Cetáceos
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Biografía GER
Un solo orden de mamíferos placentarios acuáticos, correspondiente a la "cohorte" Mutica (v. FÓSILES V) sin duda floreciente, cuyo origen es un tanto enigmático. Se trata de mamíferos carnívoros, diferenciados del antiguo tronco euterino (quizá en verdad, una rama de los creodontos, v. PLACENTARIOS), en época desconocida, pero ciertamente muy lejana.Caracteres generales. El plan de organización euterina está alterado, por su extraordinaria adaptación secundaria al ambiente acuático; en conjunto, su cuerpo es un regreso a la forma pez: forma hidrodinámica, ausencia de cuello, miembros anteriores convertidos en aletas, aletas caudales y pérdida de miembros posteriores, al menos las partes visibles.La natación depende de oscilaciones verticales del cuerpo y de la cola y la eficacia del sistema requiere un dispendio energético, que se ha calculado mayor, en varias veces, el de cualquier mamífero conocido. El cuerpo es completamente liso, sin suerte de pelo ni glándulas, lo que reduce enormemente cualquier rozamiento. En cambio, el panículo adiposo está muy desarrollado, constituyendo tocino abundante, que contribuye a la isotermia corporal, proporciona reservas de agua y energía, disminución de peso específico y posiblemente cambios de volumen con los buceos de profundidad. La fuerza propulsiva está en la cola, accionada por fibras musculares, insertadas en las vértebras caudales y en la piel, por medio de largos tendones. Las aletas o miembros anteriores (con segmentos basilares acortados, pero en cambio hiperfalanges), y a veces una aleta impar dorsal, sirven para la estabilidad; la aleta dorsal aparece en las especies de rápida natación (orcas). Las aletas caudales y dorsales son simples repliegues de piel, sin esqueleto alguno y, por tanto, neoformaciones. La evolución formadora de tales órganos, igual que la regresión y desaparición de los miembros posteriores (cuyo único vestigio son un par de astas utilizadas para inserción del cuerpo cavernoso del pene, que quizás representan sólo el isquion), resulta un verdadero enigma. La columna vertebral no soporta peso; las cigoapófisis invertebrales están reducidas y, en cambio, desarrollados los cuerpos vertebrales, como en los peces. Neuroespina y apófisis transversas, bien desarrolladas para inserción de músculos, si bien no reaparecen miómeros (músculos metaméricos), como en los peces. Las vértebras cervicales, soldadas (no hay cuello). Las costillas, de sección circular y muy móviles, funcionan activamente en la respiración, puesto que el diafragma posee músculos. No presentan esternón y así, tampoco verdadera caja torácica, de forma que, varados en las rompientes o lugares de baja mar, después de temporales, mueren asfiXIados al no poder hinchar sus pulmones. Solamente el cráneo, en la cabeza, permanece grande para albergar el cerebro y soportar enormes huesos mandibulares (en la ballena equivalen a un tercio de la longitud corporal). En el cachalote el cráneo es asimétrico, seguramente a causa de ciertos esfuerzos correlativos durante la natación. Micro o anosmáticos (sin olfato), su bóveda cerebral es corta y esférica; por ello, los orificios nasales constituyen espiráculos respiratorios, desplazados hacia atrás y abiertos hacia arriba. La región nasal, en el cachalote, es también asimétrica. La cápsula ótica, separada del cráneo (hueso peñasco), posee una gran bulba o cavidad timpánica adjunta; la trompa de Eustaquio forma amplios sacos neumáticos en la base del cráneo, sirve así para levantar la cabeza, los orificios externos (nasales, auditivos, etc.),pueden cerrarse durante el buceo mediante músculos; también ciertos anillos cartilaginosos y músculos, cierran los bronquiolos.Los pulmones, elásticos y extensibles, pueden llenarse de aire rápidamente, y así, la respiración tiene lugar con intervalos de algunos minutos; la inmersión puede ser de 30 min. a una hora. Todo ello está correlacionado con interrupciones del latido cardiaco bajo el agua y aceleraciones durante la respiración y también, con la disposición de reservas oXIgenantes de sangre, en expansiones capilares estratégicamente distribuidas por el cuerpo, que reciben el nombre de retia mirabilia; los músculos, además, contienen mucha hemoglobina. El mecanismo fisiológico que comporta tales condiciones de respiración y circulación sin peligro de embolias, es todavía poco conocido.No se ha experimentado en exceso sobre las posibilidades de su comportamiento y conducta, sin embargo, los c. poseen el mayor cerebro de la escala animal rico en circunvoluciones. Ojos pequeños y modificados para la vida acuática, con cristalino redondo como el de los peces. El órgano auditivo reducido; hasta incluso los canales semicirculares son estrechos.Nutrición y reproducción. Variadas modificaciones, como secuela de la vida acuática: testículos inmediatamente bajo la piel; pene largo y arrollado en reposo. Útero bicorne, pero solamente con un feto; un largo periodo de gestación (10 a 12 meses en las grandes ballenas); muy nidífugos, a su nacimiento miden un tercio de la longitud adulta. Gestación cada 2 ó 3 años. Placenta difusa y además, el saco vitelino y el alantoides reducidos. Un par de mamas inguinales, con las glándulas mamarias provistas de un receptáculo y de un músculo, de tal forma, que la leche puede ser eficazmente inyectada en la boca de la cría. Muchas especies migran a aguas poco profundas y protegidas durante el parto. Las marsopas y los delfines comen peces; sus dientes forman series numerosas (65/58), todos semejantes a caninos en ambas mandíbulas; seguramente útiles para atrapar y no dejar escapar las presas. Los procedimientos de ingestión permiten diferenciar a los animales de estos grupos taxonómicamente.En definitiva, los c. son animales preparados para un considerable incremento de su biomasa, lo que aporta, sin duda, ventajas y es un principio económico para toda suerte de animales acuáticos. Después de la muerte, las ballenas pierden calor con tal lentitud que su descomposición es muy rápida. Algunas formas son tan colosales que no se las puede comparar a ningún otro grupo animal: las grandes ballenas azules o rorcuales (Balaenoptera), pueden alcanzar 150 t. y rebasar los 30 m. de longitud; dichas tallas las alcanzan las ballenas propiamente dichas, provistas de "barbas", quizás gracias a sus enormes posibilidades alimenticias en el mismo plancton, eliminando así el escalón energético intermediario, que comportan las costumbres carnívoras de los denticetos.Taxonomía. Comprenden tres subórdenes importantes: los arqueocetos, que vivieron en el eoceno (v. TERCIARIA, ERA) y alcanzaron el mioceno (Basiliosaurus), muy largos y estrechos, casi de 18 m.; los miembros posteriores ya desaparecidos y con muchos otros caracteres similares a los actuales; la presencia de un número normal de dientes (44), con cierta disposición heterodonta, inclina a pensar en su antiguo origen creodonto. El enlace de tales tipos con los misticetos actuales; es uno de los múltiples problemas no resueltos de la actual filogenia. Los misticetos representan las verdaderas ballenas (v.). Los odontocetos, en cambio, son carnívoros y poseen filas de dientes sencillos y de una sola cúspide. Las orcas (Orcinus), comen carne de otros c. (los mismos cazados por el hombre), focas y diversas aves marinas, sobre todo pájaros bobos del Antártico. Las especies que se nutren de cefalópodos, presentan dientes reducidos a un solo par inferior (Hyperoodon), o bien a una defensa potente, como en el narval (Monodon). Son un grupo variado (cuatro superfamilias), probablemente originado en el eoceno superior. Los escualodontos (eoceno a mioceno), se parecían a marsopas y poseían dientes triangulares; seguramente los Platanista, especie de delfines de los estuarios del Ganges, Amazonas (boto o bufeo), Río de la Plata (Stenodelphis) y de los grandes ríos chinos, constituirían su descendencia actual; los delfínidos, diferenciados en el mioceno, son los de mejor y más variada representación actual (Orcinus, Phocaena, Delphinus), con tamaños que oscilan entre 2 y 3 m. de longitud; poseen las mandíbulas prolongadas en pico. El narval pertenece a la familia de los monodóntidos, se desconoce la finalidad del largo (casi 3 m.) "colmillo retorcido" del macho; la hembra posee dos pequeños incisivos. Los cachalotes (Physeter) entre los disetéridos, son enormes odontocetos, muy escasos, pero todavía pescables o cazables en el Atlántico central; han desarrollado un enorme y prismático hocico, relleno de gran cantidad de grasa blanca especial, muy apreciada en perfumería: el espermaceti o esperma de ballena, dispuesta en el lado derecho, sobre los conductos nasales. La reserva de esta materia es tan grande, que puede ascender a 5.000 Kg. en un cachalote adulto, lo cual puede además, dar idea de la magnitud del animal que lo posee; se interpreta este órgano como un enorme reservorio energético, que permite a estas especies alcanzar tallas enormes de 18 m. de longitud. Los picos de los cefalópodos (pulpos), que constituyen su nutrición, permanecen en el intestino combinados con secreciones sólidas, formando el ámbar gris.Explotaciones y aprovechamiento. Las ballenas, hoy en día todavía más explotadas, son los rorcuales (=Balaenoptera musculus, ballena azul). Principalmente se extrae grasa en cinco distintos tipos o grados de aceite (de los odontocetos el espermaceti y el ámbar gris). El aceite más fino se obtiene del "tocino" o panículo subcutáneo. Los menos finos proceden de la cocción de la carne, los huesos y demás restos. Las aplicaciones son diversas: jabones, pomadas, curtientes, margarina y glicerina. Los restos, desaceitados, constituyen un magnífico guano apreciado por la proporción de amoniaco y fosfatos tribásicos. Las barbas o ballenas, tan estimadas en otro tiempo, apenas tienen valor hoy (sustituidas por celuloide y plásticos).Los primeros hombres que "pescaban" ballenas e iban a cazarlas lejos, fueron los vascos durante la Edad Media. Han pasado ya los tiempos del ballenero aventurero, aproXImándose al animal arpón en mano, arrojado de cerca, desafiando toda suerte de peligros; existen hoy verdaderas empresas, establecidas en casi todo el mundo y pertenecientes sobre todo a grandes potencias. Pero Noruega y Japón son quizá las que más intereses han invertido. Los principales cazaderos están situados en el Antártico; las Malvinas resultan un lugar muy propicio para esta industria: en el verano de 1925-26, se cazaron 26.962 ballenas, 13.997 pertenecieron al Antártico. Los cazaderos de las Malvinas se explotan desde 1766, cuando Boungainville visitó el lugar con el Aigle. Ya en 1792, el gobernador español Clairac, se dirigió al virrey de Buenos Aires informándole de las grandes ganancias que los balleneros ingleses obtenían en el sector durante 1787 a 1790: 1.385 barriles de aceite; ello dio como resultado la estación ballenera de Puerto Deseado. Hoy en día se utiliza para matar a las presas el arpón-granada, invento ideado por el noruego Svend Foyn en 1867 y para aprovecharlas eficaz y rápidamente Otto Sverdrup introdujo factorías flotantes, barcos-factoría o "cocina" que presiden y abastecen una flotilla de vaporcitos, exclusivamente arponeros, veloces, que tan sólo se aproximan a 40 m. de las presas. Un cañón dispara el arpón, con la punta formada por una granada con su correspondiente carga explosiva, provista de cuatro aspas que se abren en la carne de la ballena, produciendo la explosión y evitando al mismo tiempo el desprendimiento de aquél; el animal no escapa aunque lo intente: el otro extremo lleva su correspondiente cuerda arrollada sobre batea al pie del cañón. Al hacerse el disparo se desenrolla velozmente y queda sujeta al barco por un sistema de resortes elásticos, que evitan la transmisión al mismo de los movimientos violentos del animal herido. Al tirar de la cuerda del arpón se la atrae al barco y se la remata con una lanza. Para evitar, que una vez cadáver, se vaya al fondo, se le inyecta vapor de la caldera del buque por medio de un largo tubo de caucho hasta que se infla como un globo y se le remolca a la factoría, o bien, más modernamente, se le clava una señal acústica o visual y se notifica su posición por radio al barco-fábrica, viajando en paraje Próximo y se abandona a la deriva para que éste, convenientemente aparejado con localizadores, recoja la presa muerta. En tales casos la presa corre el peligro de ser atacada por las orcas.La composición de un barco-fábrica o de una factoría de tierra firme para similar finalidad, se compone de los siguientes servicios: extensa plataforma para izar y arrastrar desde el mar por suave rampa a las presas, calderas enormes, sala de máquinas, carpintería y herrería, astillero para reparación de pequeños barcos, laboratorio de análisis, galpón para el guano, depósitos de aceite, viviendas, etc. Las operaciones de trinchado son rápidas, para evitar el deterioro de la carne y la calidad del producto.La acción de las flotillas balleneras amenazó la existencia de tan importantes fuentes de riqueza con el exterminio de las ballenas en los años de preguerra; ciertos momentos de depresión económica para sus productos han sido sin duda favorables a su recuperación vital, a causa de cese de actividades por parte de alguna empresa poderosa, pero todo ello aconsejó a los organismos internacionales el poner remedio a tal intensidad excesiva de explotación mediante un convenio internacional. Cada compañía que caza en los mares australes no puede negarse a una inspección y da cuenta por radio del número de animales cazados diariamente a una oficina central, a partir de la fecha del levantamiento de la veda; cada año un comité de expertos fija un límite de cabezas y la veda se reinicia en el momento que dicho cupo total se ha alcanzado por el conjunto de las flotillas. Todo ello indica la gran competencia que se desarrolla por un trabajo rápido y la consecuente velocidad de captura.V. t.: PLACENTARIOS; VERTEBRADOS; BALLENA; MAMÍFEROS.E. BALCELLS R.
BIBL.: A. CABRERA y 1. YEPES, Mamíferos sudamericanos, en Historia Natural Ediar, Buenos Aires 1940; P. P. GRASSÉ, Traité de Zoologie, 17, París 1955; G. SCORTECCI, Los animales. Cómo son. Dónde viven. Cómo viven, I, Barcelona 1960; 1.R.NORMAN y F.C.FRASEA, Les - gents de la Mer, París1938; K. S. NORRIS, Whales, Dolphins and Porpoises, Berkeley 1966; E. 1. SLIJPER, Whales, Londres 1962; P. HERSHKOVITZ, Catalog of Living Whales, "Smith. Inst. Bulle 246 (1966).
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