Colombia. Historia. HIST.
Categoria:
Historia
1. Población prehispánica. 2. Descubrimiento. conquista y poblamiento. 3. Formación de la sociedad. 4. Diferenciación social. 5. Formación del Estado y el acontecer político-social. 6. El virreinato. 7. Los comuneros. S. Independencia y república. 9. La reconquista. 10. La Gran Colombia.11. República de Nueva Granada.12. Siglo XX.1. Población prehispánica. A la llegada de los primeros conquistadores españoles, el territorio que hoy ocupa C. se hallaba habitado por más de un centenar de pueblos de diferentes culturas. No eXIstían grandes reinos o imperios como el de los incas (v.) en el Perú, o formaciones políticas potentes como el reino de los aztecas (v.) en México. Tampoco eXIstía una situación similar a la del Brasil o Argentina, donde pueblos sin densidad demográfica ni muy compleja cultura ocupaban territorios inmensos. La posición de C. era de -una naturaleza intermedia entre estos casos extremos. Desde el punto de vista demográfico, lo más probable es que la población prehispánica de su territorio no fuera superior a uno o quizá dos millones de hab., agrupados en una gama muy variada de pueblos y culturas. Desde el punto de vista de la organización política y la cultura precolombina, los pueblos de este territorio presentaban un mosaico de tribus o reinados, sin unidad y mutuamente rivales. Bien desarrolladas algunas de ellas en cuanto a su cultura espiritual y material, ninguna, sin embargo, conoció la construcción en piedra con la excepción parcial de la cultura tairona de la costa Caribe, ni tuvo ciudades en el sentido que a este término se le da en la historia. La cultura chibcha (v.), localizada en la región andina oriental, en las altas sabanas que hoy ocupan Bogotá, Tunja y los departamentos del oriente colombiano, la de mayores efectivos demográficos y más amplia influencia lingüística, no había llegado a organizar un estado político unificado y con toda probabilidad no llegó a tener más de un millón de hab.Pero, si bien las culturas prehispánicas de C. no alcanzaban la magnitud de las culturas meXIcanas o peruanas, tenían un grado de desarrollo superior a las existentes en el territorio venezolano o en el brasileño o argentino. Todas conocían y practicaban la agricultura del maíz, tenían una avanzada metalurgia del oro y eran excelentes ceramistas y tejedores. Su organización social estaba basada en clanes, practicaban la poligamia (v.), sobre todo en las altas jerarquías políticas y sacerdotales; rendían culto a una pluralidad de dioses, vivían en estado crónico de guerra y practicaban el canibalismo por motivos rituales. La mayor parte de ellos, sobre todo los más desarrollados culturalmente, presentaron poca resistencia al conquistador, aunque hubo algunos grupos, como los pijaos, los andaquíes, los muzos, los yereguíes, los chimilas y los paeces, que guerrearon hasta ser eliminados o reducidos, con grandes pérdidas de sus efectivos demográficos. Este dato referente a la densidad cultural y demográfica de los pueblos prehispánicos es de suma importancia para comprender la formación social de C.2. Descubrimiento, conquista y poblamiento. El descubrimiento y la conquista de lo que hoy es el territorio de la república de C. se inició a comienzos del s. XVl. Entre 1500 y 1525, fecha en que se fundó Santa Marta, la primera ciudad de importancia, Ojeda (v.), Nicuesa (v.), Núñez de Balboa (v.) y otros descubridores exploraron el litoral atlántico desde el cabo de la Vela, en la península de La Guajira, hasta el istmo de Panamá. Pero sólo en 1525, con la fundación de Santa Marta por Rodrigo de Bastidas (v.), se comenzó la etapa de conquista y civilización del interior del país y el periodo de fundaciones y poblamiento. Pedro de Heredia fundó Cartagena er 1533 y penetró hasta el interior de la tierra firme en territorios de los indios senúes; Francisco César y Alfonso de Heredia llegaron hasta el bajo Cauca, el bajo Magdalena, el Nechí y la parte septentrional del actual departamento de Antioquia. Andagoya exploró el territorio de Chocó. Más tarde, en 1536, dos decisivas expediciones penetraron por el norte y el sur. El Lic. Gonzalo Jiménez de Quesada (v.), al servicio del gobernador García de Lerma, organizó una expedición en busca de Eldorado (v.). Partió de Santa Marta con cerca de 800 hombres, entre ellos 85 jinetes y un séquito de peones indios. Penetró por el río Magdalena y, después de un viaje lleno de penalidades, llegó al actual territorio de la sabana de Bogotá, asiento del pueblo chibcha. Había perdido las cuatro quintas partes de sus tropas. Sólo lo acompañaban 160 hombres, entre ellos 40 de a caballo. Jiménez de Quesada encontró poca resistencia por parte de los chibchas. Únicamente el Zipa, señor de Muequetá, y el Tundama, señor de Duitama, presentaron lucha armada, pero fueron vencidos muy fácilmente por las tropas conquistadoras. Explorando el territorio de S a N, Quesada llegó a tierras del Zaque, donde más tarde uno de sus tenientes, Gonzalo Suárez Rondón, fundó la ciudad de Tunja. Para afianzar su conquista y obtener el anhelado botín de oro, el jefe de la expedición ordenó el sacrificio de Sagipa, heredero del Zipa Tisquesuza, quien había perdido la vida en su resistencia a las tropas conquistadoras. Afirmada la conquista del reino de los chibchas, Jiménez de Quesada dio al territorio el nombre de Nuevo Reino de Granada, en honor de su tierra natal, Granada. El 6 ag. 1538, en el sitio llamado Teusaquillo, fundaba un pueblo de doce casas (en honor de los doce apóstoles) que se llamaría Santa Fe y sería con el correr del tiempo Santa Fe de Bogotá, la capital del Nuevo Reino de Granada.La expedición del sur, al mando de Sebastián de Belalcázar (v.), teniente de Pizarro, había partido de Quito. A comienzos de 1536 y en una rápida campaña quebrantó la resistencia indígena en las cercanías de Popayán. Tropas a su mando siguieron hacia el norte hasta las cuencas del río Cauca y el territorio de Antioquia. Por sí mismo o por medio de sus tenientes Lorenzo de Aldana, Juan de Ampudia o Jorge Robledo, Belalcázar fundó una cadena de ciudades: Pasto, Popayán, Cali, Neiva, Cartago, Ciudad de Antioquia. De menos importancia en cuanto al poblamiento, y procedentes del actual territorio de Venezuela, llegaron al Nuevo Reino Ambrosio Alfinger, Jorge Spira y Nicolás Federmann, agentes de los Welser, banqueros alemanes que habían capitulado con Carlos V la exploración del territorio venezolano. Alfinger murió en territorio granadino y Federmann llegó por la vía de Los Llanos hasta la sabana de Bogotá, donde se reunió con Jiménez de Quesada y Belalcázar, en 1538, para resolver problemas de jurisdicción entre los tres conquistadores.En esta etapa de descubrimiento y conquista se fundaron numerosas villas en el interior del territorio. Las primeras se hicieron donde los españoles encontraron minas de oro y población indígena de alguna densidad que brindara mano de obra para el trabajo. El hecho de ser las partes altas de las cordilleras el asiento de los pueblos más numerosos y desarrollados culturalmente y el gozar estas regiones de climas suaves y salubres, determinó que el territorio de Nueva Granada se poblara partiendo del interior y no de las costas. Entre 1525 y 1550, fecha en que se estableció la Real Audiencia de Santa Fe, se fundaron la mayor parte de las ciudades del Nuevo Reino. En la costa atlántica Santa Marta (1525) y Cartagena (1533). En la región occidental, en las vertientes y valles de las cordilleras central y occidental, Pasto (1539), Popayán (1538), Cali (1536) y Ciudad de Antioquia (1541). En la meseta andina oriental, en territorios de los chibchas, Santa Fe de Bogotá (1538), Tunja (1539), Vélez (1539) y Pamplona (1549).Con el establecimiento de la Real Audiencia de Santa Fe en 1550, se continuó la exploración del territorio y las expediciones de conquista y reducción de las tribus indígenas, y se inició un nuevo ciclo de fundaciones en regiones mineras y agrícolas: Zaragoza (1586) y Cáceres (1576) en la provincia de Antioquia; Barbacoas e Isquiandé (1600) en la zona minera del Pacífico sur; Quibdó (1554) en el Chocó; Chiquinquirá (1586), San Gil (1620), Girón (1631), Muzo (1559) y Ocaña (1561), en el oriente. El ritmo de fundaciones fue tan intenso, que de los 605 pueblos cabeceras de municipio que eXIstían en el s. XVIII, 420 estaban ya fundados al finalizar el s. XVt. Entre 1550 y 1600 se crearon los núcleos básicos del desarrollo urbano de la actual C. Sólo en el s. XII, con el movimiento colonizador de los antioqueños en el occidente, se abrió un nuevo ciclo de fundación de ciudades. Desde entonces se prefiguró uno de los hechos que han caracterizado el desarrollo social de C.: la abundancia de núcleos urbanos con fuerza suficiente para no dejarse absorber por una ciudad capital y mantener la vitalidad del desarrollo de las provincias. Los fundamentos de la frase "Colombia país de ciudades", estaban echados ya en la primera mitad del s. XVI.3. Formación de la sociedad. Un hecho general es evidente: el carácter de nación mestiza, acentuadamente hispánica, que presenta C. en el concierto de los países iberoamericanos. El rápido proceso de mestizaje que en su territorio se inicia, ya muy avanzado a fines de la época colonial, se debió no tanto a la magnitud de la contribución demográfica española como a la debilidad de la población indígena. Frente a países donde la influencia indígena ha sido mínima y hoy resulta casi imperceptible, como en Argentina y Uruguay, o a pueblos como Perú, México, Bolivia, Ecuador y Guatemala, en los que el aporte indígena en la cultura y en la demografía ha sido vigoroso y donde aún subsisten en el corazón de las nuevas naciones fuertes enclaves indígenas no asimilados en un proceso de integración nacional, C. presenta un estado intermedio muy característico.En efecto, en su territorio se dieron dos situaciones. En la costa y en el occidente andino central, poblados a la llegada de los españoles por pueblos sin unidad política, sin gran concentración demográfica ni densa cultura, belicosos y aguerridos, la población indígena fue rápida y completamente diezmada, ya como resultado de la contienda bélica de conquista, ya como efecto de la dura explotación a que fue sometida y a las enfermedades adquiridas por el contacto con el conquistador. El resultado de este hecho fue que el déficit de mano de obra para el trabajo en las minas (Antioquia, Cauca y Chocó), y haciendas (Cauca, Valle y costa Caribe), se suplió con población negra esclava, introducida en el Nuevo Reino desde la segunda mitad del s. XVI y sobre todo en el s. XVIt, en cuyas primeras décadas y en estas regiones el régimen de encomiendas estaba muy debilitado. El mestizaje 6e hará a base de una mezcla del tipo español y el negro, y donde la influencia indígena fue considerable se producirá un mestizo triétnico. En el oriente andino (actuales departamentos de Cundinamarca y Boyacá), la cultura chibcha hizo un vigoroso aporte demográfico y cultural a la formación de la nueva sociedad. Como resultado de la conquista su población descendió en forma muy rápida, pero aun así el núcleo que eXIstía a comienzos del s. XVII (quizá 200 ó 300.000 indígenas) fue suficiente para que su aporte al mestizaje fuera muy fuerte, pero no lo suficiente para que resistiera como grupo separado y para conservar su cultura con cierta integridad.La población chibcha adquirió muy pronto los elementos básicos de la cultura española: lengua, religión, vestuario, herramientas de trabajo, normas de vida social. La lengua chibcha (v. CHIBCHAS II) había prácticamente desaparecido hacia 1750. En la parte meridional de la región andina, frontera con el Ecuador, donde también hubo grupos indígenas (pastos, quillacingas, quaiqueres, paeces), relativamente densos y desarrollados, la influencia indígena en el mestizaje fue considerable y aún en la actualidad subsisten allí algunos grupos nativos, desde luego muy aculturizados. Aparte de estas grandes regiones etnosociales, hay en ellas subdivisiones regionales, p. ej., el núcleo santandereano, sobre todo el del sur, que se formó sobre una base indígena poco densa que además se vio diezmada por la resistencia que presentó al conquistador. A esta discreta base indígena, representada especialmente por el grupo guane, se sobrepuso una considerable inmigración peninsular que fundó y pobló una cadena de ciudades de carácter marcadamente español: Socorro, San Gil, Girón, Piedecuesta, Bucaramanga, Charalá, etc.Al finalizar el s. XVItt (1778), según Francisco Silvestre, el virreinato de Nueva Granada, en el territorio que actualmente ocupa C., tenía una población aprox. de 738.810, de los cuales 189.279 (25,62%) eran blancos; 353.722 (47,87) mestizos; 143.810 (19,47) indígenas altamente aculturizados y 51.999 esclavos (7,04).4. Diferenciación social. La sociedad colombiana se estructuró sobre la base de una combinación de factores económicos y socio-raciales, muy característica de la historia social de Hispanoamérica. En la pertenencia a los diferentes grupos sociales influyeron elementos como la propiedad territorial minera o comercial, tanto como hechos étnicos, es decir, la pertenencia ya al grupo español peninsular, ya al español nacido en América (criollos), o al indígena puro o a las diferentes mezclas étnicas que se produjeron (mestizos, zambos,. mulatos). Por otra parte, la concesión de encomiendas de indígenas, de mercedes de tierra, o de concesiones de minas a los conquistadores y sus descendientes, suministró la base económica de la primera clase alta del Nuevo Reino de Granada. Como clases subordinadas quedaron los indígenas, ya como encomendados, ya como peones, y los esclavos introducidos para el trabajo en minas y haciendas. En aquellas zonas en que la población indígena fue numerosa y no desapareció en los primeros años de la conquista, el grupo de los encomenderos, que por regla general fue beneficiario de mercedes de tierra, constituyó una fuerte clase dominante. Tal ocurrió en el territorio de la sabana de Bogotá y en ciudades como Tunja y sus tierras adyacentes. Hubo allí encomenderos que poseyeron 200 y más indígenas de tributo y unos pocos alcanzaron a tener más de 500. Tuvieron también propiedades territoriales que alcanzaron a formar latifundios de varios miles de fanegas, tales como el mayorazgo de la Dehesa de Bogotá de la familia Maldonado de Mendoza. Algo semejante ocurrió en la zona de Pasto y el Cauca (Popayán), pero en esta parte del territorio neogranadino se agregó la posesión de minas y esclavos.En los patrimonios de la provincia de Antioquia predominó la posesión de minas y esclavos y en la costa del Caribe las propiedades territoriales que dieron lugar a la formación de haciendas ganaderas. En la región de Santander, donde la población indígena fue escasa y las encomiendas débiles, donde además no se atribuyeron grandes mercedes de tierra, se constituyó una clase de propietarios pequeños y medianos, que generalmente combinó el patrimonio territorial con la explotación de pequeñas industrias y talleres de manufacturas textiles. A los factores patrimoniales que daban influencia y predominio social a esta clase, se agregaron factores étnicos y sociales. Española en un principio, mestiza en proporciones diversas desde el s?XVIr, la clase alta se sintió siempre superior a la masa indígena y a las llamadas castas (diversos tipos de mestizo) por poseer privilegios de linaje como la hidalguía de que disfrutó particularmente en las zonas de más antiguo poblamiento como Santa Fe, la provincia de Tunja, Popayán, Cartagena.y, en general, en las ciudades fundadas en la primera época de la colonización. En los estratos inferiores de la sociedad se encontraron los indígenas en situación de encomienda, los esclavos y la masa relativamente amorfa de peones y gentes sin ubicación en el trabajo o en la sociedad como pardos, mestizos pobres, pequeños burócratas, etc.Esta sociedad así diferenciada tuvo en el Nuevo Reino de Granada algunos caracteres que la distinguen fuertemente de otros casos hispanoamericanos. La riqueza, tanto territorial como minera, no alcanzó los niveles de Perú o México. Tampoco la agricultura dio lugar a grandes fortunas. El régimen de haciendas sólo empezaba a desarrollarse a mediados del s. XVIri, en regiones ganaderas como la sabana de Bogotá, el valle del Cauca y la costa atlántica. En estas dos últimas regiones, a base de combinar la caña con la ganadería. Ninguna de estas actividades permitió la exportación en escala considerable, con excepción de la minería. La debilidad relativa de los factores patrimoniales dio fuerza a la burocracia, y el rápido proceso de mestizaje debilitó los factores etnorraciales como elementos diferenciadores. El resultado de estas peculiares circunstancias históricas fue la constitución de una sociedad global dotada de cierto dinamismo, relativamente más abierta que otras del continente, con mayores posibilidades de cambio social y donde el proceso de integración nacional hizo rápidos avances desde finales de la época española.5. Formación del Estado y el acontecer político-social. El 7 abr. 1550 se instalaba la Real Audiencia de Santa Fe. Para componerla se nombraron cuatro oidores: Gutiérrez de Mercado, Juan López de Galarsa, Beltrán de Góngora y Francisco Briceño. Tuvo también sus secretarios, escribanos, porteros y fiscales. Desde su fundación debió afrontar la Audiencia difíciles problemas. Durante los 50 años anteriores los adelantados, gobernadores y capitanes de empresas de pacificación se habían acostumbrado a ejercer el poder personal, sin sujeción a normas jurídicas. La Real Audiencia tuvo que poner orden en esa situación, hacer obedecer las leyes de Indias dictadas por la Corona en 1542, organizar la tutela de los naturales, distribuir las tierras conforme a un procedimiento jurídico y organizar la burocracia. Bajo su dirección se revisaron los repartimientos de indígenas que habían hecho Belalcázar, Jiménez de Quesada y los primeros conquistadores. Envió visitadores de indios y jueces de residencia a examinar la conducta de los funcionarios, debeló sublevaciones como la de Álvaro de Oyón en Popayán (1553), ordenó campañas de descubrimiento y conquista de nuevas tierras. También la Iglesia se fue institucionalizando en C. En 1563, se erigió Santa Fe en diócesis metropolitana y fray Juan de los Barrios, su primer arzobispo, prelado del templo de Las Casas, aparece como evangelizador y protector de los indios.A medida que la administración se complicaba, la Corona vio la necesidad de centralizar más la responsabilidad de la gestión política y creó la Presidencia. El primer magistrado con este título y atribuciones fue Andrés Díaz Venero de Leiva, quien desempeñó el cargo de 1564 a 1574. Venero fue gobernante progresista y tenaz defensor de los indígenas frente a los abusos de los encomenderos. Le tocó la difícil tarea de hacer cumplir las nuevas leyes de Indias y a causa de esto entró en conflicto con los colonos. Organizó la explotación de minas, construyó caminos y bajo su gobierno se fundaron nuevas villas y ciudades. Entre sus sucesores se destacaron el presidente Antonio González (1590-97), que ordenó visitas de indios, les distribuyó tierras de resguardo, acuñó monedas de plata y estimuló la producción minera; Francisco de Sande (1597-1602), famoso por su mal gobierno, que le mereció el sobrenombre de Doctor Sangre; Juan de Borja (1605-28), que adelantó la guerra contra los pijaos hasta el exterminio de la belicosa tribu. Durante su gobierno se fundó el Tribunal de la Inquisición, se estableció la Casa de Moneda de Santa Fe y comenzaron las misiones jesuíticas. El régimen de la presidencia duró hasta 1717, cuando la Corona resolvió elevar el Nuevo Reino de Granada a la categoría de virreinato.6. El virreinato. Por Real Cédula de Felipe V, de 27 mayo 1717, el Nuevo Reino de Granada se erigió en virreinato. El primer virrey, Jorge Villalonga, conde de la Cueva, llegó a Nueva Granada en 1718. Las precarias condiciones rentísticas fueron motivo para que la Corona volviera al régimen de los presidentes hasta 1740, época en que se restableció el virreinato, que se prolongó hasta 1810, cuando se inicia el movimiento de independencia. Tuvo Nueva Granada los siguientes virreyes: Sebastián de Eslava (1740-49), José Alfonso Pizarro (1749-53), José Solís Folch de Cardona (1753-61), Pedro Mexía de la Cerda (1761-73), Manuel Guirior (1773-76), Manuel Antonio Flórez (1776-82), el arzobispo Antonio Caballero y Góngora (1782-88), Francisco Gil y Lemos (1789), José de Espeleta (1789-96), Pedro Mendinueta (1797-1803), Antonio Amar y Borbón (1803-10).Los virreyes de la segunda mitad del s. XVIn siguieron el impulso progresista de la monarquía borbónica. Nueva Granada, como otros territorios americanos, conoció entonces un periodo de desarrollo económico, cultural y social que llevaba el sello de la política española ilustrada. Se intensificó la construcción de caminos, se mejoró la arquitectura urbana de ciudades como Cartagena, Popayán y Santa Fe; se hicieron esfuerzos para encontrar nuevos géneros susceptibles de exportación, como la quina, el añil y los cueros; se fundó la Biblioteca pública en Santa Fe; se intentó modernizar la educación introduciendo en los planes de estudio las modernas ciencias naturales y las matemáticas (Mexía de la Cerda y Guirior); se organizó una expedición botánica, bajo la dirección del sabio naturalista gaditano José Celestino Mutis (v.), para estudiar la geografía, la mineralogía y la botánica del Nuevo Reino (Caballero y Góngora, 1783); se introdujo de nuevo la imprenta (había eXIstido fugazmente en 1738 traída por los jesuitas), y se publicó el Papel Periódico de Santa Fe, primer periódico que tuvo el virreinato; se levantaron censos de población y se estableció el Tribunal del Consulado en Cartagena de Indias. Pero la política borbónica no sólo significó mejoramientos y cambios positivos en la gestión administrativa; implicó también mayor centralismo, nuevas cargas fiscales para mejorar los ingresos de la Corona y poder sufragar los gastos de la guerra contra Inglaterra, además de medidas como la expulsión de la Compañía de Jesús de los territorios americanos, que fue causa de descontento en ciertos sectores de la población.7. Los comuneros. Durante la administración del virrey Flórez (1776-82) se produjo el levantamiento de los comuneros. Los nuevos tributos fijados por el visitador real Gutiérrez de Piñeres y la forma enérgica empleada para recaudarlos causó descontento en ciudades manufactureras como Socorro, San Gil, Barichara, Charalá y otras del oriente del Nuevo Reino de Granada. El movimiento de protesta tomó con rapidez considerable magnitud y la población se puso en pie de guerra. Organizado un ejército de cerca de 20.000 hombres al mando de Juan Francisco Berbeo, los comuneros socorranos marcharon sobre la capital y sólo un armisticio, firmado en Zipaquirá por el arzobispo Caballero y Góngora el 7 jun. 1781, dando lugar a las peticiones formuladas y ofreciendo amplia amnistía, pudo evitar la guerra. En sus capitulaciones los comuneros solicitaban la supresión de algunos impuestos como el de Barlovento, y la obligatoriedad de tomar la Bula de Cruzada; disminución del tributo de indígenas, rebajas de alcabala para los lienzos y supresión para los productos agrícolas, disminución del precio de la sal, eliminación del monopolio de naipes, reba5ja de pontazgos y mejoramiento de caminos y edificios. El documento constaba de 35 reivindicaciones, entre las cuales, además de las económicas y fiscales, se encontraban algunas demandas de tipo político y social como la expatriación del visitador real y la preferencia de los criollos para ocupar cargos públicos, de "primera, segunda y tercera planas".Los peticionarios hacían protesta de fidelidad al rey, pero dejaban claro que los americanos deberían ser tratados en pie de igualdad con los peninsulares. Firmado el armisticio por el enviado del visitador real en ausencia del virrey Flórez, quien se encontraba en Cartagena, las condiciones de paz fueron rechazadas por éste. Los cabecillas del movimiento comunero fueron enjuiciados y perseguidos y algunos de ellos, como el heroico José Antonio Galán y sus compañeros Lorenzo Alcantuz, Isidro Molina y Manuel Ortiz, fueron ejecutados en Santa Fe. Otro importante acontecimiento histórico del Nuevo Reino de Granada al finalizar el s. XVIti fue el proceso seguido a Antonio Nariño (v.) en 1794 por la publicación de los Derechos del Hombre y el Ciudadano. Nariño fue condenado a 10 años de prisión, confiscación de bienes y expatriación perpetua de América. Acontecimientos de esta naturaleza hacían presente la inquietud que reinaba entre los neogranadinos al finalizar la época virreinal y constituyen importantes antecedentes del movimiento de independencia que se inició en 1810.8. Independencia y república. El Movimiento de independencia. El incidente personal entre el español José González Llorente y el criollo Antonio Morales el 20 jul. 1810, cuando se hacían en Santa Fe los preparativos para recibir al enviado de la Junta de Sevilla Antonio Villavicencio, fue la causa ocasional para iniciar en el Nuevo Reino de Granada el movimiento de independencia. El rumbo que tomaron los acontecimientos políticos y militares en la metrópoli, invadida por las tropas francesas, al abdicar Fernando VII (v.) ante Napoleón y quedar la soberanía del Estado español en manos de las Juntas de Regencia y de las Cortes de Cádiz, estimuló entre los neogranadinos descontentos el deseo de obtener la independencia, especialmente entre los criollos de la clase alta, que se sentían capaces de asumir la dirección del gobierno. Aprovechando las promesas de la Junta de Sevilla de dar a los americanos representación directa en las Cortes y en vista de que la monarquía se encontraba prácticamente acéfala, el pueblo y los dirigentes pidieron organizar también en Santa Fe una junta de regencia como las que estaban funcionando en España.Convocado el cabildo abierto asumieron la dirección de los debates José de Acevedo y Gómez y Camilo Torres. Tras turbulenta sesión que duró una noche, fue elegida la junta de Gobierno integrada por el virrey Amar como presidente, José Miguel Pey como vicepresidente, 25 vocales y los 10 miembros del cabildo de Santa Fe. El acta de la sesión, redactada por José de Acevedo y Gómez, declaraba que Nueva Granada se constituía como Estado independiente, federado de la nación española, dentro de una=, monarquía constitucional. Muy pronto la opinión popular pidiq?la prisión de funcionarios españoles impopulares como los oidores Hernández de Alba y Diego de Frías y el propio virrey Amar y Borbón, quien fue encarcelado y tuvo que abandonar la ciudad y dirigirse a Cartagena. Asumido prácticamente el gobierno por la junta Suprema de Santa Fe, ésta convocó un congreso de las provincias con el fin de dar organización política al virreinato. No todas contestaron positivamente, pues algunas ciudades como Santa Marta, Pasto y Popayán, donde predominaban tendencias realistas, se negaron a participar en el congreso. Otras, como Cartagena, se decidieron por una organización federal. El 22 dic. 1810 se reunió en la capital el congreso convocado por la Junta Suprema, pero la asistencia fue precaria. Sólo concurrieron representantes de algunas provincias como Neiva, Mariquita, Socorro y- Pamplona. El congreso se disolvió sin resultados prácticos. En estas circunstancias, Cundinamarca, con Nariño a la cabeza, convocó un congreso constituyente que dictó una constitución centralista reconociendo la soberanía de Fernando VII. Muy pronto surgieron diferencias entre el primer presidente de Cundinamarca, Jorge Tadeo Lozano, y Nariño. Elegido éste ante la renuncia presentada por Lozano, los diputados al congreso constituyente, que se habían reunido en Bogotá, proclamaron el sistema federal como forma de organización del Estado y eligieron a Camilo Torres para que redactara el acta de la confederación.Enfrentados Nariño y el congreso con Camilo Torres como dirigente, se produjo la primera escisión entre los patriotas, que culminó en la batalla librada en la provincia de Tunja entre las tropas del congreso, reunido en la Villa de Leiva, y las que desde Santa Fe había llevado el presidente Nariño. Victorioso éste, regresó a la capital. Mientras tanto las tropas españolas, al mando de Juan Sámano, hacían progresos en la provincia de Popayán, recuperando las plazas ganadas por los patriotas en la primera etapa de la guerra. Ante esta situación Nariño renunció a la presidencia de Cundinamarca y se puso al frente de un ejército que marchó al sur del país. Antes de su partida el Congreso electoral de Cundinamarca, el 16 jul. 1813, proclamaba la independencia absoluta de C. y nombraba a Manuel Bernardo Álvarez como presidente del nuevo Estado. Esta conducta fue seguida por todas las provincias de Nueva Granada.La campaña de Nariño en el sur terminó desfavorablemente para las armas patriotas. Nariño fue apresado en Pasto y remitido por segunda vez a las prisiones de Cádiz. Se produjeron disensiones entre el presidente Álvarez de Cundinamarca y el Congreso de la confederación reunido en Tunja. El Congreso encomendó a Bolívar (v.), que se había puesto a sus órdenes después de haber combatido a los españoles en Cartagena, el bajo Magdalena, Ocaña y Cúcuta, imponer la soberanía del mismo en la capital. Bolívar entró en Santa Fe el 12 dic. 1814. Luego, bajo las órdenes del Congreso, se dirigió a Cartagena desde donde abrió campaña para recuperar Santa Marta, pero el coronel Manuel del Castillo se opuso a sus planes. Para evitar una lucha fratricida y ante la noticia de que una expedición pacificadora enviada por Fernando VII al mando del general Pablo Morillo había llegado a Venezuela, Bolívar se embarcó para Jamaica el 8 mayo 1815.9. La reconquista. El ejército expedicionario español, al mando de Morillo, se presentó en Cartagena el 20 ag. 1815. Sitiada la ciudad durante cuatro meses, fue tomada por los expedicionarios el 6 de diciembre. Se inició entonces el periodo conocido con el nombre de régimen del terror. En Cartagena fueron pasados por las armas los cabecillas de la defensa. Meses más tarde, ocupado todo el territorio de Venezuela y Colombia, con excepción de Casanare, Morillo entraba en Santa Fe el 26 mayo 1816, donde en el periodo inmediatamente anterior se habían efectuado varios cambios políticos. El triunvirato de Castillo y Rada, Fernández Madrid y Joaquín Camacho, fue sustituido por la presidencia de Camilo Torres, quien muy pronto renunció y fue reemplazado por el Dr. José Fernández Madrid, médico y hombre de letras. Ante la inminencia de la caída de la capital en manos de Morillo, Fernández Madrid se dirigió al Cauca con un pequeño ejército donde creía poder organizar la resistencia. Pero en el sur también sufrían derrotas las armas granadinas. Morillo y Sámano, nombrado entonces virrey, establecieron un duro régimen represivo. En Santa Fe fueron fusilados Camilo Torres, Francisco José de Caldas, Jorge Tadeo Lozano, García Rovira, Baraya, Joaquín Camacho y muchos otros dirigentes políticos e intelectuales patriotas. Los llanos de Casanare se convirtieron entonces en refugio de los dispersos ejércitos patriotas. Allí se reunieron de nuevo Bolívar, que había regresado a Venezuela desde Haití, Páez, Urdaneta y Francisco de Paula Santander (v.).Con ello el signo de la guerra iba a cambiar. Bajo el mando político y militar unificado de Bolívar, y graciasal esfuerzo de organización de Santander y al valor militar de Páez, el ejército granadino se rehízo e inició desde Casanare la campaña libertadora que lo llevó victorioso a Nueva Granada, Ecuador y Perú. El 25 jul. 1819 se libraba la batalla del Pantano de Vargas, en las cercanías de Sogamoso, ganada por las tropas patriotas. Dos semanas más tarde, el 7 ag. 1819, se daba la decisiva batalla del Puente de Boyacá. El ejército español quedaba prácticamente destruido y asegurada la independencia de Nueva Granada. El 10 de agosto Bolívar entraba victorioso en Santa Fe de Bogotá. Comenzaban los preparativos de la campaña del Sur y la organización política de la Gran C.10. La Gran Colombia. El 17 dic. 1819 el Congreso, reunido en Angostura, decretó la unión de Venezuela y Nueva Granada con el nombre de República de C. Eligió presidente a Bolívar y vicepresidente a Zea. Santander fue designado vicepresidente para Cundinamarca y Juan Germán Rocío para el departamento de Venezuela. La nueva nación recibió una constitución provisional y allí mismo se acordó la convocatoria del Congreso de Cúcuta que se reuniría en 1821. En Cúcuta C. recibió una Constitución de carácter centralista y en ella el poder presidencial quedó fortificado. El Libertador obtuvo de nuevo la presidencia para un periodo de seis años y Santander la vicepresidencia. A comienzos de 1822 el Libertador marchó al sur para adelantar la guerra de independencia del Ecuador y Perú. En su ausencia, que duró hasta 1826, Santander realizó un gran esfuerzo de organización política, administrativa y económica. Vuelto Bolívar a Santa Fe de Bogotá, tras su victoriosa campaña, el Congreso reeligió a los dos anteriores magistrados para sus cargos, pero ya las relaciones entre Bolívar y Santander no eran tan cordiales y positivas como antes. Una latente rivalidad entre neogranadinos y venezolanos se hacía manifiesta y cada día eran más evidentes las diferencias políticas entre ambos dirigentes.En la convención de Ocaña (9 abr. 1828) se manifestaron en forma violenta las rivalidades y disentimientos entre bolivarianos y santanderistas. La convención, reunida para modificar la constitución nacional, se clausuró con un completo fracaso. Los santanderistas, granadinos en su mayoría, querían una constitución que reforzara el parlamento, prohibiera la reelección del presidente y debilitara el centralismo. Los bolivarianos se empeñaban en lo contrario. Querían un poder presidencial fuerte, en manos de Bolívar, con posibilidades de reelección ya que la presidencia vitalicia no era factible. Ante el fracaso de la convención de Ocaña y en vista de que los antagonismos con sus opositores parecían inconciliables, Bolívar asumió la dictadura. Las rivalidades llegaron a su punto álgido el 25 sept. 1828 cuando un grupo de antibolivarianos atentó contra la vida del Libertador. Los principales protagonistas de la conspiración fueron pasados por las armas. A Santander, juzgado por complicidad, se le condenó a muerte, pero le fue conmutada la sentencia por destierro perpetuo, degradación militar y confiscación de bienes. Por la misma época el descontento y el impulso separatista crecían en Venezuela. El 20 en. 1830, Bolívar, enfermo, dimitía la presidencia ante un congreso constituyente y se disponía a marchar a Europa. El 27 dic. 1830 moría en la hacienda San Pedro Alejandrino, cercana a la ciudad de Santa Marta. Su muerte aceleró el proceso de desmembración de la Gran C., que se produjo definitivamente al declararse Venezuela y el Ecuador Estados independientes y promulgar sus respectivas constituciones.11. República de Nueva Granada. La república do. Nueva Granada eligió entonces como primer presidente a Francisco de Paula Santander y vipresidente al Dr. José Ignacio de Márquez. Santander regresó del destierro y se hizo cargo del poder, que ejerció de 1832 a 1837. El país tomó el nombre de República de Nueva Granada. Al general Santander siguieron en la presidencia José Ignacio de Márquez (1837-41), Pedro Alcántara Herrán (1841-45), Tomás Cipriano de Mosquera (1845-49; v.) y José Hilario López (1849-53). El gobierno de Márquez se vio turbado por la primera guerra civil de consideración que afrontaba la República. El general José María Obando se pronunciaba en el sur del país y luego se unían a la revolución jefes militares de otras provincias. El gobierno legítimo dominó la situación después de tres años de lucha. La presidencia del general José Hilario López marca una fecha importante en la historia de Nueva Granada. Con mayor población, mayores contactos con el exterior y un considerable desarrollo de la imprenta, la vida política y social empezaba a complicarse. Una incipiente opinión pública, organizada ya en dos partidos políticos que tomaban el nombre de liberal y conservador, hacía su aparición en la vida pública. En medio de una agitada vida intelectual marcada por la influencia de corrientes románticas del pensamiento político francés se realizaron numerosas reformas políticas y sociales. Se eliminó la esclavitud, se suprimieron algunos monopolios fiscales como el del tabaco, se decretó la separación de la Iglesia y el Estado y se expulsó del país a la Compañía de Jesús. La Constitución nacional fue reformada (1853) sobre la base de establecer radicales libertades individuales y conceder a las provincias mayor autonomía administrativa. El país tomó el nombre de Confederación Granadina.A López sucedió el general José María Obando (185354), quien fue depuesto por un golpe de Estado dirigido por el comandante del ejército, general José María Melo (17 abr. 1854), que fue derrocado a su vez por una alianza de civiles y militares. Restablecido el orden constitucional, fue elegido presidente provisional Manuel María Mallarino (1855-57), a quien sucedió el jefe conservador Mariano Ospina Rodríguez (1857-61), elegido en oposición a la candidatura del general Mosquera, quien desde la provincia del Cauca, donde era gobernador, encabezó la guerra civil de 1860. Victorioso el movimiento revolucionario, Mosquera ejerció el mando desde 1861 hasta que en Rionegro (Antioquia) se reunió la Asamblea constituyente que dio al país la Constitución de 1863, federalista y liberal. A la República se le dio en esta ocasión el nombre de Estados Unidos de C. Durante el gobierno provisional, Mosquera tomó medidas radicales.Elegido presidente constitucional Manuel Murillo Toro (1864-66), en 1866 fue reelegido el general Mosquera para el periodo siguiente, pero el 23 mayo 1867 fue depuesto por un golpe de Estado organizado por elementos civiles y militares del radicalismo para oponerse al régimen de poder personal que Mosquera quiso establecer al faltarle el respaldo del Congreso. Después del golpe de Estado que depuso al general Mosquera se sucedieron en la presidencia destacadas figuras de la fracción radical del liberalismo: Santos Acosta, Murillo Toro, Salgar, Santiago Pérez y Aquileo Parra. La elección de este último en 1876 provocó la reacción de ciertos sectores conservadores que se lanzaron a la guerra civil. Tras un año de conflicto el país seguía inestable política, social y económicamente. En un intento de dar estabilidad a la República, una coalición política de elementos conservadores y liberales moderados (independientes) llevó al poder a Rafael Núñez, quien asumió la presidencia en 1884. De nuevo estalló la guerra civil, ahora promovida por elementos radicales del liberalismo (1885-86). Bajo el lema "regeneración fundamental o catástrofe", Núñez convocó una asamblea constituyente compuesta por representantes de ambos partidos, unificados en torno a ciertas reformas políticas del Estado. Se promulgó entonces la Constitución de 1886 de carácter centralista y fuertemente presidencial. De esta fecha en adelante el país se llamaría República de C. Elegido y reelegido Núñez para sucesivos periodos de seis años, en los cuales sólo actuó en la presidencia por cortos intervalos, pues el poder lo ejercieron los designados (vicepresidentes) Carlos Holguín y Miguel Antonio Caro, respectivamente, se inició el régimen llamado en la historia política de C. la Regeneración. Se produjo entonces la más devastadora y prolongada guerra civil que ha conocido C. La llamada guerra de Los Mil Días (1899-1902).12. Siglo XX. El país salió agotado de la guerra; mutilado su territorio con la secesión de Panamá, que se declaró independiente el 3 nov. 1903 con el apoyo de los Estados Unidos, que buscó ese desleal camino para construir el Canal en condiciones que no había querido aceptar C. al rechazar el tratado Herrán-Hay.Con el gobierno del general Rafael Reyes (1904-09), el país entró en una etapa de estabilidad política y desarrollo económico. Reyes inició su mandato con la consigna "menos política y más administración". Gobernó con hombres de los dos partidos tradicionales y dio impulso a las obras públicas y al desarrollo industrial. Al terminar su periodo constitucional en 1908, quiso prolongar su mandato por un periodo más, pero fue obligado a dejar el mando por un movimiento bipartidista de oposición. Sustituido por el general Ramón González Valencia como presidente provisional, hasta que en 1910 una coalición liberal-conservadora que irrumpió con el nombre de republicanismo llevó a la presidencia a Carlos E. Restrepo, quien gobernó hasta 1914. En medio de tantas alternativas políticas, el país se desarrollaba económicamente y su población crecía. El gobierno del general Pedro Nel Ospina (1922-26) recibió de los Estados Unidos una indemnización de 25 millones de dólares por la pérdida de Panamá, suma que se empleó sobre todo en un plan de carreteras y vías férreas. Comenzaba también a llegar al país el capital extranjero que invertía en petróleos y plantaciones de banano. La industria del café había alcanzado un vertiginoso desarrollo.La depresión mundial de 1930 repercutió fuertemente en la débil estructura económica nacional, dependiente de las exportaciones cafeteras, y como resultado de la crisis social se presentó la consiguiente crisis política. El partido conservador, que había gobernado 45 años, perdió el poder. Un movimiento bipartidista llevó a la presidencia a Enrique Olaya Herrera (1930-34). Le sucedió Alfonso López (1934-38), quien no pudo gobernar con la colaboración conservadora. López impulsó reformas fundamentales en la Constitución, dio al Estado instrumentos de intervención en la economía, reformó la estructura tributaria creando modernos impuestos directos sobre la renta y el patrimonio, con lo cual aumentó considerablemente las rentas públicas y las posibilidades de una política estatal progresista. También dotó al país de una moderna legislación de protección laboral. Le sucedió Eduardo Santos (1938-42), que realizó un gobierno moderado y trató de disminuir las tensiones internas que habían despertado las reformas de López. Un segundo periodo presidencial de López se vio perturbado por un fracasado golpe militar. El presidente se retiró del poder un año antes de terminar su periodo. Le sucedió el primer designado a la presidencia Alberto Lleras Camargo (194546; v.).Las elecciones de 1946 encontraron dividido el partido liberal. Por esta circunstancia resultó elegido el conservador Mariano Ospina Pérez (1946-50). Progresista en materias económicas y sociales, durante su gobierno tuvo que afrontar los sucesos del 9 abr. 1948, que se produjeron en la capital de la República con motivo del asesinato del jefe del partido liberal Jorge Eliécer Gaitán, mientras estaba reunida la IX Conferencia panamericana. El país vivió una semana de anarquía y estuvo al borde de la guerra civil. Ospina formó un gobierno de coalición y sorteó la situación con éXIto. En 1950 fue elegido para sucederle Laureano Gómez (v.), tradicional jefe del partido conservador. Su gobierno se inició dentro de un ambiente de gran agitación política. Intentó reformas políticas que grandes sectores de la opinión no aceptaban, entre ellas un cambio constitucional con orientación corporativa. El partido liberal se abstuvo de concurrir a las elecciones para el congreso. En numerosos lugares del país se produjeron choques entre las autoridades y el partido de oposición y una situación de violencia se generalizó en la nación. Un año después de iniciado su gobierno, el presidente Gómez tuvo que retirarse temporalmente del mando por motivos de salud. Le sustituyó por más de un año el primer designado a la presidencia Roberto Urdaneta. Reincorporado aquél al ejercicio de su cargo, 24 horas después, el 13 jun. 1953, se vio obligado a dejar la presidencia bajo la presión de un movimiento militar encabezado por el general Gustavo Rojas Pinilla (v.), quien asumió la jefatura del gobierno.El nuevo régimen reunió una asamblea constituyente con miembros de diferentes grupos de la anterior oposición, asamblea que eligió al general Rojas Pinilla para desempeñar la presidencia en el periodo 1954-58. Su gobierno logró pacificar notablemente el país, pero al cumplirse su periodo presidencial y pretender el general Rojas la reelección sin el procedimiento constitucional de elecciones populares, en 1957 una sublevación militar apoyada por los partidos Conservador y Liberal, lo derroca. Liberales y conservadores firmaron un acuerdo, el Frente Nacional, por el que durante 16 años estuvieron igualmente representados en el Congreso Nacional y se sucedieron en la presidencia de C.: A. Lleras Camargo (1958-62), liberal; G. León Valencia (1962-66), conservador; C. Lleras Restrepo (1966-70), liberal; M. Pastrana Borrero (1970-74), conservador. En estos años se intentó, sin éXIto, una reforma agraria y cobraron fuerza guerrillas de grupos comunistas de gran violencia, como el Movimiento 19 de abril (M-19) y el Ejército Popular de Liberación. En 1967, C. con otros países constituyeron el Pacto Andino (v). para impulsar los intercambios comerciales y el desarrollo económico.Terminado el período del Frente Nacional, los liberales A. López Michelsen (1974-78) y Turbay Ayala (1978-82) triunfaron en las elecciones de 1974 y 1978, respectivamente, el último con una abstención del 68% de los votantes. Se rompieron relaciones diplomáticas con Cuba, acusada de coordinar los movimientos terroristas de C. Creció la deuda externa, que se disparó en el decenio siguiente, y el tráfico de drogas. Las elecciones de 1982 dieron el triunfo al conservador Belisario Betancur (1982-86), que pretendió lograr la paz. En el interior negoció con las guerrillas y en el exterior promovió el Grupo de Contadora, pero ni él ni su sucesor en la presidencia, el liberal V. Barco Vargas, que ganó las elecciones de 1986, consiguieron acabar con las guerrillas comunistas ni con los "Escuadrones de la Muerte" (extrema derecha). Estos grupos terroristas, a los que se acusó de alianzas con grupos poderosos de narcotraficantes, como el cártel de Medellín, incrementaron los asesinatos (entre otros, de magistrados, candidatos presidenciales y periodistas), sumiendo al país en el terror. Una parte de la guerrilla del M-19 acudió a las elecciones de 1990 (en las que obtuvo un buen resultado), incluso después de que su candidato Carlos Pizarro fuese asesinado por terroristas de extrema derecha. El triunfador de esas elecciones fue el liberal C. Gaviria Trujillo, bajo cuyo mandato comenzó a lograrse la pacificación del país y un relativo control del narcotráfico. El 5 jul. 1991 entró en vigor una nueva Constitución, que sustituyó a la de 1886 (v. II), y en la que participaron activamente los desmovilizados guerrilleros del M-19. Gaviria la denominó: "la Constitución de la paz, la revolución pacífica". Después de unos años difíciles en lo político, en lo económico y en lo social, C. se presenta en los albores del s. XX1 con buenas perspectivas para un desarrollo sostenido.C. J. JARAMILLO URIBE.
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