Cuba VI. Arte. 1. Época Prehispánica. ARTE
Categoria:
Arte
Más que de arte de los pueblos prehispánicos de C. debe hablarse de arqueología. Su cultura corresponde al Neolítico, en diversas fases. La primera y más primitiva es la de los guanajatabeyes (v. CUBA III, 1). Las fuentes documentales del s. XVI les denominan "guanacabibes" y "guaniguanicos", por las regiones que entonces ocupaban en la parte occidental de la isla. Diego Velázquez, conquistador de C., les llama "guanahatabibes" y dice de ellos que no tenían casas ni pueblos. A juzgar por los hallazgos arqueológicos, eran los habitantes más antiguos de C., desconocedores de la cerámica. Se han encontrado similitudes entre este pueblo y los indígenas de Guacayarima, en la parte occidental de La Española (Haití). Se servían de conchas para hacer sus utensilios. Con la extremidad biselada de caracoles grandes, formaban una gubia para trabajar la madera. Usaban martillos de mano, percusores y bruñidores de piedra. Los caracoles eran también la materia prima en la obtención de cucharas, platos y vasijas. A base de madera, hacían cazuelas, objetos de adorno y canoas. Éstas se formaban ahuecando con la gubia troncos parcialmente carbonizados. Los restos de Cayo Redondo corresponden a una fase más avanzada de los guanajatabeyes, con una cultura lítica, en la que aparecen bolas y una especie de dagas.El complejo cultural cubano conocido como ciboney (v. ANTILLANOS) procede de La Española (v.). Arqueológicamente, los ciboneyes pertenecen al grupo achagua, del tronco aruaco, extendido éste por las Antillas y parte norte de América del Sur, y que no debe confundirse con los arauacos (v.). Según el P. Las Casas, los indios de C. eran conocidos como ciboneyes (cfr. Historia de las Indias, libro III, cap. XXII, Madrid 1927). Precisamente, C. es el nombre ciboney de la isla (Baitiquirí en taino). Los restos más antiguos de su cultura se han encontrado en la zona norte, que habitaron hasta la invasión taina. Los estudios arqueológicos hacen suponer que los ciboneyes cubanos se extendieron desde la bahía de Jagua, en la provincia de Santa Clara, hasta el puerto de Cienfuegos, en la provincia de Las Villas. Habitaban bohíos de carácter comunal, sin divisiones interiores, hechos de yagua (fibra que servía de pared) y guano como techado, con huecos, pero sin puerta, y suelo de tierra. Colón describe esta casa, diciendo que es "a manera de alfaneque". En Yaguajay, provincia de Las Villas, se han encontrado cuentas de piedra, consideradas como las mejor elaboradas de las Antillas. Hacían collares, aretes, brazaletes y guirnaldas a base de hueso, piedra y conchas. También usaban como aretes pequeñas láminas de oro. Las canoas, de madera, carecían de quilla, de remo y de vela. Conocían la cestería. Para envasar líquidos, usaban jícaras de calabaza. La alfarería era considerada una labor femenina y tenía una finalidad casera: cazuelas circulares y burenes sin ornamentación o con simples líneas incisas. Utilizaban hachas petaloides. El mango de las espátulas vómicas se hacía de hueso. La madera se empleaba también en la obtención de macanas. Las "caratonas" (máscaras de madera) se adornaban a veces de oro. Su manifestación artística más notable fueron los petroglifos geométricos y naturalísticos. Mediante toscas figuras en piedra representaban la fauna y el hombre, éste incluso con sus trofeos, armas y adornos; las mujeres, también en gestación. Intentaron la reproducción del Sol y la Luna, como puede verse en la cueva del Este (isla de Pinos), cuya pintura rupestre se atribuye a los guanajatabeyes. El petroglifo cubano más conocido es el de la cueva de El Cemí, en la provincia de Oriente. En resumen, el arte de los ciboneyes es simple y sin contenido religioso.Los tainos, pertenecientes también a los arauacos, se cree que constituían una rama de los caqueitíos. Posiblemente llegaron a C. en el s. XV, según fuentes documentales españolas. Otros creen que pasaron de La Española en los a. 500-1000. No se han podido comprobar arqueológicamente las referencias documentales a sus casas rectangulares (bohíos) y circulares (caneyes), sin divisiones interiores, con huecos de paso y ventilación. Con estas construcciones tan elementales formaban calles. Trabajaron la piedra, pero no mejor que los ciboneyes, a los que, sin embargo, superaron en trabajos de hueso y conchas, y en el tallado de la madera. Su cerámica era de modelado pobre. Conocían la cestería y la cordelería. Representaba el temí (fetiche) con brazos y piernas flexionadas. La figura geométrica más frecuente fue el óvalo conteniendo una línea recta. El lugar arqueológico más interesante de los tainos cubanos es Baracoa.CARLOS R. EGUIA.
BIBL.: R. GUERRA Y SÁNCHEZ y otros, Historia de la nación cubana, 1, La Habana 1952, 338; E. E. TABIO y E. REY, Prehistoria de Cuba, La Habana 1966; F. PICHARDO MOYA, Los aborígenes de las Antillas, México 1956 ÍD, Cuba precolombina, La Habana 1949; R. HERRERA FRITOT, Estudio de las hachas antillanas, La Habana 1964; P. GARCÍA VALDÉS, La civilización taina en Pinar del Río, Cuba, La Habana 1930; E. E. TABIO, La cultura más primitiva de Cuba precolombina, "Rev. de Arqueología y Etnología" 1314, VIII, La Habana 1952, 119157; F. ORTIZ, Las cuatro culturas indias de Cziba, La Habana 1943.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.