Cataluña. Economía. ECON.
Categoria:
Economía
La estructura de la economía catalana es típicamente industrial; el segundo sector aportaba en 1969 el 45% de la producción bruta total de C. y ocupaba al 50% de la población activa. La estructura del producto bruto catalán demuestra que las provincias de Tarragona y Lérida son básicamente agrícolas, con el 37 y 44% respectivamente de la población ocupada en esta actividad, mientras que en Barcelona y Gerona los sectores básicos son el industrial y servicios. En conjunto, la aportación de C. al producto nacional de España es fundamentalmente industrial, con cerca del 24% de la producción industrial española, y le sigue en importancia el sector servicios, mientras que el sector primario contribuye al total nacional en una medida menor. La contribución de C. al desarrollo industrial de España, junto con el País Vasco, era decisiva antes de la Guerra civil española (1936), constituyendo las únicas zonas industriales del país. En los últimos años, el aumento de la participación catalana en la producción española ha sido menor que el incremento de población y ello ha motivado que ocupe el tercer lugar (detrás del área metropolitana de Madrid y el País Vasco), en cuanto a la renta por habitante. Tal hecho se ha debido a que la inmigración en C. ha pasado de ser típicamente individual a marcadamente familiar, lo que ha aumentado lógicamente la población pasiva catalana. El saldo migratorio siguió una tendencia creciente desde 1959 (año del Plan de Estabilización) y llegó a su cenit en 1964. A partir de este año, dicho saldo ha presentado una disminución continua, si bien la participación de C. en la clasificación por provincias receptoras de inmigrantes ha permanecido prácticamente constante, alrededor del 30%.Sector primario. Atendiendo al volumen global y a la variedad de las producciones, el sector primario en C. ocupa un destacado lugar en el total económico de España. El valor de la producción final agraria en 1969, en C., representó unos 17.000 millones de pesetas, lo que vino a ser un 10% de la producción final agrícola de España. Barcelona es la primera provincia en importancia, siguiéndole, Tarragona, Lérida y Gerona, por dicho orden, a pesar de que en aquélla la superficie labrada sólo representa el 25% de la superficie susceptible de ser cultivada, uno de los porcentajes más bajos de España, lo que demuestra su alta productividad media. Igualmente es de resaltar que, a pesar de los altos rendimientos agrícolas que se obtienen en C., sólo el 21,5% de la tierra cultivada se explota en régimen de regadío, si bien dicho porcentaje representa más del doble del promedio español en el que las áreas dedicadas al cultivo de regadío llegan a un eXIguo 10%. El crecimento del área metropolitana de Barcelona como principal centro de consumo de C. ha impulsado la transformación de los cultivos hacia productos de más valor, como son los frutales, flores, productos de huerta, etc. Igualmente C. experimenta un elevado índice de mecanización agrícola; en 1968 se matricularon un total de 3.750 tractores, superando al año anterior en un 11%. Entre las dos Castillas se matricularon 7.900 tractores y en Andalucía occidental 2.118 unidades. El parque español de tractores en 1968 se elevaba a 215.000, y de ellos correspondían 25.081 a C. En cuanto al número de hectáreas labradas por tractor, las cuatro provincias más mecanizadas de España son: Gerona, Barcelona, Álava y Lérida. Ahora bien, las reducidas dimensiones de la mayor parte de las explotaciones hacen que dicha mecanización, en algunos casos, pueda considerarse excesiva, al no ser plenamente utilizada.C., sin embargo, es deficitaria en gariadería, pesca y recursos forestales. En cuanto a la ganadería, ha experimentado un aumento, aunque a todas luces insuficiente ante los fuertes incrementos de la demanda de carne, leche, huevos, etc. Una excepción la constituye la avicultura, localizada principalmente en la comarca de Reus, ya que a pesar del consumo de Barcelona, C. ha sido exportadora de huevos, gracias a su tecnificación y mecanización. La producción ganadera de Barcelona ha sido, en 1969, del 31% del total catalán, siguiéndole Tarragona, Lérida y Gerona, y siendo la producción total catalana de unos 12.000 millones de pesetas. Los recursos forestales catalanes corresponden al 11% de la producción española, siendo Gerona la primera provincia, siguiéndole en importancia Lérida, Barcelona y Tarragona. Los principales productos que se obtienen de esta actividad son la madera, la leña y el corcho.Sector secundario. La industria constituye el sector de más peso en C. La producción industrial catalana representa la cuarta parte del total español, seguida por el área metropolitana de Madrid y el País Vasco, que se reparten entre ambas otro 25%. C. se encamina hacia una estructura sectorial que Colin Clark tipificaría de "superdesarrollo". La localización de la industria catalana es muy desequilibrada, dado que sólo en la provincia de Barcelona se halla el 85% de los establecimientos industriales, participando en la producción nacional con un 20%. En el resto de C. se han desarrollado aquellos sectores que en mayor medida dependen de las primeras materias y de la energía. Destaca también Tarragona como primera provincia productora de derivados del petróleo, con un 50% del total nacional, y Gerona obtiene una importante producción en el sector de la madera y corcho. Observando la evolución del número de trabajadores en cada actividad se deduce fácilmente la transformación actual de las mismas. Así destaca el crecimiento considerable de los sectores químico, metalúrgico, cuero, zapatos, confección y alimentario. Por el contrario, ha disminuido el número de obreros en el sector textil, a pesar de seguir ocupando un lugar de privilegio en España, puesto que en 1969 la participación de este sector en el total español era del 70%, e igualmente ha disminuido en las industrias auxiliares y de la construcción, aunque en esta última la disminución se ha debido fundamentalmente al descenso de la inmigración. En el sector textil se acentúa el problema general de C. (la dimensión de la empresa), puesto que de las 2.595 empresas, sólo 128 pasan de los 250 obreros.Destacan las empresas del sector de plásticos, caucho y químico, siendo la participación catalana de este último en el total nacional del 34%. Otro sector de gran importancia, cuya producción se acerca al 30% del total español, es el del papel, prensa y artes gráficas, fundamentalmente localizados en el curso inferior del Llobregat y en los valles del Ter y del Fluviá. Subsector de interés es el de la fabricación de automóviles, en el que una sola factoría, SEAT, produce cerca del 50% del total nacional de turismos, siendo notable también la producción de vehículos industriales en relación con el total nacional: ENASA (Pegaso) el 10%, Motor Ibérica (Ebro) el 8% y EMNASA (Mercedes Benz) el 2,2%. Se distingue también como base del desarrollo económico de C. el sector energético. Hasta hace poco la principal fuente de energía era la hidroeléctrica, obtenida en las cuencas de los ríos pirenaicos, en el Ter, y recientemente en el bajo Ebro, y la termoeléctrica. En la actualidad, las derivadas del petróleo producen la mayor parte de la energía catalana.Sector terciario. En el sector servicios sobresalen, referentes a Barcelona, el comercio, ahorro, banca, seguros y otros servicios profesionales y privados. En Lérida, comercio, transportes y comunicaciones; en Tarragona, comercio, transportes y alquiler de viviendas, y en Gerona, hostelería y esparcimiento. En 1969, este sector ha contribuido al total de España en un 20%, principalmente debido a los subsectores de ahorro, banca, seguros, turismo y comercio. La importancia de C. desde el punto de vista bancario se manifiesta en que los fondos, de los que los Bancos son depositarios, alcanzaron, en 1969, los 201.660 millones de pts., es decir, el 20% del total pasivo-clientes de los Bancos de España. Sin embargo, C. no posee una banca catalana. Al contrario sucede con las Cajas de Ahorros, que en C. cuentan con una gran tradición y una extraordinaria importancia, dado que, en 1969, el 32% de las cuentas de ahorro del conjunto de las Cajas Benéficas de España correspondía a C. El subsector de hostelería posee una importancia relativa, estimulado por el turismo, fundamentalmente localizado en Gerona, Costa Brava y en la Costa Dorada de Tarragona.En cuanto al comercio, es de resaltar que el crecimiento porcentual de la venta bruta comercial ha sido desigual en sus provincias, dado su diferente grado de desarrollo. La más desarrollada, Barcelona, y la que se encuentra en el despegue, Lérida, han crecido en el trienio 1965-67 menos que la media nacional, que ha sido de un 60,2%, correspondiéndoles el 48 y el 43% respectivamente. Gerona, con el 97%, y Taragona, con el 77% experimentaron, sin embargo, crecimientos superiores a la media. C. ha sido y es una región de comerciantes, dado el número de licencias por cada 100 hab., muy superior en todas sus provincias a la media nacional. El 19% de los comerciantes de España pertenece a C.Por lo que se refiere al transporte, C. sigue contando con las ventajas de su posición estratégica indudable, que en otros tiempos le diera el dominio del Mediterráneo, especialmente en relación al tráfico marítimo entre los países de dicho mar. El puerto de Barcelona se dedica esencialmente a importaciones, y su movimiento representa aprox. el 10% del tráfico marítimo de España; el tráfico, en 1969, fue de 563.865 pasajeros. De las mercancías llegadas, el 40% corresponde al petróleo. En cuanto al transporte terrestre, ha mejorado con la concesión de 514 Km. de autopistas nuevas. El tráfico aéreo se realiza principalmente en dos aeropuertos: Barcelona y Gerona-Costa Brava, constituyendo el tráfico principal de este último los vuelos turísticos charter. En 1968, el tráfico de aviones en el aeropuerto de Barcelona fue de 22.035 unidades. El volumen de mercancías entradas y salidas fue de 23.549 t. El número de pasajeros llegados fue 1.049.867; el de salidos, 1.048.439, y el de pasajeros en tránsito 52.378. El tráfico de aviones representa alrededor del 15% de España; los pasajeros, el 16%, y las mercancías, el 21%. Igualmente es de resaltar que, en la actualidad, Barcelona es la provincia de España con el mayor parque de automóviles en funcionamiento con 642.000 vehículos, seguida de Madrid con 640.000 y Valencia con 230.000.RAFAEL DE LA CRUZ.
BIBL.: BANCO DE BILBAo, Renta Nacional de España y su distribución provincial (1967), Bilbao 1970; BANCO URQUIlo, El desarrollo económico de Cataluña 1967-70, Barcelona 1967; ORGANIZACIÓN SINDICAL, La agricultura en la . provincia de Barcelona, Barcelona 1969; INST. NAC. DE ESTADÍSTICA, Anuario Estadístico de España, 1969, Madrid 1970; MINISTERIO DE AGRICULTURA, Anuario Estadístico de la Producción Agrícola. Campaña 1967-68, Madrid 1969; "Información Comercial Española" junio 1968 (número monográfico dedicado a C.).
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