Colombia. Economía ECON.
Categoria:
Economía
a. Estudio global. Durante siglos, C. ha vivido del cultivo de la tierra y de la minería; la artesanía, de gran tradición india, la pesca y el comercio completaban los horizontes de trabajo. Hasta la llegada de los españoles (v. tll), la población precolombina practicaba una agricultura de subsistencia, cuyos principales artículos eran el maíz y la patata; menor importancia tenían la batata, el tomate, la yuca, el cacao, el tabaco y la gran variedad de frutas tropicales (aguacate, ciruelo, granadilla, piña, guayaba, chirimoya, cte.). Con la llegada de los españoles, la agricultura se intensifica, se extiende a nuevas tierras y se diversifica. En efecto, a partir de entonces se introducen en C. diversos cereales (arroz, mijo, avena, cebada, centeno y trigo), leguminosas y hortalizas (alverja, cebolla, ajo, acelga, alcachofa, apio, haba, nabo, cte.). frutales (limonero, mango, naranjo, ciruelo, cerezo, manzano y pero) y plantas industriales (caña de azúcar, anís, cte.). Los españoles importaron además animales de tiro y de carga, como el bovino, caballar y mular, ausentes en la C. prehispánica, y también, cerdos, ovejas y cabras. Con ello se pudo, además de perfeccionar el sistema agrícola, extender el área del poblamiento rural, que hasta entonces tenía como frontera altitudinal el límite superior del cultivo de la patata. Con la llegada de los españoles se inició, asimismo, el tipo de agricultura comercializada que se llama de plantación, con mano de obra negra en las bajas tierras tropicales; caña de azúcar, tabaco, índigo y cacao eran los principales productos de las plantaciones. No cabe la menor duda de que los metales preciosos, especialmente el oro, fueron también uno de los principales incentivos para la exploración, conquista y colonización hispánica del territorio de la actual C. Se explotaban asimismo por los indios las esmeraldas y la sal.En el s. XII aparecen nuevas fuentes de riqueza: entre 1860 y 1885 el árbol de la chinchona, que crece espontáneo en los bosques de la región de Santander, con centro en Bucaramanga, y de cuya madera se extrae la quinina; y más tarde, cuando las plantaciones de Java arruinan la recolección natural de este producto, el café, ya conocido en C. (región del Orinoco, Sierra Nevada de Santa Marta, cte.) desde el s. XVIII. Y en el s. XX el petróleo y el platino se añaden a la lista de los productos minerales. Pero la gran transformación económica de C. acaece a partir de los a. 30 y particularmente después de la 11 Guerra mundial, gracias al desarrollo de las industrias manufactureras; así, en poco tiempo, la producción nacional cubrió aproXImadamente la demanda de textiles, calzado, cemento, materiales de construcción, bebidas, ciertos productos químicos y farmacéuticos, vidrio, productos alimenticios, tabaco; importantes son, igualmente, las industrias metalmecánicas, del caucho y la petroquímica.De todas formas y a pesar de los progresos realizados en los últimos decenios. C. no había salido aún del estado de subdesarrollo, como lo prueba el fuerte porcentaje de mano de obra activa empleada en la agricultura (28%) que sólo genera alrededor del 16% del producto nacional bruto, el hecho de que un solo producto, el café, represente (en 1985-92) alrededor del 50% del valor de las exportaciones, los bajos niveles de producción bruta per c ápita (1.320 dólares en 1985, unos 1.500 en 1992), la importancia de la gran propiedad rústica (el 4% de los propietarios detentan el 68% de la superficie del país), problema aún no resuelto a pesar de la labor realizada por el Inst. Colombiano de la Reforma Agraria.La economía colombiana creció considerablemente en las primeras décadas posteriores a la 11 Guerra mundial (un 4,6% en 1950-60; un 6,2% en 1966-76), pero luego la tasa descendió a valores que oscilan entre el 1 y el 3%.b. El sector agrario. El territorio nacional se distribuye: superficie cultivada, 5%; prados y pastos permanentes, 26,3; bosques, 43,8; inculto e improductivo, 24,9.Cultivos de e_vl~ortacióii. El principal producto agrícola colombiano es el café. Introducido en 1723 y difundido sobre todo en la segunda mitad del s. XII por las tierras templadas comprendidas entre 1.000 y 2.000 m. de alt., desde Santander a Cauca y Antioquia; hoy se cultiva preferentemente en los Andes y en la Sierra Nevada de Santa Marta. De las 975.000 Ha. que cubren los cafetales (en 1992), el 75% se halla en los departamentos de Caldas, Antioquia, Tolima, Cundinamarca, Quindío y Risaralda, los cuales proporcionan el 85%; de la producción nacional, estimada en 6,7 millones de q. en 1992. Se exporta a los EE.UU.. (50%) y Europa (46%), principalmente.El segundo producto agrícola que figura en las exportaciones colombianas, aunque a una gran distancia del café, es el plátano. Introducido por los españoles a comienzos de la colonización, su desarrollo como cultivo comercial se inició en 1844 en las regiones de Santa Marta y Ciénaga; hoy se cultiva sobre todo en los valles del Cauca y Magdalena. Los departamentos de Caldas, Valle del Cauca, Antioquia, Tolima y Meta son los más importantes productores. Contribuye con el 6% del total de las exportaciones agrícolas. Entre éstas figuran, asimismo, tabaco, algodón y azúcar, como productos más notables. El tabaco (22.000 Ha. cultivadas y 380.000 q. producidos en 1992) se da primordialmente en los departamentos de Santander, Bolívar, Boyacá y Magdalena; el algodón (220.000 Ha., 1.050.000 q. de fibra y 2.010.000 q. de semilla en 1992), en los de Tolima, Magdalena, Valle, Córdoba y Cundinamarca; y la caña de azúcar (346.000 hectáreas y 14.250.000 q. de azúcar en 1992), en los de Valle (21%%), Antioquia, Cundinamarca, Santander, etcétera.Cultivos alimenticios. El más difundido de los cereales es el maíz, alimento básico del pueblo; cubre 750.00() hectáreas, con una producción de 10,5 millones de q. (1992); se le cultiva en todos los pisos térmicos, con excepción (le los páramos, siendo los departamentos máximos productores los de Boyacá, Antioquia, Cundinamarca y Magdalena. Una gran expansión ha conocido el arroz ( 154.200 Ha.en 1962, 432.000 en 1989), con una producción de 18.840.000 q. para este último año, superior al consumo anual, particularmente, en los departamentos de Córdoba, Tolima y Meta. El trigo, en cambio, está en ligero retroceso: 129.000 Ha. en 1962, 68.000 en 1967, 44.000 en 1989, con una producción de 810.000 q., insuficiente para el consumo nacional. Se cultiva entre 1.800 y 3.200 m., sobre todo en los altiplanos de Boyacá, Cundinamarca y Nariño. Estos mismos son los primeros departamentos productores de cebada: 19.000 Ha. y 310.000 q. en 1985, en gran parte con destino a la fabricación de cerveza. La patata (175.000 Ha., 28 millones de q. en 1992) ha sido y continúa siendo, con el maíz, alimento básico del pueblo colombiano; se cultiva entre 2.400 y 2.900 m., destacando netamente los departamentos de Boyacá y Cundinamarca. Otro tanto puede decirse de la yuca, cuyo foco principal se halla en el departamento de Santander.El Gobierno de C. ha hecho serios esfuerzos por incrementar el cultivo de plantas oleaginosas, de las que el país es deficitario: palmas, higuerilla, maní (cacahuete), soja y, sobre todo, ajonjolí (sésamo), al que se destinan 14.000 Ha. que produjeron 90.000 q. en 1992, principalmente en el Valle del Cauca. Tampoco el cacao cultivado sobre todo en Huila, Santander, Cauca y Valle, cubre las necesidades nacionales. Las grandes obras de riego y drenaje, realizadas en la segunda mitad del s. XX han permitido intensificar y diversificar la producción agrícola. Merecen citarse entre las primeras, los grandes embalses de Saldaña y Coello, que riegan 18.000 Ha., y entre las segundas, las efectuadas en las márgenes pantanosas de la laguna de Fuquene (Cundinamarca y Boyacá), que han saneado una extensión de 20.000 Ha. de buenas tierras.c. Ganadería. Según datos de 1990 la cabaña ganadera de C. se componía de 24.600.000 bovinos, 2.000.000 caballares, 2.720.000 ovinos, 950.000 caprinos, 2.600.000 porcinos, 600.000 mulares y 650.000 asnales. Como puede verse, la ganadería bovina predomina netamente sobre las restantes. Hasta 1900 las razas bovinas existentes eran las llamadas criollas, producto del cruce de las diversas especies importadas por los españoles a partir de 1540 y adaptadas al medio natural. Entre ellas destacan la Romo Sinuano, la Costeña, la Blanco orejinegro, la San Martinero, las Zardos y las Chino Santandereano. En el s. XX sobre todo en los últimos decenios, la ganadería colombiana ha experimentado mejoras considerables. Primero, han surgido explotaciones ganaderas de tipo comercial en forma de hatos bien organizados; en segundo lugar, se importaron nuevas razas: Brahaman o Cebú, Aberdeen Agnus, Charolaise, Red Poll, Normanda, Holstein, Shorthorn, Santa Gertrudis, Brown Swiss, Jersey, Ayrshire, Hereford, etc. El incremento de la cabaña bovina ha sido considerable: 13.893.000 cabezas en 1947, 18.200.000 en 1965, 24.671.000 en 1989. Aunque difundido por todo el país, las principales áreas de ganado bovino radican en las llanuras costeras del Caribe, en los valles del Magdalena, Cauca y Sinú y en los Llanos Orientales. En esta última región la escasez de vías de comunicación es un fuerte obstáculo al desarrollo ganadero.La ganadería ovina, caprina, caballar, mular y asnal predomina en las altas tierras andinas y tiene mucha menos significación económica que la bovina. C. puede ser un país ganadero mucho más importante de lo que actualmente es.d. Industria. C. es, después de Chile, el país andino más industrializado. Los progresos realizados en la segunda mitad del s. XX son considerables y las perspectivas halagüeñas. Reúne, en efecto, las siguientes ventajas para el desarrollo industrial: l) dispone de materias primas abundantes y variadas (metales, madera, fibras vegetales, ganado, cultivos alimenticios, cte.); 2) tiene igualmente recursos energéticos considerables (petróleo, carbón, hidroelectricidad); 3) su población total es suficientemente alta para permitir el establecimiento de variadas industrias de consumo; 4) gracias al crecimiento demográfico tiene y seguirá teniendo abundante mano de obra; 5) sus gobiernos siguen en general una política económica adecuada para el fomento de las inversiones de capital en este sector económico. La industrialización tropieza también, claro está, con algunos obstáculos como, p. ej., el aislamiento o la localización difícilmente accesible de algunos centros urbanos, la red de comunicaciones todavía poco densa y fluida, la falta de mano de obra preparada y de técnicos especializados, etc.Es de justicia consignar la labor desarrollada en pro de la industrialización del país por el Inst. de Fomento Industrial (IFI) creado en 1950 para alentar el establecimiento de empresas dedicadas a los productos básicos y a la transformación inicial de las materias primas del país que la iniciativa privada sería incapaz de instalar y mantener; baste citar las empresas que han recibido ayuda del IFI: las acerías de Paz del Río, la fábrica de soda de Betania, la industria de taninos (Buenaventura, Urabá), la de ácido sulfúrico (Medellín), astilleros navales (Barranquilla), etc.Fuentes (le energía. Después de Venezuela, es el segundo país andino productor de petróleo, y el cuarto de Hispanoamérica, pues le superan también Brasil y Argentina. El petróleo se ha convertido en el principal recurso colombiano. Aunque conocido de siempre y empezado a explotar en 1866, la gran época del petróleo en este país arranca de 1905 con el contrato firmado por el Gobierno y el señor Mares para la explotación de petróleo y asfalto en la zona inmediata de Barrancabermeja; esta concesión Mares fue traspasada en 1919 a la Tropical Oil Co., que se benefició hasta 1951 en que, finalizado el contrato, pasó al Estado, quien ha continuado trabajándola por medio de la Empresa Colombiana de Petróleo (Ecopetrol), creada con tal finalidad. También en 1905, el Gobierno hizo otra concesión a Barco para el aprovechamiento de los yacimientos petrolíferos de Catatumbo (departamento Norte de Santander), pasando luego, en 1931, a propiedad de la Colombian Petroleum Co. En 1938 la Compañía Condor inició la explotación de la concesión Yondó, en la cuenca del Magdalena (departamento de Antioquia), donde se localizaron los ricos yacimientos de Casabe. En 1939 comenzó la explotación de la concesión de Cantagallo, en la margen izquierda del río Magdalena (departamentos de Antioquia y Bolívar) y en 1940 la de El Difícil (municipio de Plato, departamento de Magdalena); en 1945 la Texas Petroleum Co. empezó a perforar en la margen derecha del Magdalena, en territorio de Cundinamarca y Boyacá, descubriéndose el importante yacimiento Velázquez; en 1947 la Cartagena Petroleum Co. recibió autorización para iniciar la explotación de la concesión Tetuán (municipio de Ortega, departamento de Tolima) y en 1963 se comenzaron a perforar los yacimientos del Putumayo, considerados tan ricos como los venezolanos de Maracaibo. La producción total de petróleo crudo ascendió a 9.600.000 t. y la de gas natural a 1.151 millones de m’ en 1967 (18.939.000 t. en 1988 y 4.369.000 m’ en 1987, respectivamente). Las zonas petrolíferas en explotación y de alta productividad son: el valle del Magdalena, que suministra la mayor parte de la producción, las cuencas del río Meta y del Putumayo, el área de Cúcuta, la cuenca del río Plato, la del Sinú, la del San Jorge y el valle alto del Magdalena; entre las áreas petrolíferas potenciales y las de baja productividad se hallan la península de La Guajira, el valle del río Cesar, la costa del Pacífico y el valle del río Cauca.Es el país más rico en yacimientos carboníferos de Hispanoamérica. En el periodo 1960-92 la producción ha pasado de tres millones de t. a 15 millones. Las áreas carboníferas más notables se hallan en las tres cordilleras, Oriental, Central y Occidental, y en las cuencas de los ríos Cauca y Magdalena. Por último, en lo que concierne a energía eléctrica, la potencia instalada ascendía en 1966 a 1.683.000 Kw., de los cuales 1.100.200 eran hidroeléctricos y el resto termoeléctricos; la energía producida era del orden de 6.350 millones de Kwh. En 1992 la potencia instalada pasaba de los siete millones y medio de Kw, de los cuales más de cuatro millones y medio eran hidroeléctricos; y la energía producida superaba los 38 millones de Kwh. Las posibilidades de desarrollo son muy grandes, tanto en lo relativo a la hidroelectricidad, como sobre todo en lo referente a termoelectricidad, a partir del carbón y del petróleo.Otras actividades extractivas. Entre los metales preciosos se explota el oro, la plata y el patino, aquéllos desde los tiempos prehispánicos. La producción de oro pasó de 8.735 kilos en 1966 a 33.400 kilos en 1988, en su mayor parte (75%) procedente de los yacimientos de la Cordillera Central, en el departamento de Antioquia. Este mismo departamento suministra alrededor del 80-85% de la plata extraída: 5.000 Kg. en 1992. El platino (400-600 Kg. en 1960-90) se extrae principalmente de los aluviones del San Juan, del Atrato y del Condoto, en el departamento de Chocó. Tan antigua como la del oro es la explotación de esmeraldas: en Muzo (Boyacá) siguen estando las principales minas.C. tiene fabulosas reservas de sal gema; las minas más importantes radican en Zipaquirá, Necomón (ambas explotadas ya por los chibchas), Gachetá y Sesquilé, en el departamento de Cundinamarca, y en Upín y Barital en el del Meta; las salinas marítimas más notables son las de Galerazamba y Manure; en 1960-90 la producción osciló entre 300.000 y 500.000 t. Los principales yacimientos de mineral de hierro (330.000 t. en 1966, 477.000 en 1985, unas 300.000 en 1992) se encuentran en los departamentos de Antioquia, Cundinamarca y,. sobre todo, Boyacá (área de Paz del Río). Níquel, cobre, plomo, cinc, mercurio, etc., tienen mucha menor importancia.Industrias de transformación. La industria de derivados del petróleo ha experimentado un notable incremento en los últimos años. Las principales refinerías se hallan en Barrancabermeja, Tibú (Santander), Cartagena, La Dorada (Caldas) y El Guamo (Tolima). Una serie de oleoductos transportan los crudos o los derivados petrolíferos desde los yacimientos a las refinerías; los mayores son los que unen el valle del Magdalena con Mamonal-Cartagena, el valle del Catatumbo con Coveñas, Cali con Buenaventura, Cicuto con Barranquilla y Orito con Tumaco. La industria petroquímica, también muy desarrollada en los últimos años, se concentra principalmente en la Costa del Caribe (Cartagena y Barranquilla).El sector siderúrgico tiene su centro más notable en Paz del Río (Boyacá), por coincidir allí importantes yacimientos de carbón coquizable, hierro, agua y calizas de buena calidad. Siguen a continuación la siderúrgica de Medellín y las del Muña en Soacha, Corradine en Pacho y Tibirita, las tres en Cundinamarca; la producción de acero ascendió a 712.000 t. en 1988 (174.000 en 1966). La metalurgia del aluminio radica en Cali y Barranquilla; la industria electromecánica en esta última ciudad (tubos y lámparas fluorescentes); la química (sosa cáustica, fertilizantes nitrogenados) en Betania (cerca de las minas de sal gema de Zipaquirá), Barranquilla, Cartagena, Mamonal y Bogotá; la de neumáticos en Bogotá y Cali; la de cemento (2.367.213 t. en 1968, 5.892.000 en 1987) en San José, cerca de Medellín, Nare-Puerto Omarco, Barranquilla, La Calera, Apulo, Coveñas, Bucaramanga, Yumbo, cerca de Cali, y Montería.Entre las industrias tradicionales sobresalen las alimentarias (harineras, azucareras, factorías de preparación del café y carne, cervecerías, destilerías de alcohol, etc.), la textil algodonera, con grandes establecimientos modernos en Barranquilla y Medellín (que cuentan igualmente con manufacturas de fibras artificiales y sintéticas) y otros menores en Bogotá, Cali, Manizales, Samacá, etc.; la del calzado (Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Cartagena, Rionegro); sombreros de panamá (Antioquía, Medellín, Aguadas, Bogotá, Bucaramanga), etc.Entre los departamentos de Cundinamarca, con el Distrito especial de Bogotá, Antioquia, Valle de Cauca y Atlántico acaparan el 80% del total de la producción fabril; siguen después en importancia los departamentos de Santander, Bolívar, Caldas, Risaralda y Boyacá. Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena y Barranquilla son los mayores centros industriales del país.Comunicaciones y transportes. Durante siglos ha sido el Magdalena la línea principal de comunicación y transporte de C. Lo era ya antes de la llegada de los españoles y lo fue más aún desde que en 1874 se inició la navegación con buques a vapor; una serie de ferrocarriles, carreteras y cables aéreos unían los principales núcleos de población de las altiplanicies andinas con los puertos del gran río colombiano (Gamarra, Puerto Wilches, Puerto Berrío, La Dorada, Honda) y, por medio de éste, con el Caribe. En los últimos decenios del s. XX disminuyó la importancia relativa del Magdalena como vía de transporte, especialmente de pasajeros, debido a la competencia que le hace el ferrocarril del Atlántico que corre paralelo al curso del río. La navegación fluvial por los otros ríos colombianos (Cauca, Atrato, San Juan, Sinú, tributarios del Orinoco y alto Amazonas), tiene mucha menor trascendencia económica.La actual red de .ferrocarriles, para cuya construcción ha sido preciso vencer los grandes obstáculos del relieve, abarca algo más de tres mil Km. Hay dos líneas férreas principales: a) la que parte de Puerto Berrío hacia el O, hasta Medellín, y desde aquí remonta el valle del Cauca, vía Cali y Popayán; Cali está a su vez unida por ferrocarril con Buenaventura, que ha desviado en su provecho gran parte del comercio del Cauca; b) el ferrocarril del Atlántico, desde Santa Marta hasta Neiva, terminado en 1961; primero se construyó el tramo La Dorada-Neiva, con ramales a Bogotá, desde donde el ferrocarril continúa hacia el nordeste hasta Tunja y Paz del Río; luego se enlazó La Dorada con Fundación, que a su vez estaba unida a Santa Marta. El transporte ferroviario, tanto de pasajeros como de mercancías, acusa una evidente decadencia: 9.600.601 pasajeros y 5.493.351 t. de carga en 1961 frente a 2.369.000 y 1.278.000, respectivamente, en 1985. La red de carreteras de primero y segundo orden pasa de los 100.000 Km. Absorbe la mitad del volumen total de carga y un poco más del de pasajeros. El número de vehículos automotores en servicio ascendió de 167.476 en 1959 a 271.500 en 1967, 1.278.000 en 1984 y más de 1.500.000 en 1992. Hay dos arterias principales, una occidental que une Cartagena con Ipiales, cerca de la frontera ecuatoriana, pasando por Medellín, Cali, Popayán y Pasto, y otra oriental que enlaza Cúcuta, en la frontera venezolana, con Bogotá y, vía Girardot, con Neiva y Florencia; ambos troncos de carreteras están enlazados por ramales E-O, entre los cuales el más importante es el que atraviesa el célebre paso de Quindío entre Armenia e Ibagué y enlaza los valles del Magdalena y del Cauca.El avión desempeña un papel creciente y de primer orden en el transporte colombiano, tanto nacional como internacional: el número de pasajeros y las t. de carga transportadas han aumentado constantemente. Entre los aeropuertos más importantes destacan los de Cali, Medellín, Barranquilla y, sobre todo, Bogotá (El Dorado), uno de los mejores de Iberoamérica.Comercio exterior. Como en tantos otros países en vías de desarrollo, el comercio exterior de C. se basa fundamentalmente en productos de origen primario. Entre las exportaciones ocupa el primer puesto el café (50-60% del valor), seguido del petróleo (12%), plátano, azúcar, tabaco, algodón, oro, platino y esmeraldas. Entre las importaciones figuran la maquinaria, algunas manufacturas metálicas, ciertos productos químicos, etc. Los EE.UU.. son el principal país comprador y vendedor, seguido de la CEE y los países sudamericanos, principalmente los andinos. Normalmente la balanza comercial es deficitaria. A los tradicionales puertos exportadores e importadores de Barranquilla, Cartagena y Santa Marta, en el Caribe, se ha añadido el de Buenaventura en el Pacífico; por éste salen las tres cuartas partes del café colombiano.División regional. Las bajas tierras costeras, los Andes y las llanuras orientales son los tres grandes conjuntos regionales de C.Las bajas tierras costeras. A su vez. éstas pueden dividirse en dos regiones: Chocó (v.) y las bajas tierras del litoral Caribe. Aquélla se extiende de E a O entre la costa del Pacífico y el eje de la Cordillera Occidental y de N a S entre el golfo de Urabá, en el Caribe, y el río Mira. Las bajas tierras del litoral Caribe se extienden por el sur hasta aproXImadamente el paralelo 8° de lat. N, y de E a O entre las sierras de Perija y Abibe. En la costa se hallan los puertos y núcleos industriales de Cartagena (v.), Barranquilla (v.) y Santa Marta. Dos subregiones pueden distinguirse: 1) la depresión momposina, constituida por el área deltaica de los ríos Magdalena, Cauca y San Jorge, con importantes cultivos de arroz, grandes estancias ganaderas y yacimientos petrolíferos en Cicuco; su centro tradicional, Mompós, ha sido superado en importancia por Magangue; la depresión momposina se prolonga hacia el E por el valle del Cesar, con centro en Valledupar; 2) el valle medio c inferior del Sinú, con cultivos de algodón, arroz y caña de azúcar y también con rica ganadería; Montería (v.) es la capital regional, Planeta Rica, Lorica, Cerete y Sahagún son centros urbanos secundarios.Los Andes colonibianos. Constituyen el corazón del país. En ellos se distinguen varias regiones más o menos condicionadas por el medio natural. Entre las más importantes (aquellas en que se acumula la población y que acaparan gran parte de la riqueza del país) merecen destacarse: I ) el valle tectónico del Cauca (v.), ganadero en el sector meridional gtíe tiene como centro a Popayán (141.964 hab. en 1985) y agrícola (caña de azúcar, arroz, plátano, cacao y café) en el comprendido entre Santander y Cartago, con centro en Cali (v.); 2) la región de Antioquia (v.), que abarca los departamentos de Antioquia y Caldas (en ambas vertientes del Cauca), y de Tolima, en la vertiente este de la Cordillera Central; el cultivo del café, la ganadería y la industria en Medellín (v.), son la principal riqueza de esta región de gran vitalidad demográfica: 3) la Mesa Oriental (v.), dividida en dos subregiones: las altas mesetas y cuencas de Cundinamarca y Boyacá, ganaderas, agrícolas (trigo, cebada, patata y, a menor altura, café, caña de azúcar y frutales) y con una activa industria en Bogotá (v.) y ciudades de su contorno, y las montañas de Santander, con rica agricultura (café, tabaco, algodón, caña de azúcar) y petróleo (Barran cabermeja) e industrias en Bucaramanga (v.), la capital regional; en el Norte de Santander y cercanas a Venezuela se hallan Pamplona y Cúcuta (v.).Los Llanos Orientales. Abarcan casi el 60% del territorio colombiano, pero en ellos vive menos del 2% de la población del país. Están drenados por los tributarios del Orinoco y Amazonas y ocupados por densos bosques de tipo ecuatorial al S, y por sabanas de tipo tropical al N. En el s. XVII1 hubo algunos ensayos de colonización por parte de los jesuitas en el norte; el sur conoció en el s. XII el pasajero boom de la chinchona y del caucho. Hoy la principal riqueza explotada es la ganadería, sobre todo en el piedemonte de la Cordillera Oriental; la metrópoli es Villavicencio, centro de intercambio agrícola y ganadero.División político-administrativa. C. está dividida administrativamente en departamentos, intendencias, comisarías y el distrito especial de Bogotá. En el cuadro que acompaña al mapa de la pág. 858 se dan los datos de superficie, población y capitales con el número de habitantes de cada una de las divisiones administrativas colombianas.A. FLORISTAN SAMANES.
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