Escipiones, Familia de los
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Cultura
De la gens de los Cornelios y origen patricio, fue una de las más famosas de Roma; el cognomen Scipio (báculo) estaba, según Valerio Máximo, donde quiera que se realizasen actos memorables; sus Elogios se inscribieron en un monumento honorífico funerario erigido en Roma, extra Porta Capena, con 9 inscripciones, una de ellas en el sarcófago de peperino de Lucio Cornelio E. Barbato (Museo Vaticano). La llamada Torre de los E., de Tarragona, no tiene nada que ver con la familia que nos ocupa.La familia de los E. desempeñó primordial papel en la ascensión de la nobleza al poder, por el monopolio de la riqueza rústica y de los mandos provinciales; sus miembros serían importantes generales y políticos: así Publio Cornelio E., conquistador de España y vencedor en Zama, será el prototipo del romano de los nuevos tiempos, que fortalecerá su poder personal de imperator -imitador del monarquismo de Alejandro y aureolado con cierto aire divino- y encarnará también el filohelenismo en Roma, contra el que luchará la vieja aristocracia senatorial. E. Emiliano representa los mismos ideales de la cultura griega, en la que fue educado, rodeándose de un círculo de escritores amigos, como Laelio, y de griegos como Panaitios y como Polibio, patriota aqueo e historiador, llegado a Italia como rehén en el 167 a. C. y convertido en cronista y mentor de E. Éste dominó durante los años de apogeo de la primera época imperialista romana, siendo el personaje más representativo de su tiempo y el debelador de las dos ciudades pesadilla de Roma, Cartago y Numancia. Es significativo que dirigiese la reacción contra las reformas de los Gracos, sus parientes, quienes intentaron resolver los problemas sociales con una política que encontró la oposición de la aristocracia: Tiberio y Cayo Graco fueron asesinados a causa de ello, el primero en un motín organizado por su tío E. Nasica (133 a. C.). Los miembros más famosos de la familia fueron Publio Cornelio E. (s. IV a. C.), quien recibió el cognomen por haber servido de bastón a su padre ciego y desempeñó importantes cargos; Publio Cornelio E., tal vez su hijo, edil en el 366 a. C.; el hijo de éste, Lucio Cornelio E. cónsul en el 350 a. C.; y un tal Publio Cornelio E. Barbato, cónsul en el 328 y dictator en el 306 a. C.Mayor importancia tuvo Lucio Cornelio E. Barbato, "varón fuerte y sabio" según el elogio tardío de su tumba, quien llegó a cónsul en el 298 a. C. a principios de la última guerra samnita, arrebatando a los etruscos Taurasia y Cisauna; fue el primero de su nombre en el panteón familiar. Su hijo Lucio Cornelio E. Asina alcanzó también el consulado en el 260 a. C. durante la primera guerra púnica, y nuevamente en el a. 254, conquistando Panormos (Palermo); fue, juntamente con Duilio, el almirante de la primera flota romana, cayendo prisionero de los cartagineses en Lipara y obteniendo el triunfo en el a. 253. Su hijo Publio fue cónsul en el a. 221 y venció a los histros, mientras que su hermano Lucio venció en las batallas de Aleria y Olbia, en Córcega y Cerdeña, a los cartagineses y fue cónsul en el 259.Dos hijos de Lucio Cornelio E. Asina, Publio y Cneo, fueron importantes generales e intervinieron mucho en las guerras de España. Publio, cónsul en el 218, intentó, sin éxito, detener a Aníbal (v.) en Massalia (Marsella); confió la mayor parte del ejército a su hermano Cneo, quien pasó a Hispania, y él se retiró a Pisa; atravesó el Po por Plasencia y fue derrotado por Aníbal junto al río Tesino (218) y en Trebia, con su colega Sempronio. Procónsul en el 217, volvió a España con refuerzos y tomó el mando; cruzó el Ebro y venció a los cartagineses en Hibera (Tortosa), invernando en Tarraco. Son mera invención de Livio otros supuestos éxitos de los E. La citada victoria (215 a. C.) impidió a Asdrúbal el pasar a Italia para ayudar a Aníbal, y permitió la ocupación de Sagunto. El 214 avanzó por Alicante hasta el Betis (Guadalquivir), mientras Asdrúbal se vio obligado a volver a África para sofocar la revuelta de Sífax. Las acciones tuvieron lugar en Castrum Album (supuesto Alicante), Castulo (despoblado de Cazlona, Jaén) e Iliturgi (cortijo de Mengíbar, Jaén), donde los indígenas se habían levantado contra los cartagineses. Publio se detuvo sin llegar a Munda (¿Montilla?) y Auringis (Jaén), y pasó el invierno del a. 213 al 212 a. C. en los cuarteles de Urso (Osuna) y Castulo, reanudándose la guerra en la primavera contra el fuerte ejército de Asdrúbal llegado de África con refuerzos al mando de Aníbal Giscón y el númida Masinisa y teniendo como aliado al ilergete Indíbil. La batalla se dio en Ilorci (Lorquí mejor que Lorca, Murcia), siendo Publio derrotado y muerto por la infantería de Giscón y Magón y por la caballería de Masinisa (212 ó 211).Su hermano Cneo C. E. Calvo, fue cónsul en el a. 222 frente a los insubrianos. En el 218 desembarcó en Emporion (Ampurias) con fuerte ejército, para contrarrestar desde Hispania el ataque de Aníbal contra Italia; de hecho así comienza la conquista de España por Roma. Desde el golfo de Rosas emprendió la conquista del litoral hasta el Ebro, sin atreverse a penetrar en el interior. Venció en Cesse (Tarragona) a los cartagineses; Tito Livio llama a la ciudad Scipionum opus y en ella pasó el invierno de 218 a 217. Mantuvo firme la línea defensiva del Ebro hasta la llegada de su hermano Publio con refuerzos, a cuyas órdenes se puso; fue derrotado y muerto con él, en la batalla de Ilorci, frente a Asdrúbal Barca. Sus hijos fueron Cneo C. E. Hispalo, cónsul en el 176 y Cneo C. E. Hispano, cuyo cargo máximo fue el de pretor en el 139.Uno de los personajes más importantes de su época, conquistador de Carthago-Nova (Cartagena) y vencedor de Aníbal en Zama, fue Publio C. E. Africano Maior (235-183). Hijo de Publio, el muerto por los cartagineses en Ilorci, hizo una rápida y brillante carrera; tribuno en el a. 216, edil en el a. 213, cónsul en el a. 205 y 194, censor en el a. 199 y sacerdote salio desde antes del 211 al 183. Tomó parte en las batallas del Tesino (218) y Cannas (216) en la segunda guerra púnica (v. PUNÍCAS, GUERRAS). Tras la muerte de su padre y de su tío Cneo, en Ilorci, fue enviado a Hispania, a pesar de tener sólo 24 años, con el imperium proconsular, lo que era excepcional. Salió de Ostia con el propretor Marco Silano y el almirante Cayo Laelio y desembarcó en Emporion el otoño del 210, uniéndose a Claudio Nerón y reorganizando un ejército de 35.000 hombres. Los cartagineses tenían sus fuerzas en Carpetania (Asdrúbal), en Lusitania (Giscón) y en el estrecho de Gibraltar (Magón); su plaza fuerte y capital era Carthago-Nova. Publio consiguió la ayuda de los indígenas Indíbil y Mandonio y planteó la fulgurante conquista de Cartagena, marchando la infantería por la costa y la flota a la vista de ella y apareciendo súbitamente ante la plaza, fuertemente amurallada y rodeada por el mar y una albufera por todas partes, menos por un exiguo istmo en su parte oriental; fingió un ataque por la parte de tierra mientras soldados con escalas atravesaban la albufera y coronaban los muros, mal defendidos, apenas sin lucha; la conquista (209) supuso un duro golpe para Carthago, por la pérdida del puerto, las minas de plata, los almacenes y la influencia sobre los indígenas ganados por la moderación de Escipión, cuya continencia con la novia de Allucio, régulo ibérico, recogen los autores.En fecha imprecisa se dio la batalla de Bécula (Bailén), que abrió a los romanos las puertas del valle del Betis (209-208 a. C.). Los más importantes jefes indígenas, Edescón de los edetanos de Liria, Indíbil de los indigetes de Lérida y Mandonio de los ilercavones de Tortosa, se aliaron con los romanos. No obstante, Asdrúbal reorganizó sus fuerzas y logró pasar a Italia por la Celtiberia, el Ebro y los Pirineos, siendo muerto antes de unirse a Aníbal en el Metauro. Escipión y Silano continuaron su avance y conquistaron Orongis o Auringis (tal vez Jaén), venciendo en Ilipa (Alcalá del Río), en 207-206 a. C. Publio fundó Itálica (Santiponce) como hospital y regresó a Roma sin esperar la conquista de Gades (Cádiz), en 206-205, llevando un enorme botín de plata acuñada y 14.342 libras en pasta, quedando el ejército de Hispania al mando de Lucio Cornelio Lintulo y L. Manlio Acidino. En el 205 preparó en Sicilia la invasión de África, desembarcando en Utica y venciendo a Aníbal en Zama (202), con lo que termina el poderío cartaginés. Como político intervino en la paz con Carthago, en las querellas de esta ciudad con Masinisa y fue consejero de su hermano Lucio en la campaña contra Antíoco III de Siria, regresando a Roma el 184. Fue el hombre más poderoso de la República antes de César. Casó con Emilia, hija de Paulo Emilio.Lucio C. E. Asiageno. Hermano del Africano Maior. Edil en el 195 a. C., pretor en el a. 193, cónsul en el a. 190, tomó parte en la segunda guerra púnica, conquistando Auringis a las órdenes de su hermano (208), pretor en Sicilia. Luchó contra Antíoco III de Siria, atravesando el Helesponto y derrotándole en Magnesia del Sypilos (otoño del 190). Honrado con el triunfo en el 188 fue acusado, conjuntamente con su hermano y poco después, de malversación, por Marco Porcio Catón; las gestiones de Tiberio Graco libraron a Lucio de la cárcel.Publio C. E. Nasica, hijo de Cneo C. E. Calvo y primo del Africano, fue jurisconsulto importante y siguiendo las tendencias de la familia introdujo el culto de la Magna Mater en Roma, tomándolo del Asia Menor. Nació en el 219 a. C. y entre sus cargos fueron los más importantes el de pretor en el 194 en Hispania ulterior, donde derrotó a los lusitanos; cónsul en el 191 contra los boios de la Italia superior y triunviro el 181 para la fundación de Aquileia. Su hijo Publio C. E. Nasica Corculo fue edil en el 169 a. C., cónsul en el 162 y por segunda vez en el 155, censor en el 159 y pontífice máximo en el 150. Victorioso en la tercera guerra macedónica contra Perseo (168167) y contra los dálmatas (155). Defendió contra Catón la conservación de Cartago. Casó con una hija de E. Africano y murió hacia el 142. También tuvo importantes cargos su hijo Publio C. E. Nasica Serapio, cónsul en el 138, pontífice máximo en el 133, que murió al siguiente año. Intervino como cónsul con su colega Decimo Iunio Bruto, en el conflicto con los tribunos de la plebe y se opuso abiertamente el 133 a Tiberio Sempronio Graco. Fue comisionado por el senado a Pérgamo, donde murió.Publio C. E. Emiliano Africano Nuinantino (185 ó 184 a 129) fue uno de los hombres más cultos de su tiempo y, desde luego, la principal figura política. Tribuno militar el 151 a. C., cónsul el 147, censor el 142, cónsul por segunda vez el 134 y augur. Hijo menor de Paulo Emilio Macedónico, fue adoptado por P. Cornelio E., hijo mayor del Africano, que no tenía más que hijas, antes del 168. Desde el 167 estudió en Grecia, haciendo amistad con Polibio, quien influyó mucho en su filohelenismo; fue mejor organizador que estratega (imperator, non belator). Luchó el 168 contra Perseo en Pydna, a las órdenes de su padre; también en la tercera guerra púnica y en Celtiberia a las órdenes de Lúculo (151). Nombrado cónsul con dispensa de muchos requisitos, pasó a África donde restauró la disciplina, organizando la conquista de Cartago, que destruyó el 146, perdonando la vida a Asdrúbal, siendo éste uno de los acontecimientos más importantes en la historia de Roma. Del 145 al 144 luchó en Lusitania. Censor en el 142 ejerció su cargo con gran severidad contra la corrupción. El 134 mandó las operaciones contra Numancia, donde habían intervenido su hermano de sangre Quinto Fabio Máximo Serviliano, contra Viriato y Serviliano, hermano adoptivo del anterior. Habiendo fracasado en la tercera guerra celtibérica Metelo, Pompeyo, Popilio y Mancino, formó un gran ejército con elefantes al mando de una cohorte de amigos; Mario, Yugurtha, C. Graco, Memmio, el viejo Polibio y su hermano mayor Q. Fabio Máximo Emiliano. En Tarraco disciplinó sus fuerzas entrenándolas en prácticas de asedio, marchas y tácticas (134). Inició la campaña contra los vacceos y arévacos por el Ebro, segando los campos de cereales de la Celtiberia citerior y penetrando en la Meseta por el Pancorbo hasta Cauca (Coca) y Pallantia (Palencia), privando así de suministros a los numantinos. Hacia octubre del 134 se presentó ante Numancia con 60.000 hombres, construyendo una circunvalación, con dos campamentos y siete torres, cercando el cerro de Garray con fosos y empalizadas. Rectúgenos Karaunios logró salvar el bloqueo y pedir ayuda, pero no fue oído, salvo en Lutia (¿Cantalucia?), salvajemente castigada por E. Los numantinos intentaron parlamentar por medio de Avaros, pero se les exigió la capitulación con armas a lo que se negaron; en la feroz resistencia se llegó al canibalismo entre los defensores de la población y, por fin, a la rendición, inmolándose gran parte de la población y siendo vendidos los supervivientes como esclavos, salvo 50 que E. se reservó para llevarlos como prueba de su triunfo a Roma. Numancia, como Cartago, fue quemada y arrasada. A su regreso a Roma E. intervino en las luchas políticas, aprobó el asesinato. de Tiberio Graco y fue muerto él mismo, en el 129, al conseguir la suspensión de la ley Sempronia sobre el reparto de tierras.A. BELTRÁN MARTNEZ.
BIBL.: A. BELTRÁN, La conquista de Cartagena por Escipión, en "Saitabi" 25-26, p. 104, Valencia 1947; A. SCHULTEN, Historia de Numancia, Barcelona 1945; R. M. HAYWOOD, Studies on Scipio Africanus, 1933; H. SIMON, Roms Kriege in Spanien 154 bis 133 v. Chr., 1962.
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