Correas, Gonzalo
Categoria:
Biografía GER
Humanista y preceptista español, n. en Jaraiz de la Vera (Cáceres), probablemente en 1571. Nombre completo: Gonzalo Correas Iñigo. Recibe la ordenación sacerdotal (1601?). Las etapas de su formación culminan con la graduación de bachiller en la Facultad de Artes (1592), y como maestro en Teología en 1610. Su principal oficio, que desempeña junto con otros, como el de corrector de estilo, es la enseñanza; en 1610 obtiene la cátedra de hebreo de la Univ. de Salamanca y en 1615 la de griego. Tras haber solicitado la jubilación en 1630, m. en Salamanca el 17 ag. 1631. Lega su biblioteca, por cuyo inventario se conocen sus aficiones (libros bíblicos y de Padres de la Iglesia, gramáticas, diccionarios, obras clásicas grecolatinas y castellanas), al Colegio Trilingüe de la Univ. de Salamanca, donde había estudiado latín, griego y hebreo.Publica estudios sobre filología: Trilingüe de tres artes de las tres lenguas, Castellana, Latina i Griega, todas en Romanze (1627), donde investiga el mecanismo funcionalde estas lenguas y pretende un mismo plan para su estudio; Ortografiá kastellana, nueva i perfeta... (1630), ampliación de su Nueva i cierta ortografía kastellana (1624), en donde señala los defectos de la época y expone su criterio fonético (a cada sonido ha de corresponder un signo y a la inversa), y no etimológico, criterio que aplica incluso a los vocablos cultos, que recomienda escribir al modo español y no latino, radicalizando, pues, la tesis ortográficofonética de Nebrija (v.). Además de obras en latín y ediciones grecolatinas con anotaciones, deja dos importantes manuscritos: Arte de la lengua Española Castellana, escrito en 1625 y publicado en 1903 por el conde de la Viñaza, que es una descripción de un estado de lengua y un Vocabulario de refranes y frases proverbiales.El propósito de su producción literaria es ante todo pedagógico: facilitar el estudio de las lenguas clásicas y hacer que se hable correctamente el castellano. En cuanto a éste, considera que la fuente ha de ser la propia lengua, tal como la hablan las gentes medias, y la establece como norma lingüística (así, prefiere el uso del artículo en `la mi capa’, p. ej.), por lo cual estudia todas las peculiaridades y matices de la pronunciación (regional, etcétera), y observa las variaciones de los fonemas según su colocación. Entre sus ideas lingüísticas y literarias cabe destacar las siguientes: acepta sólo el acento tónico; funda la versificación en el acento, distinguiendo entre el natural, propio de cada dicción, y el versal o rítmico; valora la poesía tradicional, de la que las "Artes poéticas se han olvidado".Apasionado por la lengua española, la juzga la más noble entre las modernas; sólo antepone a ella el griego clásico, pero no el latín, del cual además cree que no deriva, puesto que es una de las 72 resultantes de la confusión babilónica (teoría justificada en aquella época).J. BUTINÁ JIMÉNEZ.
BIBL.: G. CORREAS, Arte de la Lengua Española Castellana, ed. y pról. de E. ALARCos GARCÍA, Madrid 1954; ¡D., Arte kastellana, ed. y notas M. TABOADA, Santiago de C. 1984 (Univ. Santiago); R. SARMIENTO, Origen y constitución de la sintaxis española de la época clásica, en Homenaje a A. Llorente Maldonado, Salamanca 1989 (Univ. Salamanca).
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.