Chile. Geografia. GEOG.
Categoria:
Geografía
Ch. justifica plenamente el sentido etimológico de su raíz aimará chilli, que significa lo más profundo de la tierra, el último confín del mundo. Confín aislado al N por el desierto de Atacama, que lo separa del Perú; al S, por los helados mares australes; al O, por el vasto y desolado o(-, anc, Pacífico y, hacia el E, por la majestuosa cordillera de los Andes que le sirve de límite con Argentina y Bolivia. Situada al SO de América del Sur, la estrecha y larga banda de tierra que constituye este original país tiene una estricta orientación meridiana y se extiende desde los 17030’ hasta los 5505T de lat. S, a lo largo de 4.235 Km. En el sentido transversal, su anchura media no excede los 200 Km. Éstos separan las profundas fosas del océano Pacífico de las enhiestas cimas de la cordillera de los Andes. Ch. es uno de los países más largos y angostos del mundo, poseedor de una rica variedad climática y de paisajes contrastados en latitud y altura, célebre por los violentos terremotos que lo sacuden de tiempo en tiempo. A los 742.767 Kmz de superficie continental chilena hay que añadir 1.250.000 Kmz de territorio antártico inhabitado que se sitúa al S del estrecho de Drake, entre los 53° y 90° de long. O, un sector del cual reclama la República Argentina.Sus dimensiones continentales lo situan ,an como el séptimo país sudamericano. Su población le sólo 10.000.000 de hab. Separadas del continente por cientos de Km., algunas islas territoriales se diseminan en el océano Pacífico. Son ínsulas volcánicos vigoroso relieve y reducido tamaño, desiertos, casi inaccesibles mt chas de ellas. San Félix y San AmbrosL, Sala y Gómez carecen de interés económico. Sólo el : rchipiélago de Juan Fernández y la isla de Pascua presentan características biológicas e históricas que les imprimen originalidad. La isla de Pascua, Rapa Nui en lengua indígena, se encuentra a 3.700 Km. de la costa chilena, frente al puerto de Caldera. Mide 163 Kmz de superficie y es enteramente volcánica. En ella viven 1.135 hab. y su fama reside en la existencia de gigantescos moais, monumentos antropomórficos tallados en lava, cuyo origen plantea un apasionante debate científico. En la actualidad Rapa Nui es aeropuerto internacional de la ruta Santiago de Chile-Sydney. El archipiélago de Juan Fernández fue descubierto en 1563. Está formado por las islas Robinson Crusoe (ex Más a Tierra) y Alejandro Selkirk, (ex Más Afuera), que se encuentran a unos 700 Km. de la costa, frente al puerto de Valparaíso. Tienen sólo 551 hab. Estas islas poseen una curiosa flora y un mar rico en especies comestibles, en especial langostas (Janus frontalis). Alejandro Selkirk, el verdadero Robinson Crusoe que inspiró a Daniel Defoe, vivió entre 1704 y 1709 en una de estas islas.1. Rasgos físicos. Relieve. Gran parte de la superficie de Ch. está ocupada por dos cordilleras paralelas de orientación N-S separadas por una depresión central. Al E, la abrupta cordillera de los Andes culmina con el monte Aconcagua a 7.035 m., situado en territorio argentino. Al O la cordillera de la Costa, de dimensiones más modestas y formas menos desafiantes, culmina a 2.222 m. en el Cerro El Roble, al interior de Valparaíso. Entre ambas se establece una fosa tectónica, de fondo plano o ligeramente ondulado, relleno de aluviones, sedimentos glaciales y volcánicos, extendida desde el desierto de Atacama hasta el sector de los archipiélagos chilotes, donde desaparece bajo el océano. Hacia el O aparece una cuarta unidad del relieve: las planicies litorales, amplias superficies amesetadas y discontinuas que alcanzan 30 y 40 Km. de ancho en Norte Chico y en el Núcleo Central, donde están mejor desarrolladas. Estas unidades del relieve se gestan en una larga evolución geológica, pero aparecen definitivamente configuradas a fines de la Era Terciaria y a principios del Cuaternario, como resultado de un juego diferencial de bloques que las solevanta e individualiza. A lo largo de las fallas por las que se deslizaron los bloques se localizaron en casi todo el sector andino chimeneas por donde subieron abundantes lavas y materiales piroclásticos. Ellos construyeron, por acumulación en torno a los cráteres, un rosario de aparatos volcánicos que hoy coronan las cimas de la cordillera de los Andes. Este volcanismo no existe en la cordillera de la Costa. Antes de la génesis de los relieves y de la subida de los materiales volcánicos cuaternarios se habían producido, especialmente en la región N del país, gigantescas efusiones volcánicas e inyecciones de cuerpos intrusivos de origen magmático que mineralizaron extensas zonas en ambas cordilleras. De allí proviene la localización de los yacimientos de cobre, molibdeno, plata, hierro, apatita, plomo, oro, zinc y uranio, cuya explotación constituye una importante actividad económica. Las diferentes fases de la orogénesis andina son, en consecuencia, responsables de la riqueza mineral del país y de los rasgos de su relieve.Desde su origen, todas las unidades orográficas han sido violentamente disectadas por las aguas corrientes que labraron importantes valles transversales en las masas rocosas solevantadas. Por otro lado, el ataque del mar hizo retroceder parte de la costa. En el sector norte la costa es abrupta, los acantilados tienen varias decenas de m. de altura y dominan estrechas playas inutilizables para el equipamiento portuario. Al S del canal de Chacao, las características son otras. La costa patagónica es un dédalo inextricable de canales que recorren uno de los archipiélagos más extensos del mundo. Allí los hielos de la glaciación cuaternaria cubrieron con una espesa capa la mayor parte del continente y produjeron profundas incisiones en las rocas subyacentes. El advenimiento de condiciones climáticas más benignas hizo retroceder los hielos. Las disecciones profundas fueron invadidas por el mar y transformadas en una infinidad de canales. Este cambio climático y la constante humedad que aportan los vientos oceánicos del O permitieron posteriormente el avance de las especies del bosque austral higrófilo. Hacia el N los hielos cuaternarios invadieron las cimas de las más altas cumbres en todo el sector de la cordillera de los Andes, colaborando en esta forma a su destrucción. Sin embargo, las lenguas de los ventisqueros permanecen encerradas en las montañas y sólo en la latitud del lago Colico logran abandonar la montaña e invadir la depresión central.Clima. La extraordinaria extensión latitudinal de Ch., sus contrastes de relieve y su posición en el hemisferio austral fundamentalmente oceánico, le dan una rica gama de climas que oscilan entre el desértico tropical del norte y las variedades subpolares del extremo sur. Basándonos en las características de la humedad podemos dividir al país en dos grandes sectores: uno con lluvias nulas o escasas, que abarca desde el extremo norte, hasta Chillán aprox.; otro, francamente húmedo, desde Concepción a Magallanes. El primero presenta un matiz desértico desde Arica (0,7 mm. de precipitación anual) hasta los alrededores de La Serena (144 mm.); árido hasta el límite de Santiago, cuyas precipitaciones no exceden 354 mm. y se concentran fundamentalmente en los meses invernales; semiárido y mediterráneo hasta la latitud de Chillán, que recibe 1.034 mm. anuales. El segundo registra en Concepción 1.319 mm. de lluvia por año. Allí comienza la humedad, con intensidades diferentes en todos los meses del año. Las precipitaciones son vigorosas hasta Chacao (1.946 mm. en Puerto Montt) e inclementes hacia el S. Bahía Félix, situada en la boca occidental del estrecho de Magallanes, registra casi 4.900 mm. de lluvia al año. Esta oposición pluviométrica se explica por la acción de masas de aire de diferentes características y comportamiento. El anticiclón del Pacífico, situado al N, se carga de calor y humedad en el océano, pero permanece bloqueado junto al continente, debido a la barrera infranqueable que representa el cordón andino. La corriente de Humboldt enfría las capas inferiores del aire estacionado y las hace descender estabilizándolas totalmente. Se generan así camanchacas y nublados bajos litorales, pero nunca precipitaciones sobre el continente, que permanece rigurosamente desértico. En cambio, las bajas presiones del Pacífico Sur constituyen un área muy. activa, nutrida por masas de aire polar y subtropical cargadas de humedad, que precipitan sobre el continente determinando un sector muy húmedo. La zona de conflicto de estas dos masas de aire es el Frente Polar que se desplaza estacionalmente de N a S, invade en invierno la región central y excepcionalmente un sector del Norte Chico.Al contraste pluviométrico se opone una clara homogeneidad térmica. En 4.235 Km. de longitud apenas 13° de amplitud separan los términos medios de Arica (18,8°), en el desierto de Atacama, y Navarino (5,6°), cercano al cabo de Hornos. La ausencia de extremos entre puntos tan distantes está en íntima relación con influencias suavizadoras del mar y los vientos oceánicos húmedos en el S y las surgencias de aguas frías que alimentan la corriente de Humboldt, en el N. Su influencia comienza aprox. a los 40° de lat. S y se desplaza hacia el N con temperaturas excepcionalmente frías que no se calientan hacia el trópico. Esta doble influencia atemperante produce una anomalía térmica negativa al N del paralelo 35 y positiva en el sector meridional. Iquique tiene 4,8° menos de lo normal, La Serena 3,7°, Valdivia 0,2°. El sector patagónico situado a 50° de lat. S presenta, en cambio, una anomalía positiva de 1,1° más con respecto a su posición latitudinal. En el sentido transversal, las diferencias de temperaturas y precipitaciones son mucho más marcadas; la altura y exposición juegan un papel diferenciador fundamental especialmente en Ch. central, donde las dos cordilleras alcanzan sus mayores vigores. En la Patagonia se observa también un marcado contraste entre el sector occidental muy húmedo y el oriental seco.Asociaciones vegetales y suelos. Pueden agruparse en tres grandes unidades: dos de ellas, situadas al N, tienen una dominante esteparia y suelos rojos desérticos que evolucionan hacia el S al tipo de suelos pardos. En la tercera, que ocupa una posición meridional, dominan las características boscosas. Los suelos son pardos, rojizos y negruzcos en el sector litoral y montañoso, de trumao y ñadi en la depresión central. Trumaos y ñadis son suelos hidromorfos derivados de cenizas volcánicas.Desde la frontera con el Perú, y hasta los 20° de lat. S, se extiende el desierto de Atacama, uno de los más áridos del mundo. En él la vegetación es totalmente desconocida. A excepción de los pequeños núcleos de verdor que representan los oasis andinos, los oasis de piedemonte y la Pampa del Tamarugal (Prosopis Tamarugo) situada al pie de la montaña andina, sólo en la alta Cordillera, sobre los 3.500 m., aparecen tímidas biznas de formaciones andinas subtropicales y xerofíticas donde ramonean alpacas y llamas. Los suelos del desierto son esqueléticos y abarcan un área aproxima. de 1.200 Km. de largo y 150 de ancho. En esta área se incluyen los famosos depósitos de nitrato de sodio (salitre). Donde el desierto se aminora (24° de lat. S) y hasta las inmediaciones del río Aconcagua, aparecen las estepas cálidas y espinosas. En todo el litoral desértico y subdesértico resaltan áreas colonizadas por una vegetación de cactáceas costeras que subsisten gracias a la humedad litoral. Hacia el S, entre los 30 y 37°, el paso a sistemas de precipitación más abundantes permite el desarrollo de una cubierta vegetal que por influencia de la exposición y de la altura presenta matices mucho más marcados. Dominan aquí los suelos pardos y una vegetación mesofítica con abundantes arbustos, algunos árboles y una cubierta bastante densa de pastos. Arbustos como el espino (Acacia Caven) se mezclan con especies arborescentes como el quillay (Quillaje Saponaria), litre (Lithrea Caustica) y peumo (Cristoria), que adquieren mayor importancia a medida que nos acercamos al mar o ganamos en altura. Gran parte de la vegetación natural ha sido reemplazada por especies extranjeras como el álamo, los eucaliptos y el sauce llorón, que son las especies más típicas de Ch. central. La vid, el olivo, el naranjo y otros árboles frutales han transformado las planicies, cubiertas originalmente de xerófitas, en vergeles exuberantes; y al Núcleo Central, en uno de los sectores más ricos de la agricultura chilena. Al S del paralelo 37 y sobre más de 2.000 Km., se extiende un sector de alta humedad y temperaturas superiores a 8° C, dominio de la selva austral chilena. Allí se sitúan los suelos pardos y negros asociados a un bosque denso, como el de La Frontera, en que se atrincheró por tres siglos el pueblo araucano. De los bosques sureños de Patagonia septentrional y subantártico provienen las especies indígenas forestales más ricas desde el punto de vista económico; roble (Nothofagus Oblicua), laurel (Laurelia Sempervirens), lingue (Persea Lingue), mañío (Podocarpus), alerce (Fitzroya Cupresoides) y araucaria (Araucaria Imbricata). Este bosque, por lo general de hojas perennes, es denso e impenetrable y cubre toda el área de los archipiélagos y la vertiente occidental patagónica. En sentido transversal, al S de Aysen, la vegetación se degrada muy rápidamente hacia el Atlántico. El bosque es reemplazado por una pradera de pastos altos como Festuca Cracilina y Hordeun fubatum, adaptados a la aridez de la vertiente oriental. Entre el bosque higrófilo occidental y la pradera oriental se sitúa una vegetación de transición formada por árboles de madera dura como el ñirre (Nothofagus Antartica) y la lenga (Nothofagus Pumilio), frondosas caducifolias. Los suelos siguen paralelamente esta evolución; suelos negros occidentales, de pradera y castaños atlánticos.Hidrografía. De acuerdo con la., precipitaciones, los ríos chilenos registran de N a S una gradación creciente de caudal. Los del sector austral nacen en su mayoría en territorio argentino, porque en la Patagonia la frontera se trazó independientemente de la divisoria de aguas. Alimentados por la humedad de los vientos del O y por los glaciares, son voluminosos y amplios. Ocupan los antiguos valles glaciares y en numerosos sectores cortan el macizo montañoso en forma de desfiladeros antes de desembocar en los fiordos que laceran el continente. El Puelo, con un gasto (caudal) medio de 668,5 m3/seg., ilustra bien la potencia de estos cursos de agua, en parte regularizados por grandes lagos de origen glaciar. Muchos de estos lagos son atravesados por la frontera chileno-argentina y tienen doble denominación: lago General Carrera-Buenos Aires (989,38 Km2); San Martín-O’Higgins (490 Km2), que regula las aguas del río Pascua; Cochrane-Pueyrredón (170 Km2), que regula el caudal del Baker. Estos lagos y otros que continúan hacia el N se diseminan en una de las zonas más hermosas de Ch. austral y una de las más frecuentadas por los turistas. Al N del canal de Chacao, por espacio de 300 Km. lineales, una quincena de lagos de represa glaciar se reparten 2.608 Km2 de aguas retenidas. Ellos regulan, a su vez, los caudales de los ríos Valdivia, Bueno, Maullín y Petrohué, caracterizados por un débito (caudal) constante y una débil pendiente. Estas condiciones permiten su utilización por naves de pequeño calado. En los que se suceden hacia el N la navegación resulta imposible a causa de su excesiva pendiente y la presencia de peligrosas barras en sus desembocaduras, provocadas por la sedimentación de la enorme carga detrítica que transportan.Desaparecida la influencia de los lagos hacia el N, las lluvias gobiernan por breve trecho los gastos de algunos ríos como el Cautín, el Allipén y el Toltén. Pero las precipitaciones se hacen cada vez menos abundantes y la alimentación por hielo y nieve adquiere cada vez más importancia. La curva de las variaciones mensuales de caudal tiende a independizarse de la pluviométrica. Tal es el caso del Bío Bío, que marca el límite meridional de los ríos de régimen nivoso, caracterizados por crecidas primaverales y por una gran variabilidad en los gastos medios mensuales. Los de Ch. central: Maipo, Rape], Mataquito y Maule, tienen ya un régimen nivoso franco y un escurrimiento torrencial. Sus caudales mínimos se sitúan a fines de invierno y los máximos en los meses de verano. En la cordillera de la Costa el régimen se invierte por la ausencia de nieve en las montañas litorales. Los ríos en invierno aumentan enormemente de caudal, que es escaso en verano. En Norte Chico, los cursos de agua tienen dimensiones modestas y su alimentación mixta proviene del derretimiento de las nieves en los primeros meses cálidos y de la lluvia. Los caudales mínimos se observan en los meses de otoño, y la llena anual a partir de los primeros meses de invierno. En el desierto, el caudal más importante es el Loa (4,27 m3/seg.), único río de la región que llega al mar después de atravesar 438 Km. de desierto. Su alimentación proviene de las precipitaciones caídas en el Altiplano chileno-boliviano. Ellas proveen también algunas quebradas de la provincia de Tarapacá, que subsisten con sus aguas, hasta los bordes de la Pampa del Tamarugal o hasta depresiones sin desagüe (bolsones y salares), donde desaparecen por infiltración y evaporación. En el resto del desierto algunas aguadas o la captación de aguas subterráneas permiten la existencia de minúsculos islotes de verdor y humanidad.2. Población. Desarrollo demográfico. La población chilena primitiva resulta de un profundo mestizaje, de la fusión de los pueblos indígenas sometidos con los conquistadores españoles como únicos componentes básicos. La ausencia de mujeres entre los conquistadores facilitó grandemente la mezcla. A principios del s. xtx la población del Estado, recién independiente, alcanzaba 520.000 hab. De ellos, 20.000 eran españoles, 150.000 criollos (españoles nacidos en Indias), 20.000 mestizos y 150.000 indios. A mediados del siglo (1854), esta población había aumentado a 1.400.000 almas. Un siglo más tarde (1952) a 5.900.000. En 1966 a 9.144.000 hab. La inmigración extranjera es escasa. En la actualidad representa sólo el 1,4% del total del país. El crecimiento de la población chilena reside fundamentalmente en una alta tasa de natalidad, 32,8% (1964), que tiende a decrecer: 36,9% en 1957, 35,5% en 1962. Como contrapartida, una alta tasa de mortalidad infantil (11,4% en 1964) regula tristemente el crecimiento.Características de la población. El ritmo de crecimiento configura el cuadro de una población biológicamente joven: el 49% de ella tiene menos de 20 años y sólo el 6,2% excede los 60. Ellos incorporan una masa considerable de activos al proceso económico: (2,5% de tasa media, 1952-56). La población activa (sobre los 12 años) representa el 32% de la población total, del que dos tercios son hombres. El tercio femenino restante se dedica fundamentalmente a funciones que se cumplen en la ciudad. También la población de Ch. se concentra en su gran mayoría en centros urbanos (69%); en cuanto al espacio, se aglutina en la región central. Esta concentración, así como la escasa ocupación de las zonas extremas, son de origen histórico. Las características del establecimiento español durante la época virreinal han perdurado hasta la actualidad. El 92,5% de la población, o sea, 6.800.000 hab. de distribuyen entre Copiapó por el N y Puerto Montt por el S. Más aún, el 68% de la población chilena se sitúa en el Núcleo Central, de clima mediterráneo, comprendido entre el río Aconcagua y Concepción. Esa población es urbana en un alto porcentaje, característica que atañe también a las regiones marginales. En las provincias desérticas del N la población se encuentra en verdaderas islas urbanas. Antofagasta, Tarapacá y Atacama tienen respectivamente 95, 83 y 75% de su población concentrada en ciudades, y ¿cómo podría ser de otra manera en esos pedregales inhóspitos? El extremo austral tampoco es una excepción: Aysén 52% y Magallanes 83%. El marco de este aglutinamiento se estrecha aún más, si consideramos que la población chilena está distribuida en tierras que tienen menos de 1.000 m. de altura. Escapan a esta generalización los pueblos indígenas de la Puna de Atacama, en el N de Ch., que suman unas 18.000 almas y algunos núcleos de la cordillera de la Costa y de la Frontera, insignificantes en el total.La concentración urbana de la población chilena sigue un proceso creciente. En 1940, era de 52,4%. Este guarismo asciende a 60,2% en 1952 y a 68,9% en 1960. En 1963, Santiago, San Bernardo, Antofagasta, Temuco, Punta Arenas y otras ciudades tenían tasas de crecimiento superiores a 4%. Talcahuano llegaba a 7%. La población urbana chilena vive en ciudades y pueblos de más de 5.000 hab. Entre ellas, la capital, Santiago de Ch. (v.), alcanza la cifra desmesurada de 2.566.000 hab. Cinco veces más que la aglomeración Valparaíso-Viña del Mar (v.), situada a sólo 140 Km. al NO de Santiago y 16 veces mayor que Concepción-Talcahuano, la tercera aglomeración del país (166.000 hab., 1960). En conclusión, un tercio de la población de Ch. se concentra en dos grandes centros urbanos muy próximos, Santiago y ValparaísoViña del Mar. Las mayores densidades urbanas se encuentran en la capital: 8.700 hab/Kmz en la comuna popular de San Miguel; 7.600 hab/Kmz en la comuna aristocrática de Providencia; 11.800 hab/Kmz en la comuna de Santiago, donde se mezcla lo comercial con lo administrativo y residencial. La afluencia hacia las ciudades se explica por la pobreza, aislamiento y bajos salarios del campesino, por la atracción de un bienestar que el campo no garantiza, por las posibilidades económicas que la ciudad brinda con una gama mucho más variada.La población rural prevalece entre las provincias de Colchagua y Chiloé, exceptuando Concepción. Entre Colchagua y Ñuble hay más del 60% de la población catalogada como rural. Chiloé alcanza el record de 78%. Esta población disminuye por emigración. Santiago atrae el 42% de los migrantes. Otros emigran a provincias de fuerte atracción económica como Aysén.La baja densidad de la población chilena en las zonas extremas se explica por las rigurosas condiciones climáticas que imponen la aridez del desierto nortino y la humedad implacable del sur, unida a una brutal disección de la corteza terrestre y a la existencia de un bosque higrófilo impenetrable. El poblamiento del norte es esporádico, unido casi siempre a la riqueza mineral que es efímera. La vida permanente se concentra en los oasis que surgen del afloramiento o captación de aguas subterráneas. En la Patagonia (v.) el hombre sólo ha conseguido colonizar las regiones donde se suaviza el efecto de la excesiva humedad occidental. Punta Arenas se sitúa en el límite oriental del bosque. En Aysén y Puerto Natales los establecimientos humanos se refugian en algunos valles abrigados, en la margen oriental del frente montañoso. Chiloé, que es el paisaje más humanizado del mundo patagónico, es también un caso notable de disimetría; toda su población se localiza en la vertiente oriental de la isla, al abrigo del viento y de la lluvia.3. Caracterización regional. De N a S se reconocen tradicionalmente siete regiones: Norte Grande (v.). Comprende las provincias desérticas de Tarapacá y Antofagasta. Sus unidades estructurales fueron definitivamente individualizadas hacia el pleistoceno por la acción de empujes verticales que desnivelaron a diferente altura los bloques del Altiplano, la Precordillera, La Pampa y la cordillera de la Costa. El 93% de la población es urbana. Las ciudades se ubican en la costa y en los oasis precordilleranos y del Altiplano.La riqueza en minerales ha hecho de Norte Grande un centro de intensa explotación económica. La plata, el salitre y el cobre han dado a Ch. un rango mundial permanente por la importancia de su producción desde mediados del s. xix. La explotación de los recursos del mar se inicia hace sólo 20 años. En 1966, Ch. ocupaba el séptimo rango mundial en la producción de harina de pescado, obtenida en su casi totalidad en Norte Grande.Norte Chico (v.). Es un sector de transición climática, vegetacional y humana. Mitad minero, mitad agrícola, Norte Chico nunca se ha decidido entre estas dos vocaciones principales. Llamado antiguamente "región de las 10.000 minas", vio florecer la minería de la plata, del cobre y del oro. Actualmente es la región de Ch. más rica en hierro, manganeso y minerales combinados. Agrícolamente es una región de primores, producidos en los estrechos valles irrigados. Estos productos agrícolas alcanzan altos precios por ser los primeros que aparecen estacionalmente en los mercados del país. Las serranías de secano son, en cambio, dominios de agricultura extensiva y de ganadería menor y trashumante.Núcleo Central (v.). Es la región mejor definida físicamente y, al mismo tiempo, el corazón histórico, agrícola e industrial de Ch. Su clima es mediterráneo. Sus ríos más importantes se nutren de las nieves y glaciares de la alta cordillera andina, hecho que asegura el abastecimiento de agua durante la sequía estival. El Núcleo Central concentra el mayor contingente de población rural. También las más grandes ciudades y los 2/3 de la industria del país. La minería tampoco está ausente. El Teniente, la mina subterránea de cobre más grande del mundo, se encuentra en los Andes de Rancagua.Concepción y La Frontera (v.). Al S de Concepción, la humedad comienza a tener una importancia primordial, aunque las temperaturas permanecen moderadas. Los ríos son caudalosos y de hoyas hidrográficas muy extensas. La vegetación es densa y vigorosa en los sectores expuestos a los vientos húmedos. Esta región fue incorporada a la vida económica nacional sólo después de vencer la resistencia del pueblo araucano, a principios del s. xix. En oposición a La Frontera, interior, agrícola y forestal, la fachada oceánica de Concepción es minera e industrial. Concepción constituye el tercer núcleo industrial después de Santiago y Valparaíso.Región de los lagos. Es la más pequeña de las regiones chilenas (48.000 Kmz) y se extiende entre el río Toltén y el Seno de Reloncaví; comprende parte de la provincia de Cautín, y de Valdivia, Osorno y Llanquihue. En ellas se destacan las tres unidades del relieve chileno.La Depresión Central es muy estrecha, al S del Toltén, a causa del avance hacia el E de algunos cordones transversales a la cordillera de la Costa, y de modesta altura, como el de Mahuidanche. Al S de la Cuesta de Lastarria, la Depresión Central se abre progresivamente hasta alcanzar su mayor anchura en las cercanías de Puerto Montt. El relieve en plano u ondulado con pequeñas diferencias de nivel, a excepción de cerros islas que parecen ser restos de antiguos aparatos volcánicos, desmantelados por la erosión.La cordillera de la Costa es también un relieve de formas suaves y altura inferior a 1.000 m. que desciende hacia el mar en forma escalonada. Su anchura varía entre 20 y 90 Km. En ella afloran principalmente rocas metamórficas paleozoicas y precámbricas.La cordillera andina está formada en su mayor parte por rocas volcánicas, cuyas edades van desde el Secundario hasta el Cuaternario. Estas últimas constituyen la mayor parte de los hermosos conos volcánicos que caracterizan el paisaje de esta región (Villarrica, 2.840 m.; Puyehue, 2.440 m.; Osorno, 2.661 m.; Calbuco, 2.015 m.). Los hielos cuaternarios erosionaron violentamente la cordillera e hicieron progresar sus lenguas de hielo hasta la misma Depresión Intermedia. A su acción se debe la presencia de una docena de grandes lagos, largos y digitados en el sector N (Calafquén, Panguipulli, Riñihue). Al S son, en cambio, anchos y redondos y están alineados en la Depresión Central (Ranco, Puyehue, Llanquihue). Ellos regulan los caudales de los ríos que los atraviesan, lo que permite, junto a la débil pendiente, que éstos sean navegables. Las precipitaciones alcanzan medias aproximadas a 2 m. anuales (Valdivia, 2.489 mm.; Puerto Montt, 1.900 mm.) y son más intensas durante el invierno. Sólo la Depresión Intermedia tiene cuotas más reducidas. La cordillera Litoral detiene los vientos húmedos del O (Osorno, 1.334 mm.). La amplitud térmica anual es moderada. Influyen, reforzando este carácter benigno, el océano adyacente y la desaparición de la corriente de Humboldt (Valdivia 11,9°, Osorno 11,8°, Puerto Montt 11,1°).La vegetación es densa, higrófila, de hojas perennes, coriáceas, de color verde oscuro. Es la pluvisilva perennifolia de Valdivia y Patagonia, constituida por mañío (Rodocarpus Nubigena), canelo (Drymis Winteri), olivillo (Aextoxicon Punctatum) y la familia de los Nothofagus. Estos árboles, de alta talla, cubren un sotobosque de trepadoras, como el copihue (Lapagegia Rosea), flor nacional de Ch.; y de bambúes como la quila (Chusquea Quila) y el colihue. Mezclados con los árboles de follaje, prosperan en las montañas boscosas algunas coníferas, principalmente cipreses y tejas (Taxacese). A la asombrosa variedad de árboles y arbustos se unen muchísimas hierbas, helechos, musgos, líquenes y hongos.La región de los lagos es la única en que el Estado intervino como agente colonizador a mediados del s. xix. Los inmigrantes comenzaron a llegar a Valdivia desde 1840, pero los mayores contingentes lo hicieron en 18511857 y luego en 1873-75. Esta colonización incorporó un número insignificante de pobladores, 7.000 personas, pero cualitativamente fue de enorme importancia porque lo formaban profesionales cultos, de origen germano, provistos de cierto capital. De la calidad de esta selección primitiva proviene, sin duda, una de las causas profundas del dinamismo y de la prosperidad que caracteriza la región. Posteriormente la población se ha acrecentado sin altibajos. En 1875, el total de habitantes no pasaba de 80.000. En 1960, alcanzaban a 565.000, de los cuales el 50% vive en la provincia de Valdivia. El sector norte reúne las dos ciudades más importantes: Osorno, 85.000 hab.; y Valdivia, 61.000 (1960). Puerto Montt, en el extremo S de la región, llegaba en el mismo año a 41.600 hab. Estas dos últimas ciudades, que fueron los primitivos centros de penetración, son todavía las únicas puertas oceánicas.La industria de esta región es muy débil. Sólo en torno a Valdivia y Osorno aparecen concentradas algunas industrias de papel, celulosa y productos lácteos. Hacia el S, se diseminan una serie de pequeños centros monoproductores que se basan en la explotación de los -bosques naturales, de cereales o de productos lácteos. Esta debilidad industrial y la concentración de la población en el norte explican el predominio agrícola y su desconexión con Ch. central hasta fines del siglo pasado. El ferrocarril llegó a Osorno en 1902 y a Puerto Montt sólo en 1913.La región sigue siendo fuertemente agraria; el 55% de su población es rural. Todos los núcleos urbanos se localizan en la Depresión Central. La agricultura puede catalogarse en tres áreas: la costa es de explotación extensiva y mixta; combina la ganadería con los trabajos forestales y los cultivos. La Depresión Intermedia es ganadera y cerealera. La montaña andina y costera es ganadero-forestal o netamente forestal.Las provincias de esta región, más Chiloé, poseen el 40% de los bosques naturales de Ch. Éstos han sido sometidos a una intensa y a veces irracional explotación. Las rozas a fuego, destinadas a despejar nuevos campos para el cultivo, destruyen inmensas extensiones de madera útil. La FAO calculó, en 1956, que las rozas y los incendios accidentales destruían 25 millones de m3 de madera. La explotación industrial llegaba sólo a 3 millones. La región reúne el .52% de los aserraderos en explotación (500 en total distribuidos entre Ñuble y Aysén) y da trabajo a 15.000 obreros (1963). El trigo carece aquí de la importancia que alcanza en la provincia de Cautín, el granero de Ch. (1.600.000 q. de trigo, 14,2% de la superficie nacional cultivable en cereales y chácaras, 1965). Pero adquieren importancia otros cereales como el centeno (35.000 q. con rendimiento de 15 q/Ha.), la avena (269.000 q.), que representa aprox. 1/3 de la producción nacional, al igual que las papas (1.924.859 q.). Aquí se concentra la tercera parte de los manzanos de todo Ch. (1.500.000 árboles, 1965). A la ganadería se destina el 10% de las praderas naturales y artificiales del país y el 2% de la superficie nacional ocupada por plantas forrajeras. Sobre estos campos vive el 28% del ganado vacuno (820.315 cabezas) y el 18,1% de los porcinos.Región de los canales. Se desarrolla entre el canal de Chacao y el cabo de Hornos. Es la más vasta y desolada de todas las unidades chilenas (262.000 Kmz, 210.400 hab.). A ella pertenecen las provincias de Chiloé, Aisén y Magallanes. En el canal de Chacao comienzan los archipiélagos australes, recorridos a lo largo de 1.500 Km. por una densa red de canales. La Depresión Intermedia se hunde en las aguas del golfo de Ancud, originando un ancho mar interior, orientado de N a S. La cordillera de la Costa emerge sólo hasta la península de Taitao, muy desgastada y fragmentada por la acción de los hielos que cubrieron gran parte de la región durante el Cuaternario. Sólo la cordillera de los Andes llega hasta el término del continente. En ella se distinguen dos sectores: un área oriental, que detenta las mayores alturas (San Valentín, 4.056 m.; San Lorenzo, 3.700 m.; Fitz Roy, 3.441 m.), y otra occidental, fragmentada en archipiélagos. En el primero se conservan dos importantes superficies cubiertas de hielo: el Hielo Patagónico N (4.200 Kmz) y el Hielo Patagónico S (13.500 Km-). En el segundo, la cordillera no es más que un sartal de archipiélagos, separados por una asombrosa red de canales y de fiordos que penetran profundamente hasta el área continental. Los relieves más importantes de este sector se encuentran en la cordillera Darwin, Tierra del Fuego, que culmina a los 2.470 m. y está cubierta por una extensa capa de hielo amesetado de 110 Km. de longitud. Al oriente de los Andes Patagónicos aparece la meseta austral argentina construida sobre potentes masas de materiales sedimentarios de estructura más o menos horizontal. La meseta se extiende hasta el Atlántico y en casi toda la Tierra del Fuego.Todo el sector andino Patagónico está recorrido transversalmente por lagos que ocupan algunos de los antiguos valles glaciares. Los más importantes, General, CarreraBuenos Aires, Cochrane-Pueyrredón, O’Higgins-San Martín, así como los lagos Viedma y Argentino (Argentina), se sitúan frente a las grandes áreas glaciares.Los ríos del sector norte nacen en la vertiente oriental de los Andes. Son breves y los más caudalosos del país a causa de la abundante alimentación procedente de los ventisqueros. Atraviesan las montañas en profundas gargantas y desembocan en los fiordos del Pacífico (Aisén, Baker, Pascua). Los que se encuentran al S del paralelo 52°, en la provincia de Magallanes, tienen hoyas muy reducidas y son también breves. Hacia el E la humedad decrece y los caudales -son de poca importancia (Chorrillos).Esta disimetría proviene del clima. Los vientos húmedos del O azotan con violencia todo el frente occidental desde Chiloé hasta Magallanes. P. ej., cabo Raper 1.979 mm., 8,6°; San Pedro 4.076 mm., 8,2°; Evangelistas 2.772 mm., 6,4°; Bahía Félix 4.866 mm. En el sector oriental progresan rápidamente los rasgos de la aridez. Punta Dungenes, en la boca oriental del estrecho, 253,8 mm., 7°. La vegetación refleja con perfecta exactitud esta disimetría. Al O domina la pluvisilva patagónica, semejante a la selva valdiviana. Hacia el E, a medida que decrece la humedad, el bosque se modifica; una franja de ñires y lengas constituye la transición. Luego, imponen su presencia los arbustos espinosos (calafate) y los pastos duros de coirón (Festuca y Stipa). Por el rigor del clima, la población rehúye el sector occidental. En Chiloé, la violencia del viento, la excesiva humedad y lo abrupto de la costa, hacen insoportable la vida humana en el litoral del Pacífico. Más hacia el S, la posición de Coihaique, Aisén, Puerto Natales y Punta Arenas es excéntrica y oriental. La ocupación de Chiloé es la más antigua de la región. Fue hecha por españoles durante el s. xvi. Magallanes fue poblada por chilenos sólo en 1843 (Fuerte Bulnes). Seis años después se fundó Punta Arenas, 100 Km. al E. La colonización de Aisén es mucho más tardía. Los establecimientos urbanos datan de la primera mitad del s. xx. Palena 1899, Coihaique 1912, Balmaceda 1917, Aisén 1924. Su ocupación se hizo por iniciativa privada, con una importante participación del pueblo chilote, que constituye uno de los casos más espectaculares de migración territorial. Ellos han contribuido en forma determinante a la colonización de toda la Patagonia chilenoargentina. La sostenida sangría que tal empresa ha significado explica el predominio femenino en la comunidad chilota (de 70.649 personas vinculadas a la agricultura, 38.279 son mujeres), que su tasa de crecimiento sea negativa (0,4%, 1960-63) mientras Aisén y Magallanes reúnen las más altas tasas de crecimiento en el mismo periodo (4,2 y 3,8% respectivamente). La población de Magallanes ha tenido un crecimiento sostenido desde principios de siglo. Los 185 hab. de 1865 han aumentado a 73.000 en 1960. De éstos, más del 80% se concentran en las ciudades. Punta Arenas, 45.000; Puerto Natales, 9.400; Porvenir, 1.956 hab. En Aisén, en cambio, el 52% de la población es rural y los establecimientos urbanos son de reducida importancia. Coihaique, el mayor, sólo tiene 8.782 hab. (1960).El continente de la provincia de Chiloé es forestal; la isla, agraria y muy conservadora. El cultivo que goza de mayor predilección en la isla es el de la papa, originaria de la zona (8.591 Ha. sembradas de un total de 60.000, la producción fue de 640.000 t. en 1965). La pesca y la recolección de mariscos están dedicadas en gran parte al consumo directo. La ganadería de Chiloé, Aisén y Magallanes es principalmente ovejuna y representa el 57% del total nacional. Magallanes abarca el 41%. Existen también 247.799 cabezas de bovinos, 50.419 equinos y 42.194 porcinos, que equivalen al 8, 7, 10 y 5,1% del total nacional, respectivamente. Este ganado dispone de una superficie aprox. de 4,5 millones de Ha. (1965). La producción de lana es de 139.836 t. (1965). El 40% de la tierra magallánica es propiedad de personas naturales o jurídicas privadas. El 50% es fiscal y ha sido dado en arriendo o concesión. Alrededor del 56% de lo privado es propiedad de 29 explotaciones controladas por grandes sociedades anónimas. Magallanes produce, desde 1945, todo el petróleo del país, que asciende a 2 millones de m3 de crudo y 477.000 m3 de gas licuado (1967). La ganadería y el petróleo le han dado a esta provincia un alto standard de vida y el mejor ingreso per capita del país.Territorio Antártico (v.). Es la más extensa de las regiones chilenas (1.250.000 Kmz). En su mayor parte cubierta de hielos, comprende las islas de Arco de Scotia, que unen el cabo de Hornos con la península Antártica (Tierra de O’Higgins) y el sector continental situado entre los 53 y 90° de long. O. Parte de este territorio es reivindicado por Argentina y Gran Bretaña. Ch. mantiene allí dotaciones permanentes que cumplen con el resguardo de la soberanía nacional y con fines científicos.4. Estructura económica. Agricultura, silvicultura y pesca. La agricultura chilena tuvo su época más floreciente durante la segunda mitad del s. xix y principios del xx. El trigo competía en los mercados de América, Europa y Australia. Después de la I Guerra mundial los grandes productores, Canadá, EE. UU. y Argentina, desplazaron a Ch. Desde entonces la decadencia ha resultado irrecuperable. La participación de la agricultura en el producto geográfico bruto se ha degradado constantemente. En 1965-66, ha quedado bajo el 10%. Su tasa de crecimiento en 1939-65 es lenta (2%) e inferior al de la población (2,26%). Las razones de este deterioro pueden buscarse en los gastos de maquinaria y fertilizantes, en el desplazamiento de una parte de la mano de obra agrícola hacia otros sectores de la economía, pero también en la irracional explotación y en el abandono de la tierra. Este abuso tiende a ser corregido por la Corporación de la Reforma Agraria que ha expropiado, por las causas señaladas, 1.242.484 Ha., de las cuales 160.047 son de regadío (1967).El potencial forestal se calcula (1966) en 4.650.000 Ha., de los cuales unos 100 millones de m3 son aserrables. En 1963-65 la explotación media anual fue del orden de 43.500.000 pulgadas, destinadas en gran parte a la producción de papel y celulosa. A fines de 1965 el Gobierno inició un Plan de Forestación con el objeto de recuperar tierras erosionadas y acrecentar las 350.000 Ha. De bosque artificial existente (1966). Las plantaciones hechas en 1965-67 superan los 250 millones de árboles; y la producción de viveros, de 12 millones en 1964, aumentó a 136 millones en 1967. Leyes especiales promulgadas en 1959-60, y un Plan de Desarrollo Pesquero han motivado un excepcional desarrollo de las actividades de pesca y de fabricación de harina de pescado. En 1966, 43 fábricas produjeron 221.334 t. de harina. De ellas, 188.448 t. provienen de 30 fábricas concentradas en los puertos de Iquique y Arica, en el extremo norte de Ch. Paralelamente la producción nacional aumentó de 272.514 t. en 1959 a 1.383.500 t. en 1966, ocupando el séptimo lugar mundial.Ganadería. La tasa de aumento del ganado mayor es baja. En el decenio 1955-65 el ganado porcino se incrementó en un 45%, pero los vacunos y ovinos alcanzaron sólo el 14,7 y 16%, respectivamente. La población creció en el mismo periodo en un 30,1%. Las causas de esta crisis residen en el mal estado sanitario del ganado, afectado por enfermedades infectocontagiosas; en la deficiente alimentación producida por un sobrepastoreo de los potreros, que acarrea anualmente la muerte prematura de unos 70.000 animales; y en el manejo deficiente de los recursos disponibles. Debido al estado decadente de la producción pecuaria, la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) decidió impulsar un Programa Nacional de Desarrollo Ganadero (1961-71) que se propone, entre otros objetivos, elevar las existencias de ganado en un 49%; la producción de carnes en un 85%, de leche en un 75%, de lana en un 61%. Para lograrlos se busca: a) aumentar el área de empastadas (praderas) artificiales. En 1964 se sembraron 50.000 Ha. de forrajeras; b) aumentar las vacunas antiaftosas, que ascendieron en 5.500.000 unidades aprox. (1964); c) construir cercos para mejorar el apotreramiento; d) otorgar créditos para adquirir reproductores, equipos de lechería, construir salas de ordeño, corrales, galpones de esquila, etc. No obstante, en 1964-65 la producción de carne de vacuno disminuyó, no así los totales de carne en pie de ovinos, porcinos y aves. Estos dos últimos aumentaron en 1964-67 de 57.000 a 70.000 t. y de 35.000 a 56.000 t., respectivamente. La producción de leche se incrementó en casi un 10% en 1964-66. Con el fin de mejorar la comercialización se desarrolla paralelamente el sistema cooperativo y la construcción de mataderos frigoríficos, plantas lecheras, silos, etc.Industria extractiva. En 1965, de un total de 771 millones de dólares de exportaciones, 545 correspondieron a la minería. De éstos, 400 procedían de la minería del cobre, 78 de la minería del hierro y 35 del salitre y del yodo. El 83% del valor de las exportaciones retornó al país durante el mismo año. La minería participa en un 10% aprox. del producto geográfico bruto, que se ha mantenido constante desde 1960. En los años anteriores era bastante menor. La minería ha elevado su participación en las últimas décadas, debido a la expansión de las actividades mineras y particularmente del cobre. En consideración a las ingentes reservas y al valor del metal en el mercado internacional, el Gobierno de Ch. propuso al Parlamento en 1965 una Ley sobre Convenios del Cobre, que fue aprobada, y cuyos objetivos son los siguientes: 1) aumentar la producción; 2) incrementar la refinación de cobre en el país; 3) hacer intervenir al Estado en la comercialización internacional del metal rojo; 4) incorporar la economía de las empresas a la economía nacional, a través de asociaciones mixtas entre el capital privado y el Estado chileno. Para esto se ha lanzado un programa de inversiones.Energía eléctrica. En 1965 se produjeron 5.990 millones de Kwh, de los cuales 2.240 provenían de plantas térmicas y 3.750 de centrales hidroeléctricas. Los planes de electrificación iniciados en 1942 tienden a aumentar el ritmo de crecimiento de la potencia anual instalada (4,7% anual acumulativo desde 1930) para llegar a 1.669.000 Kw. en 1972. Con estos objetivos se proyectaron, entre otras, las plantas hidroeléctricas de Rapel y El Toro. La primera, situada a 120 Km. al SE de Santiago, en el río del mismo nombre, funciona con una potencia instalada de 350.000 Kw. (1968). Es la más grande de Ch. La segunda, comenzada en 1967, aprovecha las aguas de la laguna del Laja, en Ñuble. Tendrá una potencia instalada de 400.000 Kw. Ambas dependen de la Empresa Nac. de Electricidad S. A., organismo filial de la CORFO. ENDESA lleva a cabo la instalación del Sistema Interconectado de energía eléctrica entre La Serena y Chiloé, que aprovecha regímenes hidroeléctricos diferentes y permite una mejor explotación de los recursos. Además de ENDESA, existe la Cía. Chilena de Electricidad, perteneciente a capitales norteamericanos. Su adquisición por el Estado está pendiente en el Parlamento.El carbón es una fuente de energía en crisis. Su producción se ha estabilizado, en los últimos años, en una cifra media de 1.700.000 t/año. La CORFO persigue a través de la Cía. Lota Shwager (1964) modernizar equipos e instalaciones, racionalizar la explotación y buscar nuevos mercados. El petróleo, descubierto en Magallanes en 1945, es explotado desde 1950 por la Empresa Nac. del Petróleo (ENAP). La producción fue en 1965 de 2.019.755 m3 de petróleo crudo y 6.211.655.000 m3 de gas natural. ENAP ha creado desde 1952 plantas y refinerías. Dos de ellas, Manantiales y Cullen, están adyacentes a la zona de producción y capacitadas para procesar 4.200.000 m3 diarios en total. Las restantes se encuentran en Ch. central y procesan petróleo crudo. Una, en Concón (1955), desembocadura del río Aconcagua, tiene una capacidad de refinamiento de 3.200 m3/día. La otra, en Concepción (1966), puede refinar 5.700 m3/día.Industria. En 30 años la industria manufacturera se ha transformado en la primera actividad económica de Ch. Aporta al producto nacional bruto el 24%, condición superada en Latinoamérica sólo por Argentina, Brasil y México. La industria de la celulosa y del papel proyecta aumentar la producción; con la instalación de nuevas plantas. La industria de azúcar de remolacha abastecía en 1954 el 2,6% del consumo nacional. En 1967 produjo el 57% (148.000 t.) y está previsto el total abastecimiento - del país. La industria automotriz nace en 1965 por las exigencias de un parque de vehículos motorizados deficiente con respecto a las necesidades. En 1967 se produjeron 13.167 unidades. Con la instalación de las armadurías FIAT, FORD y otras se pretende llegar a 40.000 unidades en 1970 para un mercado potencial de 51.000 vehículos. Los objetivos son aumentar la producción con formulación de convenios de complementación con países de la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC).La industria petroquímica aportaba en 1964 al producto nacional bruto el 1%. La política de fomento establecida llevó a la constitución legal de la Soc. Petroquímica Chilena Ltda. en que CORFO y ENAP aportan el 50% del capital (1966). Existe el plan de establecer cuatro conjuntos de plantas o complejos petroquímicos: a) etileno, para la producción de plásticos; en 1968 se instalan en Concepción las plantas de etileno de ENAP y clorosoda de Petroquímica; b) amoniacal, dedicado a la producción de abonos nitrogenados; c) aromático, para la producción de materias primas sintéticas destinadas a la industria textil y química orgánica; d) acetaldehído, para la producción de ácidos y alcoholes industriales, materias primas para pinturas y adhesivos.Acero. El segundo alto horno de la fundición de Huachipate (Concepción) entró en funciones en 1965. Transportes y comunicaciones. El Plan Decenal de Transportes 1961-70 fue proyectado por CORFO. Las características geográficas de Ch. obligan a mantener tres sistemas de transporte paralelos: carretera, ferrocarril y cabotaje. La red de caminos (6.075 Km. pavimentados, 1965) tiene su espina dorsal en la Carretera Panamericana, que se extiende entre Arica y Puerto Montt. Para complementarlo, el Ministerio de Obras Públicas contrató un préstamo en el BID destinado a construir 6.000 Km.de carreteras transversales en 10 años. De igual manera se financia la construcción de cuatro caminos internacionales con la Argentina: a Salta, San Juan, Mendoza y Bariloche. La red de ferrocarriles se encuentra estabilizada; 6.500 Km. del Estado y 1.444 Km. particulares destinados a labores minero-industriales. Todo el esfuerzo del Plan se dirige a renovar y transformar los equipos y electrificar las vías, particularmente el tramo SantiagoPuerto Montt. Para el cabotaje, el Plan Decenal proyecta un gasto de 40 millones de dólares. De ellos, la mitad se dedica a la construcción de nuevos puertos y lo restante a la adquisición de barcos. El tonelaje de la flota mercante es de 262.056 t. de registro bruto con una edad promedio de 11,8 años. Su tasa de renovación es de 6,9% (1967).
En la aviación, la Línea Aérea Nac. ha renovado fundamentalmente en los últimos años su material con la adquisición de cinco aviones Boeing 727 y nueve Avro a turbohélice (1968). La construcción de siete aeropuertos mayores después de 1961 y de 30 menores demuestra la magnitud del esfuerzo realizado. La Empresa Nac.de Telecomunicaciones fue creada en 1964 con el propósito de renovar en todo el país los servicios de teléfono, telégrafo, telex, radio y televisión. En 1967 estaba en servicio el tramo Santiago-Concepción con el sistema de microondas. En 1968 entró en operaciones el sistema terrestre de comunicaciones por satélite a través del consorcio mundial INTELSAT.
Comercio. En 1965, el comercio interior ocupaba 253.600 personas, de las cuales el 20% se dedicaba al comercio mayorista y otro tanto al comercio minorista. Con relación al valor de producción, el comercio interior realiza uno de los mayores aportes al producto nacional bruto: 22,7% (1965). El comercio exterior, por el contrario, sólo colabora en 1965 con un 10% al producto nacional bruto, pero ese porcentaje configura por las exportaciones el monto de las adquisiciones en el exterior, lo que incide directamente en la gestión económica del Estado. Las corrientes de exportación e importación registran en los últimos años una elevación progresiva y estable de los niveles. En el quinquenio 1961-65, el valor medio de las exportaciones aumentó con relación al quinquenio anterior en un 24%, mientras que las importaciones aumentaron en un 34%. Así, aunque las exportaciones tienden a un crecimiento sostenido, las importaciones las siguen estrechamente y en algunos años exceden, con lo cual disminuye o desaparece el saldo de este intercambio. Como todos los países en desarrollo, Ch. sufre el desequilibrio entre el débil progreso de la demanda de productos primarios y sus crecientes necesidades de manufacturas. Agrava esto el deterioro progresivo que ha sufrido la producción agropecuaria, que obliga a importar bienes de consumo general como la carne y el trigo junto a productos industriales de origen extranjero como el algodón y el azúcar. Éstos y aquéllos no han cesado de aumentar en el quinquenio 1961-65, pasando de 29,3% a 38,3%. La solución a este grave problema se encuentra en la diversificación y aumento de las exportaciones y en el desarrollo industrial que abarquen los rubros intermedios y de capital.5. División político-administrativo.Ch. se divide administrativamente en las siguientes provincias (censo 1965): Tarapacá (Iquique 62.934).Antofagasta (Antofagasta 112.421). Atacama (Copiapó 35.613). Coquimbo (La Serena 47.700). Aconcagua (San Felipe 21.558). Valparaíso (Valparaíso 276.330). Santiago (Santiago 2.248.378). O’Higgins (Rancagua 61.716). Colchagua (San Fernando 24.769). Curicó (Curicó 38.464).Talca (Talca 78.975).Maule (Cauquenes 17.836). Linares (Linares 31.142). Ñuble (Chillán 75.903). Concepción (Concepción 174.224). Arauco (Lebu 6.248).Bíobío (Los Ángeles 40.678). Malleco (Angol 21.111). Cautín (Teniuco 88.246). Valdivia (Valdivia 77.093). Osorno (Osorno 67.074). Llanquihue (Puerto Montt 48.408). Chiloé (Ancud 7.390).Aisén (Puerto Aisén 5.468). Magallanes (Punta Arenas 64.487).V. t.: NORTE GRANDE; NORTE CHICO; NÚCLEO CENTRAL; CONCEPCIÓN; ANTÁRTICO, TERRITORIO; SANTIAGO DE CHILE; VALPARAÍSO; VIÑA DEL MAR; TALCAHUANO; ANDES.
R. SANTANA AGUILAR.
BIBL.: Fuentes: DIRECCIÓN DE ESTADÍSTICAS Y CENSOS (DEC), Características básicas de la población, Santiago 1964; fD, Población total por provincias de Chile. 1885-1960, Santiago 1964; íD, Entidades de población por provincias, Santiago 1964-65; íD, "Bol.
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