Entonación MÚSICA
Categoria:
Música
La e. o acento musical de la lengua puede ser de dos clases: melódica, cuando abarca la totalidad del grupo fónico (porción de discurso comprendida entre dos pausas), o tonal, cuando es un factor constitutivo de la estructura fonética de la palabra. La mayoría de las lenguas europeas se encuadran en la primera clase. Algunas lenguas de África, del Extremo Oriente y el lituano (V. LITUANIA IV) se cuentan entre las segundas; estas últimas reciben el nombre de lenguas tonales. La e. es la principal característica de la frase: depende de las variaciones de la frecuencia de vibración de las cuerdas vocales (tono). La e., en las lenguas europeas, abarca la totalidad de la frase y contribuye tanto al cambio de significado, como a la expresión de determinados estados psíquicos o sentimientos (satisfacción, desprecio, ira, etc.).En el comportamiento melódico de la frase hay que distinguir entre: 1°, las variaciones tonales que existen en su interior y que pueden atribuirse a peculiaridades regionales, individuales u ocasionales; y 2°, las variaciones tonales que aparecen al final del grupo fónico, que son significativas. Lo lingüísticamente significativo de la e. se encuentra en la parte final del grupo fónico (tonema), generalmente a partir de la última sílaba acentuada, y depende de la dirección que adopte la línea tonal. En español, fonológicamente, el tonema puede presentar tres movimientos: ascendente, horizontal y descendente. En una secuencia como /ayer llovió a las once/ si el tonema o la parte final es ascendente, la secuencia adquiere la significación interrogativa: /ayer llovió a las once/; si el tonema es descendente, la significación es afirmativa /ayer llovió a las once./; y si el tonema es horizontal, la significación es dudosa, o la expresión es incompleta: /ayer llovió a las once)/.Cada uno de estos tres movimientos fonológicos del tonema tiene, en el momento de realizarse, otras variantes: al tonema fonológicamente ascendente, corresponderán en el plano fonético la anticadencia y la semianticadencia; al tonema fonológicamente horizontal, le corrésponderá fonéticamente la suspensión, y al tonema fonológicamente descendente, corresponderán en su realización dos variantes: la cadencia y la semicadencia. En la cadencia, el tonema presenta el nivel de realización más bajo. Corresponde a las oraciones afirmativas, y a las interrogativas, cuando comienzan por una partícula interrogativa: "Estamos cansados, ¿Qué quieres?". En la semicadencia, el tonema desciende menos que en la cadencia; se emplea en las expresiones que dan una idea insuficientemente definida, o en una aseveración insegura: "lo viviente, lo presente, lo actual es lo que queremos" (los dos primeros grupos terminan en semicadencia). En la suspensión, el tonema finaliza al mismo nivel tonal que el cuerpo del grupo fónico en el que está situado. Se utiliza en las frases con sentido incompleto, o en las que queda cortada una idea, pendiente de continuación: "el enemigo, casi derrotado, corría delante de nuestras tropas" (el primer grupo termina en suspensión). La anticadencia se produce cuando el tonema asciende rápidamente a partir de la última vocal tónica; se utiliza en las frases interrogativas absolutas, entre la oración subordinante y la subordinada, etc.: "¿vienes ya?", "a buen hambre, no hay pan duro" (el primer grupo termina en anticadencia). Cuando el tonema termina a una altura menor que la anticadencia se produce la semianticadencia; corresponde a unidades interiores de sentido continuativo y señala oposiciones y contrastes de carácter secundario: "en el patio, suena de tarde en tarde, la estridencia de los caballos" (el segundo grupo termina en semianticadencia).A. QUILIS MORALES.
BIBL.: T. NAVARRO TOMÁS, manual de entonación española, Nueva York 1948.
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