Estudio.plan de Estudios. CIENCIA
Categoria:
Ciencia
Concepto. El plan de e. forma parte de los elementos formales de la organización escolar de un país. Ésta es una realidad compleja integrada por elementos formales, subjetivos, materiales, etc. Suelen distinguirse cuatro criterios en la elaboración de un plan de e.: el lógico, el psicológico, el sociológico y el pedagógico.Según el criterio lógico el plan de e. es concebido como una relación de materias que los alumnos deben asimilar en los distintos grados de su formación. Es una definición limitada, derivada de un concepto tradicional de la enseñanza. Hace hincapié en los contenidos de la educación sin tener en cuenta los intereses, las aptitudes y la evolución personal del alumno.El criterio psicológico ha logrado establecer una nueva concepción de la escuela en la que se desvía la atención de los contenidos para centrarla en la actividad del alumno, convirtiéndolo de esta manera en protagonista de la educación. En él se tiene en cuenta el carácter activo y experiencial de la enseñanza. Presenta una visión más completa de la realidad del proceso educativo y concibe al plan de e. como un conjunto de conocimientos, actividades, experiencias, métodos y medios empleados para alcanzar unos objetivos en las instituciones docentes. El mismo contenido de la enseñanza ha cambiado, pues ya no se trata de una mera asimilación, sino que tiene muy presente la formación de hábitos del educando. Pretende que se verifique en el sujeto a través de los distintos grados de su formación, una transformación manifestada en sus hábitos de trabajo, en el interés por los medios culturales, en la facilidad de expresión y comunicación con sus semejantes, en el uso adecuado y eficaz de los medios de transmisión del pensamiento. La abrumadora cantidad de conocimientos exigidos hasta ahora por los cuestionarios y programas hacía poco menos que imposible la iniciativa personal y el poder de creatividad, que es la manifestación esencial del ingenio. El plan de e. debe proponer un contenido cultural que sirva de base a la creación de hábitos, al libre desarrollo del ingenio, y que sea un puente de entendimiento entre los ciudadanos de la misma nación y con los del exterior. Esta necesidad de exigir un plan de instrucción, mínimo, pero suficiente, debe ser controlado mediante exámenes (v.), pruebas objetivas, fichas de control, sistemas de evaluación, etc.El criterio sociológico incluye en sus planes de e. aquellos contenidos que contribuyen de manera directa a la inserción del alumno en la sociedad que le toca vivir, mediante un estudio adecuado del medio ambiente que le rodea. Métodos y contenidos confluyen a la formación del discente a través de la vida social. Los contenidos serán aquellos que mayor repercusión van a tener en la vida de relación, y los medios se centran en el trabajo socializado. Desde este punto de vista se propone ofrecer al hombre una visión global del mundo y de la vida, de tal manera que se sienta capacitado para orientar el curso de los acontecimientos humanos.El criterio pedagógico selecciona aquellas disciplinas que mejor contribuyan a la formación y desarrollo de la personalidad del alumno.Está claro que sólo una adecuada combinación de los elementos anteriormente mencionados puede dar por resultado la elaboración de un plan que haga eficaz el sistema educativo de una nación. Un sistema universalmente válido para la elaboración y revisión de un plan de e. no existe ni puede existir. "Lo cual no es extraño, porque tampoco son los mismos los sistemas de valores, ni son iguales las opiniones y actitudes respecto a la educación en sus objetivos, programas y metodología, o las doctrinas sociales y económicas. En definitiva, el perfil sociocultural de los pueblos, así como sus disponibilidades económicas, condiciona los distintos planes de estudio".Clases de planes de estudio. Según los organismos encargados de su elaboración, se dividen en abiertos y cerrados. Los primeros son aquellos en los que las personas o comisiones designadas se limitan a señalar los fines y objetivos más generales que se han de lograr en la educación, seleccionando las materias más adecuadas, pero dejando la iniciativa al maestro para su exposición y adaptación a los alumnos en los distintos niveles de su formación. Estos planes pretenden proporcionar al alumno una formación profunda mediante el ejercicio intenso del pensamiento discursivo que le alejaría de unos rendimientos triviales. Frente a las pretensiones de organizar con rigor y uniformidad la enseñanza, estimula a la superación de los niveles, alejándose de la falsa idea que asocia el éxito con la manualidad y la rutina. La acción orientadora del maestro abrirá nuevos campos a la fluidez intelectual e impulsará de manera natural a ahondar en los criterios y extender los horizontes. Lo cual supone en el que enseña, junto a la preparación científica, la capacidad pedagógica y la posesión de unas cualidades humanas arraigadas de tal manera en la estructura de su personalidad que trascienda y se manifieste en su pensamiento. Los planes cerrados son propios de los países de régimen autoritario, donde los contenidos que se deben impartir, los fines que se deben alcanzar y los medios que hay que emplear son impuestos de tal manera que apenas queda lugar para la iniciativa personal del maestro y del alumno.Una vez seleccionados los contenidos de la educación y escogidos los métodos y medios adecuados para alcanzar los fines propuestos, queda la ardua tarea de la distribución de las materias. Se distinguen dos formas: la cíclica y la progresiva. En la primera se propone enseñar todo a todos como ya estableció Comenio (v.) en su Didáctica Magna. En la segunda se asigna un número determinado de materias en cada curso, nivel o grado. Ambas tienen sus ventajas e inconvenientes; sin embargo, debido a la continua especialización de las ciencias, hoy día, pretender incluir en un programa de e. todos los conocimientos que puedan parecer interesantes a los especialistas resulta tarea poco menos que imposible.A quiénes corresponde la planificación de la enseñanza. La planificación de la enseñanza, entendida como una disposición adecuada de los elementos educativos, corresponde fundamentalmente al Estado. Son los administradores de la enseñanza los que en un momento determinado tienen la responsabilidad de la buena marcha del sistema educativo de un país, aunque no se puedan excluir de esta misión otros sectores de la sociedad. Los equipos docentes de las instituciones educativas tienen a su cargo una misión más concreta, más reducida y menos ambiciosa. Son los responsables del planeamiento, enseñanza, evaluación del programa y del rendimiento de los escolares. Mencionamos, por último, la planificación a nivel de cátedra, cuyo objetivo sería la disposición adecuada del contenido educativo establecido por las comisiones técnicas.En los últimos años, la mayoría de los países advirtieron la insuficiencia de sus planes de e. y se decidieron por una revisión. Las causas que explican esta necesidad de innovación son múltiples. En primer lugar, un factor muy genérico, pero real, es el cambio que se manifiesta en todos los aspectos de la vida como consecuencia del desarrollo científico y técnico. El bajo rendimiento de nuestros sistemas educativos, las pérdidas considerables motivadas por la repetición de cursos y el abandono de los e. La necesidad de adaptar la educación a un mundo en ritmo vertiginoso de cambio hace que sean introducidas reformas e innovaciones profundas. Éstas deben incluir no sólo nuevos métodos y medios de enseñanza, sino también una nueva actitud frente al proceso educativo en su totalidad. La educación, dirigida hasta hace poco a una cultura del espíritu, ha sido completada con la concepción de nuevos fines. El hombre actual ha de recibir una educación individualizada y personalizada, pero al mismo tiempo socializada. Los progresos de la Psicología y de la Biología proporcionan un mejor conocimiento del niño, haciendo posible la determinación de las edades críticas del aprendizaje. Los conceptos de democracia y el establecimiento de los derechos del hombre propugnan que la educación llegue a todo individuo sin distinción social alguna.Características de un plan de estudios objetivo. De acuerdo con estas necesidades y en conformidad con la definición que establecimos al principio, enumeramos seguidamente algunas de las características que debe reunir un plan de e. para que sea capaz de alcanzar los objetivos que la sociedad de hoy espera de la educación. Características que, por otra parte, están en su mayor parte contenidas en la Ley General de Educación española de 4 ag. 1970. La educación general básica "tiene por finalidad una formación integral, fundamentalmente igual para todos y adaptada, en lo posible, a las aptitudes y capacidad de cada uno". Para alcanzar los objetivos señalados anteriormente, se impone la tarea de seleccionar los contenidos de la gran variedad de conocimientos existentes, y para evitar la fragmentación de los mismos, es aconsejable la agrupación de los más esenciales por áreas o núcleos de aprendizaje. La dificultad estriba, sin embargo, en que un esquema de contenidos sea igual para todos y al mismo tiempo ofrezca la posibilidad de un progreso individualizado. Al ser obligatoria y gratuita, con ello se salva el derecho a la educación, que a este nivel es tan fundamental cómo el derecho a la vida. Con ello quedan ya señalados los rasgos esenciales de la enseñanza general básica, caracterizada por la uniformidad, la obligatoriedad y la gratuidad. Para conciliar la posible contradicción entre una enseñanza uniforme y obligatoria, por una parte, e individualizada y personalizada, por otra, se requiere una actitud de flexibilidad en los contenidos propuestos, en los métodos adoptados y en la promoción de los alumnos.El bachillerato "además de continuar la formación humana de los alumnos, intensificará la formación de éstos en la medida necesaria para prepararlos al acceso a los estudios superiores o a la Formación Profesional de segundo grado, y a la vida activa en el seno de la sociedad" (art. 21). No se trata ya de atiborrar la mente del muchacho de conocimientos, sino de infundirle una capacidad ordenadora de la información dispersa a la que continuamente se ve sometido. La mirada se dirige en primer término al alumno, y en última instancia a los saberes, los cuales le permitirán una comprensión de la realidad circundante, al mismo tiempo que le conducirán a una adecuada integración social. Las materias opcionales serán ocasión propicia para despertar y desarrollar las aptitudes precoces, constituyendo también los aspectos más profundos del bachillerato.La educación universitaria tiene por finalidad: "II Completar la formación integral de la juventud, preparar a los profesionales que requiera el país y atender al perfeccionamiento en ejercicio de los mismos. 2° Fomentar el progreso cultural, desarrollar la investigación en todos los niveles con libre objetividad y formar a científicos y educadores. 3° Contribuir al perfeccionamiento del sistema educativo nacional, así como al desarrollo social y económico del país" (art. 30). En cuanto al parágrafo primero se refiere, la educación constituye hoy día un requisito indispensable de evolución política y social. La inversión de la sociedad en favor de la enseñanza debe repercutir en un nivel cultural más elevado de la misma y en el desarrollo científico y técnico. Nunca en la historia de la educación se ha dado la situación de tener que formar a una generación joven para incorporarla a una generación de cuyos problemas, los educadores apenas pueden tener una remota idea. Es aquí donde la pedagogía prospectiva está llamada de manera especial a prestar su colaboración, y paralelamente a ella, se hace imprescindible la investigación en la universidad. Siendo la educación un proceso, es necesario que la planificación prevea de alguna manera los efectos. La investigación, usando datos incompletos del presente, configura los hechos futuros. Si los cambios de la sociedad son rápidos, la enseñanza no puede ir a la zaga.La insuficiencia de la escolaridad obligatoria, por un lado, y el cambio creciente a que se ve sometido el mundo moderno, por otro, hace que en un plan de e. la educación permanente sea ineludible. Ésta no debe ser confundida con la educación de adultos, sino que debe ser entendida como "un esfuerzo para reconciliar y armonizar los diferentes momentos de la formación que el hombre ha ido recibiendo a lo largo de su vida, en el paso por la escuela, su vida en el seno de la familia, en la fábrica, en el taller, en el sindicato, en todos y cada uno de los momentos de su existencia". El hombre moderno se ve obligado a una constante actualización en los conocimientos de su profesión. En un mundo constantemente en evolución, en el que cada descubrimiento científico abre nuevos horizontes, modifica los procesos económicos, resuelve y plantea nuevos problemas, la educación no puede concebirse como algo limitado a un periodo de tiempo en la vida de cada hombre, sino como un proceso que se extiende a lo largo de toda su vida.V. t.: CATEDRÁTICO; EDUCACIÓN; ENSEÑANZA; ESCUELA; MAESTRO; ORIENTACIÓN PEDAGÓGICA 11; CALENDARIO 111.P. GARCÍA FIDALGO.
BIBL.: F. SECADAS MARCOS, Criterios para una reforma de la educación, "Rev. Española de Pedagogía" n° 105 (1969); VARIOS, Aspectos sociales y económicos del planteamiento de la educación, ed. UNESCO, París 1965; VARIos, El planeamiento integral de la educación, "Cátedra y Vida", septiembre-octubre 1966; W. HORNSTEIN, Bildungsplanung ohne sozialpádagogische Perspektiven, "Zeitschrift für Pádagogik" 17, n° 3 (1971); VARIOS, La innovación educativa, "Rev. de Educación" n° 212-213 (1970-71); VARIOS, Elaboración y revisión de planes y programas, "Rev. de Educación" nl> 207-208 (1970); 1. L. GONZÁLEZ-SIMANCAS, O. F. OTERO, Universidad y cambio, Pamplona 1969; L. RODRíGUEz RAMOS, El tiempo en la empresa educativa, Pamplona 1969; H. HAMM-BRÜCHER, La educación en el año 2000, Madrid 1969; 1. L. MEILÁN GIL, Los planes universitarios de enseñanza en la España contemporánea, Madrid 1970.
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