Criollos II. Literatura. LIT.
Categoria:
Literatura
Aparición y significado del criollismo. Lo c. significa en América un proceso de cristalización cultural que en lo político se manifiesta en la independencia, y en lo cultural representa una vuelta a las propias raíces populares de una historia, un contorno social, unas fuentes idiomáticas muy profundas. Algunos autores emplean este término para referirse a lo estrictamente regional. Y es que lo regional, como condensación de una búsqueda poética en la propia tierra, es un término (aplicable a toda manifestación intelectual o literaria) que encuadra perfectamente en el sentido último del complejo fenómeno c.Realmente, cuando en estos pueblos de Hispanoamérica se muestra en ebullición el deseo ferviente de lograr una independencia a todos los niveles, se da lo que los historiadores han llamado criollismo. La independencia va a ser un proceso lento y difícil: muchos factores se van a conjugar para que se pueda llevar a cabo. Los pueblos de España, Portugal, Francia e Inglaterra habían ido fusionándose con la comunidad americana, estableciendo lazos exteriores, como nuevas fórmulas de convivencia, nuevas técnicas en el camino para adueñarse de la naturaleza, al mismo tiempo que vínculos, de significación humana profunda, como la sangre, el idioma, la religión. Esta labor soterrada, oscura, pero intensa, iría condicionando, a lo largo no ya de los años sino de los siglos, el clima humano y social de estos pueblos. Asimilarían un espíritu, una nueva concepción de la vida que devendría en progreso y en desarrollo de la vida comunitaria y laboral. Pero, al mismo tiempo que se iba estableciendo esta fusión de razas y modos de vida, se iba incubando, precisamente, el criollismo, como impulso enérgico que rompería con aquellos moldes impuestos para volver a esa América que había sufrido tan serias y graves transformaciones.Situándonos en el plano concreto de lo cultural, bien podría decirse que la que se podría llamar "liberación cultural" no se produce hasta el s. xix, puesto que los lazos que unían al continente americano eran muy fuertes, por dos razones fundamentales: los mismos vínculos idiomáticos, y la tendencia a beber, culturalmente, en las fuentes europeas. La literatura anterior al s. xix, llamada literatura colonial, había nacido sobre la base de dos civilizaciones: la europea y el tronco común de civilizaciones antiguas, muy florecientes, como fueron la inca, maya, etc.Con la independencia de los pueblos americanos, entró en la cultura hispanoamericana el fenómeno del criollismo. Los poetas, literatos, historiadores, buscaron precisamente en lo popular virgen de cualquier influencia la fuente de su fuerza e inspiración. Este factor, unido a circunstancias históricas: una corriente de independencia, coincidiendo con la invasión napoleónica en España, recorre todo el continente. Largos años de anhelos, ideas, deseos y débiles brotes revolucionarios, han madurado la conciencia nacional de estos pueblos. A partir de ahora, se establecen repúblicas independientes (excepción de la dinastía de Braganza, en Brasil, que duró pocos años). Bolívar y San Martín van a ser los prohombres de esta cristalización incontenible. El romanticismo, que se produce en todo el mundo cultural, va a proclamar la libertad del hombre en todos los ámbitos de su vida. Esta ebullición social se encuentra con problemas de todo tipo. Los pueblos ya libres en lo político tendrán que sufrir una serie de golpes de Estado, contrarrevoluciones, siendo muchas veces regidos estos pueblos por dictadores que logran consolidar su poder.Aspectos lingüísticos del criollismo. La clave del estilo c. radica en la profunda y espontánea asimilación de la lengua indígena. Ya se ha formado una lengua, cuando la literatura criolla levanta el edificio de imágenes, estructura, temática, lenguaje. El origen de esta simbiosis idiomática ha sido certeramente resumida por Ramón Menéndez Pidal: "En fin, el descubrimiento y colonización de América, puso al español en contacto con la muchedumbre de lenguas del Nuevo Mundo. Claro es que por su inferior desarrollo respecto del español y por su mucha variedad, las lenguas americanas no pudieron resistir la invasión de la española. Asta se propagó con relativa facilidad, pero sin eliminar por completo los idiomas indígenas, y claro es que los productos naturales, la fauna, los utensilios y las costumbres de las tierras recién descubiertas influyeron demasiado profundamente en el comercio y la vida, no sólo de España, sino de Europa entera, para que no se importaran con los objetos multitud de nombres extranjeros. Los primeros indígenas con que tropezaron los descubridores pertenecían a la familia de los Arahuacos, extendida por la Florida, las Antillas y regiones varias de Venezuela, Colombia y Brasil; ellos, a pesar de su estado de cultura, inferior al de otras razas americanas, enseñaron primero a los españoles muchos vocablos de cosas de allá, que no fueron después sustituidos por los propios de pueblos más cultos, como los aztecas y los incas".El primer problema con que habían de enfrentarse los artífices de lo c. era evidentemente lingüístico: de ese modo, conquistando una lengua, ponían los primeros pilares de su libertad.Reflejo del criollismo en la literatura. La literatura, como la vida colectiva, sufría cambios trascendentales, a la vez que se consolidaba la independencia política. El romanticismo europeo encontraba nuevas fórmulas para el arte de estas naciones transformadas por las ideas de libertad, progreso, liberalismo, que, como huracanes violentos, agitaban a las comunidades. Estas ideas de libertad para todo los hombres habían de influenciar el ámbito específicamente artístico de lo cultural; se da, como consecuencia, un nuevo modo de contemplar las cosas; se vuelve al paisaje, a las formas primitivas de vida. América no dejó de responder a esta orientación vital. Precisamente el criollismo es la búsqueda de estas esencias.Hacia 1875 comienza en Hispanoamérica el romanticismo (v. ROMANTICISMO IV), una de las corrientes artísticas que más influjo tuvo en la literatura hispanoamericana. Nació como reacción. al racionalismo e iluminismo. En él tienen cabida los planos más subjetivos del hombre: el sentimiento, las vivencias religiosas, exaltación de la individualidad. Aunque las influencias más directas fueron francesas El contrato social y El Emilio de Rousseau (v.); el prefacio de Cromwell de Víctor Hugo (v.), no dejó, por ello, de haber otras influencias, como las inglesas y españolas.Puede decirse que el fenómeno romántico y el c. confluyen, movimientos ambos que buscan una libertad e independencia de expresión y vivencia. Iniciaron en Hispanoamérica el movimiento romántico el venezolano Andrés Bello (17811865; v.), cuyos poemas sugerían al mundo de habla hispánica ideas de independencia; el cubano José María Heredia (180339; v.), cantor apasionado de la libertad de su pueblo, y creador al mismo tiempo de una poesía social; y los españoles Manuel José Quintana (v.), Nicasio Álvarez de Cienfuegos (17641809), Juan Nicasio Gallego (v.), etc. La primera novela que surgió en Hispanoamérica fue El Periquillo Sarniento, del mexicano José Joaquín Fernández de Lizardi (17761827; v.), obra que tiene un corte picaresco, aunque tamizado por un positivo y sano costumbrismo. Imperan el sentimentalismo, el amor y el paisaje. Autores de esta novela sentimental fueron: el político y escritor argentino José Mármol (181771; v.), cuya obra más importante, Amalia, historia de dos amantes, es un interesante documento de la época; el colombiano Jorge Isaacs (183795), cuya novela más conocida, María, relata el amor entre dos jóvenes; el mexicano Ignacio Altamirano (183493; v.) con su novela Clemencia. Rasgo característico de esta novela sentimental hispanoamericana es que valora especialmente lo popular, folklore, paisaje, fauna y flora de la tierra, unido a un costumbrismo espontáneo y vital.La literatura gauchesca. La literatura criolla cristaliza especialmente en el fenómeno, que debemos llamar cultural por sus significaciones hondas, en el mito del gaucho (que dio pie, también, a una literatura gauchesca, con una difusión supranacional). En el gaucho confluyen constantes étnicas muy concretas: el ímpetu de la sangre española, el apego a la tierra y la elementalidad del indio aborigen. Hay que considerar que se trataba de una época en la que los primeros indicios de una evolución social acelerada ya apuntaban grandes transformaciones sociales. Quizá porque América necesitaba un mito, y un mito sobre un héroe. Fue en Argentina donde este mito adquirió el vigor de una leyenda. Las peculiares características del gaucho como tipo humano y social, sin duda alguna, contribuyeron a ello. Su carácter, entre introvertido y cordial, su atuendo (larga melena, sombrero de ala ancha), su vida (en la famosa pampa verde, a lomos del caballo, su eterno compañero), su primitivismo y a veces brutalidad, hicieron que el mito cultural sobre este hombre sencillo traspasase las fronteras. Por otro lado, la época romántica era propicia a ello. La difusión como tipo humano mítico llegó a Inglaterra, p. ej., a través del informe que hizo el naturalista Darwin, cuando dio la vuelta al mundo. Estas indicaciones y la difusión de conceptos muy confusos de modos de vida de una América incomprensible estructuraron culturalmente la trama compleja de una literatura, la gauchesca, típica y representativa no ya de un determinado pueblo, el argentino, sino mucho más de la América que buscaba la pureza de una independencia total.La sublimación de la literatura gauchesca se dio con el poema El gaucho Martín Fierro, de José Hernández (v.). Se publicó, por vez primera, en una pobre edición que salió a la luz en diciembre de 1872. Su poema iba a alcanzar un éxito progresivo. A partir de 1873 sus amigos le llaman a su autor Martín Fierro; hasta tal punto se identificó Hernández con su personaje. En una cartaintroducción dirigida a José Zoilo Miguens, José Hernández explicó: "Me he esforzado, sin presumir haberlo conseguido, en presentar un tipo que personificara el carácter de nuestros gauchos, concentrando el modo de ser, de sentir, de pensar y de expresarse que les es peculiar; dotándolo con todos los juegos de su imaginación llena de imágenes y de colorido, con todos los arranques de su altivez, inmoderados hasta el crimen, y con todos los impulsos y los arrebatos, hijos de una naturaleza que la educación no ha pulido y suavizado".Fue escrita la obra con objetivos muy concretos. Es una enérgica repulsa contra todo aquello que, en el presente y el futuro, perjudica al gaucho. Los aspectos sociales y políticos del gaucho fueron suficientemente estudiados por Pagés Larraya. El gaucho Martín Fierro y, su continuación, La vuelta de Martín Fierro, alcanzan un valor universal. El poema está escrito en versos octosílabos, en primera persona, y en él se recogen expresiones originalmente gauchescas, las cuales le dotan de la espontánea e ingenua frescura de lo verdadero. En el tema se condensan constantes del complejo pueblo .americano: el nacionalismo, las costumbres indias, el héroe víctima de la sociedad. Va dirigido, al mismo tiempo, al lector culto y al gaucho; así se ha convertido El gaucho Martín Fierro en uno de los poemas más populares de la historia de la literatura hispanoamericana.Otros poetas argentinos fueron Olegario Andrade (183982; v.), Ricardo Gutiérrez (183696) y Rafael Obligado (18511920; v.), que se consideró en Argentina "el poeta nacional". Conviene hacer una mención especial sobre este último lírico, por su especial significación dentro de los cambios profundos que había de llevar a cabo la literatura criolla pura. Plasmó una poesía sencilla, que tenía sus fuentes de inspiración en el pasado, la naturaleza, la ternura hacia los tipos regionales, el folklore, etc. Esto, en sí mismo, ya fue recibido con entusiasmo por amigos y lectores. Pero la originalidad de este nuevo modo de entender el poema, de expresar un mundo poético radicaba, sobre todo, en aquel aluvión de inmigraciones, de desarrollo técnico y económico, de imitación de Europa en distintos niveles culturales. Al mismo tiempo, su exaltación nacionalista (en una época en que la unidad nacional se vivía colectivamente) hizo famoso a Obligado. De entre su obra poética destaca Santos Vega, que trata la figura del payador. El payador es el juglar de América, y como tal se ha ido acrisolando en la tradición popular americana. Es el cantor de las narraciones y poemas que él transmite por vía oral. La importancia de este juglar ha sido trascendental, si se atiende a las raíces idiomáticas y sociales de la literatura criolla.Del influjo del modernismo a la actualidad. Es a partir de 1880 cuando ya aparece en Hispanoamérica un cambio profundo en la literatura nacional; se nota el cambio por el gusto romántico, que iba a llevar al movimiento literario conocido bajo el nombre de modernismo (v.). El modernismo fue un movimiento complejo, una auténtica revolución literaria, de signo netamente intelectual, que supuso la última consecuencia de un deseo profundo y diversificado por elaborar una poética auténticamente nacional. El mismo Unamuno encontró dificultades en la definición del modernismo y fue Juan Ramón Jiménez quien definió esta revolución literaria en los términos justos: "El modernismo no fue solamente una tendencia literaria. El modernismo fue una tendencia general. Alcanzó todo... Era el encuentro de nuevo con la belleza sepultada durante el siglo xix por un tono general de la poesía burguesa. Eso es el modernismo: un gran movimiento de entusiasmo y libertad hacia la belleza".El criollismo, como técnica literaria de búsqueda en lo regional de fuentes de inspiración, no fue abolido por eJ modernismo. De hecho, como han señalado algunos críticos: "mucha literatura naturalista, criollista, indigenista es modernista, y si no se considera como tal es porque, por sus temas, se confunde con el realismo no modernista. En otras palabras, el modernismo fue una tónica literaria, no una temática". En realidad, la expresión modernista, cristalización de una necesidad de autenticidad y libertad de expresión y estilo, contó conlos elementos c., pues era lo c. la verdadera fuente de poetas y novelistas hispanoamericanos, que buscaban, no tanto una fórmula de estilo o de temática, como la identificación con una tierra que no habían llegado a conocer en los muchos años del periodo colonial.Situado en la época modernista e inseparable de ella, se encuentra la figura poética del argentino Leopoldo Lugones (18741938; v.), a quien se debe la valorización de la poesía c. Se hizo famoso con sus Odas seculares, en las que exalta la patria, la economía, la historia y la geografía. Vitalmente identificado con eJ movimiento c., estudió a fondo la problemática indígena de su país, pronunciando una serie de conferencias de exaltación del Martín Fierro. El representante máximo del modernismo, Rubén Darío (v.), fue quien se apartaría de los elementos tradicionales del movimiento c., llegando a un formalismo expresivo muy europeo en el que había de sublimar y hasta transformar el panorama costumbrista y realista de la literatura de finales de siglo. Por último, en el estilo de Herrera y Reissig (v.) se quintaesencia el movimiento modernista típico. Herrera y Reissig fue el que llevó la tendencia modernista hasta sus últimas consecuencias. En su dilatada obra, según Blanco Fombona, "produce, más que ningún otro de los americanos, la impresión de lo nuevo, de lo nunca visto, de lo inaudito... Tiene salidas de tono equivalentes a las de aquellos pintores impresionistas que exponen cielos verdes, mujeres azules y campos de bermellón".Pese a la aparente ruptura con la literatura c., el modernismo no pudo sino beber en sus mismas fuentes. Lo c. fue, a pesar del color local y "temperatura regional" (y por tanto, circunscrita a una determinada geografía muy específica), el movimiento literario más auténtico, más profundo de la literatura hispanoamericana. Su búsqueda de lo popular, su defensa del idioma nativo, su revalorización de los tipos y leyendas indígenas, lo configuran como la fuente directa de una literatura viva y profunda, cristalización de unos países que buscaban su esencia y su alma; en definitiva: su libertad poética, humana y social. En el s. XX, el movimiento nativista es una continuación del criollismo con la originalidad de utilizar la metáfora vanguardista. El uruguayo Fernán Silva Valdés (n. 1887) es la figura más importante de este periodo.El criollismo es un "espíritu", un enfrentamiento con el paisaje y con la tierra, que aún tiene vigencia. Evidentemente, el éxito que en el tiempo actual ha tenido y tiene la literatura hispanoamericana, ¿no es un reflejo de esa autenticidad que llevó al mundo literario el criollismo? Por eso, bien podría decirse que la literatura c. pervive en la moderna literatura americana de vanguardia. Los elementos más destacados de esta tendencia literaria: vuelta al paisaje, utilización de modismos dialectales, profundización en las leyendas del pueblo... están en la novela hispanoamericana contemporánea. Julio Cortázar (v.), Alejo Carpentier (v.), Mario Vargas Llosa (v.), Vicente Leñero (n. 1933), Carlos Fuentes (v.), Gabriel García Márquez (v.), entre muchos de los nombres que podrían citarse, han construido todo su mundo novelesco firmemente afincados en la realidad de su tierra. Y es porque toda literatura inmortal descansa en la realidad de una geografía, de un clima, de un hombre concreto.J.DEL AMO Y DE LA IGLESIA.
BIBL.: R. MENÉNDEZ PIDAL, Manual de Gramática Histórica Española, Madrid 1966; J. A. LEGUIZAMóN, Historia de la Literatura hispanoamericana, 1, Buenos Aires 1945; E. ANDERSON IMBERT, Historia de la literatura hispanoamericana, México 196667; Á. VALBUENA BRIONES, Literatura hispanoamericana, Barcelona 1961;CRIPTOCALVINISTAS CRIPTÓGAMAS J. L. BORGES, La poesía gauchesca, en Obras completas, Buenos Aires 1957; F. H. CASULLO, La poesía gauchesca rioplatense, popular y culta, Buenos Aires 1964.
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