Castillo. Arte ARTE
Categoria:
Arte
El c. o fortaleza medieval tiene dos orígenes: el nórdico, que rehúye los espacios abiertos, y el musulmán, que aporta las tradiciones orientales mediterráneas.Castillo de origen nórdico. Consta de una villa romana y de una zona centrada en una sala o hall. En la villa surgen dos elementos nuevos: la torre y la capilla; según el Cronicón de Idacio, la torre apareció con las invasiones bárbaras; por otra parte, una ley franca del 398 impone la capilla. Los primeros ejemplares normandos (Francia, Inglaterra) constan de torre con bases de tierra o piedra y madera encima, ceñida por un foso, con parapeto y empalizada en la cresta (mote, en español mota). En el interior de la torre está el hall o sala de reunión, que sirve a la vez de comedor y dormitorio.Una venta de Montagut (Tarragona) responde a la villa con torre, muros, fosos y empalizadas (998). De esta misma fecha son las ruinas de las torres de Oeste (Catoira, La Coruña) y la torre de Da Urraca, en Covarrubias (Burgos), que fue de Fernán González (s. ix a x). Fuera de España están los restos de Arques (Dieppe, Normandía) de ca. 1040, que presentan torre de piedra (donjon), foso, empalizada, etc.; la torre de Lourdes (ca. 1090), de cuatro pisos y alrededor un patio amurallado; el viejo Louvre (París), donjon de planta circular y recinto cuadrado fortísimo (anterior a 1223), que sirvió de modelo a otras muchas torres. Muchos c. españoles siguen esta forma desde principios del s. XI; la torre aislada (s. X-XI) sirvió para transmitir alarmas (atalaya); después será, con frecuencia, signo de señorío (torre del Infantado en Potes, Santander).El verdadero c., dispuesto para defensa palmo a palmo, está reflejado en el Cháteau Gaillard, de Ricardo Corazón de León (fines del s. XII), cerca de Rouen. En esta misma época la sala y el dormitorio del c. se separan de la torre: es el primer paso del c. fortaleza hacia el palacio fortificado. Una modalidad menor es el manoir francés (manor-house inglés), propiedad rural con fosos y murallas, pero sin torres; centrado en el hall, presenta un típico techo armado de madera. Parece ser que fueron así primitivamente Fontainebleau y Blois, Lincoln y Lincs (s. XIt-XIII). Elhall está delimitado por, una mampara (screen) con tres puertas, frente a los servicios y en la parte opuesta un estrado (dais), que destaca el lugar de honor.En España se adosa a la torre una casa (Costana, Reinosa, s. XIII), a veces aislada por puentes (Vallgorguina, Barcelona), fosos (Revenga de Campos, Palencia), o se transforma en casas-torre urbanas (Santillana, s. XIII y XV; Cáceres, s. XV-XVI; Saldañuela, en Sarracín, cerca de Burgos).Castillos de origen musulmán. El modelo musulmán aparece completo de muros desde Abderramán 111, con palacio (alcázar) y defensas constituidas por entonces: Medina Azahara (s. X), la Aljafería de Zaragoza (s. XI); también con alcazaba, amplio recinto amurallado, de traza irregular, adaptada al terreno, ocupado por un poblado permanente, y dominado por otra zona fuerte y unas torres: Gormaz (Soria) del s. X, y la Alhambra (sumados en el XIV los palacios de Yusuf y Muhammad V); del s. XI, Málaga y Almería.Su repercusión en lo cristiano aparece en los c. de frontera de Sancho el Mayor (1005-35), quizá sobre alcazabas; el c. de Loarre (Huesca) es el mejor conservado; fue ampliado por Sancho Ramírez (ca. 1070) y por Pedro I en 1095. Éste añadió el recinto externo con cubos de planta circular, tomados de la Aljafería, procedentes, a su vez, de la muralla romana. Gormaz presenta una silueta muy alargada con torre central, repetida en Castilla: Peñafiel, Valladolid, Peñaranda de Duero (Burgos), s. XIII-XIV. Las alcazabas de Zorita de los Canes (Guadalajara, s. X) y Escalona (Toledo) fueron aprovechadas en la Reconquista. La segunda tiene un palacio añadido por D. Álvaro de Luna en 1435-37, además de unas torres albarranas en la muralla, s. XIII, separadas del muro y unidas por puentes en lo alto.El c. típico consta de un recinto externo cercado de muros y torreones, albacara, de al-baggara, a veces doble y aun triple, para refugio de gente y ganado en caso de algara rápida; un camino tortuoso entre murallas; una puerta externa, protegida frecuentemente por su castillejo, y la del c., por la que también se penetra a la plaza de armas (patio en los alcázares), rectangular cuando es posible, y rodeada de cobertizos con fines militares. La vivienda está en la torre más fuerte llamada torre del homenaje, que alude al servicio prestado por el señor o tenerte a su monarca, al recibir el c.Las murallas, los cubos y la torre están coronados por el adarve (de al-darb) o paso superior de la gente de armas, protegido por las almenas, grandes y cuadradas hasta los almohades, que las traerán pequeñas y picudas (s. XII: muralla de Sevilla y c. andaluces). Los muros interiores y la torre llevan garitas o torrecillas voladas en lo alto, y matacanes (obra voladora con parapeto y con suelo aspillerado para observar y hostilizar al enemigo), por lo menos desde comienzos del s. XIV, tendidos los últimos como adarves volados a lo largo de los muros. A partir del s. XIII se van acomodando a una vida menos dura: en el s. XIV se abren ventanales en los muros y a finales del XV y comienzos del XVI son palacios con aparato exterior de c.: la Calahorra (Granada), 1509-12; Vélez Blanco (Almería), 1506-15; Villanueva de Cañero (Salamanca), fines del XV; Olite (Navarra), terminado antes de 1480; los moriscos de Coca (Segovia), 1473; el c. de la Mota en Medina del Campo (Valladolid), s. XIII; además de los lujosos c. de Belmonte (Cuenca), 1456; el Real de Manzanares (Madrid), 1435, y el de Bellver en Mallorca (1309-14).Los Reyes Católicos en España, y el uso normal de cañones en el resto de Europa, terminaron con los c., aunque se siga aplicando este nombre a muchos, que nada tienen de fortalezas. Todavía en tiempos de Felipe II hay que señalar los picudos tejados del Alcázar de Segovia y el de Simancas.En Francia merecen citarse, Pierrefonds (1396), Sullysur-Loire (ca. 1450), Chambord (1526), Maisons (1650), sin el menor asomo ya de c. medieval. En Inglaterra, Windsor (s. XII, muy modificado posteriormente), Rochester (s. XIII), Kent (1388), Kenilworth (1120). De Alemania: Schónburg, Meersburg, Heidelberg, etc.F. IÑIGUEZ ALMECH.
BIBL.: V. LAMPÉREz, Arquitectura civil española de los siglos 1 al XVIII, 1, Madrid 1922; E. E. VIOLLET-LE-DUC, Dictionnaire raisonné de 1’Architecture Franpaise du Xle au XVIe siécles, París s. a.; C. SARTHOU CARRERES, Castillos de España, Madrid 1963; 1. ORTIZ ECHAGÜE, España. Castillos y alcázares, Madrid 1964.
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