Chile. Configuración Politica. HIST.
Categoria:
Historia
Al independizarse, las clases sociales eran: los criollos, con ínfima proporción de sangre aborigen; los mestizos, mezcla de blancos e indios, en la que los primeros absorbieron a los segundos; y los araucanos, raza indómita que no se mezcló con los conquistadores, sino que los combatió hasta casi extinguirse.La independencia fue obra de la aristocracia criolla, descendiente de vascos llegados en el s. XVIII que, por su industriosidad, desplazaron a los sucesores de los antiguos conquistadores. Consolidaron su fuerza al adquirir, a vil precio, las tierras y demás temporalidades de los jesuitas, al ser éstos expulsados en 1767. El bando más audaz de los criollos impulsó a la independencia a la Junta creada en 1810 para gobernar "en representación de Fernando VII". En 1814 se cierra el periodo de "La Patria Vieja", con la derrota de los insurgentes por los españoles. Durante él se dictaron los Regl. constitucionales de 1811 y 1812, provisorios y que reconocían la autoridad del rey, y el de 1814, independentista; nacieron el partido "pelucón", conservador y moderado, y el "pipiolo", liberal e insurgente. Derrotados los españoles por el Ejército libertador, asumió el poder como director supremo B. O’Higgins (v.), que actuó dictatorialmente y fue obligado a dimitir en 1823. Siguió un periodo anárquico, en el que se sucedieron los gobiernos y pronunciamientos (v. ni).La Constitución de 1818 dio preponderancia absoluta al director supremo; la de 1822 le conservó sus grandes atribuciones, pero consagró el gobierno representativo y la división de poderes. Durante la anarquía se ensayó una Constitución federal, que pronto fracasó. Derrotados los liberales en la guerra civil de 1829, se inició la formación definitiva de la República, bajo gobiernos conservadores hasta 1870 y liberales hasta 1891. Durante ellos reinó la estabilidad y se hicieron grandes progresos en educación, cultura y obras públicas, y se formó la clase media alta, integrada especialmente por profesionales. Ello fue posible porque se siguió el pensamiento político de D. Portales, ministro omnipotente hasta 1837, en que fue asesinado. Según él, el gobierno debe ser fuerte, impersonal, superior a los partidos, de absoluta probidad administrativa y celoso guardador del orden. El "ideal portaliano", con pocas excepciones, ha sido seguido por los gobernantes chilenos.Constitución de 1833. Organizó definitivamente la República; se inspiró en las ideas que acabamos de exponer y rigió hasta 1925. Consagró la división tripartita de poderes, estableció la elección indirecta del presidente (duraba cinco años y podía ser reelegido) y de los 20 senadores, y directa para diputados (uno por cada 20.000 hab.) y reiteró la independencia de la Corte Suprema, órgano superior judicial. No tuvo carácter determinado, pues, de apariencia presidencialista, facultó al Congreso para dictar anualmente las leyes de presupuesto y militares y cada 18 meses las de cobros de contribuciones. El Congreso usó este resorte en su permanente pugna con el ejecutivo, que no contaba con la facultad de disolución anticipada del primero. Los presidentes contestaron con una intervención electoral creciente, lo que provocó la guerra civil de 1891. Siguió un periodo de parlamentarismo desenfrenado hasta 1924, durante el cual hubo 530 ministros, en gabinetes de duración media inferior a cuatro meses. En el último cuarto del s. xix se formaron los partidos radical y demócrata, pretendiendo captar la naciente clase media. Los partidos conservador y liberal, por escisiones, dieron nacimiento a los partidos nacional y liberal democrático o balmacedista.Constitución de 1925. En 1920 llegó a la presidencia A. Alessandri, abanderado liberal y caudillo popular, que fue alejado del poder por un movimiento militar. Repuesto en su cargo, promulgó la Constitución de 1925, actualmente vigente, que restableció la preponderancia presidencial, dejando, no obstante, resabios parlamentarios que han entorpecido la labor de gobiernos posteriores. El presidente, titular del poder ejecutivo, es elegido para un periodo de seis años por sufragio universal directo y no puede ser reelegido para un nuevo mandato sucesivo. El poder legislativo reside en el Senado y la Cámara de Representantes. Los senadores son 45, cinco por cada una de las nueve provincias en que se ha dividido la República para estos propósitos. Han de tener al menos 35 años; elegidos para un periodo de ocho años, la mitad se renueva cada cuatro años. Los senadores han de aprobar la elección, que hace el Presidente de la República, de los diplomáticos, altos cargos militares y administrativos. La Cámara de Representantes tiene un diputado por cada 45.000 hab. Los diputados son elegidos, para cuatro años, por sufragio universal directo. El poder judicial reside en la Corte Suprema: 13 miembros que elige el Presidente de una lista propuesta por la misma Corte.Con Alessandri se incorporaron a la política elementos populares y se aprobaron numerosas leyes sociales. Después de un breve periodo de anarquía, Alessandri fue elegido en 1932 nuevamente y se restableció la normalidad constitucional. Las masas proletarias, que se iban constituyendo como consecuencia de la industrialización del país, en especial en el norte, donde la explotación de la industria salitrera producía grandes concentraciones obreras, reclamaron pronto mayores derechos y mejores condiciones de vida, frecuentemente mediante huelgas duramente reprimidas. En 1905, el movimiento obrero se organizó en la Mancomunal obrera, convertida en 1909 en Federación Obrera de Ch., bajo la dirección del comunista Luis Emilio Recabarren. En 1921, la Federación se adhirió a la Internacional Comunista de Moscú sobre la base de Consejos industriales. Durante la anarquía, que terminó en 1932, se organizó el partido socialista, de inspiración marxista, que logró constituir en Ch. al primera República socialista, dictadura que duró cuatro meses.La Federación Obrera fue reemplazada posteriormente por la Central de Trabajadores de Ch. y la Central única de Trabajadores; el partido comunista junto con el socialista, que se incorporó a la organización obrera, mantuvieron su control sobre ella, incluso durante la presidencia de Frei, cuyo partido demócrata cristiano no consiguió desplazar de las directivas obreras a los elementos marxistas. Este partido demócrata cristiano, nacido del conservador, triunfó en 1964 con el apoyo de los partidos tradicionales. Prometió nacionalizar la industria cuprífera, por acuerdos con las compañías extranjeras propietarias; acelerar la reforma agraria, haciendo propietarios a 100.000 campesinos, lo que no hizo, pues mantuvo explotaciones colectivas con propiedad estatal; y detener el alza constante del costo de vida, que no logró, llegándose en 1970 a un aumento del 35% anual. Ello contribuyó a su derrota electoral de ese año, en que su candidato alcanzó el último lugar, triunfando el de una federación socialista-marxista por menos del 1 %del electorado.Este Gobierno socialista, apoyado por el partido comunista, nacionalizó el cobre como estaba acordado desde 1967, estrechó vínculos con los países comunistas, generó crecientes injusticias, trató de estatalizar todo. El país regido por la opresión socialista se empobrece rápidamente, en medio de desórdenes públicos y un clima de grave intranquilidad. El 11 sept. 1973 un golpe de Estado acaba con esta situación, disuelve las Cámaras y suprime los partidos políticos. Una Junta Militar de gobierno compuesta por los Jefes de las tres Armas y de los Carabineros, el 26 jun. 1974, sanciona la Ley del Estado que reforma la Constitución al instituir el cargo de Jefe supremo de la Nación (Jefe del Estado y del Gobierno) y regula la función legislativa de la Junta Militar.El régimen militar presidido por A. Pinochet, en sept. 1980, somete a referéndum una nueva Constitución, con posibilidades para los partidos políticos, que es aprobada por amplia mayoría. Algunas modificaciones son aprobadas en otro referéndum del 30 jul. 89; y en el de 5 oct. 1989 Pinochet pierde su pretensión de continuar su mandato. En las elecciones de dic. 1989 triunfa el candidato demócrata cristiano, restaurándose la actividad de los partidos políticos (v. CHILE 111, 13).R. VILLARROEI. ROJAS.
BIBL.: F. CAMEOS HARRIET, Historia Constitucional de Chile, 5 ed. Santiago 1969; E. EVANS, Relación de la Constitución política de Chile, Santiago 1970; Constitución política de Chile, Santiago 1970; J. LAVÍN, Chile, revolución silenciosa, Santiago 1987.
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