Caribe Colombiano GEOG.
Categoria:
Geografía
Región situada entre el litoral del mar Caribe, al N, y la terminación de la Cordillera Central (hacia los S° N), al S y entre las sierras de Abibe, al O, y Perijá, al E. Cuatro subregiones pueden distinguirse en ella: a) la costa del Caribe, con los históricos y rivales puertos de Cartagena (v.) y Barranquilla (v.); b) la depresión momposina, constituida por el área deltaica de los ríos Magdalena. Cauca y San Jorge; c) el valle medio e inferior del Sinú; y d) la comarca de Santa Marta. Todas ellas tienen un clima de tipo tropical con invierno seco y una vegetación de sabanas. La depresión moniposina es llana, aluvial, semipantanosa, inundable y está cruzada por una inextricable red de canales y brazos fluviales; es agrícolamente rica, gracias al clima y al litro que depositan los ríos con sus crecidas; el arroz, juntamente con el tabaco y la caña de azúcar, y la ganadería, explotada en grandes estancias, constituyen la base económica de la comarca que dispone también de uno de los tres principales campos petrolíferos de Colombia; sus centros urbanos más importantes son Mompós y Magangué. El talle del Sinú, forestal en su curso alto y agropecuario en el medio e inferior, proporciona igualmente ricas cosechas de caña de azúcar, algodón y arroz y dispone asimismo de abundante ganadería bovina, sobre todo al E, hacia el río San Jorge. Planeta Rica, Lorica, Cereté, Sahagún y en particular Montería (v.), capital del departamento Córdoba, son sus principales centros urbanos. Por último, la subregión de Sanla Marta abarca dos sectores diferentes: el litoral C. (v. SANTA MARTA) y el valle del río Cesar, afluente del Magdalena, comprendido entre la Sierra Nevada de Santa Marta y la de Perijá, comarca rural cuyo núcleo urbano es Valledupar (100.000 hab, en 1967 y 200.000 en 1992).Bint.: P. Ct NiLL, L’Anrériyue Ancline, París 1966; M. Caoss. Urbanisation anrl Urbun Grourlr in tlrr? C’rrrihbecur, Nueva York y Londres 1979; Sorali Anrer¡(un ¡Junrlbuok. Londres 1992.**AUA. FLORISTÁN SAMANES.
**GEGCARIBE, MAR
El mar C. corresponde a la región del llamado "Mediterráneo Americano". Al N limita con la plataforma de las islas Vírgenes, el S de Puerto Rico, el S de la República Dominicana, Haití, el S de Jamaica y del anticlinal Antillano-centroamericano sumergido, que se extiende desde esa última isla hasta el N de Honduras y el NE de Nicaragua; al E tiene como límite la región volcánica de las Antillas Menores; al S las costas de Venezuela, Colombia y Panamá; al O Costa Rica y Nicaragua. Su largo de NO a SE es de 2.400 Km. y su ancho de N a S varía entre 600 y 900 Km. Tiene una extensión de 1.490.000 Km² y una profundidad media de 5.000 m., aunque el fondo no es una región plana. Las entradas naturales al C. son: 1) al NO los canales submarinos del anticlinal Antillano-centroamericano sumergido; 2) al NE el estrecho de Jamaica, entre esa isla y Haití, y el paso de la Mona (que lleva ese nombre por la isla puertorriqueña de Mona) entre Santo Domingo y Puerto Rico; 3) también al NE el profundo paso de Anegada entre las islas Vírgenes (excepto Sainte Croix, que queda al S del estrecho) y la región volcánica de las Antillas Menores; y al E los pasos de poca profundidad: Guadalupe, Martinica, Santa Lucía y San Vicente, todos al N de cada una de esas islas, así como el paso profundo al S de Granada (o Grenada); éste y el paso de Anegada son los límites del archipiélago volcánico de las Antillas Menores. Este mar lleva el nombre de C. por el pueblo indígena que habitó en la mayoría de las Antillas Menores volcánicas, de Saba a Granada (o Grenada), y en la costa N de Venezuela; los moradores del resto de las Antillas incluyendo las grandes, Trinidad, Tobago y Barbados, y del N de Colombia eran aravacos.
El mar C. es la región más antigua del mar "Mediterráneo Americano" y se formó por hundimiento a principios de la Era Paleozoica. E. Stress consideró el C. Corrió un remanente del mar de Tethys, basándose en semejanzas existentes en la fauna marina, pero Ch. Schuchert afirma que no se ha probado que existan relaciones estructurales y geográficas entre ambos mares. Si se sigue a C. Sapper, el fondo del mar C. es un bloque rígido de la corteza terrestre con límites al E y al O en las fracturas que han permitido el vulcanismo cenozoico del arco ístmico centroamericano y del insular pequeño antillano; el centroamericano se extiende desde los cerros San Luis, Chiquinchaque, Boquerón, Rancho Quemado y Tacaná, los tres primeros chiapanecos y el último en los límites de México con Guatemala, a cuyo sistema pertenecen los volcanes del de Guatemala, El Salvador, el oeste de Nicaragua y Costa Rica hasta terminar en el volcán de Chiriquí, en el oeste de Panamá: el antillano, que incluye los volcanes que se hallan entre las islas Saba y Granada. La actividad de los volcanes de ambos arcos es simultánea en ocasiones, según C. Sapper. Al compararse los mapas sobre actividad volcánica en América Central (Sapper) y en las Antillas Menores (Schuchert), se observa que los respectivos arcos volcánicos están al O de esas dos regiones y que al E de los mismos se localizan las regiones con forinaciones geológicas sedimentarias. También existe semejanza entre las fronteras N y S del mar C.; al S de Puerto Rico e islas Vírgenes el descenso en el mar, en 88 Km. de distancia, es de 4.987 m. como consecuencia de una falla, y al N de Venezuela en la fosa Tanner se alcanzan 5.687 m. de profundidad en otra discordancia, que está relacionada con los bloques de falla que constituyen las islas Aruba, Cura~ito, Bonaire, Los Roques y Blanquilla. En el mar C. se originan muchos de los ciclones tropicales, o huracanes como les llamaban los mayas, que afectan a las regiones situadas a su alrededor; y también atraviesa por dicho mar la Corriente Ecuatorial cálida que después se., denomina Corriente del Golfo (v.). Con frecuencia se ha establecido erróneamente una llamada región Caribe en la que se incluyen todas las Antillas, América Central, Colombia y Venezuéla, y además se ha considerado que el mar C. es una zona oceánica que sirve de vínculo entre los países que se alinean a su alrededor; pero, si bien es absurdo extender el área de dicho mar más allá de los límites geomorfológicos establecidos en este artículo, también es equivocado atribuirle la de ser un factor de unión entre los pueblos ribereños, pues en el pasado fue más bien una región propicia a conquistas de extraños y en el presente a la penetración económica de las grandes potencias.V. t.: ANTILLAS, MAR DE LAS.J. A. VIVÓ ESCORO.
BIBL.: CH. SCHUCHERT, Historical Geologzy o/ the AntilleanCaribbean Region, Nueva York 1935; E. SUESS, Das Antlitz der Erde, 1904-09; K. SAPPER, Mittelamerika. Handbuch der Regionalen Geologie, Heidelberg 1937.
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