Emilia-romañai. Historia. HIST.
Categoria:
Historia
La actual E.-R. comprende las cuatro provincias de los antiguos ducados de Parma (v.) y Módena (v.), las legaciones de Bolonia (v.) y Ferrara (v.) y las dos provincias de Forli y Rávena (v.), constituyendo estas dos últimas la Romaña propiamente dicha. En la época romana, Emilia y Romaña formaron una unidad administrativa, la VIII región (Aemilia, del nombre de la famosa calzada que la atravesaba) en la ordenación de Augusto. Ocupada por los bárbaros, fue después reconquistada en parte por los bizantinos, que hicieron de Romaña (V. RÁVENA) el centro de su dominio en Italia. Con la intervención de Pipino y Carlomagno, la región fue donada al Papa, pero el ejercicio efectivo de su dominio quedó en manos del Emperador hasta 1278. Durante este periodo se efectuó el progresivo desplazamiento de poder en la ciudad de los condes a los obispos y la constitución de las diversas ciudades en comunas, en guerra continua entre ellas mismas a causa de la recíproca alineación en pro o en contra del Emperador, en las luchas generales italianas.Después de la derrota de Federico II (V. FEDERICO II DE ALEMANIA), el partido gibelino se sostuvo todavía en Piacenza, pero con la victoria de Carlos de Anjou en Benevento (1266), los güelfos triunfaron en todas las ciudades (V. GÜELFOS Y GIBELINOS). Volvieron a comenzar entonces las luchas internas, que prepararon el paso al señorío. El Papa intentó aprovecharse de ello para afirmar allí su propio dominio, pero el cisma de Occidente (V. CISMA III) debilitó inmediatamente los resultados de las expediciones pontificias e hizo reaparecer las violentas luchas entre las dinastías locales. No habiendo conseguido encontrar un arreglo unitario, Emilia y Romaña fueron durante el s. XV el terreno en que se encontraron las ambiciones de los mayores Estados vecinos: Milán, Florencia y Venecia. Los Visconti (v.) dominaron Parma y Piacenza, los Estensi Módena y Reggio, mientras Venecia se instaló en Rávena. El nepotismo papal vino a complicar la situación en 1499: César Borgia (v. BORGIA, FAMILIA) intentó crear un Estado unitario en Romaña, pero la muerte de su padre, Alejandro VI (v.), hizo fracasar la empresa. Después de varias oscilaciones, debidas a la guerra general y a la intervención francesa contra el Papa, Romaña pasó definitivamente a ser un señorío pontificio. Los ambiciosos designios de julio II (v.), continuados por León X (v.) y Clemente VII (v.) se extendieron también a Emilia pero fueron bloqueados por Carlos V (v.), que restituyó Módena y Reggio a los Estensi (1531). En 1545, Pablo III asignó a su hijo Pier Luigio Farnesio el ducado de Parma y Piacenza. Así la región en la nueva ordenación de Italia (1559), fue dividida entre Farnesios y Estenses, mientras las legaciones de Bolonia, Ferrara y Romaña continuaban bajo directo dominio pontificio.Durante los s. XVI y XVII, a Emilia y Romaña no les afectaron los grandes problemas políticos del momento y, dado el carácter prevalentemente agrícola de la economía de la zona, permanecieron también al margen de la crisis económica general. En el s. XVllI, con las complicaciones de las guerras de sucesión y la extinción de las dos dinastías, Parma y Piacenza pasaron primero a España, después a Austria y, finalmente a Felipe de Borbón, yerno de Luis XV (1748). En 1802 el ducado fue unido a Francia, de cuya suerte participó hasta 1814. Módena, Reggio y Romaña formaron parte, sin embargo, de la República italiana y del reino itálico. A la caída del régimen napoleónico, Módena y Reggio fueron gobernadas con métodos represivos y antiliberales por Francisco IV de Austria-Este (1814-46) y por Francisco V (1849-59), mientras Parma y Piacenza tuvieron un gobierno benigno bajo María Luisa de Austria (1814-47), a cuya muerte el ducado volvió a los Borbones (v.).De nuevo bajo gobierno pontificio, Romaña fue agitada por violentas revueltas y represiones. En 1831 se sublevó, declarando abolido el gobierno papal, pero fue ocupada por las tropas austriacas, que permanecieron allí hasta 1843, año en el que recomenzaron las agitaciones. En 1849, Romaña se adhirió a la República romana, pero fue ocupada nuevamente por las tropas austriacas, que permanecieron allí hasta 1859, gobernando de hecho la región. A continuación de la derrota austriaca por parte de las tropas de Víctor Manuel II, las ciudades de Emilia y Romaña se sublevaron, deponiendo a los soberanos reaccionarios y separándose del Estado pontificio. Romaña se unió a los ducados bajo la dictadura de L. C. Farini, y los días 11 y 12 mar. 1860, vencida la resistencia de Francia, fueron convocados plebiscitos, en los cuales fue votada la unión de Emilia y Romaña al reino de Italia.V. t.: ITALIA IV, V.GIOVANNI STIFFONI.
BIBL.: A. VESI, Storia di Romagna, Bolonia 1845-48; D. DEMARCO, II tramonto dello Stato pontificio, Turín 1859.
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