Extremadura. Lingüística.
Categoria:
Cultura
El habla viva de E. es considerada por todos los estudiosos como habla de tránsito. E. es una especie de plataforma lingüística en donde convergen una serie de influencias de otras hablas peninsulares.División lingüística. Desde el punto de vista de su lengua, hay varias zonas bien caracterizadas. La primera, una estrecha franja que la recorre de norte a sur, junto a la frontera portuguesa, en donde se utiliza el portugués o un habla híbrida hispanoportuguesa (v. PORTUGAL VIII). Las poblaciones más importantes de esta zona son: al norte de la provincia de Cáceres, San Martín de Trevejo, Eljas y Valverde del Fresno; al sur, el pueblo de Cedillo y las pequeñas aldeas de El Pino, La Aceña, Las Huertas y otras, en la llamada campiña de Valencia de Alcántara. En la provincia de Badajoz, el pueblo de La Codosera y las aldeas de La Vega y La Rabaza al norte, y el de Olivenza, en la mitad sur de la misma provincia.En la segunda zona, de marcadísima influencia leonesa (v. LEóN [REGIóN] vil), destacan los pueblos de la comarca hurdana, la de lenguaje más típico y anquilosado de E. Esta influencia leonesa, patente a todo lo largo y lo ancho de la provincia de Cáceres y que se mantiene viva en las hablas particulares de muchos pueblos de la provincia de Badajoz y llega incluso hasta algunos pueblos del país del Andévalo, en la provincia de Huelva, se desvanece considerablemente en el centro geográfico de la provincia de Cáceres. La influencia leonesa tiene espléndida realidad en el folklore de toda la Alta Extremadura y en los pueblos situados al Oeste de la que fue, antiguamente, la famosa Calzada de la Plata.La tercera zona la constituyen los pueblos de las dos provincias extremeñas situados en los límites con las provincias de Toledo y Ciudad Real, e incluso por otros pueblos del interior de E., formando una especie de triángulo cuyo vértice central estaría situado en Logrosán, y el inferior en Cabeza del Buey. Esta zona está bastante castellanizada (V. CASTELLANA, LENGUA Y LITERATURA I).La cuarta zona recibe la influencia del habla andaluza y se extiende desde la población de Valencia de Alcántara, en Cáceres, hasta el límite de la provincia de Badajoz con Andalucía (v. ANDALUCÍA v). La influencia andaluza es tal, en la parte sur de esta última provincia, que se pueden apreciar perfectamente una serie de áreas de fenómenos lingüísticos y tendencias léxicas, que engloban las hablas de los pueblos de Badajoz con los andaluces de Huelva, sobre todo en los situados en las dos vertientes de Sierra Morena, que forman una unidad léxico-folklórica de gran importancia; asimismo los de Badajoz con los pueblos del noroeste de la provincia de Sevilla y los de Badajoz con los pueblos limítrofes de la provincia de Córdoba, concretamente con los del partido judicial de Hinojosa del Duque y los de Fuente Ovejuna.Destacaremos, por último, el habla de dos pueblos que tienen la mayor importancia para conocer la diversidad lingüística de esta región. Nos referimos a los de Malpartida y Herrera de Alcántara, ambos en la provincia de Cáceres. El habla viva del primero se conoce con el nombre de el chivato, rica en arcaísmos, y en la que se conservan y diferencian los sonidos z y z entre otros. El habla del segundo, aún sin estudiar, el f errereño, según los naturales del lugar, es de gran importancia, como típica lengua familiar en una población bilingüe, que evoluciona muy particularmente.Fenómenos lingüísticos. El vocalismo del extremeño participa de las influencias leonesas, andaluzas y castellanas. Así, es frecuente en el habla de Cáceres encontrar el cierre de las vocales palatales en posición final como en el leonés oriental, e incluso al principio y en medio de la palabra, por una vulgarización del lenguaje, normal en el hablante extremeño. En los pueblos de Badajoz en donde se da la influencia andaluza, aparecen las vocales abiertas a final de palabra y delante de la s aspirada. El vocalismo de la zona extremeña influido por Castilla mantiene el vocalismo castellano en todos sus usos.E. es zona de aspiración de la f-inicial, aunque existen pueblos en donde la f-inicial aparece conservada por influencia del portugués, como ocurre en Eljas, San Martín de Trevejo, Valverde del Fresno, Cedillo, Herrera de Alcántara. Se conserva la f-inicial en palabras aisladas, en las hablas de Membrio, Valencia de Alcántara, Salorino y San Vicente de Alcántara. La aspiración de la f-inicial se extiende hoy a todos los pueblos de E., aspiración sorda, aunque no faltan poblaciones en donde la aspiración es sonora. Zamora Vicente recogió la aspiración sonora en el habla de Mérida y pueblos cercanos a éste; nosotros la hemos atestiguado en varios lugares de Las Hurdes, en San Vicente de Alcántara y en Alburquerque. Existe, a su vez, en todos estos pueblos mencionados una aspiración ligeramente nasalizada, que surge, creemos, a partir de la relajación de la aspiración sonora. La aspiración de la f-inicial en E. llega a confundirse con la pronunciación de la j (x) castellanaLa aspiración de la s final de sílaba o de palabra es normal en el habla de toda E., en donde esta aspiración tiene tres soluciones: la primera, la aspiración sorda, que se registra principalmente en Cáceres, coexistiendo con las otras dos: la sonora y la nasalizada. En Badajoz es la sonora la única aspiración existente, aunque de manera muy aislada se da la nasalizada. En el habla de las clases sociales populares de E., principalmente en la provincia de Badajoz, los grupos formados por la s final de sílaba más un sonido bilabial o labiodental se transforman en ambos casos en un sonido f bilabial. Se aspira, igualmente, en el habla extremeña la z final de sílaba o de palabra. En todas estas transformaciones y variaciones, se vincula el habla extremeña a la andaluza, en donde la aspiración de s final en contacto con una consonante siguiente alcanza una gama de posibilidades verdaderamente exhaustiva. En toda E. aparecen conservadas, por arcaísmo, la z y z sonora, así como la articulación sorda c. Estos sonidos señalados se dan en el noroeste y suroeste de la provincia de Cáceres, principalmente; también en los pueblos españoles de habla portuguesa y en una amplia zona central, en la provincia de Cáceres, situada entre los pueblos de Coria, Garrovilla y Malpartida de Plasencia. E. es yeísta, aunque en la provincia de Cáceres existan lugares en donde aparecen la 11 (palatal) y la semipalatal. Es necesario añadir que en algunos pueblos de Cáceres, como Brozas, Alcántara, Garrovillas, Torrejoncillo, es frecuente que los hablantes mayores de 50 años distingan perfectamente la 11 de la y, mientras que los menores de tal edad son yeístas. Las zonas yeístas de E. articulan dicho sonido de maneras muy diferentes. Existe la articulación rehilada en el habla de Mérida y en gran parte de la provincia de Badajoz; en el resto, se da la articulación mediopalatal; dándose al sur de la provincia de Badajoz la articulación ensordecida, señalada por Navarro Tomás para algunos lugares de Andalucía. Hay restos de la 11 lateral en Albalá (Cáceres).Aparecen en el extremeño una serie de fenómenos fonéticos-léxicos que son característicos del leonés oriental, como la conservación de la g, j iniciales, seguidas de vocales palatales; la palatalización de la s inicial, la conservación del grupo consonántico -mb-, la evolución pl-, cl-, fl- en pr-, cr-, fr-, respectivamente, y la epéntesis de la f en las terminaciones. Por influencia andaluza, hay pérdida de r final en los infinitivos de los verbos, o se cambia, en este mismo caso, la r final por 1. Hay pérdida de la d intervocálica. El ceceo aparece muy esporádicamente en el habla de Cáceres, mientras que el seseo se da en el habla de la provincia de Badajoz. La s es articulada en la provincia de Cáceres como en Castilla, siendo de articulación coronal la pronunciada en Badajoz. Hemos de tener en cuenta, por último, como norma general para comprender y valorar el habla extremeña, que ésta es muy arcaica en su léxico y en su estructura sintáctica, así como en su fonética, y enormemente interesante en su entonación y muy rica en el uso del diminutivo, en el que se pueden encontrar las formas características leonesas, andaluzas y castellanas.F. DURÁN GRANDE.
Entre los escritores más destacados en dialecto extremeño hay que citar al poeta Gabriel y Galán (v.). BIBL.: A. ZAMORA VICENTE, Dialectología española, Madrid 1960; V. GARCÍA DE DIEGO, Manual de Dialectología española, Madrid 1959; M. ALVAR LóPEZ, Textos hispánicos dialectales, "Rev. de Filología Española" Anejo LXXIII, Madrid 1960; M. J. CANELLADA, Notas de entonación extremeña, "Rev. de Filología Española" Madrid 1941; A. ZAMORA VICENTE, El habla de Mérida y sus cercanías, "Rev. de Filología Española", Anejo XXIX, Madrid 1943; A. M. ESPINOSA, Arcaísmos dialectales. La conservación de s y z sonoras en Cáceres y Salamanca, "Rev. de Filología Española", Anejo XXIX, Madrid 1935.
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