Embolia MEDICINA
Categoria:
Medicina
Alteración vascular caracterizada por la brusca aparición de una obstrucción arterial, que es debida al taponamiento que en su interior produce un cuerpo, llamado émbolo, generalmente desprendido de otro lugar del sistema cardiovascular.La normal dinámica circulatoria de la sangre distribuida por todo el organismo, requiere el perfecto estado de conservación anatomofuncional de los dos elementos esenciales que la integran: el continente, formado por las paredes cardiovasculares en toda su extensión, y el contenido, que es la sangre libremente circulante por el interior del primero. Determinadas situaciones patológicas pueden afectar a cualquiera de estos dos elementos, con lo que se compromete de alguna manera su equilibrio fisiológico; de esta forma actúan las inflamaciones, los traumatismos (incluidos los quirúrgicos), los depósitos de sustancias grasas y las deformaciones aneurismáticas, que cuando tienen lugar alteran uno o más segmentos del sistema circulatorio; también la sangre puede en algún territorio perder su fluidez característica por un anormal proceso de coagulación o por un acusado enlentecimiento en su circulación a través de las venas periféricas. Tanto en el caso de existir una alteración de las paredes vasculares, como en el de haberse modificado el fluido hemático, se constituye una lesión que se halla en íntimo contacto con la sangre en movimiento y por ende está sometida a su continua acción de frotamiento, hasta que en un momento dado puede ser desprendido un fragmento de la misma, bien de la excrecencia parietal, bien de la sangre coagulada (trombosis), el cual circulará libremente arrastrado por la sangre hasta el lugar en que una arteria por su menor calibre le impida su progresión. Este fragmento o émbolo, detenido en su marcha y enclavado en la arteria como un tapón, provoca una excitación en el sistema neuromuscular propio de la arteria, respondiendo ésta con una contracción o espasmo que acentúa aún más la fijación del émbolo; la sangre al no poder traspasar este obstáculo se detiene en el vaso y se coagula en alguna extensión, también se coagula parte de la sangre del otro lado distal al émbolo. Por estos tres mecanismos, taponamiento embólico, espasmo arterial y coagulación de la sangre vecina, se produce una rápida oclusión arterial que dificulta o impide la circulación a su través, según que el cierre sea parcial o total; su consecuencia inmediata será el déficit o ausencia de sangre en la parte del organismo dependiente de la arteria obstruida; al fenómeno patológico acaecido y a su consecuencia se conoce por el término e.Puede suceder, en raras ocasiones, que el émbolo no proceda del mismo sistema cardiovascular ni de su contenido hemático, sino que proceda de otros lugares, tal sucede en las grandes fracturas óseas determinantes de un émbolo graso, en las roturas de quistes hidatÍDicos con émbolos de su mismo contenido, en las disgregaciones e invasiones tumorales cuyos émbolos contienen células cancerosas, y en las inyecciones de aire hechas con fines diagnósticos o terapéuticos que originan émbolos de naturaleza aérea.Tipos de émbolos. Los más frecuentes son los procedentes de sangre coagulada (trombosis), de vegetaciones o excrecencias en las válvulas cardiacas (valvulopatías), y de material de descomposición fibrinoleucocitario (arteritis); son poco frecuentes los que presentan en su composición grasa, aire, células tumorales y restos de quiste hidatídico.Tipos de embolia. Según el lugar de asentamiento reciben su propio nombre: e. cerebral, pulmonar, renal, retiniana, femoral, etc. Según la naturaleza del émbolo se denominan: e. grasa, gaseosa, tumoral, etc.Lo ordinario es que la e. sea única, sin embargo, en ocasiones puede presentarse más de una, e incluso aparecer múltiples e.Patología. En el lugar de aparición de la e. se origina un dolor agudo debido al espasmo arterial. Por la obstrucción arterial aparece una isquemia o deficiente riego sanguíneo en algún punto del organismo, y según sea su importancia oscilará su expresión clínica desde una ligera alteración estructural y funcional del órgano, hasta la muerte o necrosis de los tejidos, con gangrena de los mismos si hay una infección sobreañadida. La importancia de la e. puede ser tal que determine la muerte súbita del individuo que la sufre.Diagnóstico. El clínico valora la existencia de una posible alteración cardiovascular previa, diferencia el dolor agudo por su localización, y reconoce los incipientes signos de isquemia, con lo que hace un diagnóstico de presunción para seguidamente hacer el de confirmación y de su localización valiéndose de medios complementarios como son: la oscilometría (grado de oscilación del pulso arterial que disminuye y desaparece en relación con el lugar de obstrucción), y la arteriografía (radiografía de las arterias previamente inyectadas con material radiopaco, la cual se hace con las oportunas medidas de seguridad para evitar la movilización del émbolo o la producción de otro nuevo).Tratamiento. Variará de acuerdo con la localización del émbolo, con la naturaleza del mismo, con el grado de obstrucción arterial y con la alteración tisular ocasionada.En su caso se administrarán sustancias que impidan la coagulación de la sangre o sustancias que dilaten las arterias; si se precisa se impondrá una intervención quirúrgica orientada a esta dilatación arterial -simpatectomía, gangliectomía lumbar-, a la extracción de émbolo y coágulo concomitante -embolectomía-, o a la extirpación de un segmento de arteria con el émbolo incluido -arteriectomía-; en el caso preciso será necesaria la amputación del órgano lesionado.Recordemos finalmente que la e. pertenece al grupo de enfermedades cardiovasculares, las cuales en conjunto constituyen la primera causa de mortalidad mundial.V.t.:ANEURISMA;INFARTO;SISTEMA CIRCULATORIO;TROMBOSIS.JUAN RAMÓN LÓPEZ PÉREZ.
BIBL.: D. SCHERF y L. J. BOYD, Enfermedades cardiovasculares, Barcelona 1961; R. FROMENT, Compendio de clínica cardiovascular, Barcelona 1967; E. V. ALLEN y OTROS, Enfermedades vasculares periféricas, 3 ed. Buenos Aires 1965; Praxis Médica, I, II, IV y VII, Barcelona 1960 (contienen capítulos dedicados a los diferentes tipos de e.).
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