Creta (krété) II. Historia. HIST.
Categoria:
Historia
El mar Egeo albergó una antiquísima civilización, cuyo centro principal fue la isla de C., privilegiada por su situación entre tres continentes: europeo, asiático y africano, por la riqueza de bosques, pastos y tierras cultivables y por la benignidad de su clima. Dicha civilización perdida, de la que solamente se conservaba una larga tradición expresada en la mitología (v. GRECIA VII), ha sido revivida y confirmada por la arqueología (v. III).Creta según los datos arqueológicos. Los. textos egipcios y orientales (C. mantuvo intensas relaciones comerciales con Egipto y Mesopotamia) han dado vagas noticias. Por otro lado, la dificultad para descifrar su alfabeto (el más reciente estudiado es el denominado Lineal B, que corresponde a los s. XV al XIII a. C.) ha retrasado la confirmación de su pasado, hasta las excavaciones emprendidas a comienzos de siglo por A. Evans (v.) y continuadas por diversas misiones europeas y americanas. El hallazgo de vestigios de palacios y necrópolis, el estudio estratigráfico y la cuidadosa observación del mobiliario recogido, permitieron establecer una cronología, cuyo nombre se basa en el legendario rey Minos (minoico antiguo, medio y reciente, subdivididos cada uno en tres periodos: I, II y III). Al descubrirse las relaciones de C. con Mesopotamia y Egipto, se colocaron unas fechas para evaluar la duración de estos periodos. Así el minoico antiguo abarca del 2600 al 2000 a. C., el medio del 2000 al 1700, y el reciente del 1700 al 1400.Así como los periodos de la brillante civilización minoica se conocen con cierta exhaustividad, quedan aún por resolver los problemas que plantea el origen de su población, de su lengua, del contacto con otros países más o menos lejanos y la adquisición de la originalidad propia. Según restos encontrados correspondientes a niveles inferiores a la Edad del Bronce, C. ya estaba poblada. Esta cultura neolítica se caracterizó por la lentitud en los progresos y su pobreza contrasta con la prosperidad de los periodos minoicos. Los estudios antropológicos no han arrojado mucha luz. El filólogo P. Kretschmer reconoció la existencia a lo largo del Mediterráneo oriental de una raza prehelénica, cuyo grupo lingüístico no se limitaba a C. Al mismo tiempo que la cultura cretense, otros focos se desarrollaban en sus inmediaciones: islas Cícladas, Troya y la propia Grecia. Analogías con culturas más lejanas, como la sumeria y la protohindú, han hecho pensar en un posible parentesco. Pero, ¿cómo resolvieron los cretenses multitud de problemas para pasar a una fase cultural tan rica y para diferenciarse de sus convecinos o congéneres? Estos interrogantes, en la medida en que han podido resolverse por la arqueología y otras ciencias auxiliares de la Historia, han abierto paso a toda una serie de constataciones que ilustran su pasado.Después de esta cultura neolítica pobre, hacia la mitad del III milenio a. C., se produjo un cambio, cuyas causas parecen ser diversas. Para unos, se trata de una evolución espontánea del Neolítico, debida a la llegada de nuevas técnicas del exterior, coincidiendo con la introducción de un elemento étnico nuevo. Para otros, los verdaderos promotores de esta cultura fueron precisamente estos elementos étnicos nuevos y, por tanto, no se relaciona con la anterior neolítica.Apogeo de la civilización cretense. Este grupo étnico fue extraordinariamente activo y buscó los elementos para sobrevivir en los medios más adversos, amparados por el conocimiento del mar y la riqueza de las costas. Sus relaciones con Oriente y Egipto se multiplicaron y los intercambios con los demás focos culturales del Egeo (v. EGEA, CIVILIZACIÓN) se hicieron a gran escala. Ésta es la C. del minoico antiguo, que irá configurando su sensibilidad, su alegría de vivir, su gusto por lo pintoresco y su refinada sociedad.Durante el minoico medio C. alcanza su madurez a principios del II milenio. Es la época de los primeros palacios, que denotan un poder repartido entre los príncipes, pero de alguna manera centralizado ante la necesidad de un robustecimiento para mantener un equilibrio con Egipto, Anatolia y el Oriente. Las clases sociales se estratifican en base a la propiedad, ya sea urbana o rural y a la actividad burocrática o profesional. Junto a los palacios, aparecen las casas del pueblo y las de losricos armadores, de uno o dos pisos. El poder de los príncipes es independiente, pero coexisten pacíficamente y se disputan la labor del mecenazgo artístico.En el arte, C. adopta una posición especial frente a Egipto y Mesopotamia. Muestra un cuadro de vida colorista, frente al estilo de formas rígidas, abstracto y geométrico, sin que se encuentren circunstancias económicas o políticas distintas del mundo que le rodea. Una de las explicaciones estriba en la no subordinación de la vida pública cretense a la religión y al culto (en C. no se han hallado templos ni estatuas monumentales a los dioses). Otra sería la importante función de la ciudad y el comercio en la vida económica de la isla. El sistema ciudadano no estuvo tan desarrollado en ninguna parte como en C., de forma que se han podido constatar típicas villas de mercado, como Praisos; ciudades industriales, como Gurnia; y cortes, como Cnosos y Festos. Pero la característica esencial del arte cretense estriba en que estaba en manos de las clases dominantes; era un arte perteneciente a la aristocracia y a la corte, por lo que el gusto por lo refinado alcanza su más alto valor. En cuanto a su modernidad, C. anticipa aspectos del moderno arte industrial (v. III).Hacia 1750 a. C. una conmoción en circunstancias desconocidas sepultó esta civilización, pero surgió el minoico reciente, del que se ha descubierto la escritura Lineal A y B. Este periodo, que va desde los s. XVII al XV a. C., es el de mayor majestuosidad, riqueza y expansión; en él se coloca la figura del legendario rey Minos, vencedor de piratas y creador de un gran imperio marítimo (talasocracia). La marina llega hasta Sicilia y está basada en el comercio y la artesanía.Estructura social. Existe una jerarquía social perfectamente clasificada y un gobierno teocrático profundamente influido por la religión, de tal manera que los reyes ejercen su poder en nombre de los dioses, y en nombre de la divinidad administran la suprema justicia. Es posible, sin embargo, que el poder de los reyes estuviese limitado por un Consejo de altos funcionarios. La pujanza de los sacerdotes debió ser grande, a juzgar por las espléndidas construcciones junto a los palacios, pero en ningún caso debió ser peligrosa, ya que el gran sacerdote fue siempre el rey y los demás sus dignatarios.La organización de la agricultura, industria y comercio, dio a la vida económica un alto nivel de bienestar. También lo alcanzó la vida privada, con habitaciones no sólo adaptadas a las necesidades prácticas, sino también buscando el confort: paseos, pórticos, terrazas, salas de baño con agua caliente, fiestas, solemnidades públicas, canto, danza, demostraciones atléticas y acrobáticas; concursos de tauromaquia, etc.En cuanto a la religión, las figuras más representadas son: el dios macho poderoso y la madre fecunda, con otras figuras como hijos que simbolizan la Naturaleza. La apariencia zoomórfica o antropomórfica se utilizaba para las divinidades, aunque también podían representarse sin forma determinada en las columnas, estalactitas, etc: Los accidentes del suelo como montañas, colinas y ríos, actuaban como fuerzas celestes, mientras que los palacios, las casas y el borde del mar constituían las fuerzas terrestres. Se desconoce el papel de los demonios, abundantes en las representaciones; probablemente eran los intermediarios entre los dioses y los hombres (V. GRECIA VII).A fines del minoico reciente, C. sufre la dominación micénica (V. MICENAS). Los palacios son destruidos y surge una civilización mixta, cretomicénica, que desaparecerá con la invasión doria hacia el 1100 a. C.Desaparición de la cultura cretense. Sobre la destrucción de esta cultura S. Marinatos sostiene que fue debida a la erupción de un volcán, el Santorín, y a los movimientos sísmicos que sucedieron a la erupción (en Zakro se ha encontrado escoria volcánica). Si bien la destrucción no fue total, ciertos grupos continuaron su existencia, reducidos a una importancia secundaria. Neutral en las luchas de las ciudades griegas y durante el Imperio persa, C. se escindió en ciudades antagónicas. Durante los s, III y II a. C. fue refugio de piratas. Sus ciudades apoyaron a Mitrídates III contra Roma y por fin fue incorporada al Imperio romano en el 67 a. C., formando con Cirene una de sus provincias.Creta entre el dominio bizantino y veneciano. Con la división del Imperio romano, C. conquistó una posición privilegiada como llave del mar Egeo, que mantuvo durante todo el Imperio bizantino. En el 826 cayó en manos de un grupo de musulmanes, que huyendo de España después de la revuelta del Arrabal, hostigaron la navegación en las costas bizantinas. Hacia 960961 los bizantinos recobraron la isla. En 1204, después de la toma de Constantinopla en la cuarta Cruzada, C. fue adjudicada a Bonifacio de Montferrato, quien casi inmediatamente la vendió a los venecianos. La administración de Venecia dio a la isla, durante los cuatro siglos de dominación, una prosperidad pocas veces disfrutada, pero el sistema era arbitrario y opresivo y C. estuvo en constantes amenazas de insurrección.A fines del s. XIII hubo serios intentos de conquista por parte de Bizancio; en el s. XV fueron los turcos quienes comenzaron su expansión, iniciando en 1645 la conquista de la isla. La ciudad sucumbió en 1669 y los últimos reductos venecianos cayeron en 1715. ’De la dominación turca a la griega. Bajo el dominio otomano muchos cretenses abrazaron la religión musulmana y se aseguraron puestos administrativos, pero se sucedieron revueltas contra el dominio otomano, a lo largo de los s. XVIII y XIX, que fueron duramente reprimidas. En 1821 estalló una sublevación en la Greciacontinental. Los cretenses ocuparon todo el campo abierto, mientras que los turcos se refugiaron en las ciudades fortificadas. La isla fue sometida en 1824 por Muhamad `Ala, pachá de Egipto y aliado del sultán, quien, en contra de los deseos de las potencias aliadas, cedió la isla al sultán turco en un tratado firmado el 20 dic. 1832, quedando bajo control egipcio.Bajo dicho control se inició una nueva etapa de prosperidad económica y de autonomía local, cuyos estatutos fueron reconocidos en el congreso de Berlín de 1878. Pero el Gobierno griego dio la señal de agitación a la isla, y los jefes cretenses pidieron mediación a Gran Bretaña y Turquía; los cristianos boicotearon durante cinco años las elecciones, y el malestar se agravó. En 1897 las grandes potencias impusieron una solución de compromiso en estos términos: abandono por parte de Grecia de sus aspiraciones a la isla, organización de C. como principado autónomo bajo soberanía otomana y abandono de la isla por las tropas turcas. Se confió la administración al príncipe Jorge de Grecia por un periodo de tres años. En 1901 se prolongó el nombramiento del príncipe con aumento de poderes. Los métodos arbitrarios del Gobierno hicieron renacer la oposición, dirigida por Eleutherios Venizelos (v.) quien en 1903 proclamó la unión de C. a Grecia, hecho que no fue consumado hasta la terminación de las guerras balcánicas 191213 (V. BALCANES III).V. t.: GRECIA V y VI.MARÍA JOSÉ SOBEJANO.
BIBL.: R. DUSSAUD, Les civilisations préhelléniques dans le bassin de la mer Egée, París 1914; S. MARINATOS, La marine crétomycénique, "Bulletin de Correspondence Hellénique" 57 (1933); C. H. PICARD, Les religions préhelléniques (Créte et Mycénes), París 1948; W. GUTHRIE, The Religion and Mythologie of the Greeks, en Cambridge Ancient History, II, Cambridge 1961; R. HUTCHINSON, Prehistoric Crete, Londres 1962; L. STELLA, La Civiltá Micenea nei documenta contemporanei, Roma 1965; G. KARO, Kreta, en RE.
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