Colombia. Geografía. Medio Físico GEOG.
Categoria:
Geografía
a. Relieve. b. Costas. c. Clima. d. Paisajes vegetales. e. Hidrografía.República hispanoamericana que ocupa el extremo noroeste de América del Sur. Limita por el N con el mar Caribe, por el E con Venezuela y Brasil, por el S con Perú y Ecuador y por el O con el océano Pacífico y Panamá. Tiene una extensión de 1.141.748 Km’, sólo superada en América del Sur por Brasil, Argentina y Perú, con una población de 33 millones de hab., según estimaciones de 1992, por lo que en este orden de cosas ocupa el segundo puesto en el subcontinente americano, después de Brasil. Su territorio se extiende aprox. entre los 4°13’30" de lat. S (Bocas de San Antonio) y los 12°30’40" (Punta Gallinas) de ¡al. N, y entre los 66°50’54" (Piedra del Cocuy) y los 79°01’23" (cabo Manglares) de long. O. Pertenecen también a C. varias islas, entre las cuales merecen citarse como las más importantes las de San Andrés, Providencia, San Bernardo, El Rosario e Isla Fuerte en el Caribe, y las de Gorgona, La Viciosa, El Gallo, Cascajal y Malpelo en el Pacífico. C. es el único país de América del Sur con costas a este océano y al Atlántico. Su originalidad geográfica radica en esto y sobre todo en el hecho de abarcar su solar espacios geográficos heterogéneos pertenecientes a los Andes, los Llanos del Orinoco, la Amazonia y el macizo de las Guayanas. A pesar de lo cual C. es primordialmente un país andino. Su idioma oficial es el español, su capital Santa Fe de Bogotá (más de 4 millones hab. en 1992) y su moneda el peso.
Medio físico. A la diversidad morfológica de C. (una cordillera de plegamiento, los Andes; un macizo antiguo, el de las Guayanas; y unas cuencas sedimentarias, las del Orinoco y Amazonas) se añade lógicamente una gran diversidad bioclimática que va desde los climas tórridos propios de las tierras bajas hasta las altas cumbres cubiertas por nieves perpetuas, y desde el exuberante bosque tropical lluvioso a la aridez subdesértica.a. Relieve. La parte más importante de C., aquella en la que vive la inmensa mayoría de la población, aunque sólo abarque un tercio del territorio, es la parte occidental, integrada en la gran cordillera andina. No se trata, sin embargo, de una región homogénea: cadenas montañosas alternan en ella con valles profundos y con altas mesetas y cuencas, haciendo del solar andino colombiano un mosaico de variadas piezas. Los Andes de C. presentan probablemente el relieve más complejo de todos los sectores en que puede dividirse dicha cordillera. (Para la parte geológico-estructural y geomorfológica de los Andes, v. esta voz).Cuatro alineaciones montañosas recorren C. en dirección aprox. N-S; son las siguientes, de O a E: serranía de Baudó, Cordillera Occidental, Cordillera Central y Cordillera Oriental. La primera, llamada también serranía del Pacífico, corre paralela y pegada a la costa entre Panamá y el puerto de Buenaventura (unos 270 Km.). Desde el punto de vista geológico-estructural constituye una prolongación de América Central. Se trata de una cordillera estrecha, sobre todo en su sector septentrional, un poco al N del paralelo 6°, y de pequeña altitud (culmina a 1.810 m. en el Alto del Buey y son frecuentes las alturas inferiores a 300 m.), lo que no obsta para que ofrezca una topografía montañosa accidentada, por dos razones: primera, porque al emerger cerca del litoral, los pequeños cursos de agua que nacen en ella tienen muy empinados talwegs (lecho del río) y, por tanto, una gran capacidad erosiva; y segunda, porque recibe una fuerte cantidad de precipitaciones. Especialmente agreste y montañosa es la topografía de la serranía de Baudó al N de Buenaventura.La Cordillera Occidental se extiende desde el nudo de Pasto (4.266 m.), cerca de la frontera entre C. y Ecuador, hasta aprox. los 8° de lat. N, quedando delimitada del lado oeste por la depresión Atrato-San Juan, al N de Buenaventura, y por el Pacífico, al S. Se le llama también cordillera de Chocó, porque sus cumbres dominan y limitan, por oriente, la región geográfica del Chocó (v.). En conjunto la Cordillera Occidental es notablemente más elevada que la serranía de Baudó, pero menos que la Cordillera Central; sus cumbres suelen oscilar entre 2.000 y 3.000 m., salvo en la extremidad meridional, donde se alzan los volcanes de Cumbal (4.890 m.), Azufral (4.070 m.), etc., dominando a la alta meseta de Tuquerres e Ipiales. La Cordillera Occidental está formada principalmente por rocas cristalinas. Análoga composición y estructura tiene la Cordillera Central o del Quindío, que se extiende, al E de la anterior y groseramente paralela a ella, entre el nudo de Pasto y los 8° de lat. N, con recorrido total de unos 800 Km. y una anchura de 4565 Km. Es la más alta de las cordilleras andinas colombianas; en líneas generales se trata de un pedestal de rocas cristalinas dominado por conos volcánicos cubiertos de nieves perpetuas, algunos de los cuales sobrepasan los 5.000 m., como el Nevado del Huila (5.439 m.) y el de Quindío (5.150 m.); raros son en el sector meridional los collados de altitud inferior a 3.400 m. (altitud a que se halla el famoso paso de Quindío), mientras que en la Cordillera Occidental existe uno, que comunica Cali con Buenaventura, de 1.524 m. Al norte del paso de Quindío vuelven a encontrarse diversos picos que culminan a más de 5.000 m., como el Tolima (5.215 m.), Nevado de Ruiz (5.400 m.) y Santa Isabel (5.100 m.); un poco más al N del río Arma el relieve desciende y la cordillera se separa en tres ramales formando la meseta de Antioquia (v.). La Cordillera Oriental o de Sumapaz se alarga en dirección SSO-NNE desde el nudo o macizo de C. (más o menos a 2° de lat. N) hasta Venezuela; aprox. a 7° de lat. N se divide en dos ramas que abrazan la depresión de Maracaibo: son las sierras de Mérida, al S y E, y la de Perijá, al O; esta última queda separada del grupo montañoso de la Sierra Nevada de Santa Marta (5.770 m.), macizo granítico de forma triangular, por el valle del río César.De acuerdo con P. E. James pueden señalarse en la Cordillera Oriental tres tipos de formas topográficas mayores: 1) las crestas más altas, algunas cubiertas por nieves perpetuas y glaciares; así, la Sierra Nevada de Cocuy tiene un grupo de picos que sobrepasan los 5.000 metros (el más elevado, el Alto Ritacova, mide 5.600 m.); 2) las altas cuencas intramontañosas, como la de Cundinamarca (al sudeste de la cual está Bogotá) y las de Boyacá, rodeadas por piedemontes aluviales inclinados hacia las partes centrales que suelen estar a 2.4002.750 m. de altura y tener áreas pantanosas, turberas y aun lagos; 3) las bajas y profundamente disecadas vertientes por debajo de las altas cuencas; los ríos pasan de éstas hacia aquéllas por medio de espectaculares cascadas, como la de Tequendama en el río Bogotá (unos 122 m. de salto). La Cordillera Oriental es geológicamente distinta de la Central y Occidental; está formada por un núcleo de rocas cristalinas recubierto por estratos sedimentarios plegados según la dirección NE-SO; en la vertiente occidental, la que da al valle del Magdalena, una línea de fracturas N-S corta diagonalmente los pliegues.Estas cuatro cadenas montañosas están separadas por profundos valles longitudinales, de dirección aprox. S-N. Entre la serranía de Baudó y la Cordillera Occidental se encuentra la depresión del Atrato-San Juan, extendida desde el golfo de Urabá (mar Caribe) hasta Buenaventura (Pacífico) y drenada por dichos dos ríos; uno, el Atrato, discurre hacia el norte para desembocar en el Caribe; el otro, el San Juan, lo hace hacia el sur, para acabar en el Pacífico. Las Cordilleras Occidental y Central están separadas, al sur de Cartago, por un profundo valle tectónico que, en dirección meridional y bajo la forma de altas cuencas, lleva hasta Cuenca (Ecuador). Dicho valle es drenado hacia el norte por el río Cauca y hacia el sur por el río Patía; la divisoria de aguas entre estos dos cursos se halla a unos 2.500 m. sobre el nivel del mar, mientras que el fondo del valle está a unos 760 m.; desde Cartago hasta Cáceres, el Cauca discurre por una profunda garganta accidentada por numerosos rápidos. Entre las Cordilleras Central y Oriental se encuentra el valle del río Magdalena (v.); estrecho en su parte alta, se ensancha al norte de La Dorada para unirse al vasto complejo de las llanuras del Caribe colombiano. Éstas forman una especie de triángulo delimitado por la Sierra Nevada de Santa Marta, el Caribe y los espolones montañosos que prolongan hacia el norte las Cordilleras Central y Occidental. Se trata en parte de una llanura aluvial, deltaica y semipantanosa formada por el Magdalena con sus afluentes Cauca, César y San Jorge, y por el Sinú.Por último, al este y sudeste de la Cordillera Oriental el territorio de C. abarca una porción de los Llanos del Orinoco y de la cuenca del Amazonas, ambas separadas por un apéndice occidental del viejo macizo de las Guayanas.b. Costas. El desarrollo costero de C. equivale a unos 2.900 Km., mientras que sus fronteras continentales se extienden sobre 6.342 Km. El litoral atlántico tiene una longitud algo mayor que el pacífico: 1.600 y 1.300 Km., respectivamente. El primero abarca desde la península de La Guajira hasta la frontera panameña; de E a O sus principales accidentes son los cabos de Punta Espada, Punta Gallinas y de la Vela, y la bahía Honda en la mencionada península; los cabos de San Juan de Cuyo y La Aguja, la bahía de Ciénaga, la desembocadura del Magdalena, los puertos de Barranquilla y Cartagena, la bahía de Barbacoa, el golfo de Morrosquillo, la punta Garibana y el golfo de Urabá, que es la continuación de la depresión San Juan-Atrato.Desde la frontera colombiano-ecuatoriana hasta el puerto de Buenaventura, la costa del Pacífico es baja, lleva la dirección SO-NE y está accidentada por numerosas bahías, la más importante de las cuales es la de Tumaco. Al norte de Buenaventura el litoral, de dirección principalmente S-N, está flanqueado por la serranía de Baudó; es una costa bastante articulada en la que destacan los cabos de Charambirá, Corrientes, Punta Solano y Punta Cruces, y las bahías de Buenaventura, Cuevita, Coqui, San Francisco Solano, Cupica y Octavia.e. Clima. Por su situación latitudinal C. pertenece al mundo tropical. Ahora bien, la mayor o menor cercanía al Ecuador, la orientación de las costas y de las montañas y, sobre todo, la altitud juegan un papel muy importante en la diversificación climática del país. En líneas generales pueden distinguirse los siguientes cuatro tipos de clima: tropical lluvioso, tropical con invierno seco, estepario y tropicales de altitud.El tropical lluvioso se da en la costa occidental o del Pacífico, en la depresión del Atrato, en parte de las bajas tierras del curso inferior del Magdalena y del Cauca, en la vertiente este de la Cordillera Oriental y, como es lógico, en la porción colombiana de la cuenca del Amazonas. Se trata de un clima cálido, con débiles amplitudes térmicas anuales, y húmedo, del tipo que habitualmente se califica como ecuatorial; las cuantiosas precipitaciones, superiores a 1.000 mm. anuales y aun a 2.000 en la primera (más de 10.000 en algunos lugares del Chocó, como Lloró) y última de las regiones mencionadas, caen durante todo el año, con predominio en los equinoccios, pero sin que pueda hablarse de estación seca. El segundo tipo climático, tropical con invierno seco, se extiende principalmente por los Llanos del Orinoco y Bajo Magdalena. Se caracteriza por presentar dos estaciones opuestas, no tanto desde el punto de vista térmico como del pluviométrico: en el Hemisferio N el verano es la estación de las lluvias, motivadas por el ascenso en latitud del frente intertropical, y el invierno la estación seca, motivada por el alisio del NE; al contrario de lo que sucede en el Hemisferio S. La cantidad anual de precipitaciones suele oscilar entre 1.000 y 2.000 mm. El clima estepario, con un total de lluvias inferior a 500 mm. al año (y en algunas partes menos de 200 como en Bahía Honda), se reduce en C. a la península de La Guajira, con sólo dos meses estivales de precipitaciones.Pero lo que verdaderamente hay que destacar en el análisis climático de C. son las repercusiones de la altitud sobre los diversos elementos del clima y en particular sobre las temperaturas (climas tropicales de altitud), ya que, por cada 187 m. aprox., desciende la temperatura un grado. Es ya clásico hablar de la zonación bioclimática de los Andes tropicales, distinguiendo en ellos las tierras calientes, templadas, frías, de los páramos y de las nieves perpetuas. Las primeras, con una temperatura media anual superior a 24°, tienen su límite superior a unos 1.000 m. y abarcan en C. 941.283 Km², es decir, el 82,6% del territorio nacional; las segundas (17-24°) quedan comprendidas entre 1.000 y 2.000 m. y cubren 93.761 Km² (8,2%); a las tierras frías que van desde los 2.000 hasta los 3.000 m. y que abarcan una superficie de 73.002 Km² (6,4%) corresponde una temperatura de 12-17°; por último, el piso de los páramos y nieves permanentes cubre 30.868 Km² (2,8%) y las temperaturas que le corresponden son inferiores a 12°.No se crea, sin embargo, que el descenso de la temperatura con la altitud origina la aparición de climas similares a los que se dan en las latitudes medias del mundo al nivel del mar; solamente la temperatura media anual sería equiparable, no así la oscilación anual, que es pequeña en las regiones tropicales de altitud en comparación con la correspondiente a las regiones de las latitudes medias. Incluso resulta menor la amplitud u oscilación a medida que ascendemos por las montañas desde el nivel del mar, en que adquiere valores de 2 a 4°. En Bogotá, situada a 2.743 m., la temperatura media anual es de 14,5° y la diferencia entre la temperatura media del mes más cálido y la del mes más frío de solamente 0,9°. La oscilación térmica diaria en altitudes de 2.500 a 3.000 m. es considerable (unos 20°), no siendo raras, ni mucho menos, las heladas nocturnas y las nevadas; el contraste entre sol y sombra es muy grande, tanto mayor a medida que aumenta la altura. Por lo que atañe al régimen de precipitaciones, pocas diferencias se notan en los climas tropicales de altitud respecto a los correspondientes a las zonas bajas de igual latitud. Bogotá, p. ej., lo tiene típicamente ecuatorial; los 1.606 mm. de precipitaciones al año que recibe caen durante todos los meses, con dos claros máximos equinocciales en abril y noviembre; otro tanto sucede en todas las áreas situadas entre 2 y 8° de lat. N. Como el ecuador climático, al menos en lo relativo a precipitaciones, se sitúa a unos 3° de lat. N, ocurre que no sólo la porción de C. situada en el Hemisferio N tienen un régimen tropical de precipitaciones caracterizado por una estación de lluvias (octubre-mayo) y otra de sequedad. Por el contrario, en el territorio situado a septentrión de los 8° N, la estación lluviosa corresponderá al verano y la seca al invierno. Ahora bien, la orientación de las altas montañas respecto de los vientos puede trastocar esta teórica distribución espacial de los regímenes pluviométricos; así sucede con la Sierra Nevada de Santa Marta que, bien expuesta a los alisios, recibe precipitaciones incluso en invierno, y con las Cordilleras Oriental y Occidental. En ellas los pluviómetros miden cifras máXImas: en el este de la Cordillera Oriental colombiana se reciben de 4.000 a 5.000 mm. al año, en su piedemonte, y 7.000 a una altura de 1.200 m. sobre el nivel del mar. Al O de la Cordillera Occidental todavía son más intensas las lluvias: en Buenaventura caen más de 7.000 mm. y en algunos lugares más de 10.000.d. Paisajes vegetales. Los paisajes vegetales de C., como los de cualquier otro país, están estrechamente relacionados con el clima. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que la intervención del hombre a lo largo de la historia ha podido modificar profundamente el paisaje vegetal originario transformándolo en otro distinto; y que el suelo puede también introducir variaciones en toda área bioclimática. Hechas estas advertencias, en C. se pueden distinguir los siguientes tipos de vegetación natural, de acuerdo con los correspondientes tipos climáticos:Selva o bosque tropical lluvioso. Corresponde a las regiones bajas que reciben precipitaciones durante todo el año, sean de régimen ecuatorial, sean motivadas por el frente intertropical en verano y por la adecuada exposición de las montañas a la dirección de los vientos en el resto del año: Amazonia colombiana y vertientes este de la Cordillera Oriental y oeste de la Cordillera Occidental, fundamentalmente. Las características de este tipo de formación vegetal, que en la cuenca del Amazonas conserva bastante bien su fisonomía primigenia, son bien conocidas; exuberancia vegetal, heterogeneidad de especies, estratificación arbórea, abundancia de lianas y epifitas; algunos árboles tienen madera preciosa, como el árbol de balsa, de escaso peso específico, y la palmera de tagua, con cuyos frutos se fabrican botones. También la fauna que vive en estos bosques es variada y abundante: termitas, hormigas, mosquitos (150 especies en unos 10 Km² se han distinguido en C.), monos, roedores, pájaros.Sabanas. Cubren las regiones que tienen un régimen pluviométrico contrastado, con una estación lluviosa y otra seca: Llanos del Orinoco, Bajo Magdalena y Valle del Cauca. Hay sabanas fundamentalmente herbáceas, constituidas, sobre todo, por gramíneas de varios decímetros y en ocasiones de varios metros de altura, y con un periodo de reposo vegetal durante la estación seca; y sabanas más o menos arboreadas, a su vez de muy varia fisonomía, según que los árboles y arbustos sean abundantes y estén subcontiguos (bosque claro) o salpiquen la formación herbácea (campos cerrados) o se reduzcan a las orillas de los ríos, adquiriendo entonces los caracteres del bosque tropical lluvioso (bosque galería), o se agrupen en islotes a modo de bosque-parque, como en el caso de los morichales. Lo más distintivo de la fauna de las sabanas son los herbívoros de gran talla y los predatores.Estepas tropicales. Se limitan casi exclusivamente a la península de La Guajira. Se trata de una formación vegetal de claras características áridas en la que abundan ciertas leguminosas (acacias, mimosas) y árboles espinosos, achaparrados y de troncos retorcidos. El dividivi, cuyo fruto proporciona tanino, y el campeche, de cuya madera se extrae una materia colorante empleada en tintorería, crecen también en esta región árida de C., así como, aquí y allí, algunas palmeras, etc.Manglares. Se dan, como en todas las regiones tropicales, en los lados de los estuarios y de las lagunas saladas litorales, es decir, en los límites de la zona de balanceamiento de las mareas. En el caso de C. se extienden tanto por la costa del Caribe al O de la península de La Guajira como por la del océano Pacífico. El manglar es una formación arborescente o arbustiva constituida por especies vegetales poco numerosas que se reparten según una zonación, desde el mar hacia el interior, muy neta. El mangle, uno de sus componentes, es un arbusto cuyas hojas, frutos y corteza se emplean en las tenerías.Escalonamiento vegetal en las montañas. Se da en correspondencia con el escalonamiento climático. En general puede decirse que el bosque tropical o la sabana, según los casos, deja paso, a partir de unos 1.500-1.800 m., primero al bosque templado, con árboles de la familia del laurel, cedros hispánicos, robles colombianos y con musgos y líquenes, etc., y, más tarde, por encima de 3.000-3.500 m., a los páramos, con pequeñas plantas herbáceas y densas masas de arbustos achaparrados y matorrales. Más arriba de los 4.000 m. aprox. empiezan las nieves permanentes.e. Hidrografía. Los ríos de C. van a parar al Pacífico o al Atlántico. La vertiente hidrográfica del primero cubre unos 80.000 Km². En dicho océano desembocan una serie de ríos cortos y de carácter torrencial, ya que las montañas corren paralelas y cercanas al litoral; son además muy caudalosos, puesto que se trata de una de las regiones más lluviosas de C. Suelen formar en su desembocadura amplios deltas semipantanosos enlazados por numerosos canales. El Patía, que tiene el curso más largo, sólo mide 400 Km., el Micoy 235, el Baudó 230 y el San Juan 280; al primero y último de estos ríos se asignan caudales medios anuales de 1.000 y 1.300 m3/seg., respectivamente.A la vertiente del Atlántico pertenece la serie de ríos que va a parar directamente en dicho gran océano o indirectamente, por intermedio del Orinoco y del Amazonas. En el primer caso se hallan los que desembocan en el mar de las Antillas, los cuales drenan una superficie de 390.000 Km²: Sinú, Atrato y, sobre todo, Magdalena, que es, con su afluente el Cauca, el río colombiano por excelencia. El Sinú mide unos 460 Km. y tiene un régimen tropical con altas aguas de verano y bajas de invierno. En cambio al Atrato, que tiene una longitud mayor (766 Km.), corresponde más bien un régimen pluvial ecuatorial; se le considera como uno de los ríos del mundo con mayor caudal relativo. Su tramo navegable asciende a 550 Km.Toda la porción oriental de C. es tributaria del Atlántico por medio del Orinoco y del Amazonas. El Guaviare (1.200 Km.), Meta (913 Km.), Arauca (930 Km.), Vichada (700 Km.) y otros menos importantes son afluentes del Orinoco; el sector colombiano de la cuenca de ese gran río abarca unos 320.000 Km²; el tramo navegable del Meta asciende a 900 Km. y el del Guaviare a 620. El Caquetá o Yapurá (1.200 Km.) y el Putumayo (1.500) vierten al Amazonas, de cuya cuenca hidrográfica corresponden a C. 350.000 Km²; el Caquetá no es navegable, pero sí un tramo de 1.300 Km. del Putamayo que forma, durante gran parte de su recorrido, frontera con Perú. Tanto los afluentes del Amazonas como los del Orinoco son muy caudalosos. Hay además en el territorio colombiano una serie de lagunas y ciénagas. Entre las primeras, situadas en las altas cuencas, destacan la de La Cocha (70 Km²) en Nariño, y la de Fúquene (30 Km²) en vías de extinción y situada en los límites entre Cundinamarca y Boyacá, y la de Tota (57 Km²) en Boyacá. Las ciénagas abundan en las llanuras de inundación de los ríos Atrato, Cauca, Magdalena y San Jorge, por encima del paralelo 6° N y en la planicie pacífica del sudoeste.A. FLORISTAN SAMANES.
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