Disolventes CIENCIA
Categoria:
Ciencia
En una disolución (v.) se distinguen siempre varios componentes: los solutos, que son las sustancias disueltas, y el d. que es el medio de disolución. Aunque los d. pueden ser sólidos, líquidos o gaseosos, normalmente son sustancias líquidas. Su naturaleza química y sus propiedades físicas son las que determinan su poder de solubilización y, en definitiva, las que hacen a un líquido buen o mal d.La clasificación más obvia, que se basa en la constitución química y agrupa a las sustancias que poseen características análogas como medios de disolución, no resulta muy útil, pues la información que ella proporciona es ordinariamente sólo de tipo cualitativo. Una mejor base para la clasificación es la que ofrecen las características electrolíticas (V. ELECTRÓLISIS) del líquido. Así, el carácter polar y la conductividad eléctrica van a ser las propiedades que caractericen mejor a un líquido como d. En general los que son de naturaleza polar se comportan como medios ionizantes, bien a causa de las atracciones que los grupos polares ejercen sobre los iones presentes en la disolución, o bien por la tendencia que estos medios poseen a romper los enlaces covalentes polares que existan en los solutos no iónicos (V. ENLACES QUÍMICOS). De forma general, el comportamiento electrolítico está ligado a la constante dieléctrica, de manera que cuanto más elevada sea ésta mayor es el poder electrolítico o de disociación. Los compuestos iónicos son los más solubles en los d. polares y la disolución de un cristal iónico puede considerarse producida como consecuencia de que la atracción que las moléculas del d. polar ejercen sobre los iones, son suficientemente intensas para separarlos de las posiciones que ocupan en la malla cristalina. Esta atracción implica una solvatación, es decir, una asociación de moléculas del d. polar con los iones del soluto, efecto que sólo tiene lugar en el caso de d. polares, mientras que los no polares son incapaces de producir solvatación, razón por la que estos últimos no disuelven a los compuestos iónicos. Por tanto, la disociación de un compuesto iónico en un d. polar y, en consecuencia, su solubilización, se producen cuando la atracción de las moléculas del medio de disolución y los iones es superior a las atracciones en la malla del cristal, o sea, cuando la energía liberada por solvatación es superior a la energía reticular del cristal (v. SALES I).De todos los posibles d.,’ el mejor, más abundante y más empleado es el agua. Aun cuando se debe admitir que han fracasado las investigaciones en el intento de descubrir otro d. que llegue a aproximarse al agua en su comportamiento, han demostrado también que las diferencias entre los variados medios de disolución son más de grado que de clase. Y así se han investigado gran número de nuevos d. no acuosos, pero análogos al agua, como son el amoniaco líquido, el fluoruro de hidrógeno y el sulfuro de hidrógeno, el cianuro de hidrógeno líquido y los ácidos sulfúrico y nítrico anhidros, todos ellos líquidos protónicos (capaces de aceptar o ceder electrones) (v. ÁCIDOS I), y otros no protónicos, como el dióxido de azufre líquido y los cloruros de carbonilo y nitrosilo líquidos.Entre este grupo de d. altamente polares y el de los totalmente apolares hay un grupo de líquidos orgánicos de polaridad y constante dieléctrica moderadas que pueden solubilizar perfectamente sustancias inorgánicas no iónicos y gran cantidad de sustancias orgánicas, por lo que tienen una gran aplicación. Como ejemplos de los más utilizados citaremos alcoholes (como el metflico, el etílico o el butílico), los éteres (como el éter etílico), los ácidos y anhÍDridos, las cetonas, las aminas, las amidas, etcétera. Por último, los d. apolares son los de polaridad prácticamente nula y de constante dieléctrica muy baja: hidrocarburos, ésteres líquidos, sulfuro de carbono, cloroformo, etc. El estudio de todos estos d. y de los procesos químicos que en ellos pueden realizarse constituye desde hace algunos años un capítulo muy importante de la química en disolución.C. MENDOZA OCHARÁN.
BIBL.: 1. MELLAN, Industrial Solvents, Nueva York 1946; T. MOELLER, Química inorgánica, Barcelona 1961.
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