Costa Rica VI. Arte.1. Época Prehispánica. ARTE
Categoria:
Arte
La actual república de C. R. fue, hasta la llegada de los españoles, a principios del s. XVI (v. III), una zona de confluencia de culturas, circunstancia que influye en el desenvolvimiento de su arte prehispánico. De toda la América Central, C. R. es la que más abunda en hallazgos arqueológicos. Los mayores esfuerzos para el conocimiento de la arqueología costarricense se deben a C. V. Hartmann, S. K. Lothrop y D. Z. Stone. Este último divide arqueológicamente a C. R. en tres regiones: vertiente atlántica y altiplano, Nicoya y Diquís. Cada una de éstas regiones es bastante homogénea en lo referente a su cerámica, pero no geográficamente.En la vertiente atlántica se distinguen las áreas de Talamanca, Reventazón y Línea Vieja. La primera comprende desde el río Sixaola hasta los de Pacuare y Reventazón, y se caracteriza por los enterramientos que se marcan con piedras decoradas en sus extremos con relieves. La segunda área, en torno al Reventazón, contiene también losas de piedra esculpidas y es más abundante en metales, piezas de oro a la cera perdida y petroglifos. Línea Vieja se extiende desde el Pacuare al San Juan, comprendiendo además las llanuras del Guatuso por el O, y es más rica en hallazgos. Se conservan parte de una calzada, petroglifos y figuras femeninas en bajorrelieve. La figura humana, de pie o sentada, que en el primer caso alcanza hasta los 75 cm. de altura, es la predominante de su escultura mayor, aunque también está representado el mono. Los personajes de estas esculturas suelen llevar utensilios (un hacha), trofeos (una cabeza humana) y adornos (collares). La escultura menor o en piedras finas (ágata, jade, etc.) es zoomórfica principalmente, sin que ello quiera decir que se excluya al hombre, y de gran calidad técnica. Los animales preferidos son más bien pequeños: aves, peces y reptiles. Abundan los metales de diferente tipo y uso (probablemente de mediados del s. X), las estelas decoradas en relieve, las máscaras de piedra, los vasos tallados, etc. Los metates, de 34 patas, adoptaron normalmente la forma del jaguar, cuyas extremidades están decoradas con dibujos geométricos incisos. Más importante que este trabajo en piedra es la metalurgia, con ausencia del oro. GeneralnYente de piezas pequeñas, su estilo es similar al de Colombia (V. COLOMBIA VII, I) y Ecuador (V. ECUADOR VI, I), en especial al de los chibchas y quimbayas respectivamente.Los restos de caminos de piedra, en el altiplano, de hasta 7 m. de anchura, que conducían a la costa, están bien conservados. Propios de esta zona son algunos objetos de madera labrada: bastones, tambores, etc. Las representaciones en piedra son menos generales que en las áreas anteriormente citadas y se reducen a varias formas de escultura mayor: animales y mujeres en relieve sobre rocas, del tipo llamado Capellades.En líneas generales, la cerámica de la vertiente atlántica y del altiplano es muy similar. Es monocroma, con el color de la arcilla, en vasijas globulares de pequeñas patas o soporte anular. La decoración puede ser incisa y punteada. También se da la monocromía roja y parda, con modelado antropomórfico y zoomórfico, tanto en vasijas globulares como curvilíneas. La dicromía suele ser de dos tonalidades de rojo o bien anaranjado con aplicaciones rojas. En los vasos trípodes, cuyos pies representan cabezas humanas y de animales, se aprecia una policromía semejante a la de Nicoya (v. más adelante). Sujetos de esta cultura fueron los bruncas y los huetares.La región de Nicoya, que comprende la península del mismo nombre y la provincia de Guanacaste, es particularmente interesante en su cerámica, tanto monocroma como policroma. En la primera, roja, negra y de color chocolate, con decoración incisa y aplicada, se representan seres humanos y animales. La forma más frecuente de las vasijas monocromas, y también de las dicromas, es la tripoide. En la cerámica dicroma es frecuente el negro sobre rojo, entre otras variedades. Pero la típica cerámica de Nicoya es la policroma, en negro, rojo, azul, sepia y violeta sobre blanco, anaranjado, crema, amarillo pardo, etc. Las formas de este tipo de cerámica son más variadas: cuencos, jarros, copas y platos, que se decoran, en pintura y modelado, con animales, jaguares y monos preferentemente; y cabezas antropomorfas, sobre todo en las patas de los vasos trípodes. Los jaguares se decoran con dibujos jeroglíficos en cuello y patas.La arquitectura está pobremente representada por tumbas de tierra y piedra en forma de montículo. La escultura de figuras humanas se combina con el rostro de un animal. Los metates son tripoides, de base curva y cabeza zoomorfa frontal. Los asientos de piedra circulares tienenrelieves decorativos. Aves y monos se representan en piezas de jade. Los colgantes, también de jade, adoptan la forma de hacha, con cabeza antropomorfa. Autores de esta cultura fueron los chorotegas (v. III) que, por su procedencia del norte de México, aportaron elementos mexicas y mayas, como puede apreciarse en su cerámica.Desde el valle General al río Pirrís, en el límite con Panamá, se extiende la región de Diquís, por la costa del Pacífico, habitada por los huetares, culturalmente influenciados por los chiriquíes de Panamá (v. PANAMÁ III y VI, I). Realmente, el área de la cultura chiriquí comprende, además de la provincia panameña de este nombre, parte de la región geográfica oriental de C. R. Peculiares de Diquís son las esferas de piedra de hasta 2,15 m. de diámetro y 13,5 t. de peso aprox., que parece ser que señalaban la situación de los cementerios. En cimas de cerros se han encontrado cistas de laja. Otras tumbas se marcaban mediante una losa vertical. Las esculturas en piedra reproducen esquemáticamente la figura humana. Los asientos, también de piedra, tienen forma algo cónica. Los metates son de tres y cuatro patas, cabeza de jaguar y borde decorado en relieve. Dentro de la metalurgia, es importante la orfebrería de colgantes, agujas, anzuelos, etc. Se han hallado objetos de oro aleado con cobre (tumbaga) en laminado y fundido. Muestras del arte prehispánico costarricense, uno de los más ricos de América Central, pueden verse en el Museo Nacional de San José de Costa Rica, en el Museo de América de Madrid, en el Museo Etnológico de Barcelona y en los Museos de Arte y de Historia de Bruselas.CARLOS R. EGUILA.
BIBL.: R. WANHOPE (ed.), Handbook of Midle American Indians, Austin 196466; J. ALCINA, Manual de Arqueología americana, Madrid 1965, 459473; D. Z. STONE, orfebrería precolombiana, San José 1951; J. A. LIMES y M. MOLINA DE LIMES, Costa Rica: Monumentos históricos y arqueológicos, México 1959; D. Z. STONE y C. BALSER, Arte precolombiano de Costa Rica, San José 1964; D. Z. STONE, Introducción a la Arqueología de Costa Rica, San José 1958; S. K. LOTHROP, Pottery of Costa Rica and Nicaragua, 2 vol., Nueva York 1926. D. Z. STONE, La posición de los chorotegas en la Arqueología centroamericana, "Rev. Mexicana de Est. Antropológicos", VIII, México 1946, 121131; C. BALSER, El jadeCOSTA RICA VI VIIIprecolombiano de Costa Rica, San José 1953; J. A. MASON, Costa Rica Stonework, Nueva York 1945; S. K. LOTHROP, Archaeology of the Diquís Delta, Cambridge 1958.
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