Europeísmo.concepto. POLÍTICA
Categoria:
Política
Ortega y Gasset entiende por e. "el conjunto de normas selectas para la conducta humana que la historia universal ha ido decantando como un poso de oro" (Los momentos supremos. España entre las naciones, "El Sol" 17 nov. 1918).El e. se basa en la identificación de Europa con u concepto civilizador, con una propia concepción del mundo y de la vida, con una mentalidad común aunque con numerosas diferencias regionales resultantes de 1 aportación de tres elementos: "Europa es la síntesis d la cultura griega -la razón-, del Derecho romano -e1 orden- y del cristianismo -la dignidad de la persona humana- Estos tres pilares fundamentan el firme edificio europeo caracterizado esencialmente por la idea de hombre y la consiguiente de libertad" (J. Martín Ra mírez, La idea de Europa en la Historia, "Nuestro Tiem po" 1969, 181-182). Christopher Dawson añade un cuarto: el legado político de los pueblos germanos que solu cionaron el principal problema de la convivencia ciudadana, las relaciones entre sociedad y poder, hallando uná fórmula de equilibrio entre ambos.Decimos que Europa se caracteriza esencialmente por la aportación de las ideas de hombre (v.) y libertad (v.). La idea de persona (v.) humana es producto esencial y estímulo constante de la conciencia europea e impregna toda su cultura y educación; más aún, "sólo en la cultura europea el hombre adquiere auténtica conciencia de sí mismo" (J. Uscatescu, El problema de Europa, Madrid 1949), gracias a la influencia del cristianismo (v.) que presenta a la persona humana como centro del mundo, en cuanto que el sentido y destino del hombre se manifiesta en la persona de Cristo. Europa lega al mundo igualmente la idea suprema de libertad, en su más alta acepción, es decir, como norma ética reguladora de la vida humana, de sus derechos y deberes del bien y la justicia, del orden y la autoridad.El paralelismo histórico y cultural de Europa es patente. Mario Bastianetto demuestra que no existe fenómeno de relieve que no se verifique en todo lugar. y en líneas generales contemporáneamente. Los pueblos europeos "tienen una fisonomía común, un aire de familia-, una unión bien visible a cualquiera que haya profundizado en su historia general", hacía notar hace ya siglo y medio el escritor ruso Petr lakovlevic Ciaadáev (Lettere f ilosof fiche, 1826). Igual podríamos afirmar respecto a su evolución cultural: escolástica, renacimiento, barroco, ilustración..., fueron generales a toda Europa.La coherencia de la cultura europea, como fondo común de ideales, costumbres y modo de vida, su civilización unitaria, personalista y antropocéntrica, es un hecho que resulta aún más obvio visto desde fuera, con la perspectiva de la distancia. "Sólo se necesita salir de Europa en cualquier dirección -dice Istuan Deák- para sentir la realidad de su homogeneidad cultural... y el mismo europeo, aunque su patriotismo pueda oscurecerle su pertenencia a esta más amplia familia cultural, está llamado a darse cuenta de ello por una multitud de caminos" (Europea" Civilisation, en Enciclopedia Americana).Por último, no puede perderse de vista el conjunto en que está integrada Europa; y esto no sólo para no caer en un macronacionalismo, sino principalmente por la consideración de la universidad de Europa, madre del pensamiento fundamental del hombre moderno y responsable, por tanto, de la faz que cobra el mundo y de la consecuente crítica sufrida por la civilización universal. La Europa colonizadora, aun no constituyendo en sí una rigurosa unidad sino numerosas variantes culturales, llevó1 a todas partes el concepto de nacionalismo y de capitalismo, de industrialización de urbanización, y, sobre todos, el de evangelización cristiana. De ahí que no parezca atrevido afirmar, con Carl Schmitt, que incluso las civilizaciones que atacan a Europa son resultado y producto del propio espíritu europeo.En resumen, puede decirse que el e. nace de la concepción de Europa como "cuna de la cultura occidental, a forjadora de imperios y naciones que han marcado el e rumbo a la humanidad en los últimos siglos".V. t.: FEDERALISMO 111.J. MARTÍN RAMÍREZ.
BIBL.: E. CABALLEROS, El espíritu europeo, Madrid 1956; A. HERRERO, Europa en el mundo, Madrid 1956; DUQUE DE MAURA, La crisis de Europa, Madrid 1952; C. DAwsON, The making of Europe, Nueva York 1932; fD, Understanding Europe, Nueva -York 1952; fD, Hacia la comprensión de Europa, Madrid 1953; G. L. MOSSE, The Culture of Western Europe, Chicago 1961; K. VOSSLER, Romania y Germania, Madrid 1956; R. POMEAU, " VEurope des lumiéres. Cosmopolitisme et unité européenne au XVIII siécle, París 1966; CRANE BRINTON, Presente y futuro de Europa, Barcelona 1956; F. CHABOD, Historia de la idea de Europa, Madrid 1967; C. SCHMITT, Interpretación europea de Donoso Cortés, Madrid 1950; 1. MARTÍN RAMÍREZ, La idea de Europa en la Historia, "Nuestro Tiempo" 1969; fD, La Escuela Europea, Madrid 1971; M. BASTIANETTO, Storia degli Europei, Bolonia 1960; P. DEYON, Los orígenes de la Europa moderna, Barcelona 1970; D. DE ROUGEMONT, Vita o morte dell’Europa, Milán 1949; 1. UsCATEscu, El problema de Europa, Madrid 1949; ISTITUTO PER LA COOPERAZIONE UNIVERSITARIA, Pro e contro 1’Universitá Europea, Milán 1970; W. HALLSTEIN, La Europa inacabada, Barcelona 1971; E. MORENO BAEz, Los cimientos de Europa, Madrid 1971.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.