Crecimiento
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Varios
Concepto y definición. Sólo debe aplicarse el término c. al aumento de masa de materia viva, que puede medirse por el aumento del nitrógeno proteínico. Este c. puede ser debido, alternativa o simultáneamente, a la multiplicación de las células, al aumento del tamaño celular y de las sustancias intercelulares, o bien, a la acumulación de sustancias de reserva. En conjunto, se produce un desarrollo que va unido a cambios de forma (v. EMBRIOLOCíA; METAMORFOSIS). Se trata, en verdad, de un fenómeno complejo que en los pluricelulares, muy particularmente, está ligado a la producción de miles y hasta millones de células, a partir de la célula germinal inicial. Durante el c. se mantiene la integridad funcional del organismo, a través de procesos o condiciones causales del desarrollo.Unas veces, las menos, el c. es de tipo armónico y proporcionado, de tal modo que, sobrepasada la fase embrionaria, el individuo es como una miniatura del adulto. (c. isométrico). Pero, en general, hay modificaciones profundas en la forma y en las proporciones de los órganos (c. alométrico). Aparte el c. según pautas o modelos específicos, en cada ser vivo, considerado individualmente, cabría estudiar un c. en el número de individuos que componen las poblaciones de las distintas especies. Este c. de la población es un incremento en el número de individuos, que depende intrínsecamente de la relación entre las tasas de natalidad y mortalidad naturales. Pero, sobre todo, son complejos factores extrínsecos (coacción ecológica, resistencia ambiental y otros) los que regulan el equilibrio biológico y las fluctuaciones naturales en la población. No nos ocuparemos del c. de la población, sino del de los individuos.Crecimiento en los vegetales. Comienza con la germinación (v.) de las esporas o de las semillas. Esta puede quedar detenida más o menos tiempo (vida latente), con supresión prácticamente total de las actividades biológicas. Cuando se alcanzan condiciones favorables, de temperatura, humedad y otras, se inicia el desarrollo. En todos los vegetales, pero en particular, en los más evolucionados (helechos, fanerógamas) el individuo nunca está morfológicamente acabado, y, de modo continuo, produce nuevos órganos por brotación, a partir de yemas. En los vegetales inferiores (bacterias, algas y hongos), el c. consiste únicamente en sucesivas divisiones celulares. En los superiores hay un c. embrional, a partir de puntos vegetativos. Después se produce un proceso de distensión.La medida del c. en los vegetales puede llevarse a cabo comprobando las divisiones celulares, p. ej., en un filamento de alga, en los tejidos embrionarios, en los meristemos. Se ha visto que las mitosis tienen lugar en determinados momentos del día y de la noche, con una intensidad muy desigual; ciertas algas, p. ej., Spirogyra, sólo se dividen de noche. En brotes, tallos, raíces y otros órganos, pueden medirse los valores del c. por alargamiento en unidad de tiempo. En general, el alargamiento total es un proceso lento no observable a simple vista, pero hay casos (estambres del trigo, cuerpo fructífero de ciertos hongos) en que ese alargamiento es tan rápido, que se aprecia directamente. Tanto la velocidad del c. como su duración y repartición en los diferentes órganos de los vegetales varían, según épocas del año, edad del vegetal y otros factores, ya de tipo fisiológico o intrínseco, ya de naturaleza extrínseca, pero que influyen notablemente en la vida de la planta (temperatura, luminosidad y otros).Crecimiento en los animales. Durante el c., el animal joven suele presentar notables cambios en sus proporciones corporales, por lo cual, las formas juvenil y adulta son diferentes, aunque no haya, propiamente metamorfosis (v.). Es, sobre todo, en los casos de alometría, cuando la variación en las proporciones del cuerpo se hace más manifiesta. Las curvas de c. en longitud y peso son típicamente sigmoidales, con un ritmo inicial muy rápido y un marcado aplanamiento terminal de la curva, a partir de un punto de inflexión. Las tasas mayores de c. corresponden a los comienzos del desarrollo posembrionario, para descender posteriormente estos valores, hasta anularse. En los insectos, a causa de las mudas periódicas, el c. es discontinuo. Cosa semejante ocurre en los demás artrópodos (v.) y en los nematodos (v. GUSANOS), que también mudan, pues están enfundados igualmente en una cubierta quitinosa rígida. Desde antiguo, con E. Perrier y otros zoólogos, se había propuesto la reunión de artrópodos y nematodos en un grupo de quitinóforos.Son casos notables de c. diferencial, ligado a procesos morfogenéticos, los debidos a polimorfismo: estacional, social (como el de abejas, hormigas y otros insectos sociales), sexual, cuando individuos inmaduros, o machos y hembras, que han llegado a la madurez sexual, son muy diferentes, colonial (colonias heteromorfas a causa de c. diferencial de sus zooides), etc. Hay variaciones típicas de las proporciones corporales en todos los vertebrados, incluido el hombre, entre la proporción relativa de las distintas partes del cuerpo del embrión, el joven y el adulto. En la especie humana es bien conocida la enorme desproporción de la región cefálica en el feto, desproporción que disminuye en el niño y la persona que ya ha alcanzado el término de su desarrollo somático. Merece la pena recordar que fue precisamente el clásico estudio de la talla en el hombre, realizado sobre 26.000 reclutas, con el que Quetelet sentó, en 1846, las bases de la Biometría (v.).V. t.: BIOLÓGICO, CICLO; EMBRIOLOGÍA.R. ALVARADO BALLESTER.
BIBL.: S. ALVARADO, Biología General, 8 ed. Madrid 1967; H. GEILER, Taschenbuch der Zoologie, I, Allgemeine Zoologie, Leipzig 1968; E. STRASBURGER, Tratado de Botánica, Barcelona 1935.
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