Correos I. Economia. ECON.
Categoria:
Economía
La palabra correo (del latín currere, cursum) ha expresado siempre la idea de un hombre que corre, en cumplimiento de un mandato, para llevar a otro una noticia. Según la R. A. Española, el c. (de correr) es el hombre que tiene por oficio llevar correspondencia de un lugar a otro. El nombre griego de hemerodromos (hemera, día; droinos, carrera); el latino de cursus y los actuales de c. y mensajero, con todos sus equivalentes en otros ¡domas: poste (francés e italiano), postof fice (inglés), postamt (alemán) y correio (portugués), indican la acción de correr o enviar para llevar a cabo un intercambio de pensamientos, palabras o escritos. La evolución de este intercambio y de los organismos empleados para realizarlo, así como la constante adaptación a las nuevas técnicas y a las exigencias de la vida humana de relación ha plasmado en el concepto general de institución o servicio que hoy se da a la palabra c.Antecedentes históricos. El primer mensaje transportado, del cual se tiene noticia, fue escrito en una tabla de arcilla. 4.000 años a. C. en Babilonia. Después, 550 años a. C., aparecieron los c. de Ciro de los que ya hablaba Heródoto. Más cercanas en el tiempo fueron las postas que organizó Augusto 30 años a. C. y las que servían a los califas de Bagdad, conocidas como las mejores de su tiempo. En la América prehispánica había también servicio regular de c. (chasquis y quipus) educados especialmente. Uno de estos hombres llevó a Moctezuma la nueva de que hombres blancos habían llegado en grandes casas flotantes. En la Edad Media aparece ya un atisbo de organización internacional del c.; con la invención de la imprenta las relaciones intelectuales y comerciales se ampliaron extraordinariamente, y así el servicio de c. de la casa de Habsburgo adquirió entre 1440 y 1493 cierto carácter internacional al confiárselo a la familia Taxis. Antecedentes de esta organización fueron las tres líneas de relevo de postas establecidas por Carlomagno en el 807 y que unían su corte con Italia, Alemania y España.Empieza a institucionalizarse el c. cuando la reina Isabel expide en Alcalá de Henares el 13 mayo 1503 Carta de merced del oficio de la Tratería mayor de Sevilla a Fernando Arias de Saavedra, y, especialmente, cuando en 1516 Carlos V concede a Francisco de Taxis, por Real Cédula fechada en La Coruña, el título y oficio de c. mayor de sus reinos. Hasta entonces era un servicio reservado a los monarcas y, en menor escala, a los monasterios, centros religiosos, universidades y, en algunos casos, a los comerciantes; pero el pueblo no disfrutaba todavía de este servicio. A principios del s. XVI se establecen en España los c. reales, pero sólo para pliegos oficiales; no modificándose esta norma hasta pasado algo más de un siglo. Así, el c. tal como hoy lo conocemos es relativamente moderno y su uso generalizado no cuenta más de tres siglos de existencia; pero sólo uno con la eficiencia y multiplicidad de servicios actuales, debido a la gran transformación que produjo el invento del sello de c. por el inglés Rowland Hill, que, junto con el ferrocarril, consolidó el servicio y permitió la rapidez de las comunicaciones.El correo en España. La Ordenanza postal (Decr. de 19 mayo 1960) es el cuerpo legal que regula las actividades del servicio de c. y lo define así: "es un servicio público inherente a la soberanía del Estado, que lo rige y administra, auxiliar indispensable de las actividades personales, culturales y comerciales del país, que realiza en todo el territorio nacional y en el ámbito internacional, según la cooperación establecida en los convenios postales vigentes, la admisión, curso y entrega de la correspondencia" Tiene asimismo a su cargo las prestaciones bancarias o similares que el Gobierno le confíe, y que actualmente son el giro postal, y las que realiza, con funcionamiento autónomo, la Caja Postal de Ahorros.En todos los países el servicio de c. es de carácter oficial, vinculado al Ministerio de Comunicaciones y Transportes u otro similar. En España depende de la Dirección General de Correos y Telecomunicación dentro del Ministerio de la Gobernación. Como órganos centrales están la Jefatura Principal de c., con siete secciones, y la Inspección General. Las administraciones principales de correos, situadas en las capitales de provincia y algunas poblaciones importantes, tienen a su cargo los servicios de la provincia respectiva. Las poblaciones de cierta importancia están servidas por oficinas denominadas estafetas, y las más pequeñas, por carterías rurales. En 1969 el servicio de c. disponía de 13.145 oficinas, distribuidas por todo el territorio nacional y servidas por 1.830 funcionarios técnicos, 2.130 ejecutivos y 32.645 auxiliares y subalternos.El tráfico nacional de correspondencia fue en 1969 de 3.313 millones de objetos, y de 587 millones de tráfico internacional, con un promedio de 119 objetos por hab. En 1966 se admitieron 25 millones de giros postales por valor de 26.561 millones de pts., además de 168.000 giros internacionales por valor de 212 millones de pts. Los ingresos del servicio de c. fueron en 1969 de 4.757 millones de pts., y los gastos, de 5.100 millones. Estos servicios han evolucionado en las dos últimas décadas muy rápidamente, adaptándose a los grandes avances de la técnica mediante oficinas ambulantes en ferrocarril, carretera y barco; y el transporte aéreo, en las líneas regulares de pasaje o en avionescorreo especiales. Las técnicas de la mecanización se han introducido también en la manipulación de la correspondencia, a fin de poder movilizar, con seguridad y rapidez, las enormes masas de c. que se depositan en oficinas y buzones o que llegan del extranjero. Para ello las grandes oficinas realizan mecánicamente el emparejado, matasellado y clasificación de correspondencia, transportes internos de sacas, despachos y paquetes, carga automática, etc. Los servicios de c. se realizan con carácter de monopolio en la correspondencia (cartas y tarjetas postales).Correo universal. El 1 jul. 1875 se creó la Unión Postal Universal (UPU), de la que forman parte todos los países. Tiene por objeto asegurar la organización y perfeccionamiento de los diversos servicios de c. y favorecer el desarrollo de la colaboración internacional. Los principios que regulan el funcionamiento de esta Unión, con sede en Berna (Suiza), son los de libertad de tránsito, uniformidad de tarifas y de los derechos de tránsito que la correspondencia paga al circular de unos países a otros. Rigen actualmente los acuerdos y convenios aprobados en el congreso de Viena de 1964, que dice en su art. 1°: Los países que adoptan la presente constitución forman, bajo la denominación de Unión Postal Universal, un solo territorio postal para el cambio recíproco de los envíos de correspondencia. La libertad de tránsito queda garantizada en el territorio entero de la Unión.Unión postal de las Américas y España. El art. 9 del convenio de la UPU permite a sus miembros agruparse en uniones regionales para establecer acuerdos más beneficiosos. Con el precedente de la Unión Postal Gran Colombiana, se creó en Buenos Aires, en 1921, la Unión Postal de las Américas y España (UPAE) que facilita los intercambios de c. entre todos los países de América y España, aplicándose la tarifa interior de cada país y siendo gratuito el transporte de la correspondencia. En congresos posteriores se han ido adoptando nuevos acuerdos y actualizando otros.F. MERLO CALVO.
BIBL.: E. VERDEGAY, Historia del Correo, Madrid 1894; C. ALCÁZAR, Historia del Correo en América, Madrid 1920; M. GIRAL, Cours de service Postal, París 1931; J. VILLULUGA, Repertorio de todos los caminos de España, Madrid 1950 (reimpr.); DIRECCIÓN GENERAL DE CORREOS Y TELECOMUNICACIÓN, Anales de las ordenanzas de Correos en España, Madrid 1890; íD, Anuario de la legislación de Correos, Madrid 1917.
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