Espronceda y Delgado, José de
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Biografía GER
Poeta, dramaturgo, novelista y prosista, es la figura más característica y destacada del romanticismo español. Biografía. Estudió en Madrid con el escritor Alberto Lista (1775-1848), formó parte de Los Numantinos, una asociación revolucionaria de adolescentes, y perteneció a la Academia del Mirto (1823-26), entidad poética presidida por Lista. En 1826-27 partió hacia Portugal, entrando en Lisboa con sólo dos pesetas, que arrojó al río Tajo porque no quiso entrar "en tan gran capital con tan poco dinero". Allí se encontró con Teresa, y cuando el coronel Mancha, padre de ella, fue enviado a Inglaterra, E. les siguió (fines de 1827), reanudándose en Londres sus apasionados amores. En marzo de 1829 E. estaba en Bélgica, y en abril en París. Teresa había quedado en Londres en circunstancias económicas nada favorables y cometió la imprudente decisión de casarse con Gregorio del Bayo, un rico comerciante español. En Francia E. tomó parte en las actividades revolucionarias de julio de 1830, y en otoño pasó la frontera española con un grupo de 200 emigrados acaudillados por el coronel J. de Pablo, a quienes desbandó el general Eraso.Es seguro que durante su estancia en Francia, E. hizo algún viaje a Inglaterra, estando una vez de enero a agosto de 1832. En Londres volvió a relacionarse con Teresa, y desde allí la arrebatada pareja de seguro planeó su encuentro en París. A causa de sus negocios, es muy verosímil que Bayo tuviera que desplazarse a la capital francesa, y en uno dé estos viajes, Teresa se prestaría a acompañarle. La coincidencia de Teresa y E. en el Hotel Favart es una anécdota muy poética, pero difícil de sustentar en la mera casualidad. En otoño de 1832 Teresa huía con E., abandonando al marido y a los hijos. El poeta y su amáda vivieron unos meses en París, y con la amnistía de marzo de 1833 se trasladaron a Madrid. Esta estancia en el extranjero puso a E. en contacto con el romanticismo inglés y francés. En Madrid E. se fue a vivir con su madre, poniéndole a Teresa piso aparte, medida que la dejó en una postergada y violenta situación. E. frecuentó la tertulia literaria de El Parnasillo (hoy en el Teatro Español) que se había constituido en 1830 ó 1831 en un cenáculo romántico concurrido por las principales figuras literarias madrileñas de esta generación.La política, la literatura y los amigos absorbían la mayor parte de las actividades de E. en este periodo, y en febrero de 1839 le encontramos en Barcelona al regreso de Mallorca de George Sand (v.) y Chopin (v.). El hecho de no vivir juntos, el escaso tiempo que E. dedicaba a Teresa, y el poco respeto con que al parecer la trataba, establecieron cierto alejamiento entre los amantes. Tal conducta, avivada por los celos, llevó su animosidad hasta tal punto, que un día de fines de 1836 o principios de 1837, Teresa abandonó al poeta para siempre, dejándole una hija, Blanca, nacida en 1834. Se desconocen los pasos inciertos de esta romántica figura que la tisis llevará a la tumba (1839) antes de cumplir 28 años. El poeta se enterará de ello, y el dolor causado por la muerte de la amada le inspirará el Canto a Teresa. E. conseguirá rehacer su vida sentimental, y al enamorarse de Bernarda de Beruete proyecta su enlace con ella, pero la muerte le sorprende el 23 mayo 1842. Bernarda permanecerá fiel a su memoria. Al morir E. era diputado por Almería y estaba considerado como el poeta más inspirado de los románticos españoles.Obra lírica. En mayo de 1840 aparecía la primera ediIción de sus Poesías. Entre El Pelayo, poema fragmentario juvenil y El Estudiante de Salamanca, se encerraba una selección de 21 poesías, de lo mejor salido de su pluma. En publicaciones sucesivas se acumularán composiciones hasta alcanzar el número 53. Este conjunto de poemas breves, que constituye la totalidad de la obra lírica de E., fue compuesto durante los a. 1826-41 y su valor es desigual. En él encontraremos obras primerizas de aire valdesiano, otras más modernas en las que en medio de un ambiente prerromántico se distinguen acordes clásicos, y las hay patrióticas, bélicas y caballerescas. Ni unas ni otras le hubieran conquistado la inmortalidad. En cambio, junto a ellas aparecen el Himno al sol, La canción del pirata, El mendigo, El reo de muerte, El verdugo, A una rosa, A una estrella, A Jarifa en una orgía, poesías de plenitud que ofrecen la nota exaltada y romántica, personalísima de E., y son, dentro de la lírica, sus auténticos títulos de gloria. La perennidad del sol contrapuesta a la caducidad humana, la libérrima bizarría del pirata en la noche lunar, la despectiva actitud del mendigo frente a la sociedad pletórica y aburguesada, la delación que suponen las visiones de un condenado a muerte, la paradójica figura del verdugo irguiéndose en el marco de la civilización moderna, la efímera belleza de la rosa, la caduca luz de una estrella que el poeta compara con su agostada juventud, y su desgarrador e inquietante coloquio con Jarifa, la cortesana, son temas abordados con una peculiar energía lírica, apasionamiento y maestría técnica.El estudiante de Salamanca (terminado en julio de 1839) es un cuento en verso que narra las últimas escenas de la desastrosa vida de Félix de Montemar, la seducción de Elvira, y su matrimonio con el esqueleto de la amada en la mansión de los muertos. Es la más primorosa y acabada de las obras mayores de E. Por su originalidad, estructura y ejecución posee un valor superior al de ninguna producción romántica de este género. La airosa e irreverente figura del estudiante es una avanzada hacia don Juan (v.).El diablo mundo. La obra más ambiciosa y característica de E. es El diablo mundo, un vasto y abigarrado poema inconcluso que pretendía ser la epopeya de la humanidad. Empezó a publicarse por entregas (octubre 1840), y el poeta fue emitiendo fascículos hasta su muerte. Consta de 8.019 versos en total, y la generación romántica española e hispanoamericana recibió con entusiasmo esta obra, seria y jocosa como la vida misma, en la que se combinan idealismo y realismo, fantasía y observación: un extraño poema de fundamentación filosófica sorprendentemente poético, que esconde una actitud pesimista y profunda bajo la máscara del sarcasmo o el humor. Su idea fundamental es que la sociedad organizada y las instituciones establecidas no comprenden al hombre candoroso y reaccionan intolerante y hostilmente contra su ignorancia, sus errores y su rectitud de intención. Por supuesto, E. no estaba preparado para emprender un poema de tanta trascendencia. El canto 11 lo constituye la famosa elegía amorosa a Teresa: un desahogo del abrumado corazón del poeta, una nostálgica y desesperada evocación de los recuerdos suscitados por la circunstancia, y la poetizada actualización del impacto causado en E. por aquel pasional y desdichado amor de su vida.Teatro y obra en prosa. Como la mayoría de los románticos españoles, E. sintió la atracción del teatro y escribió tres obras dramáticas. Ni el tío ni el sobrino (1834, en colaboración con Ros de Olano, 1808-87) es una comedia en verso, de orientación moratiniana, en la que no falta donaire ni fraseología castiza, pero en la que, como apuntó Larra en su crítica, se "hubiera podido sacar más partido de la idea principal", que es semejante a la de El sí de las niñas. Amor venga sus agravios (1838, en colaboración con Moreno López, publicado con el pseudónimo de Luis Senra Palomares) es un drama romántico de venganza amorosa, situado en la época de Felipe IV, que tiene momentos que recuerdan a Romeo y Julieta y situaciones que prometen a Don Juan Tenorio. Blanca de Borbón (escrita en 1834-36?) es la mejor obra dramática de E. y una inspirada tragedia, de tendencia liberal. El asunto lo constituye la infortunada suerte de Blanca de Borbón, los amores del rey Pedro con María de Padilla, y sus problemas con Enrique de Trastámara. E. es autor de Sancho Saldaña, o el castellano de Cuéllar (1834), una novela histórica de derivación "gótica" y scottiana en la que se despliega la escenografía convéncional propia del género. Su doble acción, política y amorosa, ocurre en el reinado $e Alfonso el Sabio. Entre sus escritos en prosa, los más valiosos son: La pata de palo (1835) El pastor clasiquino y De Gibraltar a Lisboa: viaje histórico (1841): divertido y jocoso el primero, una sátira literaria el segundo, y el último un sugestivo artículo costumbrista, imaginativo y pintoresco. La obra de E. se caracteriza por su descreído desenfado y su agresivo desprecio por las instituciones sociales.ESTEBAN PUIALS.
BIBL.: J. DE ESPRONCEDA, Obras completas, Madrid 1954; J. CASCALES, Don José de Espronceda: su época, su vida y sus obras, Madrid 1914; E. PUJALs, Espronceda y Lord Byron, Madrid 1951; J. CAMPOS, Espronceda: estudio y antología, Madrid 1963; J. M. PEMÁN, Espronceda, Madrid 1966.
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