Esterilización.medicina. MEDICINA
Categoria:
Medicina
Desde el punto de vista médico el término e. tiene dos acepciones fundamentales: primera, como eliminación de gérmenes patógenos de superficies, materiales y personas, necesaria en actos médicos y especialmente quirúrgicos; y segunda, dentro de la especie humana, como eliminación de la capacidad para engendrar; acepciones ambas radicalmente opuestas al término "fertilización" (V. FERTILIDAD I).1. Esterilización del material médico-quirúrgico. Es de suponer que la primera forma de e. que conoció el hombre fue el empleo del fuego, el cual todavía es usado en la actualidad en forma de brasas, carbones encendidos, instrumentos metálicos calentados al rojo, etc.; el efecto de estas manipulaciones es doble, pues, además de eliminar gérmenes, se realiza la hemostasia de la herida. Posteriormente se empleó en la e. el calor transmitido por líquidos o por gases calentados durante cierto tiempo, con el fin de eliminar los gérmenes responsables de las infecciones; en este sentido fueron utilizados el aceite hirviente (A. Paré; v.), el agua también hirviente, el vapor de agua, el aire caliente, etc.En la actualidad se utilizan los siguientes métodos: a) Ebullición: se sumerge en agua hirviente el material no cortante que se ha de emplear en operaciones y exploraciones por espacio de unos 20 minutos. La seguridad de este método disminuye si la temperatura o el tiempo de exposición no son las debidas. b) Autoclave: para ropas e instrumentos delicados, debiéndose alcanzar por lo menos 120° C, a 1,1 atm., durante 10 minutos; si se ha alcanzado el vacío intenso, por extracción de aire, se llega entonces a la temperatura de 134° C, y la presión de 2,1 atm. En estas condiciones no sobrevive la espora más resistente; para mayor seguridad se aconseja prolongar estos tiempos de exposición. c) Líquidos antisépticos: para la e. de superficies cutáneas y del instrumental de pequeñas curas, p. ej., alcohol, yodo, cloruro de mercurio, permanganato, merthiolate, armil y otros muchos. d) Gases antisépticos: vapores desprendidos por ciertas pastillas, como las de cianuro, con los que se esterilizan instrumentos que no pueden ser hervidos repetidas veces, ya que se deteriorarían prontamente. Tal es el caso de las sondas de goma o de plástico, de los guantes, etc. e) Material para inyección e infusión: es un problema muy delicado que requiere un cuidado exquisito, tanto en los materiales a usar como en los envases que los han de contener y los aparatos y sistemas de inyección.Antes de introducirnos en la segunda acepción médica de e., podemos decir que hay dos formas de combatir la infección (v.) "esterilizando" personas y materiales: asepsia, o forma de impedir que los gérmenes se desarrollen (e. de aguas, de alimentos, de ropas, cte.), y antisepsia, o forma de impedir que los gérmenes actúen patológicamente (V. ANTISÉPTICOS).2. Esterilización humana. Consiste en privar a hombres o mujeres de la capacidad de engendrar. Existen métodos cruentos e incruentos para conseguirlo, siendo, por lo general, definitivos los primeros y temporales los segundos.a) Métodos cruentos: En la mujer se puede anular el ovario u órgano productor de células germinales, interrumpir el tránsito del óvulo hacia el útero a través de la trompa de Falopio, o extirpar el útero con lo que se priva de lugar de anidación del óvulo. Según esto los tres métodos principales serán: Ovariectomía o extirpación de ovario, que puede ser unilateral o bilateral. En el segundo caso la imposibilidad de engendrar es total, y se sigue de grandes trastornos fisiológicos y psicológicos que conviene valorar antes de su realización. Ligadura de trompas, también unilateral o bilateral, no proporciona la seguridad anticonceptiva, pues se dan casos de recanalización de la trompa después de una ligadura; mayor seguridad proporciona la extirpación de ambas trompas o salpingectomía bilateral. Histerectomía o extirpación del útero, que por supuesto priva a la mujer de toda posibilidad de engendrar; es una operación que se indica para padecimientos graves y nunca como operación de intención esterilizante. Acerca de la "operación combinada" con extirpación de ovarios, útero y trompas, se puede decir lo mismo que de la histerectomía.Recientemente se ha empezado a practicar la electrocoagulación de las trompas por laparoscopia (introducción de un instrumento óptico en el abdomen por un orificio), lo que proporciona resultados comparables a los de la ligadura de trompas sin los inconvenientes de una operación mayor.En el hombre, y continuando con el mismo orden, se puede eliminar el órgano productor de espermatozoides o testículo, interrumpir su conducción ligando o extirpando los conductos deferentes, o amputar el miembro viril conservando o no los testículos. Extirpación de testículos: generalmente se trata de un castigo o una venganza y data de épocas históricas ya superadas; aunque todavía puede utilizarse en países no desarrollados que apenas cuentan con el arsenal de técnicas actuales de e. Ligadura o extirpación del conducto deferente: pequeña y casi inocua intervención, que tiene el riesgo de la recanalización. Se han descrito casos de gangrena escrotal, que no parecen relacionados con la técnica, sino más bien complicaciones accidentales. Es el método favorito en los programas de control de natalidad de países subdesarrollados, en los que se atenúa el efecto psicológico de la operación con pintorescas "compensaciones" materiales. Emasculación: extirpación de todo el aparato genital externo masculino, que sólo se practica hoy en día como terapéutica heroica y desesperada en casos de cáncer de pene o de testículos. Se trata de una castración total, usada en los antiguos eunucos, vigilantes de harenes.b) Métodos incruentos: Anticonceptivos (v.) conocidos por la "píldora", término de gran popularidad que evita todo otro comentario (v. ANOVULATORIOS). Mediante un estímulo hormonal se provoca en la mujer un estado parecido al del embarazo, con cesación de la actividad ovárica, que causa una incapacidad temporal para procrear. Se trabaja actualmente en la obtención de una "píldora" que produzca el mismo efecto anticonceptivo en el hombre.Los rayos X son empleados debido a que el epitelio germinativo de ovarios y testículos es extraordinariamente sensible a las radiaciones; se puede conseguir una e. mediante irradiación de las correspondientes zonas corporales. Sin embargo, la enorme variabilidad de localización de los ovarios que depende del tipo constitucional, la distribución de la grasa y otros factores hacen que sea extraordinariamente difícil el poder asegurar que se ha conseguido la pretendida e., pudiendo, en cambio, provocar mutaciones de genes que, de producirse un embarazo, podrían dar lugar a imprevistas malformaciones.Sin introducirnos en el aspecto moral de la e. (v. ii), es conveniente considerar que un cirujano puede encontrarse ante la situación de tener que privar del don de la procreación a su paciente, aunque los fines de la intervención sean otros muy distintos. El órgano puede estar lesionado (tumores, quistes, traumatismos, cte.) y puede ser necesaria su extirpación para curar al enfermo; el ejemplo más claro lo proporciona el cáncer de útero; es evidente que aquí no se busca la e. como fin, y que la misma se produce de forma no buscada ni deseada. Otras veces puede ser necesaria la e. para asegurar la curación de algún tipo de enfermedad con dependencia hormonal; tal es el caso de la ovariectomía bilateral, que se practica corrientemente tras la extirpación de un cáncer de mama, en mujeres jóvenes con fuerte actividad estrogénica. Tanto en un caso como en otro se estima que ante el bien supremo que es la vida, la conservación del don de la procreación es vitalmente secundaria.V. t.: II;ESTERILIDAD;FERTILIDAD I; ANTICONCEPTIVOS I; ANOVULATORIOS I.SANTIAGO FERNÁNDEZ DE LIS.
BIBL.: M. KIRSCIINER y OTROS, Técnica operativa general y especial, Barcelona 1965; T. LippiT y oTRos, Tubal ligation, "Journal Obstetrics and Gynaecology" (1969), 105 y 434; J. P. PRYOR y OTROS, Scrotal gangrene after male sterilization, "British Medical Journal" (1971) 272 ss.; W. A. LISTON y oTRos, Female sterilization by tubal electrocoagulation, "The Lancet" 2 (1970) 21 ss.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.