Dionisio 1 de Siracusa
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Biografía GER
Es el Tirano por excelencia en la tradición política griega del s. iv a. C. Hijo de Hermócrates, un oficial siracusano de clase media, fue nombrado general en Siracusa, apoyado por el rico Filisto, con ocasión de la caída de Agrigento en manos de los cartagineses el 406 a. C. Comenzó a gobernar llamando por decreto a todos los antiguos partidarios de Hermócrates. Para congraciarse con ellos mató a sus antiguos enemigos, vendió sus bienes y devolvió sus propiedades a los desterrados. Se aseguró el apoyo de la guarnición de Gela, mandada por el espartano Deixipo. Favoreció una revolución popular contra los ricos en Gela, cuyos bienes fueron confiscados y vendidos, lo que le proporcionó dinero y le permitió ofrecer doble sueldo a los 2.000 mercenarios siracusanos, que había llevado consigo. Bajo el pretexto de defender su persona de un atentado, se rodeó de una guardia personal de más de 1.000 hombres, que unió a los mercenarios, y proclamó la Tiranía. Obligó a los siracusanos a permanecer tranquilos, pues les era imposible hacer nada contrasu usurpación. De un lado la ciudad estaba llena de soldados extranjeros mercenarios y de otro estaban cercados por gran número de cartagineses. Para emparentar con una familia ilustre se casó con la hija de Hermócrates hijo de Hermón, el general que venció a los atenienses. Condenó a muerte a Dafneus y Demarjo, varones muy poderosos, con lo que recibió el título de general en jefe. Su política exterior estuvo dominada por la lucha contra los cartagineses y por sus ambiciones en Italia. Al comienzo de su lucha contra los cartagineses sufrió algunos reveses, ya que Gela y Camarina fueron abandonadas, y aceptó la paz en condiciones duras. Selinunte, Himera, Agrigento, Gela y Camarina pagaron tributo a Cartago. En estos años de paz fortificó la isla de Ortigia, afianzó su poder con las confiscaciones de bienes en Siracusa, lo que le permitió tener las manos libres para apoderarse de parte de Sicilia; Catania, Naxos y Leontinos fueron tomadas. La lucha contra Cartago comenzó fortificando Siracusa. Ahora contaba con un ejército de 200 navíos nuevos y 110 reparados, 14.000 escudos, más gran número de armas. Concluyó la paz con las ciudades del estrecho, Regio y Mesenia. Atacó y tomó Motia, defendida por Himilcar, y devastó el territorio de sus aliados: Solunto, Segesta y Ancira; Himilcar logró apoderarse poco después de Mesenia, batir la flota de D. en Tauromenio y acercarse a Siracusa, de donde se retiró diezmado su ejército por la peste; el resto del ejército cartaginés pasó al servicio del tirano. Magón, sucesor de Himilcar, ganó también la paz; controló D. a los sículos de Tauromenio, en el 392 a. C. En el 389 firmó la paz con Regio, que se había sublevado, y se entregó en el 387 a. C., con lo que dominó nuevamente el estrecho de Sicilia. A continuación saqueó con su flota Argilla, en Etruria, donde obtuvo 1.500 talentos. En el 378, después de una gran batalla, hizo la paz con Cartago, en la que se comprometió a pagar 1.000 talentos y a abandonar el territorio de Agrigento. Rota la paz en el 368-367, se apoderó de Selinunte, Entella y Eryx, pero fracasó ante Lilibeo. Este mismo año murió, bajo la emoción de haber obtenido el premio en el concurso de tragedias en Atenas. La guerra contra Cartago dominó la política de D. y su política itálica no es más que una prolongación de la seguida hasta entonces, destinada a controlar el estrecho y a asegurarse mercenarios en Italia. Las fundaciones en el Adriático responden a la necesidad de contar con la madera del territorio de los ¡lirios para la construcción de la flota y con los minerales indispensables para pagar mercenarios y para su política monetaria.D. se presenta en política interior como defensor del pueblo contra los ricos, que hicieron varias tentativas para arrojarle de Siracusa. Apoyó su gobierno en mercenarios de muy diversa procedencia y en los esclavos, de los que manumitió a muchos, para contar con una gran masa de fieles seguidores. A principio de su gobierno repartió la tierra de los ricos, lo que constituyó una verdadera revolución. También se apoyó en las comunidades sículas, todo lo cual da un carácter muy popular a su tiranía; en realidad vivía rodeado de una corte de amigos. Habitaba el palacio de la isla de Ortigia rodeado de lujo. Tuvo dos esposas al mismo tiempo, contra la costumbre de los griegos. Se diferencia de los otros Tiranos del s. iv y anuncia las grandes monarquías helenísticas por la dominación sobre un vasto territorio. Las ciudades griegas más importantes, como Esparta y Atenas, buscaron su alianza. Isócrates pensó en él como paladín de la lucha contra los persas. Platón le conoció personalmente, y posiblemente, cuando se refiere a la tiranía en el Gorgias,en la República y en la Política, alude a su figura. Muerto D., todas las fuerzas que había mantenido tranquilas, surgieron nuevamente: los ataques de Cartago, la emancipación de las ciudades oprimidas y las luchas civiles, capitaneadas por los nobles desterrados.J. M. BLÁZQUEZ MARTÍNEZ.
BIBL.: Fuentes: DIODORO, XIII,91-92,94,96; XIV,7-9,18,40-42,45, 58,65-69,78; PLATÓN, Carta V11.-Estudios: H. BERVE, Die Tyrannüs be¡ den Griegen, II, Munich 1967, 637-656; C. MOSSÉ, La tyrannie dans la Gréce Antique, París 1969, 99-120; K. F. STROHEKER, Dionysos 1. Gestalt und Geschichte des Tyrannen von Sirakus, Wiesbaden 1958.
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