Carolingios. Arte Carolingio. ARTE
Categoria:
Arte
Núcleo carolingio era el germano-francés (franco), cuyas fronteras alcanzaban Suiza, el norte de Italia y la Marca Hispánica (v.). Su extensión cronológica abarca aproximadamente desde el 775 hasta la muerte de Carlos el Calvo (877), excluido lo anterior por merovingio y lo posterior por otónico.Arquitectura. La arquitectura civil es muy escasa; repite las villae o palacios de gran patio. En Aquisgrán se han encontrado restos de un palacio (798; sin terminar en el 814), con un gran patio entre la capilla palatina y la sala de recepción (aula) y un piso alto, como en S. María del Naranco (Asturias). El de Ingelheim (777, terminado por Luis el Piadoso) fue análogo, prolongado su patio por un pórtico en semicircunferencia.La arquitectura religiosa es la que más auge alcanza en el mundo carolingio. Un importante hallazgo es el plano del monasterio de Saint-Gall (830) que nos muestra la magnitud y complejidad de las edificaciones monásticas carolingias. De disposición claustral, posee refectorio, cocina, dormitorios, además de los anexos correspondientes a escuelas, hospederías de nobles y de pobres, enfermería, baños, huertos, cementerio; en resumen, unaverdadera población monástica. Fontenelle (823-833) fue semejante. Por la reforma litúrgica Pipino impone la orientación de las iglesias al oeste (Letrán y S. Pedro de Roma); a esta orientación se atribuyen los templos con ábsides a oriente y occidente: Centula o S. Riquier, terminada en el 799; catedral de Le Mans.
Las iglesias presentan en su mayor parte planta hasilical, aunque otras la tienen octogonal (capilla palatina de Aquisgrán) o de cruz griega inscrita en un cuadrado (oratorio de Germigny-des-Prés). Como novedades arquitectónicas presentan el ábside principal de gran tamaño y un coro, que se alarga con frecuencia en un tramo.Otras innovaciones son el deambulatorio y la generalización del crucero. Los tres ábsides paralelos existentes en algunas iglesias carolingias (S. Philibert-de-GrandLieu, 819), dan lugar más tarde a la cabecera llamada benedictina. De especial interés son las criptas casi al nivel de la nave y con altar encima (S. Philibert-de-GrandLieu, Soissons y Auxerre, todas del s. Ix). Estaban destinadas a la veneración de un santo o de un personaje privilegiado. Ejemplo de iglesia con planta no rectangular es la capilla palatina de Aquisgrán (796-805). El octógono central, constituido por pilares unidos entre sí por arcos de medio punto, está rodeado por un deambulatorio. La iglesia de Germigny-des-Prés construida por Teodulfo, obispo de Orleáns (789-818; restaurada en el s. XII) presenta una ordenación consistente en un cuadrado, en cuyos ángulos cuatro pilares, unidos por arquerías, que dan lugar a galerías abovedadas en cañón, sostienen una cúpula.Otras iglesias carolingias en Francia, aunque muy restauradas, son la catedral de Vaison (Vaucluse) y Notre-Dame-de-la-Couture; las criptas de S. Aignan, en Orleáns y de S. Savinien, en Sens. Fuera de Francia es importante S. Sátiro de Milán y en España las ruinas de iglesias de Ampurias, catedral de Tarrasa, etc.Escultura. Son escasas las estatuas en piedra conservadas. En Lorsch y Aquisgrán quedan algunas muestras, que suponen una hábil imitación de las obras antiguas. Sin embargo, en marfil se produjeron obras muy bellas, que pueden considerarse la raíz de la futura escultura románica. Tuotilo, monje benedictino, es el autor de la talla en marfil de las tapas del Evangelium longum de Saint-Gall. También se conservan algunos relieves y finos estucos bizantinizantes, como los excepcionales de Cividale y Malles (Italia).Pintura. Los temas pictóricos parecen llegar de Siria y Bizancio, por el Adriático. Utilizan series afrontadas del Antiguo y Nuevo Testamento (Ingelheim, Müstair), vidas e imágenes de santos (Auxerre, Malles, en ésta quizá también los fundadores), Juicio Final (Müstair), Crucifixión (Tréveris, Malles), y algunos restos poco precisables (Lorsch y S. Sátiro de Milán). En Ingelheim, en el aula, estaba representada la historia épica de los francos.Los mosaicos eran muy numerosos y se colocaban como eXVotos a la entrada de las iglesias. Los de Aquisgrán (cúpula de la iglesia) representan a Cristo con los 24 ancianos. En Germigny-des-Prés la temática de los mosaicos tiene una interesante iconografía: querubines de dobles alas, Arca de la Alianza, mano divina y decoración vegetal al estilo de Córdoba.Lo más importante en el campo pictórico carolingio es la miniatura, particularmente la de los scriptoria oficiales. Los temas preferidos son las figuras de evangelistas, los retratos del príncipe y escenas de iconografía compleja. No hay que olvidar las iniciales ornamentales y las orlas. Existieron muchas escuelas o grupos. Cronológicamente parece que figura en primer lugar la serie de Evangeliarios Gundoino (754 Autun), próximos a Lombardía, que junto con el grupo de Ada, llamado de Godescalco (781-783, París), bizantino de figura e irlandés de ornato, constituyen modelos del primer grupo. Luis el Piadoso comienza los manuscritos de Reims, más alejandrinos (recuerdan el Dioscorides de Viena, S. VI), y piezas conservadas en los Evangeliarios de Aquisgrán, Viena y Bruselas. Sigue la escuela de Tours (796-851) que crea las más bellas obras del momento: Biblia de Fleury; la Biblia de Carlos el Calvo, mezcla los tipos de Reims y de Tours (ca. 869, Roma) en las 24 ilustraciones a folio entero que lo exornan. Termina el conjunto áulico el Evangeliario de Lotario (ca. 850) y la novedad del primer Libro de Horas conocido (Munich).Las otras escuelas admitidas son: Saint-Gall, Salzburgo (ca. 745-800), Fulda (unido estilísticamente a Tours) y Fleury, de Teodulfo (obispo de Orleáns). Ejemplos destacados de estas escuelas son el Salterio Áureo (SaintGall); la Psychomachia, de dibujos sin color; y los dos Evangeliarios de Fulda, el tratado De Laudibus Sanctae Crucis, de Rabano Manso (abad, 822) y la Biblia de Teodulfo.Orfebrería. Continúa la filigrana sobre chapa y se introducen los esmaltes y nielados: cáliz del duque Tasilón de Baviera (748-88), que representa las figuras de Jesús y de los evangelistas, unidos a fondos de filigrana irlandesa, parecida en tipo a las cubiertas del Evangeliario de las canonesas de Lindau (ca. 830), pero con esmaltes, quizá de Saint-Gall. Otras piezas esmaltadas son el relicario del obispo -Alteo (780-799) y la cruz de Pascual I (817-824), en Roma. Obra capital es el altar de S. Ambrosio de Milán, de oro y esmaltes, del obispo Angilberto (824-859), firmado por Volvinus. El esmalte es alveolado lombardo, copiado en el altar de Adelhausen (Friburgo), en el mismo siglo. También alveolados son los del pequeño altar de Conques, sobre fondo de filigrana; y con entalles de cristal de roca se conserva el Calvario del mismo monasterio, superior al de Lotario 11 (British Museum) con sus ocho escenas de Susana y los viejos (855?869).Los relieves de marfil tienen sus mejores ejemplos en los Salterios de Carlos el Calvo, de movidas figuras, cenefas clasicistas y el sol y la luna en cuadrigas, de iguales características que las placas del Salterio de Utrecht, del Codex Aureus (Munich) y del Evangeliario de Lindau; otras parecen de inspiración oriental (Adán y Eva, 850, del Louvre) o musulmana (Cluny). Los temas son muy varios: Antiguo y Nuevo Testamento, vidas de santos (S. Gall y el oso, 895-912). Los talleres estaban en Saint-Gall, Metz y Saint Denis.F. IÑIGUEZ ALMECH.
BIBL.: 1. HUBEBT y OTaos, El Imperio Carolingio, Madrid 1968 (con bibl. exhaustiva); Pijoán, VIII, 1960, 269-350; Ars, II, 389-416.
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