Dresde (dresden) Historia. HIST.
Categoria:
Historia
El río Elba es la gran arteria de la ciudad, alzándose en sus orillas un activo astillero. La ciudad es también un gran nudo ferroviario. Sede de un obispado luterano, es famosa por su cultura centenaria. Posee teatros, ópera, museos y universidad, cabe resaltar su famosa galería de arte que alberga obras de los principales maestros de la pintura universal. Además, numerosas colecciones científicas y artísticas, de monedas, porcelanas, armas y joyas, entre otras, y sus bellos monumentos, han contribuido a que se la denomine la Florencia alemana, o la Florencia del Elba. Su fundación se debe a los eslavos (V. ESLAVOS I), que emplazaron en este lugar una humilde aldea de pescadores (v. I). En el s. X se establecieron los sajones (v.). En 1206 aparece por primera vez en documentos el nombre de D. Poco después, en 1216, fue considerada ciudad libre, y el margrave Enrique el Magnífico construía un puente de piedra sobre el Elba y la enriquecía con numerosos privilegios. Fue durante mucho tiempo residencia predilecta de los margraves de Meissen, que edificaron cerca de ella un castillo.En 1292 fue nombrado un burgomaestre que sucedió en sus funciones al alcalde rural, y en la segunda mitad del s. XV (1470), el consejo de jurados fue sustituido por uno de ciudadanos. Unos años más tarde se asignó al gobierno de la Línea Albertina Sajona (v. SAJONIA) y comenzó desde este momento una etapa de gran prosperidad. Destruida por un incendio en el s. XV, fue fortificada por Jorge el Barbudo; más tarde Mauricio de Sajonia amplió estas fortificaciones y en 1550, reunió en una sola comunidad el viejo y el nuevo D. El protestantismo penetró en la ciudad durante el gobierno de Enrique el Piadoso, en 1539.Durante el gobierno de Juan Jorge lI dio comienzo una brillante etapa de edificaciones, continuadas en la época de los electores Federico Augusto I y Federico Augusto 11, reyes de Polonia, que convirtieron a la ciudad en una de las cortes más fastuosas de Europa y en foco de las construcciones barrocas y rococó. Bajo el gobierno de Federico Augusto II se levantaron numerosos y ricos palacios para la nobleza, deseosa de imitar, si no emular, el ejemplo de los soberanos. Federico Augusto lI fue el iniciador de las colecciones artísticas que tanta fama habrían de dar a la ciudad.Durante la guerra de Silesia, D. fue ocupada por los prusianos (1745); poco después, en la guerra de los Siete Años (v.), éstos la volvieron a ocupar (1756), evacuándola tras la derrota de Kunersdorf y fue bombardeada por Federico el Grande de Prusia, sin que lograra rendirla, aunque resultó muy dañada (1760). Durante las campañas napoleónicas fue sucesivamente ocupada por austriacos y franceses. Estos, al abandonarla en 1813, volaron el puente sobre el Elba siguiendo las órdenes del general N. Davout con el propósito de detener el avance de los aliados. Ocupada de nuevo por el ejército imperial tras la batalla de Leipzig, la conservaron en su poder gracias a las habilidades del general Gouvion Saint-Cyr. Nuevamente de Sajonia, bajo el rey Federico Augusto 1, en 1817, se desmantelaron sus fortificaciones, que se convirtieron en un frondoso parque. Los desórdenes de 1830 obligaron al gobierno a promulgar unas nuevas ordenanzas dos años más tarde.Desde la Paz de Viena (1815) D. creció rápidamente, no sólo en el aspecto demográfico sino en el industrial. A ello contribuyó poderosamente la apertura de la navegación del Elba (1836) y la construcción de ferrocarriles (1839). En el reinado de Federico Augusto l I (1836-54) la ciudad experimentó asimismo un gran renacimiento artístico y arquitectónico, pese a los disturbios que la ensangrentaron durante la revolución burguesa de 1848. Durante la II Guerra mundial fue severamente bombardeada, quedando casi destrozada; pero terminada ésta se rehízo rápidamente, y se ha convertido en una de las ciudades más ricas de Alemania por su comercio y sus manufacturas.En la ciudad tuvo lugar la conferencia de D., celebrada del 23 dic. 1850 al 15 mayo 1851 entre los distintos representantes de los Estados alemanes con vistas a revisar la Constitución de la Confederación germánica. También se firmó aquí el llamado tratado de D., concertado en 1745, durante la guerra de Sucesión de Austria. En él, Federico II reconocía por Emperador alemán al esposo de María Teresa, y ésta le reconocía a cambio las recientes conquistas en Silesia. Igualmente se celebró en la ciudad el congreso de D. reunido del 16 al 28 mayo 1812, en el que participaron los soberanos alemanes con Napoleón, cuando éste se dirigía a la campaña de Rusia. En él, le juraron fidelidad el Emperador de Austria, el rey de Prusia, el de Sajonia y muchos de los príncipes alemanes.En sus inmediaciones se desarrolló la llamada batalla de D., durante los días 26 y 27 ag. 1813. Fue dirigida por Napoleón y se puede considerar como la última gran victoria del Emperador francés en suelo alemán. Frente al gran Bonaparte, lucharon los ejércitos de Austria y Suecia, aliados en la coalición antinapoleónica tras el armisticio de Pleischwitz.V. t.: ALEMANIA IV, V; SAJONIA.M. 1. ÁLVAREZ PANTOJA.
BIBL.: A. WECK, Der residenz und Hauptfestung Dresden leschreibung und Vorstellung, Nuremberg 1680; F. LÓFFLER, Das alte Dresden, 5 ed. Dresde 1966; H. BÜTTE, Geschichte Dresdens bis zur Reformation, Dresde 1967.
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