Cosmética
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Varios
Arte de aplicar las sustancias y compuestos preparados para el cuidado y embellecimiento del cuerpo. La c. es también en nuestros días una importantísima industria cuyo volumen comercial alcanza cifras notables. Los cosméticos (del griego kosméo; adornar) tienen por fin aumentar el atractivo personal externo, corrigiendo imperfecciones y fomentando la salud y belleza físicas. Su uso ha sido propio de ambos sexos durante toda la historia humana, pero, naturalmente, han sido utilizados sobre todo por la mujer.Evolución histórica. Aunque es muy probable que se originaran ya en la antigua China, los primeros testimonios del empleo de cosméticos proceden de Egipto. Por los hallazgos de las tumbas faraónicas se remonta su empleo al s. XX-XV a. C., según la antigüedad atribuida a algunos tarros de ungüentos aromáticos de los que todavía parecía desprenderse una leve fragancia. Se conservan lápices maquilladores de stibium (antimonio) e ilustraciones de papiros sobre el adorno personal, que datan del s. XV a. C. El descubrimiento de la tumba de Tutankamon (v.) suministró importantes artículos de c. cuya antigüedad se remonta hacia el 1350 a. C. Las sustancias eran elaboradas por los sacerdotes, como una ocupación misteriosa y honorífica, y los recipientes eran de gran belleza, fabricados con marfil y alabastro, madera tallada, ónice y pórfido. Los ingredientes, lógicamente limitados, eran fundamentalmente la mirra, y el incienso y los aceites de nardo, sésamo, almendra y oliva.Los romanos heredaron la bañera de los griegos y egipcios, acompañando las abluciones en las populares termae con la aplicación de ungüentos olorosos y suavizadores de la textura y color de la piel. Mientras tanto, el maquillaje del rostro había alcanzado gran complejidad en Egipto, sobre todo el de los ojos, con la liberal aplicación del kohl, sulfato de antimonio, y con el uso de la henna, tinte anaranjado de hojas de lawsonia, que se aplicaba en las uñas, palmas de las manos y plantas de los pies, e incluso en cabellos y barba los hombres. La Biblia menciona los cosméticos en 2 Reg 9,30; Ez 23,40; y Ier 4,30, y también el Corán en el sura 41. En tiempo de Nerón, y a ejemplo suyo y de Popea, los cosméticos estaban de moda en Roma: yeso pulverizado para blanquear la piel, kohl egipcio para los ojos, colorete rojo de lucus, el depilatorio psilothrum, piedra pómez para los dientes, etc. Los ungüentos podían ser sólidos, líquidos, o de polvos perfumados.Después de la Edad Media volvió a introducirse en Occidente el uso de cosméticos, traídos de Oriente por los cruzados. Se extendió entre las cortesanas la moda de los baños de leche o vino, y tanto caballeros como señoras recurrían a ungüentos y polvos. España exportaba a Francia cremas de vainilla y cacao y pasta de almendras, y en todos los países osciló la evolución de la c., entre los esplendores cortesanos (Luis XIII, Ana de Austria, la Regencia, Napoleón, la emperatriz Josefina) y las restricciones puritanas (Cromwell, la era victoriana). En 1770 se aprobó una ley en el Parlamento inglés según la cual "todas las mujeres de cualquier edad, clase, profesión o situación, sean vírgenes, solteras o viudas, que dominen, seduzcan y atraigan traidoramente al matrimonio a cualquier súbdito de Su Majestad, con perfumes, pinturas, aguas cosméticas, dientes artificiales, cabello falso, postizos, ballenas de hierro, aros, tacones. elevados o caderas rellenas, incurrirán en las penas legales contra brujería y delitos análogos, y el matrimonio, si hay condena, se considerará nulo e inválido". Desde el s. XIX la industria c. experimentó un gran auge en Francia, desde donde se fue extendiendo a otros países menos audaces. Las barreras del prejuicio cayeron, finalmente, tras la I Guerra mundial, desembocando en el uso general de cosméticos en la segunda mitad del s. XX.Industria y salones de belleza. El invento de la ondulación artificial por el francés Marcel Grateau ca. 1870 fue perfeccionado en 1897, pero esa complejidad creciente de la c. y su aplicación creó la especialidad profesional (cosméticienne) y la aparición de los salons de beauté, beautyshops o salones de belleza. Su base principal es el cabello (corte, lavado, tinte y modelado), además de tratamientos faciales y manicura.Los preparados de c. pueden agruparse en lociones para la piel y el cabello, productos de maquillaje y de preparados higiénicos.Dado que el jabón tiende a resecar la piel, para su limpieza y cuidado se utilizan preferentemente cremas limpiadoras, a estilo de la tradicional coldcremm, compuesta de espermaceti, cera blanca, aceite de almendras, borato sódico y agua de rosas. Las cremas lubricantes contienen, además, lanolina; en algunos mercados se denominan cremas nutritivas o alimenticias, aunque estos términos no son aceptables científicamente y se prohíben en ciertos países, como EE. UU. Recientemente se han incorporado a estas cremas vitaminas u hormonas para rejuvenecer la piel, pero no se ha comprobado aún su eficacia. Para el cabello se destinan los líquidos limpiadores (shampoos), los tintes, las soluciones para ondulación permanente, las lociones tónicas, las brillantinas y los fijadores o lacas.El maquillaje, término tomado del teatro, consiste en el uso de lápiz de labios, polvos, lápiz perfilador, colorante facial y sombra parpebral para embellecer y mejorar el rostro. Considerado inconveniente, y aun inmoral, hasta la I Guerra mundial, ahora es base de una floreciente industria y su uso es general. Se aplica sobre una crema base a la que se añaden polvos colorantes, en forma compacta o suelta. Los lápices de labios han evolucionado desde el primitivo color carmín hasta una gran variedad de tonos, incluso neutros brillantes y blanquecinos. Se fabrican pulverizando los pigmentos y mezclándolos con los aceites y ceras que luego se endurecen. Los colorantes faciales (coloretes, arreboles) se aplican en las mejillas combinados con el lápiz de labios, y se expenden como polvos o cremas. Los ojos se maquillan con tinte negro para las pestañas (naturales o postizas) conocido comúnmente como rimmel, nombre de una marca inglesa; sombreado de los párpados y lápices perfiladores de cejas y ojos completan el instrumental de embellecimiento del rostro. Una ampliación del maquillaje es el cuidado de las manos, con atención especial a la manicura de las uñas, que las mujeres suelen llevar también pintadas y arregladas, así como las de los pies, en verano, en que suelen llevarlas al descubierto.Entre los preparados higiénicos están las sales y aceites de baño. Aquéllas sirven para ablandar y perfumar las aguas duras, y éstos tienen un efecto primordialmente aromático. Los baños de espuma son más espectaculares que eficaces, y se basan en la disolución de detergentes muy espumosos. Los polvos de baño y secantes mezclan talco perfumado con caolín adsorbente. Los desodorantes son alcoholes perfumados y solidificados, con antibióticos y compuestos antibacterianos. Los antisudorales contienen citrato de aluminio, un poderoso astringente que destruye las bacterias y cierra los poros, reduciendo la secreción sudoral. También se relacionan con la higiene los depiladores, por efectos químicos o mediante ceras recalentadas.Dentro de la c. masculina figuran las cremas de afeitar y las lociones previas o posteriores al afeitado, que suelen unir sustancias antisépticas o soluciones alcohólicas perfumadas.MARIANO DEL POZO.
BIBL.: C. BADLEY, Cosmética moderna, Barcelona 1949; I. BoNADEO, Cosméticos extracutáneos, Barcelona 1964; A. ELLIs, The essence ol beauty: a history o( perfume and cosmetics, Londres 1960.
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