Corinto HIST.
Categoria:
Historia
Historia. Ciudad de Grecia junto al istmo y golfo del mismo nombre. La ciudad antigua se halla en una llanura de rica agricultura al pie del monte Acrocorinto, a unos 3 Km. del mar. Los hallazgos arqueológicos permiten reconocer que el poblamiento de la zona se remonta al Neolítico. La existencia de una ciudad micénica está comprobada. La leyenda atribuye la fundación a Ephyra (antiguo nombre de la ciudad que parece aludir a su posición dominante), hija de Foroneo de Argos, y a Sísifo, abuelo de Belerofonte. Lo que puede afirmarse es que, tras una destrucción y un probable abandono, C. fue reocupada hacia el 1000 a. C. Si Acrocorinto ofrecía un magnífico refugio, utilizado en la Edad Media por los cruzados, C. permitía dominar el camino que unía el Peloponeso al resto de Grecia y, más tarde, aprovechar el comercio marítimo. Esto, unido a la abundancia de agua y a las posibilidades de una rica agricultura, explican el auge de C. en los siglos siguientes.Su puerto Lechaion estaba unido a la ciudad por murallas parecidas a los Muros Largos del Pireo, aunque de menor longitud. Feudataria primitivamente de Argos, según la tradición, se independizó pronto. La caída de la monarquía, hacia eJ 747 a. C., dio paso a un régimen aristocrático limitado a una sola familia, los Baquíadas, quienes se repartieron todos los cargos públicos. Su exclusivismo era tal que llegaron a practicar la endogamia. Durante este periodo C. gozó de un extraordinario florecimiento. La falta de tierras obligó a emigrar a muchos ciudadanos que se trasladaron a lugares aptos tanto para la agricultura como para el desarrollo de actividades comerciales. Así se fundaron en el s. viii a. C. las colonias de C. en Corcira (actual Corfú) y en Siracusa, desarrollándose un comercio de exportación de vino, pasas, aceite y cerámicas, que tenía como contrapartida la importación de trigo. La exportación de cerámica de C. se extendió a todas las costas del Mediterráneo durante aquel siglo y el siguiente.A fines del s. viii, la guerra lelántica se convierte en una lucha por el dominio de mercados y C. en una ciudad lo bastante rica para adoptar la táctica hoplítica. Algunos Baquíadas, como el poeta Eumelo, participaron directamente en las empresas colonizadoras en el mar Negro. El 657 a. C., Cipselo, quizá con el apoyo de Fidón de Argos, expulsó a los Baquíadas y gobernó C., como tirano, durante tres decenios. Durante este periodo, y luego con el gobierno de su hijo y sucesor Periandro, se desarrollaron notablemente el comercio y la artesanía. Las relaciones políticas de C. en este periodo se extendieron a Egipto y a Mileto. Para evitar las dificultades que el istmo imponía al comercio y a la navegación, se construyó el famoso diolkos, una calzada sobre la cual, mediante rodillos de madera, se transportaban las naves de uno a otro golfo previo pago de un peaje. Esto dio lugar a que C. fuera el lugar de cruce del comercio de Oriente y del de Occidente.A la muerte de Periandro no fue posible mantener la tiranía de los Cipsélidas. C. pasó a ser gobernada por un grupo reducido de 80 familias, las más ricas. Poco a poco las colonias se independizaron de C. y su cerámica fue barrida de los mercados por los productos áticos.Asimismo, al ingresar en la Liga del Peloponeso, C. cedió la dirección de su política exterior a Esparta. Es probable también que las guerras del Peloponeso y la llamada guerra de Corinto (395387 a. C.) redujeran la población y riqueza de C. Los s. VI y V constituyen una época de decadencia a la que sucede otra de florecimiento, cuando C. se convierte en sede de los consejos de la Liga helénica fundada por Filipo II de Macedonia, entre el 350 y el 250 a. C. El 196 a. C., los romanos, tras la derrota de Macedonia, anunciaron en C. la concesión de la libertad a Grecia. Pasó a ser sede y ciudad dirigente de la Liga Aquea, lo cual dio lugar a que en el 146 a. C. fuera sitiada y destruida por los romanos.En el 44 a. C. Julio César hizo de C., tras reconstruirla, una colonia romana, colonia Laus Iulia C., y pasó a ser capital de la provincia de Acaya y sede del procónsul. La nueva C. fue una ciudad romana con una nutrida e importante colonia extranjera, singularmente oriental, de gran prosperidad. Allí predicó S. Pablo el cristianismo y allí, el 67 d. C., Nerón concedió de nuevo la libertad a Grecia. Bajo Vespasiano fue dañada por un terremoto, pero pronto fue reconstruida. Adriano levantó en ella diversos edificios. En el s. II d. C. podía ser considerada sin lugar a dudas la ciudad más rica e importante de Grecia, aunque no tuviera el prestigio intelectual de Atenas. En el 267 d. C. fue saqueada por los hérulos; en el 375 de nuevo destruida por un terremoto. Otra destrucción tuvo lugar el 395 d. C. por los godos de Alarico. La ciudad, reconstruida en el s. V, se convirtió entonces en una ciudad bizantina. Un terremoto, en el 521, produjo serios daños. Durante la Edad Media el centro de la vida se trasladó a la fortaleza de Acrocorinto.Monumentos. Los restos más importantes de C. son de la época en que fue colonia romana. Desde 1896, sin otras interrupciones que las causadas por las guerras, la Escuela Americana de Atenas viene realizando trabajos de excavación que han permitido conocer muchos aspectos de la historia de C. griega, romana y medieval.El edificio más antiguo y de mayor importancia es el templo dórico de Apolo, construido a mediados del s. VI a. C. Conserva en pie siete de sus 38 columnas. Bajo el mismo se han reconocido restos de otro templo más antiguo, probablemente del s. VII a. C. Otros restos importantes son la stoa, o mercado, del Norte; la calle porticada que conducía al puerto; la basílica romana junto a la misma; y el área sagrada dedicada a Apolo. De especial importancia es la fuente Pirene, cuyos elementos, del s. VI a. C., fueron modificados y completados al ser reconstruida C. por los romanos, singularmente por Herodes Ático en el s. II d. C. El ágora romana se alza donde se hallaba una plaza, más reducida, construida en el s. IV a. C. La planta es griega, pero la disposición de los edificios es romana. Otros monumentos importantes son el odeón, el teatro y el anfiteatro, el santuario de Esculapio y la fuente de Lerna. Pueden añadirse aún los mosaicos de la villa romana junto al teatro (conservados en el Mus. de las Excavaciones), un barrio de ceramistas, etc. A éstas deben sumarse algunas construcciones cristianas (aunque muchos de los monumentos citados fueron habilitados como lugar de culto), y las ruinas medievales, singularmente las de Acrocorinto.ALBERTO BALIL.
BIBL.: G. GIANNELLI, Trattato di Storia Greca, 3 ed. Roma 1954; W. G. FORREST, La democracia griega, Madrid 1966; H. S. ROBINSON, Ancient Corinth, 6 ed. Atenas 1960. Los descubrimientos y trabajos de las excavaciones se publican en la serie Corinth. Results oj Excavations, en curso de publicación desde 1929.
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