Chartres HIST.
Categoria:
Historia
Ciudad francesa, 80 Km. al sudoeste de París, capital del departamento de Eure-et-Loire, con 34.469 hab. (1968). Fue célebre en la Francia medieval por sus escuelas (v. CHARTRES, ESCUELA DE); hoy es una ciudad apacible y provinciana, y debe ante todo su fama artística a su catedral gótica, tal vez la más bella entre las francesas y de todos modos única. Es a la vez catedral y santuario de peregrinación, donde la devoción a la Virgen se nutrió con hermosas leyendas (el culto rendido por los sacerdotes de la Galia pagana a la misteriosa Virgini pareturae) y se mantiene viva en nuestro siglo, reflejada por obras literarias célebres: La catedral de l. K. Huysmans, la Presentación de la Beauce a N. S. de Chartres de Péguy, etc. Las exigencias de la peregrinación motivaron una planta muy amplia en la cripta, edificada en la Alta Edad Media, y el tamaño excepcional de la catedral gótica, con el desarrollo de sus cruceros, cada uno con tres naves y una fachada de tres portadas. Pero sobre todo, la catedral de Ch. permite seguir, a través de obras maestras, la evolución del arte gótico (arquitectura, escultura y vidrieras) desde mediados del s. x11 hasta principios del xvl.La catedral románica construida en el s. xi por el obispo Fulberd se vio enriquecida hacia 1150 con una grandiosa fachada occidental, llamada Portada Real, al estar decorada con estatuas de reyes y reinas de ludá, en el nuevo estilo iniciado en Saint-Denis. Cuando en 1194 un voraz incendio destruyó la catedral, se salvaron la torre norte (vieja), la Portada Real y las tres magníficas vidrieras, de colores ardientes y profundos, nunca superados (Sueño de fesé, Infancia y Pasión de Cristo).La reconstrucción fue iniciada muy rápidamente, con la ayuda de los ciudadanos y corporaciones y se realizó en un plazo muy corto: en 1260 la catedral fue consagrada. La nave dio el modelo clásico para las catedrales de la segunda edad gótica, con pilares compuestos en vez de columnas, triforio en vez de tribuna, amplias ventanas, arbotantes exteriores (impresionantes con sus dos pisos). Las fachadas de los cruceros van simbólicamente dedicadas, la del norte (ca. 1225) al Antiguo Testamento y a la Virgen, la del sur (hacia 1240-50) a Cristo, profetas, apóstoles y santos. Reflejan éstos la evolución de la escultura a partir de las "estatuas columnas" del s. XII, muy alargadas y de proporciones todavía arbitrarias, pero con rostros muy naturalistas, tal como aparecían en la Portada Real, hacia un estilo amplio, flexible y sereno, más adusto del lado norte, más sonriente en el lado meridional. Tanto en las innumerables figuritas como en las grandes estatuas, mantiene siempre el carácter monumental.Además Ch. constituye un museo único del arte de la vidriera (v.), tan típicamente francés durante el s. XIII; aparecen grandes figuras de santos en las ventanas de la nave principal, donadas por reyes, príncipes y gremios; vidrieras de la girola, con sus medallones narrativos de la Virgen, de Santiago y Carlomagno, muy sabiamente compuestos; rosetones inmensos de las fachadas, verdaderas apoteosis de Cristo y de la Virgen bendiciendo en el cielo. El arte del s. xiil alcanza aquí su plena madurez clásica, su expresión robusta y elegante a la vez.No hay que menospreciar, sin embargo, las aportaciones ulteriores: las vidrieras del s. xv, concebidas como grandes cuadros donde aparecen los donantes (la hermosa y florida "Torre nueva" construida por lean Texier de Beauce en 1516) y, sobre todo, el trascoro de principios del s. xvl, excepcional en Francia por la riqueza decorativa y la gracia de las esculturas que cuentan toda la vida de Cristo.La importancia artística de Ch. se refleja también en las numerosas casas góticas del s. x111 que se conservan alrededor de la catedral, y en las obras de arte de sus iglesias parroquiales. Entre ellas la de S. Pedro tiene una obra célebre del Renacimiento: la serie de esmaltes pintados de Léonard Limosin con los apóstoles.PAUL GUINARD.
BIBL.: E. HOUVET, Cathédrale de Chartres, Chartres 1922; Y. DELAPORTE y E. HOUVET, Les vitraux de la cathédrale de Chartres, Chartres 1926; Y. DELAPORTE, La cathédrale de Chartres, Chartres 1958; A. E. KATZENELLENBOGEN, The Sculptural Program of Chartres Cathedral, Baltirnore 1959.
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