Egas, Familia
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Biografía GER
Familia de arquitectos y escultores que trabajaron en Toledo en la segunda mitad del s. XV y primer tercio del s. XVI. Introdujeron el estilo flamenco y se cuentan entre los artistas más representativos del arte toledano hispano-flamenco, de la época de los Reyes Católicos.La primera generación está integrada por Hanequin de Bruselas y sus hermanos Antón Martínez de Bruselas y Egas Cueman.Hanequin de Bruselas. Es el arquitecto introductor en Toledo de las formas flamencas. Debió de llegar a Toledo ca. 1440. Se le cita por vez primera en las obras de la catedral en 1448, ya como maestro mayor. Figura siempre como maestre Hanequin o maestre Hanequin de Bruselas. No es verosímil su identificación con un Jan Van der Eyken, que trabajaba en 1448 en Lovaina. En Toledo debió intervenir en la traza y dirección de la magnífica capilla de D. Álvaro de Luna en la catedral, fundada en 1430 y que consta estaba prácticamente terminada en 1441. Fue modelo para buen número de grandes capillas funerarias del reino de Castilla. También debe corresponderle la construcción de la capilla bautismal, en la catedral, mandada hacer por el arzobispo D. Juan de Cerezuela, hermano de D. Álvaro de Luna. En relación con estas obras debe situarse su probable intervención en la reforma del castillo de Escalona, así como en la capilla de S. Juan Bautista, en la girola de la catedral. Como maestro mayor consta su intervención en el segundo cuerpo de la torre de las campanas de la catedral, siguiendo un modelo bretón, el Kreisker de Sanct-Pol-deLéon. Seguidamente se inicia bajo su dirección la obra de la magnífica Puerta de los Leones, comenzada a labrar el 21 feb. 1452.Su fama se extendió por Castilla y ya a comienzos de 1454 se le cita en la catedral de Cuenca, con motivo de la obra de la sillería de coro, en colaboración con su hermano Egas Cueman. Esta cita induce a atribuirle la traza de la reforma de la cabecera de la catedral de Cuenca, a imitación de Toledo. Las noticias sobre pagos, obras, sueldos, etc., se repiten en la documentación de la catedral toledana, hasta 1470. En el siguiente dato de archivo, de 1475, ya figura como maestro mayor, Martín Sánchez Bonifacio. En esta última etapa, ca. 1465, debió encargarse de la capilla funeraria del maestre D. Pedro Girón, en el convento de Calatrava hoy prácticamente desaparecida.En las obras de la catedral se cita, además de sus hermanos, a su cuñado Alfonso y a dos hijos Martín y Hanequin, citado el primero "Martín de Bruselas", entre 1461 y 1475, y el otro entre 1465 y 1470, como oficial.Antón Martínez de Bruselas. Hermano de Hanequin de Bruselas, figura en los Libros de Fábrica de la catedral de Toledo de 1448 a 1458. Fue aparejador de las obras. Luego es posible que se trasladase a Segovia, pues allí se avecindó y gozó de prestigio su criado Pedro Polido.Egas Cueman. Hermano de Hanequin de Bruselas. Se cita Egas, maestre Egas, Egas de Bruselas y en los documentos de Guadalupe firma "Egas Cueman". Se cita desde 1453, falleciendo el 18 sept. 1495. Estuvo casado con Mari Gutiérrez, de la que nacieron Antón y Enrique E. y Margarita e Isabel Gutiérrez. Su nieta, María, hija de Margarita, contrajo matrimonio con el famoso arquitecto Alonso de Covarrubias (v.).El maestre E. debió de llegar a Toledo con su hermano Hanequin, colaborando en la obra de la capilla de D. Álvaro de Luna, así como en las pequeñas esculturas de la capilla de la pila bautismal. Trabajó activamente en las esculturas de la Puerta de los Leones, desde 1453. En 1-454 se encarga de la talla del coro de la catedral de Cuenca, actualmente en la Colegiata de Belmonte. El 1458 contrata el sepulcro del prior P. Illescas, en Guadalupe. Seguidamente debió iniciar el sepulcro de los Velasco, en la capilla de S. Ana de Guadalupe, conservándose los dibujos, fechados en 1464, además del sepulcro. Aún el sepulcro no estaba terminado en 1476. Se le cita como maestro mayor de la catedral de Toledo, lo que ha dado lugar a la confusión con su hermano Hanequin. También se encargó, por estos años, del sepulcro de D. Fernando Álvarez de Meneses, que ha desaparecido, así como del sepulcro de D. Pedro Girón, para su capilla en Calatrava, también desaparecido, reconociéndose su estilo en los pajecillos de los sepulcros de los padres del maestre de Calatrava, en la Colegiata de Belmonte.En Toledo interviene como colaborador de Juan Guas (v.), en torno a 1485-90, en el trascoro de la catedral. También con Juan Guas debió intervenir en el Palacio del Infantado de Guadalajara y por estos mismos años se encargó de la escultura del monasterio de S. f uan de los Reyes (Toledo), la obra más característica y suntuosa del estilo hispano-flamenco.La segunda generación de los E. está integrada por los hermanos Antón y Enrique E., ambos hijos de Egas Cueman.Antón Egas. Quizá sea el citado en 1475 en las obras de la catedral de Toledo, de la que fue aparejador en 1495 y desde 1496 maestro mayor en unión de su hermano Enrique, con quien en todo momento colaboró íntimamente. En 1503 dio las trazas para la iglesia de Santa Fe de Toledo. En 1509 se le cita en la catedral de Salamanca, donde de nuevo es citado en 1512. Por estos años debía dirigir la Colegiata de Torrijos y quizá interviniese en esta misma localidad en el desaparecido convento franciscano. En Guadalupe debió de dar trazas para diversas obras, constando que las dio para el claustro de la Botica, en 1525, en colaboración con Alonso de Covarrubias. En 1521 consta que tenía el encargo de un claustro del monasterio de Valparaíso, junto a Chinchón. Hombre poco práctico, más teórico y tracista, siempre se cita con encomio. Murió hacia 1530.Enrique Egas. Desarrolló una actividad extraordinaria, difundiendo el arte toledano por toda España. La primera cita, de 1480, en el Colegio de Santa Cruz de Valladolid es dudosa. En 1496 fue nombrado maestro mayor de la catedral de Toledo y al año siguiente de la de Plasencia. Simultáneamente trabajaba en las trazas del Hospital de Santa Cruz de Toledo y en 1499 se encarga del Hospital Real de Santiago de Compostela. A estas obras se añade, desde 1505, la dirección de la Capilla Real de Granada. Las citas son abundantes, Toledo, Santiago y Granada concentran su atención, junto a informes sobre la catedral de Jaén en 1500 y reconocimiento del cimborrio de Zaragoza en 1505. En 1511 debió de dar las trazas del Hospital Real de Granada y en 1521 se encarga de las obras de la catedral de esta ciudad. Interviene en la Lonja de Granada (1518), visita las obras de la catedral de Sevilla (1512), reforma la capilla mozárabe de Toledo (1519), se encarga del destajo de la parroquia de Alhama (1526), dirige las de la iglesia de Mora, revisa la planta y alzado de la catedral de Málaga (1529), informa sobre la construcción de la librería de la Univ. de Salamanca (1529) y es citado repetidamente en numerosas intervenciones como arquitecto práctico. Murió a principios de septiembre de 1534. Fueron sus hijos el capellán Egas de Acevedo, el escultor Diego E., que colabora en 1531 en la capilla de Reyes Nuevos, el pintor Pedro E., que trabaja en la catedral entre 1537 y 1545 y el arquitecto Enrique E., colaborador de Covarrubias.V. t.: GÓTICO, ARTE I.BIBL,.: J. M. AZCÁRATE, La arquitectura gótica toledana del siglo XV, Madrid 1958; B. G. PROSKE, Castilian Sculpture. Gothic to Renaissance, Nueva York 1951; J. M. AZCÁRATE, Anton Egas, "Bol. Seminario y Arqueología" Valladolid 1957, 5; !D, El maestro Hanequín de Bruselas, "Archivo Español de Arte" (1948) 173. JOSÉ MARÍA DE AZCÁRATE.EGEA, CIVILIZACIÓNEl Egeo, enclavado geográficamente frente a Egipto y a los focos de civilización del Próximo Oriente, recibió muy tempranamente sus corrientes culturales, encargándose a su vez de transmitirlas por el Mediterráneo hacia Italia, las islas y España, y por los Balcanes y el Danubio al resto de Europa. Además, la civilización e. preparó la llegada de la cultura helénica, base, a su vez, de la civilización occidental. En el estudio de la civilización e. prescindiendo del escaso paleolítico recién descubierto, hay que distinguir cuatro círculos: Creta (v.), las Cícladas, la costa occidental de Anatolia y la Grecia continental, que corresponden, respectivamente, a las civilizaciones minoica, cicládica, troyana y heládica.
La civilización minoica significó la aurora de la heládica, influyendo fuertemente en la cicládica y dando origen a la micénica, siendo considerada como el primer círculo de la civilización e. (v. CRETA).Las Cícladas. Con sus abundantes riquezas naturales de obsidana de Melos, esmeril de Naxos, cobre de Naxos y Paros, mármol de diferentes islas, sobresaliendo por su calidad el de Paros se convierten en un foco de cultura egea en los albores del Bronce. Estos recursos anteriormente no habían tenido carácter de explotación para las gentes del Neolítico, aunque algunas cerámicas halladas esporádicamente podrían muy bien pertenecer a este periodo. La cultura de las islas Cícladas, situadas entre Anatolia y el continente griego, aparece en función de unas comunidades de comerciantes y de piratas. Los barcos cicládicos de varios remos y con un emblema de pez en su proa levantada, se representan en las cerámicas cicládicas de forma de bandeja con dos apéndices. El comercio cicládico pudo extenderse ampliamente y llegar a Egipto, Grecia, Anatolia, Creta e incluso penetrar en Occidente en Sicilia, S de Francia y Menorca, según los hallazgos.El primer investigador de las Cícladas fue L. Ross, quien ya en 1840 publicó en Alemania unas anotaciones sobre las tumbas cicládicas. Las investigaciones propiamente dichas comenzaron a finales del s. XIX, destacando entre los arqueólogos investigadores Ch. Tsountas, D. Mackenzie con sus trabajos en Melos. Aunque las excavaciones prosiguen sin interrupción, todavía existen abundantes problemas que resolver a causa del deficiente método seguido en los trabajos antiguos. Como hipótesis de trabajo, es aceptable la sistematización de Ch., Zérvos, con la división del cicládico en antiguo (2600-2000 a. C.), medio (2000-1700 a. C.) y reciente (1700-1000 a. C.).El cicládico antiguo fue de gran brillantez, de tal manera que su alta civilización superó a su coetánea la minoica. Si es poco lo que se conoce de la arquitectura de este cicládico antiguo, se tienen más abundantes datos sobre sus necrópolis con ajuares exuberantes. La cerámica primitiva está decorada con incisiones y estampillados sencillos de tipo geométrico, como paralelas quebradas, verticales u horizontales, triángulos, etc., realzando la ornamentación las incrustaciones de pasta blanca, como en el vaso campaniforme europeo. Las formas de los vasos se reducen a jarros, askoi y pyxides. Son originales los vasos rituales de Syros, con formas de bandeja con dos apéndices, decoración incisa y excisa geométrica, barcos, soles, etc. La cerámica incisa es sustituida por la pintada con decoración oscura sobre fondo claro para proseguir, viceversa, con decoración clara sobre fondo oscuro. Los vasos con pitorro elevado y los kernoi o vasos múltiples de función ritual son característicos. Con la nueva técnica de pintura, la decoración, aunque fundamentalmente geométrica, admite representaciones animales y humanas. El mármol, tan abundante en las islas, es materia muy usada en la producción de recipientes de variadas formas, pero sobre todo del elemento más característico de la cultura cicládica: los ídolos. Sus dimensiones oscilan entre algunos centímetros y 1,5 m., tendiendo siempre al esquematismo, frente a otros ÍDolos neolíticos egeos mucho más naturalistas, con las formas sexuales exageradas. Son abundantes los tipos planos en forma de violín, así como las representaciones de músicos, de Thera y Keros. La Diosa Madre se representa con el rostro esbozado, los brazos cruzados bajo los senos.El cobre y el bronce, aunque no muy abundantes, son la materia de puñales, de puntas de lanza con espiga y perforaciones para atar el asta, hachas planas, sierras, agujas, anzuelos, brazaletes y otros útiles y adornos. De plata existen las diademas de Amorgos y otras piezas de orfebrería.Los enterramientos consisten en cistas de lajas de piedra o de muros de piedra seca. Una forma de enterramiento muy típica es el tholos o sepulcro de falsa cúpula, terminado en una gran losa, que influirá en todo el Egeo y donde habría que ver el origen de las grandes tumbas de cúpula micénicas.El cicládico medio y reciente no están muy definidos, no obstante se caracterizan por las influencias recibidas del resto del Egeo, sobre todo del minoico de Creta, de donde las Cícladas importaron los motivos decorativos naturalistas de las cerámicas, como cañas, hiedra, azafrán, rosáceas, pájaros, peces, animales fantásticos y escenas. La arquitectura se conoce ya perfectamente en estas fases con auténtico urbanismo de tipo defensivo, con ciudades doblemente amuralladas como Phylacopi en Melos o Chalandriani en Syros. Las excavaciones de Phylacopi han entregado tres niveles superpuestos de gran interés para el estudio de la sucesión cultural y de la evolución de la arquitectura. En el nivel inferior las construcciones de gran pobreza. En el medio aparecen las calles con casa de tipo megaron troyano. El nivel tercero o superior posee ya un palacio de tipo megaron rodeado de almacenes (v. ARQUITECTURA). Como en los palacios minoicos (v. CRETA), los estucos de los muros se pintan con representaciones de peces voladores. Si las Cícladas meridionales miran hacia Creta con quien intercambian relaciones, las islas septentrionales del Egeo prosiguen su evolución localista recibiendo influencias de la cultura continental heládica, como se desprende de la presencia de la cerámica gris brillante (myniam) de Paros, originaria de Argos. Esta cultura heládica, en su fase final micénica, suplanta la preponderancia cretense del Egeo.Troya. Anatolia occidental, con sus costas, también participa del Egeo geográfica y culturalmente, de una manera primordial con Hissarlik, la antigua Troya, llave del Helesponto y de Europa, donde Schliemann (v.) el pasado siglo analizó nueve ciudades superpuestas y donde se ha seguido trabajando últimamente, habiéndose llegado a los siguientes resultados:Troya I. Con cuatro fases subdivisibles, era una pequeña población de casas rectangulares con muros de barro sobre cimientos de piedra dispuestos en espiga, fuertes murallas de piedra, palacio, todo ello coetáneo a la necrópolis de Yortan (Misia) y a los cinco niveles de Thermi (Lesbos). La economía agrícola, ganadera y pesquera estaba perfectamente desarrollada y los útiles más comunes de piedra se reducían a hachas y azuelas pulimentadas, cuchillos, láminas de sílex para hoces, hachas de combate con orificio central, puntas de flecha y mazas esféricas, mientras que el metal, producto del comercio asiático, era ya conocido. De las Cícladas provienen los vasos de mármol, las agujas de bronce con cabeza de pájaro y los tubos de hueso pulimentado. Los vasos, a mano y de color negro o rojizo, presentan la superficie bruñida, con formas globulares con gollete y de cuencos con grandes asas y mamelones de lengüeta, a la vez que se decoran con incisiones y relieves. La industria textil se advierte por las f usaiolas y por los pondera semilunares, y los cultos de la fertilidad por las figurillas femeninas de piedra y arcilla. Los ritos funerarios eran individuales, en urna como en Yortan.Troya II. La muralla de piedra con la parte superior de adobe rodeaba una superficie menor de una Ha., donde se situaba un palacio tipo megaron que fue destruido por el fuego. Con una cronología, según Blegen, entre el 2600 y el 2300 a. C., llegó a ser de fuerte economía por su comercio y por su metalurgia. Allí, donde están representados el ámbar del Báltico y el lapislázuli del Irán, acudieron orfebres con la técnica de la filigrana, ceramistas con el torno y otros artesanos procedentes de escuelas asiáticas. Las cerámicas tienen formas con alto gollete, cubiletes con asas, urnas antropomorfas, algunas de ellas con ese engobe ferruginoso rojo brillante, que, originario de Alishar Hüyük y más al oriente, se expande por el Danubio y el Mediterráneo. El material lítico de la fase anterior continúa. La ciudad fue decisiva para el desarrollo de las civilizaciones europeas.Troya III (2300-2200 a. C.) y IV (2200-2050 a. C.), continuaron con las mismas cerámicas anteriores de superficie roja brillante, e, incluso, en Troya V (2050-1900 a. C.) se proseguía importando la cerámica del heládico antiguo, pero en este nivel ya aparece la cerámica gris brillante o minia.Troya VI (1900-1300 a. C.), abarcaba una superficie de unos 18.000 mz, rodeada de murallas. La presencia de cerámicas del micénico-cretense confirma las relaciones comerciales egeas y la aparición, por vez primera, del caballo, habla de hazañas guerreras. El rito funerario cambia con el advenimiento de la incineración, y consistía en enterrar las urnas cinerarias grises (minias) en campos, extramuros, como en Europa central. Todo el esplendor de Troya VI, arruinada por un terremoto, fue reconstruido en menor escala, surgiendo Troya VII (1300-1200 a. C.), protagonista de la guerra homérica, en que los bárbaros europeos usurparon el trono a Príamo. La leyenda de Troya se confirma en esta ciudad por la presencia de hachas de bronce y otros materiales propios de la cultura centroeuropea de Lausitz.La cultura heládica. Pertenece a la Grecia continental, donde, al parecer, la primera civilización es la neolítica. Hasta hace poco tiempo se hablaba de un primer Neolítico griego, representado por la cerámica pintada de los yacimientos de Sesklo, o Neolítico A, y Dímini, o Neolítico B. En la actualidad, después de minuciosas investigaciones en Ziguries, Hagios Kosmos, Gonia, etc., se ha llegado a la conclusión de que el primer Neolítico griego es el de la cerámica impresa, llamado presesklo y relacionado con Asia Menor. Las civilizaciones griegas preclásicas comenzaron a conocerse desde 1874, gracias a los trabajos de Schliemann en Micenas, Orchomenos y Tirinto, proseguidos por Ch. Tsountas. Las civilizaciones heládicas anteriores a Micenas fueron estudiadas por J. D. Wace y C. W. Blegen. Últimamente, G. Mylonas y J. Papademetriou han descubierto unas tumbas del micénico antiguo que han completado notablemente los anteriores conocimientos.Además de la primera fase neolítica, todavía mal conocida, en Tesalia y Grecia central se ha distinguido la segunda fase de Sesklo y la tercera de Dímini, ya rayando con la metalurgia importada. La civilización de Sesklo, de economía agrícola y ganadera, se extiende por los grandes valles de Tesalia y de Grecia central, formando pequeños poblados de chozas redondas o rectangulares. Según la estratigrafía de estos tell, industria textil se halla bien desarrollada, las cerámicas, extraordinariamente finas, de superficie bruñida generalmente roja, se decoran con paralelas quebradas y puntos blancos. En la Grecia septentrional las cerámicas son de pintura roja sobre fondo blanco con extensa gama de motivos según los yacimientos. Las relaciones comerciales se manifiestan por los materiales de obsidiana, los sellos de cerámica asiáticos, y el culto de la fertilidad doméstica por las figurillas femeninas con niños. Al parecer, el rito funerario, del que se tienen escasos datos, se basa en la incineración, entreviéndose en todas estas manifestaciones una influencia directa, no de Anatolia, sino de la Siria septentrional y unas relaciones con el bajo y medio Danubio.La civilización de Dímini suplanta a la de Sesklo con la llegada de nuevos colonos, que fortifican sus poblados con varios recintos amurallados, construyen casas de tipo megaron con pórtico y hogar central e importan el cobre y el oro. Las cerámicas se decoran con espirales incisas o de pintura blanca o negra sobre fondo rojo o marrón con cierto intento de policromía, presentando formas de copas que recuerdan los vasos de Transilvania. Estas técnicas cerámicas tienen eco en los Balkanes y en el Danubio.Con la fase llamada heládico antiguo (2500-1900 a. C.) se sustituye la industria de la piedra por la del metal. El tipo de habitación, el megaron, procede, al parecer, de Troya, lo mismo que la técnica de colocar los adobes en espiga. Un tipo de construcción circular, a veces monumental, de función problemática, podría corresponder a un silo, templo, o casa real, empleándose también para enterramientos con cubierta de falsa cúpula, como grandes osarios colectivos. Junto a estos tholoi se usan como enterramientos simples fosas y urnas de piedra o cerámica bajo túmulo circular de piedras. La cerámica, oscura, alisada o incisa, es sustituida por la especie brillante llamada urfirnis, y, posteriormente, por la pintada con decoración geométrica, de formas originarias de las Cícladas. La metalurgia del bronce cobra un gran auge con la fabricación de hachas planas, cuchillos, anzuelos, puñales y vasos metálicos.Probablemente a principios del II milenio a. C. los indoeuropeos invaden Grecia, y, mezclados con los indígenas, dan origen al heládico medio (1900-1600 a. C.), caracterizado por una cerámica gris brillante (ininia) con formas carenadas y de alto pie, exportada a toda la Grecia y Cícladas. Una variante de esta cerámica brillante es la amarillenta de Argos, que es sustituida al final del periodo por la cerámica a torno pintada, de origen cretense. La metalurgia da un gran paso con los puñales de hoja en ojiva con dos o tres remaches para la empuñadura, las alabardas, cuchillos y puntas de lanza de cubo lateral. El metal no llega a reemplazar totalmente a la piedra tallada, continuando las puntas de flecha de obsidiana y las hachas de piedra pulimentada. El rito de enterramiento cambia radicalmente y de colectivo en tholos, pasa a individual en tinaja, colocada debajo de la misma vivienda o en necrópolis extramuros, fenómeno que aparece también hacia Occidente y concretamente en la región del SE español con la cultura del Argar (v.).La brillante cultura micénica que descubrió Schliemann, corresponde al heládico reciente (1600-1100 a. C.), se caracteriza por los aguerridos aqueos con los primeros carros de guerra tirados por caballos y representados en las estelas funerarias. El arte cretense se deja sentir en los frescos de los palacios micénicos con escenas de guerra y caza, en vez del naturalismo del minoico final. Los poblados buscan alturas de valor estratégico, como Micenas y Tirinto. Micenas se eleva, bien fortificada, controlando los caminos del istmo de Corinto. En Micenas tiene lugar la gran revolución urbana de Grecia, llegando a ser la capital de una dinastía poderosa con abundantes elementos culturales prestados por el minoico reciente, a pesar de que existen puñales de pomo redondo, alabardas y cascos con colmillos de jabalí, relacionados con el armamento del centro de Europa. El ámbar es nórdico y ciertos productos de orfebrería tienen matices anatolios y asirios. Evans (v.) y Pendlebury creen que la cultura micénica es una expansión continental de los príncipes cretenses, mientras que Blegen y otros la creen heládica, como un producto del comercio, del botín de guerra y de la importación de artistas y sacerdotes cretenses. En el micénico medio (1500-1400 a. C.), volviendo a los antiguos sepulcros colectivos, con sentido arcaizante y monumental, los príncipes de Micenas se entierran de nuevo en tholoi. Junto al tholos se hallan también las tumbas de cámara excavadas en la roca para enterramientos colectivos. La cerámica de Micenas pintada se expande hacia Oriente y Occidente y su civilización proporciona al Egeo esa unidad que refleja el mundo de la Ilíada.V. t.: MICENAS; CRETA; GRECIA III.M. PELLICER CATALÁN.
BIBL.: CH. ZÜRVOS, Naissance de la civilisation en Grèce, París 1963; J. L. CASKEY, Greece, Crete and the Aegean Islands in the Early Bronze Age, Cambridge 1964; F. MATZ, Crete and early Greece, Londres 1962; J. FONDYKE, Greece before Homer, Londres 1956; G. GLOTZ, La civilización egea, Barcelona 1926; H. SCHLIEMANN, Mycenae, Londres 1878; ÍD, Ilios, Londres 1880; ÍD, Troja, Leipzig 1884; H. R. HALL, The civilisation of Greece in the Bronce Age, Londres 1928; CH. ZÉRVOS, L’Art des Cyclades, París 1957; C. W. BLEGEN, Troy and the Trojans, Londres 1963; ID, Troy, Princeton 1953-58; A. EVANS, The palace of Minos, I -IV,Londres 1921-35.
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