Dinamarca. Geografia. GEOG.
Categoria:
Geografía
País de Europa del Norte que por su situación desempeña el papel de puente entre la península escandinava y Europa Central, entre las rutas del Báltico y las del mar del Norte; goza además de una privilegiada posición estratégica como llave de los estrechos que comunican uno y otro de los citados mares. Tiene una parte peninsular constituida por Jutlandia (v.) y otra insular formada por una serie de islas de las cuales las más importantes son Selandia (Sjaeland), Fionia (Fyn), Lolland-Falster y Bornholm. En la zona Polar Ártica ,le pertenece Groenlandia (v.), y en el Atlántico nororiental, las islas Ferbe (v.). D. posee una indiscutible personalidad dentro del conjunto de los estados nórdicos europeos: es el más meridional de todos y, por consiguiente, sus caracteres climáticos son más benignos; es un área de acumulación glaciar en tanto que las otras lo son de erosión glaciar; posee el más bajo porcentaje de superficie dedicada a bosque, el 9,3% de la total, mientras Finlandia cuenta con 64,6%, Suecia con 50% y Noruega con 21,7%. Si por el total de población es bastante similar a los citados países, la densidad media, de 111 hab/Km2, le coloca con gran ventaja a la cabeza de todos ellos: Suecia, 17 hab/Km2, Finlandia, 15,2 y Noruega, 12,2. Rasgo definitorio es también la importancia que el mar tiene para la vida del país: sólo 67,7 Km. de frontera le unen al continente, mientras la longitud de sus costas supera los 7.400, lo cual ha repercutido favorablemente en la historia y economía danesas; las expediciones vikingas y la expansión medieval por el Báltico, de una parte, y el florecimiento mercantil de los s. xvi y xvil por los océanos del mundo, de otra, son buenos ejemplos de ello. Actualmente se sigue aprovechando de su situación en el centro de los mares más concurridos de Europa y de su proximidad a los países más poblados del Occidente europeo y ejerce un activo comercio, no sólo a escala continental sino mundial en lo tocante a algunos productos.1. El medio físico. Relieve y costas. La topografía danesa de conjunto es muy sencilla: se trata de una llanura ondulada que culmina a 173 m. en el Ydingskovhoj (Jutlandia central) y cuyos detalles morfológicos se deben fundamentalmente al glaciarismo cuaternario y secundariamente a la estructura del terreno. Esta ofrece un claro contraste entre la isla de Bornholm y el resto. La mayor parte de D. (la península de Jutlandia y las islas) está constituida por una cobertura sedimentaria de rocas calizas, areniscosas, margosas y arcillosas que se depositaron en la parte oriental de la cuenca del mar del Norte, situada entre el macizo Fenoescandinavo al E, el Caledoniano al NO y el Varisco al S, desde el cretácico hasta el mioceno, y que fueron afectadas por el plegamiento alpino. La isla de Bornholm forma parte del borde meridional de Fenoescandinavia; es un zócalo granítico precámbrico recubierto en el sur por sedimentos cámbricos, ordovicienses, gotlandienses, réticos y cretácicos. El zócalo granítico, afectado por fallas de dirección NO-SE y N-S, ha sido profundamente erosionado a lo largo de las eras geológicas.La acción glaciar cuaternaria fue la responsable directa de las formas topográficas actuales. D. fue afectada por las tres últimas glaciaciones (Mindel, Riss y Würm), de las que quedan abundantes restos en el país: mindelienses son los materiales cercanos a Esbjerg y Varde; rissienses las colinas que accidentan el oeste de Jutlandia; los würmienses descienden por el sur de Viborg en estrecha franja hasta el Slesvig (Schleswig): Dos inlandsis cubrieron el país desde distinta procedencia: uno bajaba de Noruega a través del Skagerrak y Kattegat; otro, mayor en tamaño, procedía del sudeste, desde el actual mar Báltico. Ambos arrastraron materiales y los depositaron en arcos morrénicos, formando un suelo más fértil, de arcillas, al este, y otro menos fértil, de arenas, al oeste. Todas las formas topográficas glaciares (vallums, ossard, drumlins, valles túneles) se encuentran en D. Las colinas del oeste de Jutlandia pertenecen a las formas más antiguas; se trata del resultado actual de los diversos agentes erosivos sobre la vieja morrena. Forman una región ondulada, a veces endorreica, que contrasta con los relieves más pronunciados del este de la península, esculpidos sobre morrenas de época más reciente. En éstos, además de su mayor elevación topográfica, abundan los valles túneles, a través de los cuales llegan al mar muchos ríos. El resto del país guarda también de manera perfecta la impronta glaciar, ligada fundamentalmente al antiguo glaciar báltico; estos caracteres se conservan con mayor pureza que en la península porque los agentes erosivos actuaron con menos intensidad. Se trata, pues, de una llanura morrénica más o menos continua o accidentada por suaves colinas.A lo largo del litoral danés se distinguen dos tipos de costas: rocosas y bajas. Las primeras comprenden el este de Jutlandia y las islas; las propiamente escarpadas son las del norte de Bornholm (modeladas sobre el granito), isla de Mon y este de Selandia, entre KOge y PraestO, ambas modeladas sobre calizas). Las restantes están penetradas por profundos fiordos que albergan otros tantos puertos naturales; la bahía de Aalborg está recorrida por cordones litorales y dunas. Las costas bajas se localizan en el oeste de Jutlandia: las del norte y noroeste son estrechas y bordeadas de dunas; las del sudoeste y oeste son tierras de marismas y sobre ellas avanza el mar cuando la marea es alta, inundándolas y formando bancos de guijarros y arena. La acción de las mareas disminuye hacia el norte, llegando a ser insignificante en Skagen.D. no posee grandes ni importantes ríos, a excepción del Gudenaa (de 158 Km. de longitud), en Jutlandia, que es el más largo. En cambio hay lagos relativamente numerosos, entre los cuales destaca el Limfjorden que comunica, en el norte de Jutlandia, el mar del Norte con la bahía de Aalborg.
Clima y vegetación. El clima de D. es consecuencia directa de su situación: 1) en el cinturón de vientos del oeste del hemisferio Norte, al O de Eurasia; 2) presenta una cara al mar del Norte, por lo que, al no estar abierta directamente al Atlántico, su clima no es de tipo marítimo como el de Gran Bretaña; 3) da también al Báltico, mar que actúa de moderador climático apartándole de las influencias continentales que caracterizan a los países de Europa oriental. Sin embargo, cuando este mar se hiela (lo que sucede excepcionalmente), D. conoce inviernos muy crudos (-31° se alcanzaron en 1939) al ser invadida por las masas de aire frío procedente del este. En verano, en cambio, el anticiclón escandinavo envía a D. vientos del este que son los responsables de las olas de calor (hasta 35,8°) que de modo también excepcional le afectan. Lo normal es que las temperaturas sean moderadas: las medias mensuales oscilan, por lo general, entre -0,3° en febrero (0° en Copenhague), y 17° en julio (16,5° en Copenhague). Las heladas tienen lugar durante 120 días al año en el interior y durante 70 junto a las costas, y el periodo anual exento de ellas es de 200 días para los sectores costeros y de 150 en el norte de Jutlandia. La precipitación media anual es de 600 mm., matizándose desde 800-850 al sudoeste de Jutlandia (por la influencia de los vientos del oeste), hasta 400 mm. en Sprogo, en el Gran Belt. Copenhague recibe 559 mm. al año. Las precipitaciones se dan en todas las estaciones, con un promedio de 100-120 días al año.Por lo que se refiere a la vegetación natural, D. se encuentra situada dentro del área de los bosques europeos formados por árboles planicaducifolios, pero en contacto con el cinturón de los bosques de coníferas. Entre aquéllos el haya era la especie dominante, y lo sigue siendo en los actuales bosques, casi todos de repoblación. En las comarcas de clima más riguroso (Jutlandia central) han tenido éxito las plantaciones de coníferas (abetos). Los brezales cubren importantes porciones de los espacios incultos y desarbolados, y las dunas y áreas pantanosas tienen la vegetación específica de estos suelos.2. Población y poblamiento. D. contaba, según estimaciones para 1969, con 4.866.713 hab. La población ha evolucionado con signo creciente desde hace más o menos un siglo; en efecto, los 797.584 hab. que tenía en 1769 (sin el Slesvig septentrional) pasaron a 1.414.648 en 1850, a 3.104.209 en 1921 y a 4.281.275 en 1950. Pero mucho más relevante que este hecho, es que el crecimiento se realiza fundamentalmente en favor de las regiones urbanas, que atraen grandes contingentes de población rural. De esta manera la distribución espacial del efectivo demográfico varía mucho de unos sectores a otros, pues, aunque la densidad media del país es de 111 hab/Km2, existe una enorme disimetría demográfica entre la península de Jutlandia y el resto de las islas: sobre aquélla (68,8% de la extensión danesa excluidas las islas Feróe y Groenlandia) vive el 44,2% del total de la población, en tanto que éstas (31,2% de la extensión) albergan al restante 55,8%. Son las islas quienes registran las más elevadas densidades: en Selandia, el distrito de Copenhague alcanza los 643 hab/Km2, seguido del de Frederiksborg con 156, y en Fionia el de Odense tiene 152; estas cifras, excepcionales, en ningún caso son inferiores a 70. En cambio, en el centro y en las costas norte y oeste de Jutlandia, las densidades descienden a 31 en el distrito de TOnder (en la misma frontera alemana), a 47 en el de Thisted y a 49 en el de Ringkobing; solamente el de Aarhus, con 291 hab/Km2, se emparenta con las fuertes densidades isleñas. Esto traduce las condiciones geográfico-físicas de dos sectores opuestos: de una parte, el norte y oeste de Jutlandia y, de otra, el este peninsular y las islas. No es extraño, pues, que el hombre desde siempre haya tendido a instalarse en lo que se ha dado en llamar la gran H danesa, cuyos trazos verticales van: uno desde Aalborg a Aabenraa por Aarhus y Kolding, y otro desde Elsinor (Helsingor) a Nikobing pasando por Copenhague; el trazo horizontal se extiende desde Copenhague a Kolding a través de Slagelse y Odense.La política gubernamental va encaminada a descentralizar las áreas urbanas superpobladas en favor de las más vacías mediante el equipamiento de las mismas, bien sea creando puertos y aeropuertos, o instalando industrias. Es lo que persiguieron los Planes de Ordenación de 1962 y 1965 al crear una zona industrial con centro en TOnder, un puerto en Hanstolm (NO de Jutlandia) y una fábrica de abonos químicos en Gréna (NE de Jutlandia). De acuerdo con esto, también está en marcha la planificación a todas las escalas con el fin de llegar a "un desarrollo consecuente de las ciudades en torno a la gran H": planes para la expansión de Copenhague (v.; que contaba en 1965, la ciudad y su conurbación, con 1.370.000 hab.), de Aarhus (111.266 hab. en 1969), etc. A excepción de estas dos ciudades y Odense (103.850 hab.), ninguna otra alcanza los 100.000 hab.; Aalborg cuenta con 82.871 hab., y Esbjerg (principal puerto sobre el mar del Norte) con 62.952 hab., también en 1969.Por lo que a poblamiento se refiere, D. fue lugar de asiento humano desde muy temprana edad: la cultura de los Kjókkenmóddings o `depósitos de cocina’ de la época del mar de Litorina es un buen ejemplo de ello. Parece que entonces el modo de vida era la caza y la pesca, a las cuales se añadió la agricultura en el Neolítico. Tanto estos núcleos prehistóricos como los ya históricos hasta edad avanzada ocuparon las áreas más bajas y fértiles del país y practicaban la agricultura. Muchos de estos grupos humanos llegaron a ostentar, antes del s. xi, diversas funciones de tipo político, religioso y comercial, y ello hizo que crecieran de manera considerable; casi todos se situaron en el interior del territorio por temor a la inseguridad que entonces suponía vivir en la costa. Viborg, Holstebro y Hjoerring, en Jutlandia; Odense, en Fionia; y Ringsted, Roskilde y Slagelse, en Selandia, responden a esta actitud. En la Edad Media con la seguridad, progreso creciente de la Iglesia, feudalismo, etc., asistimos a una época de roturaciones y nacimiento de nuevas ciudades que se asientan en las orillas del mar: Copenhague, Aarhus, Kolding y Nyborg nacieron entre los s. xi-xiii. El crecimiento de todas ellas ha sido ininterrumpido, sobre todo desde la revolución demográfica del s. xix. Por su parte, la población rural experimentó un cambio en el tipo de habitat, marcado por el a. 1760; hasta esa fecha predominó la concentración en pequeños pueblos constituidos en torno a una plaza o iglesia. Pero las reformas legislativas iniciadas entonces en favor de la repartición de las tierras tuvieron como consecuencia inmediata un tipo de poblamiento rural, que es el dominante en la actualidad, caracterizado por las granjas aisladas y situadas en el centro de cada una de las nuevas propiedades. Los pueblos siguen existiendo como centro religioso o de abasto de mercancías.3. Economía. D. puede ser considerada como país agrícola puesto que el 62,9% de su extensión está dedicado a cultivo, a pesar de que la agricultura, juntamente con la silvicultura y pesca, sólo ocupaba en 1966 al 16,6% de la población activa. Este sector, además, contribuyó a la renta nacional con el 10,2% en la misma fecha. El presente agrícola danés es el resultado de una profunda evolución que hunde sus raíces en el s. xvitt, con la promulgación de una serie de leyes que tendían a convertir a los hasta entonces aparceros de los grandes señores, que detentaban la casi totalidad de las tierras,. en propietarios de las que trabajaban. Con esto cambió el tipo de poblamiento, como se acaba de ver, y por consiguiente el paisaje rural. La agricultura actual se caracteriza: 1) por ser intensiva, alcanzándose altos rendimientos, conseguidos a base de trabajo, fertilizantes, utillaje adecuado y drenaje de áreas poco dotadas; 2) por la exportación de la mayor parte de la producción; 3) por el gran número y la eficacia de las cooperativas destinadas a la transformación y venta de los productos agropecuarios (alrededor del 84% de las lecherías de D. son cooperativas, y las pesqueras reciben el 20 ó 25% del total de pescado desembarcado).El sector industrial, por su parte, ocupa al 41,9% de la población activa y contribuye a la renta nacional con el 40%; esto, unido a que las exportaciones se basan fundamentalmente en los productos industriales, hace deducir, que el que fue país agrícola se ha convertido también en industrial. Desarrollo industrial que se realiza sin perder de vista la favorable situación de D., próxima a mercados de alto poder adquisitivo y con fáciles accesos al mar, a través del cual viajan los productos con mucho menos gasto que por tierra. Aunque gran parte de la industria se abastece de productos derivados de la agricultura y ganadería o de materias primas nacionales (arcilla, cal, madera), D. es pobre en algunas materias básicas, como metales, carbón y petróleo que tiene que importar. La estructura empresarial no es satisfactoria, pues dominan los pequeños establecimientos. La industria danesa adolece también de una excesiva concentración en las áreas urbanas, sobre todo en la capital: un 40% de la industria radica en Copenhague y sus alrededores, el 85% de la mano de obra está empleada en empresas urbanas y sólo el 15% restante en las fábricas de las zonas rurales.Finalmente otras actividades, como el comercio, finanzas, los transportes, etc., ocupan al restante 41,5% de la población activa y contribuyen a la renta nacional con el 49,8%.Con todo ello el nivel de vida danés es alto; la renta per cápita fue en 1965 de unas 14.500 coronas (casi 2.100 dólares); en 1966 cada 1.000 daneses tenían 169 automóviles, 287 aparatos telefónicos, 230 receptores de televisión, y el consumo neto de electricidad por habitante y año fue de 1.850 Kwh.Agricultura, ganadería y pesca. Aunque las condiciones geográfico-físicas sean propicias al cultivo en casi todo el país, las regiones mejor dotadas son Jutlandia oriental y todas las islas que dan a los estrechos y al Báltico. El Limfjorden es un sector más pobre; finalmente, el centro y el oeste de Jutlandia producen cereales con muy bajos rendimientos y son las áreas más forestales de D. Los principales cultivos (por la extensión a ellos dedicada) van encabezados por los cereales (1.596.000 Ha. en 1965) sobre todo cebada, avena y trigo, seguidos de la remolacha azucarera (60.000 Ha.), la patata (41.000 Ha.) y los cultivos hortícolas (12.000 Ha.). La agricultura está orientada en función de la ganadería, puesto que tanto los cultivos como los forrajes permiten el mantenimiento de una elevada cabaña ganadera: 10 millones de cabezas en 1965; la leche, la mantequilla, el queso y la carne son el destino primordial de la ganadería. La pesca es otro de los recursos económicos, de cuya importancia dan idea las 1.466.800 t. desembarcadas en 1968 (excluida Groenlandia), destacando el arenque, el bacalao y la platija. Los principales puertos pesqueros son Esbjerg, Skagen, Frederikshavn, Gréna y Nekso.Industria. Una vez puesta de manifiesto la importancia industrial danesa no falta sino enumerar las principales instalaciones. Entre las industrias agropecuarias destacan la azucarera en las islas de Falster, Lolland (Nakskov, Maribo), Fionia (Odense) y Selandia (Copenhague); fabricación de cerveza (Copenhague); manufactura del tabaco, etc. íntimamente ligada a los progresos de la agricultura está la fabricación de abonos químicos (en particular superfosfatos) de los que recientemente se ha montado una planta en Gréna en virtud de un consorcio dano-noruego. Importantes son también el refinado de petróleo (en Fredericia, Kalundborg, Copenhague y Stgisnaes-Skaelskor); la industria naval, especializada en la construcción de petroleros y navíos de motor (Copenhague, que tiene uno de las más importantes astilleros de Europa, Elsinor, Nakskov, Odense, Aalborg, Frederikshavn); la textil, aun cuando la materia prima se importa; la metalúrgica (fabricación de bicicletas, utensilios para las lecherías, etc.); y la del cemento (Aalborg y Norresundby).Comercio y comunicaciones. El comercio exterior danés se caracteriza por la importación de casi todas las materias primas necesarias a la industria y por la exportación de todo tipo de productos. El comercio se realiza principalmente con los países de la EFTA en la siguiente forma: importa de ellos el 36,3% del total de sus compras y les vende el 46,3% de sus productos industriales y el 49,3% de los agrícolas (solamente a Inglaterra el 41,1%). El segundo grupo de clientes y abastecedores son los países de la CEE (en la cual D. solicitó oficialmente su ingreso en 1967) como sigue: les compró un 35,6% y les vendió el 29,8% (del cual el 19,3 fue a Alemania Occidental) de sus exportaciones agrícolas y el 22,7% de las industriales. En menor proporción comercia con otros países de Europa oriental y la URSS, Hispanoamérica y EE. UU.Para la realización del tráfico de mercancías y personas, una extensa red de comunicaciones ponen en contacto entre sí cualquiera de los puntos del territorio o de éste con el exterior. El transporte marítimo es muy activo entre las islas y también con otros países: hay establecidas líneas marítimas regulares de pasajeros entre Copenhague-Oslo, Copenhague-Feróe-Islandia-Groenlandia, EsbjerLondres; en aguas del país destacan las de Copenhague con Aalborg, Aarhus y Ronne. La marina mercante contaba con 1.005 navíos en 1966. Una densa red de carreteras (60.762 Km. en 1965) se ramifica por todo el territorio y se prolonga, por "ferryboats", hasta las costas de los estados vecinos: varias líneas comunican, respectivamente, Frederikshavn-Gotemburgo, Copenhague-Malmó, Gedser-Warnemünde y Grossenbrooke, etc. Los ferrocarriles sólo cubrían .3.900 Km. en 1965. El transporte aéreo se ejerce desde los aeropuertos de Copenhague, Aalborg, Esbjerg, Odense y Ronne con casi todos los países del mundo; en 1965 la aviación civil voló 17.578.000 Km.4. División regional. No se puede hablar en D. de regiones naturales perfectamente claras; como mucho, distinguiríamos una parte peninsular, integrada por Jutlandia, y otra insular; pero tampoco quedarían individualizados así sectores con personalidad propia, pues en Jutlandia habría tres, y de ellos, el oriental, emparentado con las islas. Puesto que la industria es, en suma, quien atrae a la población y define unos sectores respecto a otros, es, sin duda, más expresiva la división regional de D. que hace K. Antonsen basándose en criterios de industrialización. Habla él de varios grupos de ciudades, según su estadio industrial: 1) ciudades muy intensamente industrializadas y dominadas por un solo tipo de industria, con Odense, Elsinor, Nakskov y Frederiksvaerk (dedicadas al hierro y al acero) y Herning, eminentemente textil. Estos centros urbanos son la excepción en D.; 2) ciudades igualmente bien equipadas, pero con una industria muy diversificada; este tipo es relativamente abundante en el país y su desarrollo data sobre todo de la segunda posguerra. Copenhague, Fredericia, Vejle, Horsens, Silkeborg, Gréna, Aalborg y Olstebro son otros tantos ejemplos; 3) entre las ciudades que están en fase de industrialización se cuentan Nykobing, Svendborg y Kolding; 4) en este último grupo se encuentran las de mayor tráfico de D.: Aarhus, Randers, Esbjerg y la mayor parte de las ciudades de Selandia.Se oponen, pues, atendiendo al grado de industrialización alcanzado, dos sectores: uno, el norte y oeste de Jutlandia, donde se pueden considerar como subdesarrolladas Skagen, Thisted, Viborg, Ringkobing, Tonder, etc., que encuentran una réplica insular en Skanderborg, Nyborg y Vordingborg; otro, la costa oriental de Jutlandia y Fionia y la nordeste de Selandia, que concentran la mayoría de las industrias del país.El Gran Copenhague es la región más evolucionada industrialmente desde 1938, si bien su crecimiento relativo fue el más bajo entre 1938-48 y ocupó el penúltimo lugar entre 1948-55. Por el contrario, el más alto crecimiento relativo se encuentra en el oeste y sur de Jutlandia, es decir, en las dos regiones donde la industria se viene desarrollando más tardíamente.D. está dividida administrativamente en las siguientes regiones: Bornholm, Fionia, Jutlandia, Lolland-Falster, Slesvig Septentrional, Selandia.V. t.: ESCANDINAVIA 1; IUTLANDIA; COPENHAGUE.M. P. DE TORRES LUNA.
BIBL.: A. SCHOU y K. ANTONSEN, Denmark, en Geography of Norden, Londres, Melbourne, Toronto, 1961; G. CHABOT, Le Danemark, en L’Europe du Nord et du Nord-Ouest, París 1958; MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES, Copenhague 1966; Dinamarca. Orientación actual, Copenhague 1967; A. CAILLEUX, Dinamarca, en Geografía Universal Larousse, I, Barcelona 1968.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.