Chipre (cypros; Kibris). Historia. HIST.
Categoria:
Historia
Los vestigios humanos más antiguos encontrados en Ch. pertenecen al Neolítico y sus primeros habitantes conocidos son los eteo-chipriotas, pueblo procedente de Anatolia e instalado en la isla hacia el IV milenio a. C. Por su situación privilegiada en el Mediterráneo oriental, cuna de las más antiguas civilizaciones, y por su riqueza forestal, Ch. era famosa entre los pueblos navegantes del Egeo. Pero su importancia se hizo sentir, mucho más aún, a comienzo del 111 milenio, en el momento en que fueron descubiertas en su subsuelo minas de cobre. Desde entonces la isla fue llamada Alasia, o tierra del cobre, metal que reemplazó a la piedra en la elaboración de útiles y que atrajo a los navíos comerciantes de Asia Menor, Siria, Egipto y el Egeo.La llegada de los griegos. La Edad del Bronce se prolongó en Ch. hasta finales del II milenio a. C. En este periodo tuvieron lugar dos acontecimientos notables: la dominación del faraón Tutmosis III sobre la isla, a la que hace tributaria, y la llegada de los primeros colonos micénicos que, provenientes del Peloponeso, desembarcaron en las costas septentrionales y penetraron hacia el interior, imponiendo su cultura a los pueblos indígenas. Poco después, hacia el s. x a. C., arribaron los fenicios que se establecieron en el sur, lugar donde se habían refugiado los eteo-chipriotas ante el empuje griego, y fundaron factorías comerciales como Cition (hoy Lárnaca) y Salamina. Los fenicios redujeron su actividad en la isla al comercio, manteniéndose por ello en buena armonía con sus vecinos griegos. A fines del s. viii a. C., los ejércitos de Sargón convirtieron la isla y sus pobladores en tributarios de Asiria. Esta dominación, que se mantuvo hasta comienzo del s. vi a. C., se limitaba a cobrar un tributo anual, permitiendo a los sometidos sus propios gobiernos y actividades comerciales. Heródoto (11,82) habla de la conquista de la isla por el faraón Amasis tras el hundimiento del Imperio asirio (612 a. C.). Este sometimiento fue breve (585-528), pero más firme que el de Asiria. La expansión persa enfrentó a este Imperio con el de los faraones. Los chipriotas (538 a. C.), para librarse del yugo egipcio, ofrecieron su ayuda a Ciro para la conquista de la isla, siendo recompensados con el derecho de mantener sus propios reyes, aunque supervisados en su gobierno por los persas. Las buenas relaciones no se mantuvieron por mucho tiempo y, tras una revolución de los sometidos, fueron duramente castigados por Jerjes (499), que utilizó la isla como base para la conquista de Grecia y les privó de todos sus privilegios. En el 449, tras la paz firmada entre Artajerjes y los griegos, Ch. es evacuada, recuperando de nuevo sus habitantes la libertad.Gobiernos griegos. Evágoras, rey de Salamina, logró, tras la expulsión persa, imponer su autoridad en toda la isla, gobernando hasta el 376 a. C., en que fue asesinado por un eunuco. Le sucedieron su hijo Nicocles y, después, su nieto Pnytágoras, bajo cuyo reinado sobrevino una segunda invasión persa (350 a. C.), y los instilares se vieron obligados a pagar de nuevo tributo. Ch. fue liberada de los persas por Alejandro Magno (v.) (333 a. C.) tras la victoria de Isos en Cilicia contra la armada de Darío. A la muerte de Alejandro, sus generales Antí.gono y Ptolomeo se disputaron la posesión de la isla y, al vencer este último, quedó anexionada a Egipto, permaneciendo en manos de sus sucesores hasta la llegada de los romanos.La dominación romana. En el 58 a. C., el tribuno P. Clodius Pulcher preparó la lex Clodia por la que se encargó la anexión de la isla a M. Porcio Catón el Menor, que la llevó a cabo. La isla se convirtió en provincia romana sin resistencia alguna, y quedó gobernada por un procónsul. Sus ciudades fueron embellecidas con acueductos, foros, bibliotecas y teatros, y sus habitantes favorecidos por el desarrollo del comercio. En el 45 comienza la evangelización chipriota, encomendada a S. Bernabé, a S. Pablo y al evangelista S. Marcos (v. iii). El procónsul Sergio Paulo los acogió en su palacio y aceptó el bautismo. Ch. fue el primer país del mundo que tuvo un gobernante cristiano (Act 4,4-12). Tras su fundación, la Iglesia chipriota constituyó una rama autónoma de la Iglesia cristiana. Al dividirse el Imperio romano, Ch. quedó integrada en la pars orientalis, y su gobierno encomendado a príncipes en calidad de virreyes. Desde entonces, los patriarcas de Antioquía intentaron intervenir en los asuntos eclesiásticos de la isla, apoyándose en la dependencia política de la provincia de Antioquía; pero el Conc. de Éfeso (431) la declaró autónoma y autocéfala.La prosperidad que acompañó a la isla en toda su historia se vio truncada en los s. vii y viii a consecuencia de las repetidas incursiones de pueblos musulmanes. Sin embargo, Ch. permaneció en poder bizantino hasta 1191, año en que fue conquistada por Ricardo 1 Corazón de León (v.), pasando a ser una de las principales bases de los cruzados. En el mismo año de su conquista fue vendida a los templarios y, poco después, al cruzado francés Guy de Lusignan. En 1197 Ch. fue convertida en reino, manteniéndose en poder de la familia francesa Lusignan hasta 1475. Durante este periodo adquirió un carácter típicamente occidental. Los castillos, fortalezas y monasterios construidos en estos siglos testimonian el influjo francés ejercido por la casa reinante que se dejó sentir en la economía, la política y la cultura. Incluso la Iglesia latina logró imponer su autoridad, tras muchos esfuerzos, sobre los obispos chipriotas (1260, Bulla Cypria). El último monarca de la dinastía de Lusignan, Jacobo II, murió prematuramente, y su esposa, Catalina Cornaro, veneciana, se vio obligada a ceder sus Estados a la República de Venecia (1489), cuyo dominio se prolongó hasta 1571 en que, después de fallidos intentos, por fin los turcos se adueñaron de la isla.El régimen turco (1571-1878). A la llegada de los turcos, los greco-chipriotas solicitaron de Constantinopla la restauración de la Iglesia ortodoxa griega, con sus antiguos derechos y costumbres y, con la aceptación del sultán, el arzobispo ortodoxo se convirtió en el representante legal ante el nuevo Gobierno de los griegos de la isla. Los otomanos encargaron la administración chipriota a un pachá, distribuyeron las tierras entre sus veteranos e impusieron a los sometidos fuertes impuestos. Pronto los insulares se levantaron contra sus opresores: en 1578 se registró la primera revolución que, al no recibir el apoyo esperado de Occidente, fue fácilmente sofocada, igual que otras provocadas en los tres siglos de dominación musulmana.La ocupación británica. Tras la apertura del canal de Suez (1868), Inglaterra puso sus ojos en Ch. como base para su expansión e influencia en el Próximo Oriente. En 1878 lograba su cesión por el sultán, aunque con la obligación de pagar un tributo anual y el mantenimiento de ciertos derechos turcos sobre la isla. En esta situación permaneció hasta 1914, en que Inglaterra, tras la entrada de los turcos en la guerra al lado de los alemanes, la anexionó a su corona. En 1915, Gran Bretaña ofreció Ch. a Grecia a cambio de su entrada en la guerra al lado de los aliados; pero la oferta no fue aceptada. En 1920 los turcos se vieron obligados a reconocer la total incorporación de Ch. a Inglaterra, siendo ratificada en 1924 por el tratado de Lausana; al año siguiente fue convertida en colonia británica. Durante la 11 Guerra mundial Ch. fue un gran baluarte militar inglés y luego sirvió para concentrar a los inmigrantes judíos (1946-48). En 1947 Inglaterra propuso un estatuto más liberal para la isla, rechazado por la población que pedía la henosis (v.) o unión a Grecia, deseo claro desde 1878, que llevó a una guerra civil en 1955 dirigida por la EOKA (Organización N. de Combatientes Chipriotas), el mandada por coronel Grivas y apoyada por el arzobispo ortodoxo Makarios (v.). Ch. logró la independencia en 1959-60 y se constituyó en República siendo elegido presidente Makarios y vicepresidente el turco Fazil Kügük.Chipre independiente. El mayor problema fue la división de su población, de la que el 80% es griega y el 18% turca. En 1964 hubo choques entre ambas comunidades, y la ONU envió tropas para asegurar la paz. En 1967 disminuyó la tensión al crearse un Gabinete de administración para el sector turco y ser abandonada la henosis por Makarios. Éste fue reelegido presidente en 1968 por gran mayoría de votos. El 17 jul. 1974 un golpe de Estado pro-henosis desplaza a Makarios; Turquía invade el Norte de la isla y proclama un Estado federado que no es reconocido por los greco-chipriotas. Vuelve Makarios al poder; pero m. el 3 ag. 1977. Spiros Kipriaonou es elegido para sucederle como Presidente de la República (3 sept. 1977).M. A. LÓPEZ OLLERO.
BIBL.: J. POLITIS, Chypre, sa légende, sa tragédie, son épopée, París 1969; D. ALASTOS, Cyprus in History, Londres 1955; G. HILL, History of Cyprus, 4 vol., Nicosia 1940-52; A. EMILIANIDES, Histoire de Chypre, París 1962.
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