Extremadura. Prehistoria y Arqueologia. HIST.
Categoria:
Historia
Situada al O de España, su evolución cultural sigue paralela a la zona meridional portuguesa, recibiendo influjos de la Meseta.Paleolítico. Su estudio se halla muy poco desarrollado a pesar de los trabajos accidentales realizados por Breuil, quien situó una serie de hallazgos esporádicos e imprecisos al aire libre, correspondientes al Paleolítico inferior y medio. En la provincia de Cáceres existen los yacimientos, mencionados por Breuil, de Alia (sierra de Guadalupe), valle de Alagón (cerca de Granadilla), Casa de Monte y valle del río Alburrel (Valencia de Alcántara). En Badajoz se ha localizado chelense y musteriense de tipos pequeños en las terrazas del Zújar (Peñalsordo), musteriense en Almorchón-Helechal, y achelense y musteriense en Tamurejo-Baterno. Son importantes los yacimientos de Fuenlabrada de los Montes (Badajoz) y de Alange. Debe considerarse como dudoso el Paleolítico inferior de Muro de Helechosa, el chelense de Mérida, el musteriense de tipos pequeños de Calamonte-San Serván, y el chelenseachelense de Alburquerque-Codosera. El Paleolítico superior extremeño es sensiblemente desconocido, aunque debe estar relacionado con la zona de Toledo y, por otra parte, con el Alentejo portugués. Igualmente puede decirse del Mesolítico, totalmente desconocido.Arte cuaternario. Está representado en la cueva cacereña de Maltravieso por unas 30 manos, más o menos mutiladas y en negativo, puntos, tectiformes, trianguliformes, serpentiformes y una cabeza de cérvido, pintados en rojo vivo. A las manos se superponen alineaciones de puntos negruzcos. Es un conjunto pobre, pero interesante como punto de unión del Cantábrico, del centro y del sur. Las manos se consideran como auriñacienses o perigordienses, y los puntos del perigordiense avanzado, formando el conjunto un grupo uniforme.Neolítico. El Neolítico extremeño es totalmente problemático y dudoso, formando con sus yacimientos en cuevas un núcleo cultural ligado con Segovia y Salamanca, que comienza probablemente en un momento predolménico, perdurando con el megalitismo. Se han considerado yacimientos típicos la cueva del Conejal (Cáceres) y la del Boquique (Plasencia). La primera entregó, confusamente, microlitos, láminas de sílex, puntas de flecha de base cóncava y cerámica de relieves con incisiones. El complejo del Boquique hizo famosa su cerámica con la técnica del punto y raya (que perdura hasta el Bronce final), impresiones digitales, unguiculares, cordones, percutores líticos, paletas de pizarra, etc.Pintura rupestre esquemática. Las representaciones son avanzadas sin que haya pervivencia de pintura antigua, y existen abundantes superposiciones. La pintura de cronología más tardía aparece entre las cuencas del Zújar y el Matachel; se representan carros y armas (Buitres de Peñalsordo), escudos y un casco (Majadilla de Puerto Alonzo, Cabeza de Buey), que corresponderían al Bronce final. Los temas predominantes son las placas, los tectiformes y los ídolos, sin que existan representaciones de escenas. Pueden distinguirse dos círculos, uno al S del Guadiana y otro al N y en Badajoz.Megalitismo. Es la época prehistórica mejor conocida de E. De un Epipaleolítico prolongado se pasaría directamente a culturas con el rito del enterramiento colectivo en dolmen, perdurando hasta loss del Bronce final. Aparecen con gran variedad tipológica cistas megalíticas, sepulcros de corredor, galerías cubiertas y tholoi. Son famosos el dolmen de Garrovillas, el tholos de la Granja de Toniñuelo con pintura esquemática, el de la Pizarrilla (Jerez de los Caballeros), el de la Granja de Céspedes (Badajoz), el denso grupo de Valencia de Alcántara y otros publicados por M. Almagro. Los dólmenes extremeños participan del conjunto occidental peninsular, caracterizándose por sus estructuras simples, generalmente monumentales. Los tholoi, escasos, son técnicamente imperfectos y se relacionarían con los grupos del Algarve, Guadiana y desembocadura del Tajo (v. METALES, EDAD DE LOS; MEGALÍTICOS, MONUMENTOS).Bronce final. Está representado principalmente por las estelas funerarias decoradas, estudiadas por M. Almagro. En ellas están grabados los ajuares funerarios pertenecientes invariablemente a guerreros, y resulta verdaderamente problemático el tipo de sepulturas a que pertenecen. Entre las representaciones grabadas aparecen ídolos y figuras esquemáticas antropomorfas, espadas de tipología micénica y europea, cuchillos-machetes mediterráneos, escudos redondos con escotadura en V o sin ella, de origen mediterráneo, cascos, alabardas, lanzas, arcos y flechas, escoplos, gubias, broches, fíbulas de arco acodado, supuestos espejos y carros de cuatro y de dos ruedas. M. Almagro las ha dividido en dos tipos. El tipo 1 se extiende por el Alentejo, con figuraciones de armas de tradición del Bronce 11 y con ídolo ancoriforme (I A), o sin él (1 B). Estas estelas corresponderían a tapas de fosas de inhumación con una cronología entre el 1000 y el 800 a. C. El tipo II se dispersa ampliamente por el suroeste, con representaciones de armas y adornos del Bronce III, correspondiendo al tipo II A las que muestran objetos, y al II B las que representan estilizaciones humanas y carros. Este tipo II sería una representación del enterramiento y estarían tendidas o clavadas sobre la tumba. Su cronología iría desde el 800 al 400 a. C.Púnico. Entre los hallazgos púnicos más trascendentales de la Península destaca el de Aliseda, v. (Cáceres), correspondiente, al parecer, al ajuar de una rica tumba de una necrópolis de incineración; consta de un cinturón de oro con granulado y rica decoración de escenas y vegetal derivada de prototipos mesopotámicos y egipcios, dos pulseras con calados, dos arracadas, una diadema, tres collares con glandes y estuches de amuletos, anillos basculantes, sortijas, una pátera, todo ello de oro, una pieza de plata consistente en un braserillo con asas de manos y un oinochoe con jeroglíficos egipcios de vidrio. Su cronología va desde el s. vii al v a. C., y su relación con Tartesos y con Oriente es clara.Indoeuropeizaeión. Con la aparición de las primeras fuentes escritas, en E. se sitúan las tribus lusitanas, de cultura iberizante de influencia meridional, aunque el pueblo tenga raíces indígenas e indoeuropeas. Cáceres pertenece a la cultura denominada de los Verracos por la presencia de estas esculturas animalísticas. El habitat se sitúa en castros fortificados, y las necrópolis de incineración deben tener alguna relación con las estelas anteriormente mencionadas.Roma. Con la romanización, E. se cubre de vías, de las que se conocen la de Olisipo (Lisboa) a Emerita (Mérida), la de la Plata que atraviesa la región N-S, la de Emerita a Toletum, la de Emerita a Salacia, y la de Norva (Cáceres) a Conimbriga (Coimbra) que atravesaba el Tajo por el puente de Alcántara. Los puentes de E. son los más importantes de la Península. El de Mérida, de 792 m., es probablemente de la época de Augusto. El de Alcántara, el más espectacular, atraviesa el Tajo a una altura de 48 m., y está confirmada su fecha de construcción (104 d. C.) por una lápida colocada en el arco honorífico central en honor de Trajano. Otros puentes son el del Albarregas (Mérida), el del Aljucén, el de Alconétar, el del Almonte, el de Caparra y el de Segura. Entre los campamentos, existe a 2 Km. al N de Cáceres el que parece corresponder a la Colonia Norva Caesarea, fundada por César en el campamento de Metello. Entre las fortificaciones se conocen algunos lienzos de las murallas de Cáceres y los dos recintos de las de Mérida. El acueducto de Mérida todavía conserva una serie de arcos; el pantano de Proserpina, que alimentaba a la ciudad, tiene un dique semielipsoidal de 427 m. de longitud; de las cisternas de Mérida, la más famosa es la existente en el Conventual.La ciudad de Mérida (v.), Colonia Augusta Emerita, fue fundada por Augusto el 25 a. C. para los emeritos, veteranos de la guerra cantábrica, como capital de Lusitania, siendo una de las más importantes ciudades hispanas, como lo confirma la magnificencia de sus monumentos, con una población abigarrada. Entre sus templos, destacan el de la Concordia de los Augustos, de Serapis, Mitra, Marte y Diana, de los que se conserva algún vestigio. El teatro es el más importante de España por su calidad y por su conservación, con un diámetro de 84 m.; se terminó el 18 a. C. y se reconstruyó en época de Trajano y Adriano. El anfiteatro de Mérida, construido con Augusto el 8 a. C., tiene un eje mayor de 126,30 m. El circo tiene una longitud de 422 m. Existen restos de tres termas, aunque no tan perfectamente conservadas como las de Castrum Colubri (Alange). Además del arco honorífico de Alcántara está el de Caparra, ejemplar único por su forma de templete. Mérida presenta una riqueza excepcional de época romana en esculturas, sarcófagos, pinturas murales, mosaicos y toda clase de artes, que prosiguen en la época romano-cristiana (v.) con monumentos como la basílica, las necrópolis, etc.V. t.: MÉRIDA 111; ALISEDA, TESORO DE.M. PELLICER CATALÁN.
BIBL.: HE I-II; P, BOSCH GIMPERA, Etnología de la Península Ibérica, Barcelona 1932; R. MÉLIDA, Católogo monumental de España. Prov. de Cáceres y Prov. de Badajoz, 1914-16; A. A. MENDES CORRÉA, A Lusitánia prerromana, Barcelona 1930; M. ALMAGRO, Las pinturas rupestres cuaternarias de la cueva de Maltravieso en Cáceres, Madrid 1960; íD, Megalitos de Extremadura, "Mem. Exc. en España", 3 y 4, Madrid 1962; íD, Las estelas decoradas del Sudoeste Peninsular, Madrid 1966; íD, Guía de Merida, Mérida 1957; H. BREUIL, Les peintures rupestres schématiques de la Péninsule Ibérique, II, Lagny 1935.
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