Duquesnoy, François
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Biografía GER
Apodado il Fiammingo (el flamenco) por haber nacido en Bélgica, trabajó toda su vida en Italia. Fue, junto con Algardi, el principal representante de la corriente clasicista italiana que se desarrolló paralelamente a la puramente barroca cuyo gran pontífice era Bernini.N. en Bruselas en 1594 y estudió con su padre, el escultor Jerome Duquesnoy el Viejo. En 1618 obtiene del archiduque Alberto una pensión para estudiar en Italia, donde se aclimata tan rápidamente que no se puede advertir nada norteño en su arte. A través del comerciante flamenco Pieter Visscher, para el que había hecho una figura (perdida) de Venus amamantando a Cupido, se puso en contacto con Filippo Colonna que le empleó en la restauración de esculturas antiguas y para el que hizo un crucifijo de marfil que quería regalar al papa Urbano VIII. Éste, a su vez, encargó a D. dos estatuillas más de la misma materia: otro crucifijo y un S. Sebastián. Pronto el Fiammingo se convierte en una figura prominente del círculo de artistas clasicistas que había en Roma, al que también pertenecía Poussin, amigo suyo. Entre 1627 y 1628 Bernini lo emplea en la decoración del Baldaquino de San Pedro, pero su primer encargo importante (1626) es la estatua de Santa Susana para Santa Maria di Loreto (Roma). Esta escultura está considerada como el canon moderno de una figura de santa y, sin duda, no hay otra que haya influido más en las representaciones posteriores de santas. Bellori, historiador del arte italiano del s. XVII afirma que era imposible lograr una síntesis más perfecta del estudio de la naturaleza y de la antigüedad, que se inspiró para hacerla en la estatua de Urania del Capitolio y que trabajó durante años en el modelo. Comparándola con la Santa Bibiana de Bernini, ejemplo de la tendencia barroca, es mucho más límpida y sencilla, más clásica.En 1628 empieza a hacer, para la Basílica de S. Pedro, la estatua de San Andrés, en la que se advierte la influencia de las figuras clásicas de Júpiter. De la misma época es su relieve más famoso: el Concierto de ángeles para el altar Filomarino de los SS. Apóstoles de Nápoles (instalado en 1642). Pero D. debe su fama principalmente a sus esculturas de niños, pues supo captar perfectamente la viveza y la gracia de sus cuerpos, redondos y blandos hasta el punto que parecen estar vivos y respirar. La mayor parte de las representaciones de niños de los s. XVII y XVIII están claramente inspiradas en las de D.En octubre de 1639 Luis XIII le ofrece el puesto de escultor del rey; el artista fue difiriendo la aceptación hasta 1642 y aún estaba en Roma cuando murió Luis XIII (1643). Por fin se puso en camino para Francia, pero en Leghorn cayó enfermo y allí m. el 19 jul. 1643.En el Museo del Prado de Madrid se conservan las copias hechas por Tomaso Fedele o del Porfido de dos esculturas de D.: la primera es un bajorrelieve que representa el Amor Sagrado y el Amor Profano cuyo original se encuentra en la Villa Doria Pamphili del Gianicolo (Roma); en él aparecen dos niñitos alados que se están peleando y otros dos, sin alas, conversando amigablemente, uno ofrece al otro una corona de laurel. El segundo relieve es un Hércules niño luchando con las serpientes y no ha aparecido el original. Los dos son de excelente calidad.E. SANTIAGO PÁEZ.
BIBL.: R. WITTKOWER, Art and Architecture in Italy, Londres 1958; M. LORENTE, Sobre varias esculturas barrocas italianas en el Museo del Prado, "Archivo Español de Arte", 1963, n° 141; FRANSOLET, Franvois Duquesnoy, sculpteur d’Urbain VIII, Bruselas 1941; ITALo FALDI, La virtuosi operationi di Francesco Duquesnoy scultore incomparabile, "Revista d’Arte Antica e Moderna", 1959, 58-62.
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