Catala, Víctor (Caterina Albert)
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Biografía GER
Seudónimo de la novelista catalana Caterina Albert i Paradís; n. en La Escala (Gerona) el 11 sept. 1869 y m. en la misma localidad en 1966. A pesar de que su fama se basa en su narrativa, C. debutó, en 1901, con dos libros de poesía, El cant dels mesos (El canto de los meses) y Quatre monólegs (Cuatro monólogos), a los que en 1905 se añadiría otro, Llibre blanc (Libro blanco). Su obra en prosa se inicia con Drames rurals (Dramas rurales), 1902, narraciones que ya dan la tónica, el estilo y el ambiente de lo que será su gran creación, Solitud (Soledad), aparecida en 1904 y que mereció el premio Fastenrath. El interés por su producción entre el público lector lo acrecentó, si cabe, la incógnita de saber quién se escondía bajo aquel seudónimo y, sobre todo, la posterior revelación de que quien había escrito la novela rural catalana de mayor dramatismo era una mujer. Ombrívoles (Sombrías), 1904; Caires vius (Aristas vivas), 1907; Contrallums (Contraluces), 1930, y Vida mólta (Vida en molienda), 1949, continúan la serie de Drames rurals: Las otras novelas de la autora, Un film (3.000 metres), 1919; La mare balena (La madre ballena), 1920, y Jubileu (Jubileo), 1951, están muy por debajo de Drames rurals y Solitud.Lo mejor de la producción de esta escritora se concentra en el corto periodo de los primeros -años del siglo, al que siguieron espacios cada vez más dilatados de silencio, acompañados de una progresiva desconexión con la posterior evolución de la literatura catalana. A pesar de la escasa variedad de su temática y de que su producción, como auténtica aportación, termina antes de 1910, la obra de C. es una de las más importantes de la literatura catalana moderna, representada por Solitud y por una selección de sus relatos. Sus personajes, de trazos recios y vigorosos, aparecen siempre condicionados en sus pasiones por el ambiente en que viven. Solitud, verdadera epopeya rural, es, indiscutiblemente, el mejor ejemplo: la vida de los protagonistas y su trágico final son consecuencia de la agobiante sensación de aislamiento que produce en ellos la vida en la montaña. En esta novela, sin embargo, se alternan admirablemente los episodios sombríos con los momentos de gran intensidad lírica. En síntesis, Solitud representa, en las letras catalanas, a la vez que una forma de superación del movimiento naturalista, la culminación de la tradición de la novela rural autóctona.A. COMAS PUJOL.
BIBL.: V. CATALÁ, Obres completes, Intr. de M. DE MONTOLIU, Barcelona 1951; M. DE MONTOLIU, Víctor Catalá, en Estudis de literatura catalana, Barcelona 1912; T. GARCÉS, Conversa amb Víctor Catalá, "Rev, de Catalunya" 26, agosto 1926; L. VIA, pról. a la 5 ed. de Solitud, Barcelona 1946; 1. MIRACLE, Víctor Catalá, Barcelona 1963; 1. OLLER I RABASSA, Víctor Catalá. Biogratia, Barcelona 1967.
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