Egipto (misr). Geografia. GEOG.
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Geografía
Situado entre los 22° y los 32° de lat. y entre el meridiano 25°, que le sirve de frontera con Libia, y el 35° de long. O, ocupa el extremo más nororiental del continente africano. Dos mares bañan sus costas, el Mediterráneo al N y el mar Rojo al E; en el S, con una frontera rectilínea, limita con Sudán, y Libia queda, dibujada de la misma forma al O. Por último, el Estado de Israel se sitúa al E., junto a la península del Sinaí. Tiene una superficie de 1.000.000 Kmz, que se ve en la actualidad reducida por la ocupación militar de la península del Sinaí por Israel, tras la guerra de los Seis Días, en junio de 1967.1. División regional. Este territorio puede dividirse en cuatro zonas básicas: la península del Sinaí (eventualmente separada), la zona montañosa al este del Nilo, el desierto occidental y el Valle del Nilo.a. La península del Sinaí. Es una alta meseta montañosa que aparece inclinada hacia el norte, donde se alcanzan alturas medias de 1.000 m., mientras que en el sur se elevan altas montañas como la de Yébel Katarina (2.637 m.), consiguiéndose alturas medias de 1.500 m. A lo largo del golfo de Suez, la meseta desciende por medio de bloques fallados escalonadamente; el último de los bloques forma al-Qá, llanura que se extiende por el litoral entre 5 y 13 Km. de ancho. En el sudeste, junto al golfo de `Aqaba, la meseta presenta una morfología similar, aunque aquí las fallas han dado una costa rocosa y de líneas duras. La inclinación de la meseta hacia el Mediterráneo es acusada, terminando en una llanura litoral, que da una costa arenosa con marismas, que se extiende desde Suez a la Palestina occidental.El clima es desértico, con precipitaciones anuales escasísimas en el sur (50 a 80 mm.), y algo superiores en el norte (150 mm.). A pesar de tan escasas precipitaciones, el relieve presenta restos de valles fluviales formados en las épocas pluviales del Cuaternario, correspondientes a los glaciares de las altas latitudes. En la actualidad sólo hay wadis de poca importancia; en el norte destaca el de al-`Aris y al sur los wadis se encajan profundamente a causa de la cercanía entre el nivel de base marino y las altas cumbres de las montañas. La parte norte es un vasto complejo de dunas, que dificultan enormemente las comunicaciones. A veces aparecen oasis creados alrededor de pozos excavados en la arena, los cuales llegan a capastando variaciones enormes, de 6.000 m³/seg. como caudal medio a 80.000 m³/seg. en septiembre, mes en que se da la gran inundación que hace subir hasta 6,5 m. el nivel del río. Antes de la crecida, las aguas del Nilo, normalmente claras, se llenan de algas procedentes de Sudán. Tras la inundación, el río toma un color rojizo, tanto por el tono de los sedimentos que lleva consigo como por las algas ya putrefactas. El Nilo arrastra cada año 110 millones de t. de sedimentos, procedentes en gran medida de las zonas volcánicas de Abisinia y África Oriental. Estos sedimentos constituyen un barro cargado con sustancias minerales, que lo hacen excepcionalmente fértil, y que ha sido, junto al agua, la causa de la fertilidad del valle, que recibía anualmente este limo.El clima de todo el Valle del Nilo es uniforme; veranos muy cálidos (38°), obteniéndose las máximas en julio en la región central. Estas máximas se dan en junio en el sur, y en agosto en el norte. La zona mediterránea es la que presenta temperaturas más bajas en verano gracias a la acción del mar. El invierno es en general suave, y se desconoce en todo el valle las heladas. Si la agricultura no debe temer a las heladas, no ocurre igual con los vientos, sobre todo el jamsin, cálido y seco, que sopla desde el desierto, pudiendo llegar a quemar todos los cultivos. Normalmente hay alrededor de ocho tempestades de arena al año, todas en los primeros meses; sin embargo, en 1944 se registraron 21. Las precipitaciones son escasas, no pasan de 200 mm. en todo el valle, y es la costa mediterránea la más favorecida, sobre todo Alejandría, mientras que El Cairo sólo recibe 50 mm.; incluso estas cantidades son ficticias, porque reparte la lluvia que sólo se produce cada dos o tres años.2. Poblamiento y población. E. ha visto acrecentar su población desde el a. 1800 a un ritmo fortísimo. En esta fecha, la población calculada de 2.500.000 hab., había pasado a ser de 10 millones en 1900, cantidad ésta que se había doblado hacia mediados de siglo, y que en 1969 se había más que triplicado, pues en este año el censo total de la población de E. ofreció 32.500.000 hab. Lo que arroja una densidad de población de 32 hab/Km2, en realidad ficticia ya que, del millón de Km2 que constituye la superficie total de E., sólo 36.000 Km2 son útiles y están habitados (son las zonas de la costa mediterránea, del Delta y del Valle del Nilo), con lo que la densidad real llega a los 902 hab/Km2 de media, cifra alcanzada por muy pocos países, llegándose incluso a los 2.500 hab/Km2 en la zona de El Cairo y Asiut. Es, pues, evidente que, ocupando el 99,2% de la población el 4% del área total del país, existe un enorme exceso de personas, valorado en unas 600.000 por año.A pesar de esta fortísima densidad, E. sigue teniendo una tasa de crecimiento vegetativo muy grande, 26%o, resultado de la diferencia entre la natalidad que, a pesar del bajo nivel de vida, o mejor a causa de él, es de 45%o, y de la mortalidad que alcanza un 190100. Esta sigue en descenso (en 1947 el índice de mortalidad era de 270100), gracias a los avances médicos, que han hecho disminuir visiblemente las epidemias y enfermedades endémicas, como el tracoma, paludismo, anquilostomiasis, sífilis, etc. Como dato significativo, digamos que, aun en 1957, cuatro de cada cinco reclutas eran rechazados por inútiles. Incluso en la actualidad, la asistencia médica es insuficiente, sobre todo en las zonas rurales, donde hay un médico para cada 13.000 hab., mientras que en las urbanas la proporción es de 1/1.100 hab.Esta población se reparte desproporcionadamente entre el campo y las ciudades; el primero acoge al 80,1% de la población, mientras que la ciudad tiene el 19,9%. Esta separación señala también una desigualdad social palpable: en el campo viven los felláhs (falláh), socialmente más retrasados que los coptos que residen en las ciudades. Ambos grupos, felláhs y coptos, forman parte del núcleo de origen africano, el mayor y el considerado como verdaderamente egipcio, frente al de origen asiático, formado por los beduinos, hebreos, turcos, armenios y sirios. Los felláhs o fellahzn (su nombre significa ’cultivadores’) son de estatura alta y tez más oscura, conforme nos alejamos de la costa; su ocupación principal es la agricultura, y su religión la musulmana. Los coptos, población plenamente urbana, son cristianos monofisitas, siendo sus rasgos étnicos poco diferenc¡adores. Un tercer grupo importante son los beduinos, que se dedican en su mayoría a la ganadería, sea nómada o sedentaria, dentro de los límites del desierto. El hecho de que el 80,1% de la población sea rural indica muy claramente que la ocupación básica de E. es la agricultura. Efectivamente, el 60% de la población activa se dedica al cultivo de la tierra, mientras que a la industria lo hacen sólo el 3,5%, y el 36,5% restante al sector terciario (servicios), en el que se incluye la gran cantidad de personal doméstico y los revendedores. La población tiene la característica de presentar una pirámide de edad muy joven, alcanzando un 50% de individuos de menos de 20 años. Esto obliga a un gran desarrollo de los establecimientos de enseñanza, que, según estadísticas oficiales, en 1968 asogieron a 4,2 millones de jóvenes, de los cuales sólo 134.125 eran universitarios, repartiéndose entre las universidades de Al-Azhar, El Cairo, Alejandría, `Ayn Sams (Heliópolis) y Asiut. El aumento progresivo de la población ha obligado a conquistar nuevos territorios para su explotación agrícola, dando lugar al nacimiento de diferentes tipos de aldea: `izba, aldea nacida a la sombra de plantaciones comerciales, kafr, de formación espontánea.En general, el nivel de vida de la población es bastante bajo, no sólo por el aumento incesante de los nacimientos también debido a la existencia de una economía no plenamente desarrollada. No obstante, cada vez más fuerte la burguesía egipcia, nacida en un principio gracias al contacto con los europeos y enriquecida ahora, bien mediante los negocios, bien participando en la Administración, tanto civil como militar.La lengua principal es el árabe, (v. ÁRABES II), que es asimismo la oficial; a su lado destacan el turco, iranio, francés e inglés, idiomas hablados, además de por los indígenas, por los 309.000 extranjeros censados en 1968 en E. En cuanto a la religión, el islamismo (v.) es practicado por el 90% de la población; el 8% profesa el cristianismo copto (v. ETIOPÍAVII y VIII); el resto son comunidades católicas, protestantes e israelitas.Ciudades. Las ciudades se sitúan a lo largo del Nilo, de la costa mediterránea y del canal de Suez. Cuatro ciudades pasan del millón de hab.: El Cairo, Alejandría, Gizá y Asiut.El Cairo (4.769.000 hab. en 1969; v.) es la capital. Está situada en el origen del delta, en el lugar en que las aguas del Nilo se dividen, por tanto, en la zona de contacto del Alto y Bajo Egipto. Esto y la cercanía del canal de Suez y del oasis de Fayum la convierten en centro de mercado y comercialización de todo E. En ella se han desarrollado numerosas industrias: textiles, cemento, envasado de alimentos, etc. Es asimismo el centro cultural y espiritual del mundo árabe, hecho que en vida de Nasser se acentuó; su Univ. de Al-Azhar y su Museo egipcio (también conocido como Museo Arqueológico o Faraónico) atraen a multitud de estudiantes y turistas.Alejandría (1.900.000 hab.; v.) está situada al occidente del delta en una situación costera privilegiada, que la ha convertido en el primer puerto egipcio, a la vez que en el centro comercial del algodón. Su excentricidad geográfica y las dificultades de las comunicaciones por tierra hicieron que en 1863 dejara de ser la capital de la nación.Gizá (1.650.000 hab.; v.) y Asiut (1.420.000 hab.) son grandes centros comerciales del Alto y Bajo Egipto. De menor importancia son: Port Said (283.000 hab.), gran puerto de tránsito que se engrandeció con el canal (v. SUEZ, CANAL DE), del que forma su entrada mediterránea; Suez (264.000 hab.), situado a la entrada del canal por el mar Rojo; Ismailía (345.000 hab.); Asuán (520.000 hab.), muy renombrada, tanto por su cercanía de los templos faraónicos, como por el gran lago Nasser a que ha dado lugar la superpresa de Asuán.3. Economía. La base de la economía egipcia es la agricultura, y como monocultivo básico, el algodón. La renta per cápita todavía es baja, 162 dólares por año y habitante. El producto nacional bruto aumenta a buen ritmo, pero la economía no se desarrolla suficientemente, debido al freno que supone una población en rápido crecimiento. Para su desarrollo económico, E. cuenta fundamentalmente con el Nilo, que le proporciona el agua necesaria para su agricultura y la electricidad para su industria. Sobre el Nilo existen varias presas: Asiut, Nav Hammádi, Idfina, Isná y sobre todo la de Asuán. Esta presa, con 500 Km. de largo por 10-25 de ancho, tiene una capacidad máxima de 157.000 millones de m³, aunque de éstos, 30.000 millones serán para almacenar el limo durante 50 años, y 37.000 millones para bloquear en caso de inundación. Este lago artificial, el segundo en el mundo tras el de Kariba en Rhodesia, podrá aumentar en un 25% las tierras cultivadas, a la vez que asegurará riego regular a 420.000 Ha. Esta presa producirá también 10.000 millones de Kwh. en sus plantas hidroeléctricas, lo que será una base energética inmejorable para el desarrollo industrial. Como contrapartida, el valle no se verá fertilizado por el limo anual en el desbordamiento, y esto repercutirá especialmente en el Delta, que se verá en peligro sin el aporte anual de los millones de toneladas de barro.Como infraestructura debemos recorrer sus medios de comunicación: 22.240 Km. de carreteras, de los que sólo 9.600 están asfaltados; 4.230 Km. de vías férreas; 3.100 Km. de vías de agua navegables. Por último, el canal de Suez, con sus 172 Km. de largo, permite el paso a navíos de hasta 100.000 t. En 1966, antes de la guerra con Israel, pasaron 20.259 navíos. En la economía actual, la socialización que llevó a cabo Nasser tiene una importancia capital (v. II). En 1952 el régimen de propiedad registraba estas cifras reveladoras: el 0,5% de grandes propietarios se repartía el 34,2% de las tierras; el 5,2% de medianos propietarios tenía el 30,4% de la tierra, y el 94,3% de pequeños propietarios el 35,4%. Así, pues, el 0,1% de latifundistas poseía el 10% de las tierras egipcias; entre éstos destacaban Fárüq y la familia real. La Ley de Reforma Agraria del 9 sept. 1952, dada por Nasser, expropió a los grandes propietarios, a los que pagó con títulos de la deuda amortizable en 30 años. Esto fue un gran negocio para los latifundistas con tierras no productivas o pobres. Por otro lado, estas tierras no se repartieron entre los campesinos, sino que se las quedó el Estado, convirtiéndose en el mayor terrateniente.En cuanto a la industria, Nasser creó en 1957 el Comité Superior de Planificación Nac. y el Organismo económico; nacionalizó la Banca, los seguros, y dejó sin efecto las concesiones, especialmente las algodoneras, a organismos extranjeros. Todo ello produjo un cierto rejuvenecimiento de la economía egipcia, que se vio reducida en la guerra de los Seis Días con Israel.a. Agricultura y ganadería. El principal producto es el algodón (8° lugar mundial) que ocupa el 21 % del área total cultivada y ha producido 440.000 t. en 1967. Los beneficios de él obtenidos, suelo y clima adecuados, su buena conservación son factores que han influido en el desarrollo del cultivo del algodón, que es, además, de primera calidad. A su lado en importancia están la caña de azúcar, con 5.189.000 t. en 1966, y los cereales, sobre todo el arroz (2.586.000 t. en 1968) y el maíz (2.297.000 t. en 1968). El algodón y el maíz se cultivan en un ciclo de rotación de dos años, intercalando entre ambos productos o bien trigo, trébol o habas. Tanto el algodón como el maíz y arroz necesitan agua permanente, por lo que la canalización aumentada gracias a la presa de Asuán ha favorecido extraordinariamente su expansión. El riego, por otro lado, produce un aumento de la salinidad del suelo si no se utiliza con equilibrio, que no es favorable al algodón; pero, en general, el regadío ha duplicado o triplicado la producción de alimentos, dándose dos o tres cosechas al año, lo que provoca, por otra parte, un agotamiento del suelo que ha de ser compensado con fertilizantes y con cultivos rotativos de tres años.El trigo (1.518.000 t. en 1968) es el cultivo de invierno, frente al maíz que es de verano. El arroz, gracias a que tolera bien la salinidad y el agua estancada, se desarrolla mucho en el Delta. El mijo y la cebada completan la producción cerealista. Se está incrementando el cultivo del lino, ricino, cacahuete y hortalizas, especialmente la cebolla.En cuanto a la ganadería está orientada, en gran medida, para carga y trabajos agrícolas; su alimentación es a base de trébol y alfalfa, que entran en la rotación. En 1967-68 se dieron estas cifras: bovino (1.673.000 cabezas), ovino (2.148.000), asnal (1.209.000), caprino (798.000), camellos (178.000). Como producto de ellos derivados, se dan 1.366 millones de huevos y 1.190.000 t. de leche.b. Minería. En general, sus reservas minerales no son muy abundantes, destacando en petróleo, del que extrae 9 millones de t. de crudo, sobre todo en el yacimiento de Ra’s Gnarib que está en explotación desde 1938. En un segundo puesto aparece la extracción de fosfatos, que alcanzó las 683.000 t. en 1967 y cuyos principales yacimientos están en Safáya y Qusayr. Otros productos son: carbón (20.000 t.), hierro (233.800 t.), manganeso (47.000 t.), sal (584.000 t.), azufre (12.000 t.), amianto (1.900 t.).c. Industria. Se ha desarrollado grandemente con el primer Plan Quinquenal (1960-65), que en 1964 arrojaba 838 industrias con más de 50 obreros, y en total 445.000, casi el doble de los ocupados en esta actividad en 1947.Los principales centros industriales son El Cairo, Alejandría y Port Said, donde es posible abastecerse fácilmente de combustibles; actualmente se desarrolla otro núcleo junto a la presa de Asuán. Un inconveniente para el desarrollo de la industria es el bajo poder adquisitivo de la mayoría de los egipcios, empeorado por el alto precio de los alimentos y los salarios bajos; esto lleva incluso a la obligada confección de tejidos de calidad inferior, a pesar de poseer algodones extras.Los productos principales industrializados son: cemento (2.319.000 t.), neumáticos (1.201.000 t.), superfosfatos (253.000 t.), aceite (148.000 t.), hierro y acera (378.000 t.), ácido sulfúrico (194.000 t.), papel (106.000 t.), textiles (89.000 t.), hilos de algodón (138.000 t.), azúcar (450.000 t.). En cuanto a energía hidroeléctrica, su producción, que en 1967 era de 5.895 millones de Kwh., va aumentando, con la puesta en funcionamiento de las 12 turbinas de la presa de Asuán.d. Comercio. Su balanza de pagos es deficitaria. Las importaciones superan en gran medida a las exportaciones, debido, sobre todo, al aumento constante de la población, que obliga a traer alimentos en gran cantidad, lo que, unido a la importación normal de máquinas y materias primas, constituye el núcleo básico de las compras. En cifras, según datos de 1966, la importación fue de 1.070 millones de dólares, mientras que la exportación fue de 604 millones, lo que arroja una balanza comercial negativa de 466 millones de dólares. Y esto a pesar del gran esfuerzo que los egipcios hicieron para nivelarla en 1965, año en que consiguieron que el déficit, que en 1963 era similar al de 1966, bajara a sólo 272,3 millones de dólares.En el capítulo de importaciones, los tantos por ciento de los artículos principales comprados fueron: máquinas (18,9%), productos alimenticios (15,9%), químicos (12,8%), transportes (7,9%), petróleo bruto (5,6%). Estos productos fueron importados en un 20,9% de los EE. UU., y en menor cuantía, y por este orden, de la República Federal Alemana, URSS, Gran Bretaña e Italia. En cuanto a las exportaciones, el artículo más vendido fue el algodón, que en bruto alcanzó el 54,4% del total, el hilo el 11,7%, y tejido el 4,6%; otros productos fueron el arroz (8,1%) y aceites minerales derivados (3,5%). El principal país comprador fue la URSS, que adquirió el 23,6% de lo vendido; tras ella Checoslovaquia, China e Italia.Por lo que se refiere a los proyectos en curso de realización, el Plan Septenal (1965-72) trata de doblar los ingresos, especialmente por el desarrollo de la industria y la energía. La guerra con Israel y el cierre del canal de Suez son actualmente dos grandes dificultades para el desarrollo económico de E. A pesar de la ayuda que recibe de otros países para financiar la guerra, la compra de armamentos resta posibilidades económicas para alcanzar un desarrollo organizado.4. División político-administrativa. E. se divide en 25 gobernaciones con sus correspondientes capitales, según datos estadísticos de 1966:El Cairo, (El Cairo 4.219.853 hab.); Alejandría (Alejandría, 1.801.056); Port Said (Port Said, 282.977); Suez (Suez, 2.604.098); Ismailía (Ismailía, 144.163); Damieta (Damieta, 86.300); Buhayra (Damanhúr, 146.079); Qalyubiyya (Binhá, 63.800); Dakaliyya (Al Mansúra, 191.459); Garbiyya (Tanta, 229.978); Manufiyya (Sabin Al-Qawna, 66.300); Sarqiyya (Zagázig, 151.186); Kafr Al-Sayj (Kafr Al-Sayj, 51.500); Asiut (Asiut, 153.956); Asuán (Asuán, 127.594); Bani Suuwayf (Bani Suwayf, 90.400); Fayum (Al-Fayyum, 133.616); Súháy (Súháy, 74.800); Gizá (Gizá, 571.249); Kaná’ (Kaná, 68.500); Al-Minyá (Al-Minyá, 112.580); Matruh; New Valley; Sinaí; Mar Rojo (Gardaga, 4.087).V. t.: NILO; EL CAIRO; ALEJANDRÍA; GIZÁ; SUEZ, CANAL DE.M. C. PEZZI CERETTO.
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