Dinamarca. Historia de la Literatura. LIT.
Categoria:
Literatura
Comienzos literarios. Los principios de la literatura danesa hay que buscarlos en las llamadas inscripciones rúnicas, que datan en su mayoría de los s. ix-xll, y en la poesía oral épico-heroica. Las inscripciones rúnicas consisten, casi siempre, en cortos epitafios de reyes o personajes notables (a veces de sólo un nombre), escritas ocasionalmente en verso aliterativo sin rima. La poesía épico-heroica se creó durante las emigraciones, floreció bajo los Skjoldungs y desapareció o se transformó durante la Edad Media. Hacia el a. 1000 D. empezó a incorporarse literariamente al resto de Europa. El clero y la nobleza fueron dos clases sociales que contribuyeron al desarrollo de las letras en D. La literatura latina medieval incluye leyendas y biografías de santos (notable es la de S. Canuto de Aelnoth), himnos, libros religiosos varios, leyes provinciales (de Escania, Selandia, Jutlandia), anales (Colbazienses, Valdemanbog), algunos libros científicos (p. ej., la enciclopedia Lucidarius), y crónicas históricas (es notable entre ellas la Rimkroniken, Crónica rimada). Entre los autores que escribieron en latín han sobresalido Anders Suneson (m. 1128), autor del Hexaémeron, Sven Aggeson y Saxo Grammaticus (ca. 1150-m. después de 1216), cuya Gesta Danorum (Gestas de los daneses) ca. 1200, figura entre las obras literarias más importantes de la Edad Media. La literatura de finales del Medievo está casi toda escrita en latín, es fría y carece de emoción e interés excepto en la balada (v.), género en el que D. descuella dentro de la literatura europea.Humanismo y Renacimiento. Las letras de principios del s. xvi se caracterizan por la profusión de folletos polémicos sobre temas religiosos. La literatura más importante fue sobre todo teológica, y la popular, en relación con la Reforma, siguió a la alemana. Destacaron entre otros los humanistas Ch. Pedersen (m. 1554), P. Helgesen (ca. 1485-m. después de 1534) y H. Tausen (1494 1561). De la Poesía del s. xvi, sólo quedan algunas baladas, himnos y poemas líricos. H. Christensen Sthen (1544-1610) fue el autor más importante de este periodo. Escritos polémicos y dramas son los dos géneros que caracterizan la llegada del Renacimiento (v.). El drama, entre religioso y popular, pasó de la iglesia a la escuela latina. Antes de la Reforma, el autor más importante fue P. J. Hegelund, y después, H. Justesen Ranch (1539-1607). Hacia fines del s. xvl se despertó el interés por el pasado: A. S. Vedel (1542-1616) tradujo a Saxo y editó 100 baladas. P. Clausson (1545-1614) tradujo Heimskringla, de S. Sturluson, y A. Hvitfeld (1546-1609) escribió la crónica del reino danés en 10 vol. La literatura del s. XVII se caracteriza por su secularización y porque en ella el pensamiento tuvo tanta importancia como su forma de expresión. A principios del siglo fue didáctica y seguía los modelos clásicos. A partir de los años treinta se hizo histórica, descriptiva, topográfica y científica. En dicho periodo destaca O. Worm (1588-1654), A. Magnusson (1663-1730), P. Hansen Resen (1625-88), E. Pontoppidan (1616-78) y P. Syv (1631-1702). La literatura dramática durante el barroco fue poco importante; M. Skeel constituye una excepción. La mejor obra en prosa fue Jammersminde (Recuerdos del sufrimiento) de Eleonora de Dinamarca (1621-98), hija de Cristián IV. La poesía del siglo fue amanerada, evitó la sencillez, tuvo más cuidado con los metros que la anterior, manifestó un nuevo espíritu y trató de encontrar nuevos medios de expresión. T. Kingo (1634-1703) fue el único poeta notable; a A. Bording (1619-77) se le consideró el más elegante; editó además el primer periódico danés. Den Danske Mercurios.Siglo XVIII. Hasta el s. XVIII la literatura danesa fue muy poco independiente y aun en este siglo siguió notoriamente los modelos extranjeros. D. recibió también el impacto de las ideas y teorías de Bayle, Locke (v.), Leibnitz (v.) y Newton (v.). Durante la primera mitad del siglo la literatura (en francés, latín o danés) continuó su secularización dentro de una atmósfera racionalista, siguiendo a Francia e Inglaterra principalmente. Los autores reflejaron el conflicto entre lo vernáculo y lo extranjero. El autor más importante fue L. Holberg (v.), creador de la moderna literatura danesa. Importantes fueron también los poetas Ch. Falster (1690-1752), H. A. Brorson (1694-1764) y A. Stub (1705-58), los historiadores H. Gram (1865-1748), E. Pontoppidan (1698-1764) y J. Langebek (1710-75), y F. Eilschov (1725-50) y J. S. Sneedorff (1724-64). El autor más importante a partir de 1751 fue F. Klopstock (v.). Con él D. comenzó a inspirarse en Alemania. Fueron autores importantes durante la segunda mitad del siglo J. Ewald (v.), los autores de la Sociedad Noruega, P. A. Heiberg (1758-1841), M. C. Bruun (conocido como Malte-Brun), 1775-1826, K. L. Rahbek (1760-1830), O. Malling (1737-1829), P. F. Suhm (1728-98), Ch. Olufsen (1763-1827), T. Taarup (17491821) y O. Samsoe (1759-96) y la novelista Ch. Biehl. A finales del siglo aparecieron los primeros periódicos y con ellos la crítica literaria.Siglo XIX. Los primeros 50 años aprox. constituyen el llamado Siglo de Oro danés. El siglo comenzó con la introducción de las teorías románticas alemanas, ya iniciada en el s. XVIII, por H. Steffen. Hacia 1830-40, al aumentar la importancia e influjo del espíritu burgués, el romanticismo (v.) cedió el paso al realismo (v.) poético, más preocupado por la forma y el contenido, y menos ingenuo. Al periodo romántico del siglo pertenecen A. G. Oehlenschláger (v.), B. S. Ingemann (1789-1862), el W. Scott danés; C. Hauch (1790-1872), poeta, novelista y dramaturgo; A. W. Schack von Staffeldt (1769-1826), personalidad opuesta a Oehlenschláger; Ch. Winter (17961876), lazo entre romanticismo y realismo poético; S. S. Blicher (1782-1848), romántico y realista; H. Ch. Andersen (v.), cuyos cuentos fueron la contribución literaria danesa más importante del periodo, y N. F. S. Grundtvig (1783-1872), figura gigante de la cultura danesa, autor, educador, filólogo y político. Grundtvig, al igual que S. Kierkegaard (v.), filósofo de talla universal y enorme influencia posterior, son figuras más filosóficas que literarias. La literatura que sustituyó al romanticismo fue iniciada por J. L. Heiberg (1791-1860), crítico, poeta y dramaturgo, figura cúspide del momento literario representativo del triunfo de la ironía y sofisticación sobre el entusiasmo y la ingenuidad. Su literatura fue estética, tópica y satírica más que apasionada o sentimental.Eclecticismo (1840-70). En esta época los autores estuvieron divididos entre el romanticismo precedente y la literatura del momento. Aunque gran parte de la obra de Andersen, Grundtvig, Kierkegaard, etc., apareció en estos años, la época está caracterizada por el influjo de la cultura burguesa y por un sentimiento de frustración y agotamiento, sobre todo en la década 1860-70. Todo ello tuvo su eco en la poesía lírica, la novela realista (que empezó a ocuparse de la clase media), y la épica, que satirizó los valores burgueses. Los autores más significativos fueron E. Aarestrup (1800-56) en lírica, M. Goldschmidt (1819-97) en novela y F. Paludan-Müller (1809-76) en épica. Otros autores notables fueron L. A. Bodcher, C. Ploug (1813-94), V. Bergs0e (1835-1911), H. F. Ewald (1821-1908) y H. Egede Schack (1820-59).Naturalismo y realismo. Alrededor de 1870 G. Brandes (v.) introdujo en D. las nuevas corrientes literarias al escribir una literatura nueva y entusiasta. Influido por H. Taine, E. Renan y J. S. Mill, pronunció una serie de importantísimas conferencias en 1871, en la Univ. de Copenhague, y escribió Hovedstromminger i det 19de Aarhundredes Litteratur (Principales corrientes en la literatura del s. xix), 1872. Sus teorías de que la literatura debía ocuparse de la vida y de la realidad y no de sueños y fantasías, y que debía estar al servicio del progreso, fueron enormemente revolucionarias. Brandes ha sido centro de la crítica literaria durante 80 años, ha influido en autores como Ibsen, Strindberg, etc., y ha formado escuela en su país. Entre sus contemporáneos destacaron como prosistas notables H. Pontoppidan (1857-1943), H. Bang (1857-1912), K. Gjellerup (1857-1919), J. P. Jacobsen (1847-85), S. Schandorff (1836-1901); H. Drachmann (1846-1908) fue el poeta lírico más sobresaliente; E. Brandes (1847-1931), G. Wied (1858-1914), O. Benzon (18561927), S. Lange (1868-1930), G. Esmann (1860-1904), E. Christiansen (1861-1939) y H. Nathansen (1868-1944) escribieron dramas.Periodo 1890-1914. Al principio de la década 1890-1900 se produjo una reacción lírico-estética como oposición al naturalismo (v.) de Brandes, cuyos principales representantes fueron J. Jorgensen (1866-1956), V. Stuckenberg (1863-1905) y S. Clausen (1865-1931). Durante la primera década del s. xx los temas cosmopolitas de Brandes provocaron una reacción crítica y nacional que originó una literatura regional vigorosa. Paralelamente, aunque después adquirió autonomía, se desarrolló de nuevo la crítica social. Representativos de estos movimientos son H. Rode (1870-1937), J. Nielsen (1902-45), J. Aakjder (1866-1930) y M. A. Nexo (1869-1954). Finalmente, entre 1910-20, nuevas corrientes materialistas se opusieron al lirismo de 1890. Otros autores notables del periodo fueron J. V. tensen (1873-1950), L. Holstein (1864-1943), H. Kidde (1878-1918), K. Michaélis (1872-1950), E. Rode (1870-1937) y F. Poulsen.Periodo 1914-41. Después de la guerra de 1914, además de la continuación de la precedente, surgió una generación desilusionada y escéptica que buscaba fundamentalmente ser original y creativa. Su principal representante fue T. Christensen (1893-). Tras el expresionismo de la época de la guerra, la crítica social volvió a ser nota dominante en la década 1920-30. La prosa fue el principal género, seguida en importancia por la poesía, de orientación materialista. Otros géneros menores tuvieron escasa trascendencia, y el drama no volvió a ser importante hasta la mitad de la década 1930-40. Los autores anteriores a la II Guerra mundial abandonaron sus ideas pacifistas y se pasó de la descripción social al tratamiento interpretativo de problemas psicológicos. De los autores del periodo merecen citarse E. Bonnelycke (1893-1953), F. Nygaard, l. A. Schade (1903-), Paludan (1896-), N. Petersen (1897-1943), P. La Cour (1902-56), P. Lange, l. Wulff, S. Pedersen, O. Gelsted (1888-) y H. Herdal (1900-), así como también los prosistas H. Kirk (1898-1962), K. Becker, E. Bertelsen y G. Gunnarson. Los dramaturgos K. Munk (1898-1944), K. Abell (1901-61) y E. Soya (1896-), el poeta Munch-Pedersen y la escritora K. Blixen-Finecke (1885-1962).Literatura después de 1941. Durante la II Guerra mundial apenas se cultivó la literatura y la lírica volvió a ser el género principal, con la forma subordinada a la idea. P. Sorensen y M. Nielsen (1922-44) fueron los poetas más importantes y K. Malthe-Bruun el mejor prosista. Después de la guerra, el materialismo (v.) social y el nihilismo (v.) se vieron sobrepasados por una especie de suprarracionalismo. Destacan en este periodo M. A. Hansen (1909-55), F. Methling, E. Knudsen (1922-), H. Rasmussen (1915-), E. laeger (1926-), O. Abildgaard (1916-) T. Bjornvig (1918-), O. Wivel (1921-) y W. Gronbech (1873-1948).M. A. AMBROSIO DE FALKENBERC.
BIBL.: Dansk Biogra/isk Leksicon, 27 vol., Copenhague 1933-44; C. S. PETERSEN, lllstreret dansk litteraturhistorie, 4 vol., Copenhague 1924-34; P. A. MITCHELL, A History o/ Danish literatur, Copenhague 1957.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.