Desarme POLÍTICA
Categoria:
Política
Todo orden de paz internacional ha de incluir como elemento esencial un programa de d. Esta noción engloba distintos supuestos que, sin oponerse, son diferenciables. Tradicionalmente se venía entendiendo por d. el resultado a que podía llegarse a través de negociaciones diplomáticas para la limitación o reducción de tropas y armamentos en los Estados. Hoy se incluye en él la idea del control internacional como elemento dinámico de esa limitación.La noción interna de paz y orden se basa en la monopolización de la fuerza. Es una característica esencial del orden estatal que ya destacaba Tucídides. Pues bien, si con Max Weber se parte de la idea que, de hecho, todo orden social se basa en el monopolio de la fuerza, será necesario aceptar, de un lado, que el d. es un indicio de la imperfección radical de la comunidad internacional en su estadio actual; de otro, que todo intento de d. estará forzosamente afectado de gran inestabilidad mientras no haya una modificación estructural profunda en la organización política del mundo presente.Historia. En la historia moderna del d. se suele partir de la propuesta de Alejandro I en el Congreso de Viena, 1816, y más tarde la de Napoleón 111 en 1867, que no dejaron consecuencias. La proposición de Nicolás 11 de Rusia en 1898 llevó a la Primera Conferencia de La Haya de 1899 y a la segunda en 1907, importantes ambas por la sistematización del Derecho de guerra. La tercera, que debía celebrarse en 1915, no tuvo lugar. El relativo fracaso de esta política de d. puso, no obstante, de manifiesto tres elementos fundamentales: la opinión pública mundial es mucho más favorable al d. que los gobiernos; el d. en sí no es sólo un problema estrictamente militar, sino que de éste se pasa necesariamente a factores económicos, geográficos, etc., que lo complican (cuestión del potencial bélico permanente, significación bélica potencial de la marina mercante, p. ej.); conexión entre la política de d. de un Estado e intereses concretos del mismo (propuesta de Nicolás 11 en el momento de iniciar Rusia la colonización de Siberia).La Sociedad de Naciones lo incluyó como elemento esencial en sus trabajos. El art. 8 del Pacto imponía a los Estados miembros, con carácter programático, la obligación de reconocer que el mantenimiento de la paz exigía la reducción de los armamentos nacionales al mínimo compatible con la seguridad nacional. En el programa del presidente Wilson se hablaba de seguridad interna. Los Tratados de Paz de 1918 impusieron a los Estados vencidos determinadas limitaciones en los armamentos. Pero el programa de d. de la Sociedad de Naciones fracasó. En 1933 Alemania se retiró de la Conferencia de Desarme y de la Sociedad de Naciones y en 1935 denunció la limitación de armamentos impuesta por el Tratado de Versalles. En la Carta de la ONU, cabe destacar cierto cambio de perspectiva en la política de d. En efecto, más bien que una pacificación por d. general de los Estados, la ONU ha colocado originariamente el acento en la creación de fuerzas militares centralizadas y puestas bajo la influencia directa del Consejo de Seguridad, lo que tenía corno presupuesto (no realizado en la práctica) el entendimiento entre las grandes potencias. Otro factor que ha complicado los programas de d. de la ONU es la aparición del arma atómica. Las discordancias en las propuestas de las grandes potencias sobre d. han estado determinadas por la cambiante significación e importancia que en cada una de ellas tenían las armas clásicas con relación a las atómicas. En la aproximación iniciada desde hace años entre las dos superpotencias atómicas hay que ver el interés común que tienen en limitar el número de Estados pertenecientes al "club atómico" (Tratado de Moscú de 1968).Desarme y Orden Mundial. Puesto que el Estado es sujeto primordial del Derecho internacional también lo es, en la misma forma, de la guerra y de la paz. Pero cabe preguntarse: Esta irracional parcelación del mundo en soberanías territoriales, ¿es capaz de enfrentar los problemas que plantean las técnicas refinadas y los poderosísimos medios de destrucción? Evidentemente, no. Toda modificación sustancial en los armamentos ha supuesto a lo largo de la historia no sólo una modificación de la estrategia, sino de la política. Desde hace 25 años se ha almacenado en los arsenales una capacidad destructora infinitamente superior a todo el potencial bélico utilizado por el hombre en cuantas guerras emprendió desde que comenzó la Historia. Hay que ver también aquí una manifestación del principio de aceleración histórica: el desfase entre una organización política del mundo, meramente interestatal, y los modos y medios bélicos supraestatales no puede ser más evidente.J. PUENTE ELIDO.
BIBL.: B. BECHHOEFER, Postwar negotiations for Arms Control, Washington 1961; L. DE BROUCKERE, Les travaux de la Société des Nations en matiére de désarmement (Recueil des Cours), vol. 25, 1928; ONU, Historical Survey of the Activities of the League of Nations regarding the question of disarmament, 192037, 1951; S. DE MADARIAGA, Disarmament, Oxford 1929.
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