Escandinavia. Religiones No Cristianas. REL. NO CRIST.
Categoria:
Religión No Cristiana
Objetos sagrados. Magia. Los antiguos escandinavos creían que el Sol, la Luna y los astros tenían una misteriosa influencia, que se manifestaba en el crecimiento, floración y madurez de las plantas y árboles, por lo que eran venerados como objetos sagrados capaces de defender a los devotos contra la adversidad, los demonios y la acción de los enemigos. Algunas partes del cuerpo humano tenían igual carácter que se transmitía a los que las tocaban, así como a las armas y a los vestidos. Mediante prácticas especiales se podía dirigir esta fuerza misteriosa.Signos especiales, como la cruz gamada y el triskele, símbolos del disco solar, conferían a los objetos, fabricados o no por el hombre, una virtud mágica. Generalmente eran las inscripciones rúnicas las que transmitían la virtud mágica a los objetos. El futuro se indagaba mediante procedimientos mágicos, no bien conocidos; así se interrogaba sobre el futuro a los dioses, a ciertos demonios, a los espíritus de los muertos y se interpretaba como respuesta lo sucedido en el curso de la ceremonia.Panteón. Como entre los germanos, se distinguían dos grupos de dioses: los Ases y los Vanes (v. GERMANIA II). Los Ases son espíritus benéficos, especialmente guerreros, que se interesaban por sus devotos, teniendo también como característica distintiva su patriarcalismo y su enemistad con las mujeres en las cosas del culto. Residían en Asgard y su jefe era Odín (v.); también son dignos de mencionar Thor, Balder, y la diosa Frigg. Thor, el más popular de los dioses escandinavos, encarnaba el tipo ideal de la fuerza y vitalidad física, e iba generalmente armado de un martillo, o de un hacha de guerra; se le invocaba en la sementera, al casarse y a la hora de la muerte, siendo asimismo el principal adversario de los gigantes. Balder era hijo de Odín y hermano de Thor; se consideraba el más inteligente de los Ases, y generalmente es un dios pacífico, que aparece en multitud de leyendas, y en la Edda se le describe como víctima. La diosa Frigg era la esposa de Odín, protectora de los amantes; se la asimilaba a Venus.Entre los Ases se encuentra también a Tyr, dios del cielo y de la tierra, estaba asimilado a Mars y aparece inseparablemente unido a Odín, con la lanza. De Ullr, asociado al océano y a las carreras de caballos, apenas se conoce más que el nombre. Heimdallr, era el guardián de los otros dioses y el que tocaba el cuerno en la lucha final al acercarse el enemigo, está asociado con el carnero y las columnas del mundo, en cuanto que es la personificación del eje de la Tierra.Los Vanes habitaban también en Asgard y se caracterizan por ser pacíficos y promotores de la fertilidad, Así como por predominio del elemento femenino, tanto en el ámbito humano como en el divino, y el matrimonio entre hermanos. Los nombres de las figuras más antiguas de esta familia son Freyr, Njordr y Freyja. Freyr, particularmente venerado en Uppsala al final del paganismo, era un dios de la fecundidad, dispensador de la lluvia y del buen tiempo; su nombre aparece en muchos mitos y recitales poéticos; le estaban consagrados el caballo y el jabalí. Njordr, al igual que la diosa germana Nerthus, parece ser que favorecía la vegetación y distribuía sobre la tierra la paz, la riqueza y la fecundidad. Freyja, que era muy parecida en carácter a su hermana Frigg y había tenido como ella numerosos amantes, estaba asociada a la vegetación, y numerosas localidades le estaban consagradas.Otros dioses del Panteón escandinavo son Idun, diosa que conservaba la juventud; Sif y Skadi, esposas respectivamente de Thor y Njordr; Ran, que recogía a los náufragos en su morada del mar; Fjorgyn, diosa de la tierra; Fylggja, espíritu protector de los hombres; etc.Entre las deidades secundarias se encontraban las llamadas Nornas y las Valkirias. Las primeras eran espíritus bienhechores, que asistían a los hombres en el momento de su nacimiento; estos espíritus eran infinitos en número, pero se redujeron poco a poco a tres grupos de tres, y después a tres, por eso se les puede comparar a las tres Parcas, pero no son figuras tomadas de la mitología grecorromana. Los tres Nornas determinaban el porvenir de los hombres y de los dioses y, a veces, anunciaban su destino, presagiando la desgracia o la fortuna. Muy parecidas a las Nornas eran las Valkirias. Se diferencian de ellas en que no se interesaban por todos los hombres, sino sólo por los guerreros. Les acompañaban al combate y determinaban los que debían morir, e iban con ellos a la morada de los dioses, Vall-hall, y allí les servían hidromiel. En un principio debían ser demonios horripilantes de la guerra; pero poco a poco los bardos cambiaron su carácter salvaje primitivo, y las transformaron en mensajeras de los grandes dioses.Gigantes y enanos. La antigua literatura conserva numerosas leyendas de gigantes y enanos. Los primeros desempeñan un papel muy importante, y son anteriores a los dioses. Ymir era uno de estos gigantes; su cuerpo había servido para formar el Universo. La raza de gigantes había poblado el mundo y los dioses eran sus descendientes. Éstos buscaban el amor de los hijos de los gigante y les consultaban con frecuencia, como Odín al gigante Munín, pues solían ser muy inteligentes. Los enanos vivían en el interior de la tierra; eran excelentes herreros y las armas que fabricaban, tenían virtudes especiales; extraían de galerías subterráneas los metales y los trabajaban con gran habilidad.Demonios. Numerosos demonios (v. ÁNGELES I) tenían la apariencia de animales. Tres o cuatro eran verdaderos monstruos, con proporciones gigantescas, y desempeñaban un papel importante en las grandes batallas que acabaron con el reinado de los dioses; así la serpiente, que guardaba el mundo entre los pliegues de su cuerpo inmenso, el perro Garmz, que luchó contra el dios Tyr, y el lobo Fenrir. Otros provocaban los eclipses de los astros y las tempestades en la mar. A algunos se les designaba por un nombre genérico y formaban un grupo. Eran espíritus, que ejercían su influencia sobre la vegetación, su nombre era alfar. (Quizá en origen querían sólo los espíritus de los difuntos, que se seguían interesando por las cosas de la Tierra. Los germanos creían en unas relaciones entre la vegetación- y los espíritus de los muertos. Un grupo de divinidades femeninas, las disir, eran objeto de un culto muy antiguo. Quizá fueran las equivalentes de las Matres de Renania, diosas protectoras de la vegetación).Culto. Los lugares del culto fueron las montañas, las colinas, las rocas, etc., como lo atestigua la toponimia; pero quedan muy pocas huellas de los santuarios. Los había de varios tipos. Algunos constaban de uno o dos recintos, en cuyo centro se clavaba un tronco de árbol tallado, o un montón de piedras. Otras veces había verdaderas construcciones, rectangulares en madera, que se componían de una habitación privada y de una gran sala. Algunos templos tenían 30X15 m. En el centro se hallaba un hogar para los sacrificios. El exterior debía estar decorado con esculturas y diversos adornos. Había imágenes de los dioses, como se deduce de las fuentes. La ceremonia de culto constaba de un sacrificio (v.) y de un banquete sagrado (v.). Se sacrificaban animales o personas, inmolados junto al hogar, encima de un gran caldero, donde se recogía la sangre. El sacerdote o sacerdotisa rociaba a los asistentes. El sacrificio se celebraba con ritos actualmente desconocidos. En el banquete participaban los asistentes.Cosmogonía. En el origen de los tiempos existía un abismo; al norte se extendía el Niffleinz, país de las brumas y de nubes, en cuyo centro brotó una fuente que originó 12 arroyos, que corrían hacia el sur, donde se encontraba la región del fuego y del calor, Muspellsheinz. En el abismo central se mezclaron las chispas del Muspellsheinz y el hielo de Niffleinz. El resultado fue una atmósfera tibia, de la que nació el gigante Ymir, el primer ser viviente. Después, la vaca Andumla alimentó al gigante; de éste nació la raza de gigantes. De Andumla proceden Buri, cuyo hijo Bor se casó con una hija de los gigantes y engendró a Odín, Vili y Ve, los tres dioses creadores del Universo. Mataron a Ymir y a sus descendientes, menos a uno. Del cuerpo de Ymir se formó la Tierra.Los dioses cambiaron los árboles en seres humanos y les asignaron por vivienda el continente llamado Midgard, donde moraban también los Ases. Los germanos del norte creyeron después que los dioses habitaban el cielo, los hombres la tierra y los muertos los lugares subterráneos (Hel). Algunos textos pintan los diversos pisos del mundo, sostenidos por un árbol, el fresno Yggdrasill, sobre el que descansa el cielo. En una gran catástrofe final perecerán los hombres, los gigantes, los demonios y los dioses y otra vez un mundo nuevo renacerá.V. t.: ODÍN;GERMANIA II;BÁLTICOS, PUEBLOS II;ESLAVOS II.1. M. BLÁZQUEZ MARTÍNEZ.
BIBL.: E. TONNELAT, Croyances et cultes dans la Scandinavie ancienne, en Mana, París 1944-62, III,355-385; F. O. TURVILLEG. PETRE, Myth and Religions of the North, Londres 1964.
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