Celso
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Biografía GER
Vida. Escritor pagano del s. II, autor de Alethés Lógos (Doctrina verdadera) escrita en griego ca. 178 contra el cristianismo. Su ideología es eciéctica, fruto del sincretismo reinante; junto a una clara inspiración platónica, C. se muestra influido por ideas estoicas y aun gnósticas.Orígenes (v.), a petición de S. Ambrosio, escribió ca. 248 una extensa refutación contra C. en ocho libros, que llevan precisamente el título Kata Kelsou (Contra Celsum), donde no sólo sigue linealmente el pensamiento del Alethés Lógos, sino que transcribe a la letra numerosos fragmentos de esta obra, que gracias a eso nos ha llegado sustancialmente íntegra. Debemos, pues, a Orígenes lo poco que conocemos de C.: "que vivió bajo Adriano y más adelante" (Contra Celsum, I,8); su obra Alethés Lógos; y su promesa de "componer después de éste otro escrito, en que anuncia enseñar cómo hayan de vivir los que quieran y puedan creerle" (o. c., VIII,76); escrito que seguramente no eXIstió, pues Orígenes estaba decidido a escribir una nueva refutación (o. c., VIII,76) y no lo hizo.Contenido de su obra. El plan de Alethés Lógos nos es desconocido, ya que la obra como tal se ha perdido. Orígenes la divide en ocho partes, sin duda con fin práctico de refutación. Pero, partiendo del contenido real, podemos distinguir dos partes: a) Acusación, en boca de un judío, contra Jesús y los cristianos; b) Acusación del propio C. contra los judíos y contra los cristianos. Es decir, que los temas principales sobre los que C. argumenta y acusa, son tres: judaísmo, persona de Jesucristo y cristianismo. Trataremos de resumir las principales acusaciones de C.: 1) contra los judíos dice que los libros santos no son históricos; Moisés en su legislación ha copiado a los sabios paganos; la idea que tienen los judíos sobre la protección que reciben de Dios es orgullosa, y errónea metafísicamente; 2) contra la persona de Jesucristo dice que no es descendiente de David; no es Dios; no se refieren a Él las profecías; no fue concebido virginalmente; no fue taumaturgo, sino mago, como los demás; la Encarnación (v.) repugna a la inmutabilidad y a la sabiduría de Dios; niega la resurrección (v.) de Jesús; 3) contra los cristianos dice que los Evangelios no son históricos; los cristianos son hombres nuevos, sin patria, sin tradición; son cismáticos y apóstatas con respecto al judaísmo; provienen de los ambientes bajos de la sociedad; imponen una fe ciega e irracional; huyen de la ciencia y buscan a los ignorantes.C. sabe que el cristianismo (v.) se considera la única continuación de Israel, hasta entonces Pueblo de Dios (v.). Por eso pone especial empeño en desprestigiar y quitar todo valor al judaísmo, para privar al cristianismo de una base histórica muy importante. Esto supuesto, C. ataca ferozmente a la persona de Jesús y al cristianismo en.todos sus aspectos: como doctrina y como hecho histórico. Los ataques de C. son violentos, brutales, llenos de insolente desdeño que exaspera a Orígenes (o. c., 111,22). A los ojos de C., el cristianismo es una doctrina bárbara y absurda, hecha sólo para gente sin cultura; y carece de raigambre histórica: es un cisma que rompe con toda la tradición religiosa.Características de su obra. ¿Qué pretendía C. con su escrito? No es fácil de contestar, porque Alethés Lógos no tuvo resonancia. Las teorías apuntadas son varias. Orígenes mantiene una finalidad estrictamente religiosa (o. c., VI,74). A. Harnack defiende una finalidad primaria y casi únicamente política; si C. es religioso, dice, es porque el Estado debe apoyarse en unas creencias religiosas. Toda la tesis del libro estaría resumida para Harnack en la invitación que hace a los cristianos "a prestar ayuda al Emperador con todas las fuerzas" (o. c., VII1,73). E. Buonaiutti es partidario también de la intención política; como G. Bardy, y lo mismo J. Quasten; P. de Labriolle, en cambio, se decide por un doble objetivo: primariamente, demostrar que el cristianismo es un conjunto de plagios y cosas absurdas; secundariamente, convencer a los cristianos de que hacían un juego pésimo al Estado. Para D. Ruiz Bueno, por último, "la pluma (o el estilo) de Celso está afilada por el orgullo herido de un intelectual antiguo".Alethés Lógos, a pesar de ser un ataque contra el cristianismo, tiene pretensiones de obra científica; y lo es en algún sentido: por las fuentes que ha usado. De los escritos cristianos, consta ciertamente que C. ha conocido, del todo o en parte, estos libros del A. T.: Génesis, Éxodo, Deuteronomio, Salmos, Jonás y Daniel. De los escritos apócrifos, cita el libro de Henoc. De los Evangelios, conoce principalmente el de S. Mateo; y parece que algo también los de S. Lucas y S. Juan. Según el mismo Orígenes insinúa, C. conoció un poco los Hechos de los Apóstoles y algunas epístolas de S. Pablo. Hay que añadir dos fuentes más, del tiempo posapostólico: epístola de Bernabé y los escritos apologéticos de S. Justino. Parece incluso que se procuró información de algún cristiano, pues Orígenes se queja de que cristianos ignorantes hayan informado erróneamente a C. (o. c., 1,12; 111,44; VII,27). Fuentes judías: Talmud, Toledot, controversia de Papiscos y Jasón, Josefo (con las adiciones del texto eslávico).En cuanto a la originalidad de C. como polemista, es relativa. Se inspira en temas de los gnósticos (v.). Imita, además, la polémica judía anticristiana, de la que toma literalmente sus mismos argumentos (negación del nacimiento virginal de Cristo, negación de su ascendencia davídica, etc.). Pero tiene cierta originalidad, aunque usa argumentos judíos, cambia su sentido; y así, cuando niega que Jesús (v. JESUCRISTO) sea descendiente de David, no lo hace como argumento para negar su mesianidad (punto de vista judío), sino que trata de insistir en la bajeza del nacimiento de Jesús, para, de ahí, concluir que no pudo ser Dios (punto de vista pagano). C. ha sabido ser personal; escribe él, pagano, para ser leído por paganos; y supo crear en su obra un ambiente pagano, único apto para sus destinatarios.El juicio sobre Alethés Lógos de C., que se puede entretejer reuniendo testimonios de Orígenes, es poco halagüeño. Le acusa de poca seriedad (o. c., VI,74); de no haber entendido la Revelación cristiana (o. c., VII,18); de desconocer a fondo las S. E. (o. c., 11,32);de falta deinvestigación y de sinceridad crítico-histórica(o. c., 1,12); de oportunismo doloso en la argumentación (o. c., 111,22). Cualquiera de estas afirmaciones de Orígenes, y otras más, se pueden suscribir. El oportunismo doloso es una de las características de C. No ataca C. desde un sistema ideológico definido; echa mano de una u otra ideología (platónica, judía, política, etc.), según conviene en el momento. Tampoco faltan contradicciones.Tiene, sin embargo, la obra de C. puntos positivos en sí misma y en su significación. Prescinde de toda la polémica pagana anterior; abandona las numerosas calumnias que corrían entre el vulgo, de las que aquella se alimentaba exclusivamente; y emprende una obra científica (relativamente, según lo dicho), que es fruto de un estudio del hecho histórico del cristianismo, de sus fuentes, de su doctrina. Es un modo de polémica anticristiana desconocido hasta ese momento. Y esto significa la importancia que, a partir del a. 150, tuvo dentro del mundo pagano el cristianismo, que se extendía sin cesar contra toda oposición, popular u oficial. C. capta esta realidad y piensa que el mejor medio para frenar su marcha ascendente es una obra científica que demuestre que el cristianismo, su actividad y su doctrina, eran absurdos, contra toda sabiduría y contra toda tradición religiosa. Pero C. se queda en lo fenomenológico; no penetra en lo profundo del mensaje evangélico; su "todo lo sé" (o. c., 1,12) no pasa de ser una presunción. Tiene, además, el triste mérito de ser, como dice G. Bareille, un arsenal completo, donde se han aprovisionado de las armas más diversas cuantos han atacado al cristianismo desde el S. III hasta nuestros días. De ahí su interés aun actualmente.V. t.: BIBLIA V, 2.J. R. DÍEZ ANTOÑANZAS.
BIBL.: Orígenes, Contra Celso, intr., versión y notas de D. Ruiz BUENO, Madrid 1967 (con historia valorativa de las ed. críticas); D. Ruiz BUENO, Padres apologistas griegos del siglo 11, Madrid 1954; G. BAREILLE, Celse, en DTC 11,2090-2100; C. ANDRESEN, Logos und Nomos. Die Polemik des Kelsos wider das Christentum, Berlín 1955; M. LODS, Étude sur les sources juives de la polémique de Celse contre les chrétiens, "Rev. d’Histoire et de Philosophie Religieuses" 21 (1941) 1-33; F. DE LABRIOLLE, La réaction paienne, París 1934, 109 ss.
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