Eidetismo SOCIOL.
Categoria:
Sociología
Consiste en la capacidad que poseen bastantes individuos, sobre todo en edades infantiles prepuberales, de reproducir imágenes perceptivas caracterizadas por una inusitada viveza y abundancia de detalles en ausencia del estímulo excitante. A estas imágenes se las denomina eidéticas, y se observan, por orden de frecuencia, en las esferas óptica, táctil, auditiva y olfatoria, constituyendo formas intermedias entre las percepciones y las representaciones. El e. se presenta con diferentes grados de intensidad en dependencia de la predisposición natural, del tipo de enseñanza, de factores motivacionales, de los afectos e intereses, etc., que concurren en el individuo eidético. Se puede mostrar ya desde la edad de tres años, aunque la máxima frecuencia se da hacia los 14, disminuyendo de los 15 a los 16, y desapareciendo a continuación. Sin embargo, se estima estadísticamente que un 7% de los adultos muestran en mayor o menor grado fenómenos eidéticas. El e. no tiene relación con el grado de inteligencia, pero sí con el desarrollo del pensamiento abstracto, y así como las funciones psíquicas se compenetran e influyen mutuamente durante la infancia mucho más que en la edad juvenil y adulta, estas imágenes eidéticas vienen a constituir un caso particular del carácter integrativo propio del niño. Un niño no afronta de una sola vez la multitud de fenómenos particulares que atraen su interés y debe dominar; por eso el e. le ayuda a retener percepciones no comprendidas y conservarlas hasta que pueda elaborarlas posteriormente con su inteligencia ya desarrollada. Así el e., junto con las representaciones, proporciona al pensar infantil el material adecuado, y lo afianza, hasta que en la edad juvenil se independiza de la representación. Entonces las imágenes eidéticas pueden desaparecer, porque ya han cumplido su cometido y se hacen innecesarias para la gran mayoría de los sujetos.V. t.: PERCEPCIÓN II; REPRESENTACIÓN.CRESPO CALABRIA.
BIBL.: H. REMPLEIN, Tratado de Psicología Evolutiva, Barcelona 1966, 358-361 y 422-424; P. LERSCH, La Estructura de la Personalidad, 4 ed. Barcelona 1966, 552-555; J. J. LóPEZ IBOR, Lecciones de Psicología Médica, II, Madrid 1964, 91-115; Diccionario de Pedagogía Labor (dir. V. GARCÍA Hoz), I, Barcelona 1964, 332.
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