copia, reproducción o imitación que intenta pasar como original; b) la pieza en la que se han plagiado una serie de elementos o características para que pueda atribuirse a una determinada cultura, época o autor. En sí, cualquiera de estas creaciones es genuina, sólo la intencionalidad del producto y su puesta en circulación le da el sentido de f. La f. a. está condicionada a la ley económica de la demanda y la oferta y al gusto de una época determinada. En la antigüedad, cuando no existía el coleccionismo, la f. se daba por el fraude en la materia (Plinio menciona la existencia de tratados didácticos para fabricar joyas falsas). La Roma del coleccionismo, el Renacimiento, el s. xviii por su comercio y la actualidad son las épocas de mayor número de obras falsificadas. En todo momento han existido dos clases de f. a.: contemporáneas a los originales y posteriores. Las primeras suelen alcanzar, debido a una extraña desvirtuación del coleccionismo, precios más altos que los originales e indiscutiblemente tienen un alto valor histórico (paradójicamente hay piezas originales que se ofrecen como falsas). En la actualidad la f. a. va dirigida: al turista y a los amantes ingenuos de obras de arte; a los museos y a los coleccionistas expertos. La calidad depende del cliente (hay falsificaciones de auténtico valor artístico).El proceso de la f. a. es complejo y no existen métodos sino criterios empíricos. Todo buen falsificador debe: 1) conocer a fondo el original y aplicar en sus creaciones técnicas, métodos y materiales adecuados al momento histórico; 2) lograr la total ambientación de esos productos. Ante las dificultades el falsificador vence los obstáculos empleando, a veces, materiales realmente "auténticos", proporcionándoles el envejecimiento y el aspecto adecuado con ayuda de alguna ciencia técnica. Un profundo estudio científico y los análisis de laboratorio ayudan a desenmascarar la falsedad, más difícil de distinguir cuanto más se aproxima al original o cuando se han empleado elementos idénticos o coetáneos. El falsificador, indiscutiblemente, es un artista. En ocasiones, el empleo maquinal de las técnicas, su propio espíritu creador o su vanidad acaban por delatarlo. Los enemigos de toda f. a. son, junto con el estudio histórico y científico, los análisis de laboratorio, rayos X, ultravioletas, espectografías... y los avances en el campo de la física y de la química.Existen falsificaciones rodeadas de toda una publicidad internacional, sin embargo, más que una obra determinada son famosos toda una serie de artistas o de familias dedicadas a la creación y comercialización de estas "obras de arte". En España son célebres las cerámicas argáricas (edad del Bronce) fabricadas en Totana. "El relojero de Yecla" esculpió obras ibéricas "procedentes del Cerro de los Santos". El Louvre compró la tiara de Saitafernes "extraída de una tumba escita", obra de un orfebre ruso contemporáneo. El sarcófago de Cerveteri que se exhibió en el Museo Británico como obra etrusca del s. v a. C., fue realizado por la famosa familia de P. Pinelli. Prototipo de artista falsificador es el italiano Alceo Dossena (m. 1937) cuyas creaciones "clásicas" fueron compradas por museos de Boston, Cleveland y Nueva York. "El Amor Durmiente" de Miguel Ángel se vendió como escultura clásica. Famoso intermediario en "obras de arte gótico" fue J. Demotte con toda una organización de expertos falsificadores. Quizá las antigüedades clásicas, las monedas y la pintura de todos los tiempos sean las piezas más falsificadas, Durero, Rembrandt, Vermeer, Van Gogh, De Chirico, Picasso, etc., son firmas que han sido, son y serán falsificadas. En EE. UU. existen más de 5.000 "Corots" cuando la obra del pintor no llega a 3.000. En realidad, cualquier obra’ de arte u objeto artístico o antiguo se falsificará para satisfacer el deseo de un posible cliente.VICENTE VIÑAS.
BIBL.: F. ARNAU, El arte de lalsifi¿ar el arte, Barcelona 1961; P. EUDEL, La falsificación de antigüedades y objetos de arte, Buenos Aires 1947; BRANDI y orRos, Falsificazione, en Enciclopedia Universale dell’Arte, V,312-330; VAYSON DE PRADENNE, Les fraudes en archéologie préhistorique, París 1932.
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