Campin, Robert
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Biografía GER
Pintor flamenco del s. xv, no sólo notable por sus obras sino por la circunstancia de haber sido el maestro de R. Van der Weyden. Parece ser que n. en Valenociennes en 1378, y en 1406 lo vemos establecido en Tournay. En 1415 gozaría ya de considerable prestigio, y se contaban entre sus discípulos el dicho R. Van der Weyden, Jacques Daret y Hane Kin de Stoevere. En 1423, a consecuencia de una revuelta gremial, pasa a ser consejero de la ciudad. En 1427, a la llegada a Tournay de Jan Van Eyck, C. se cuida de organizar los festejos en su honor. En 1428 abandona su cargo de consejero de la ciudad. En 1432, por llevar una vida escandalosa y disoluta con una tal L. Poleite, es objeto de un proceso, que en principio le castiga a hacer determinada peregrinación, pero que acaba resolviéndose con una simple multa, se cree que por haber intervenido en su favor la condesa Margarita de Borgoña. Por lo menos, pierde en prestigio y se separan de su taller los discípulos mencionados. M. en Tournay el 26 abr. 1444.Como se ha podido advertir, a la biografía de nuestro artista, bastante rica en pormenores, debería corresponder una producción importante y documentada. No es así, ya que no se conoce ni una sola pintura firmada por C., por lo que era imprescindible identificar su personalidad con la de algún otro maestro abundante en obras pero exento de nombre conocido. Ello es lo que se ha hecho atribuyéndole lo adscrito al anónimo que primeramente era designado por el apelativo de maestro de Merode (por el tríptico en la colección belga de este nombre) y después como maestro de Flémalle, por el vago dato de que las tablas del Staedel Institut, de Francofort, procedieran de la abadía de Flémalle. Y aunque, p. ej, el catálogo del Mus. del Prado prefiera la denominación de maestro de Flémalle, es de común creencia que el verdadero autor sea C., sin lo que no nos podríamos explicar fácilmente el prestigio y la más bien detallada biografía del artista.En cualquier caso, las pinturas puestas a su nombre nos revelan un artista pródigo en delicadezas, extraordinariamente personal como inventor de caracteres y de situaciones, no exento de humor, amante de la naturaleza animada, creador de un canon de belleza femenina muy optimista y característico. Bien es verdad que si estos rasgos comunes son los dados en las más de sus obras, también varía su inspiración grandemente según temas felices o dramáticos. Y, en fin, resulta casi imposible ordenar cronológicamente esa producción, por lo que nos limitaremos a enumerar lo más precioso de ella, huyendo el difícil problema. El tríptico que motivó su nombre de maestro de Merode, es una de sus piezas más notables, comprende el retrato de los donantes, el matrimonio Ingelbretchs, la Anunciación, y una curiosa imagen de S. José fabricando ratoneras. Una variante de la tabla central está en el Mus. de Bruselas. Las tablas que fueron a parar al Staedel Institut, de Francfort, son cinco, restos del que debió ser un retablo de enormes dimensiones, y quizá la más interesante, dibujadísima, perfiladísima, notable por su detallismo, sea la de El mal ladrón en la Cruz, así como las más suaves a concordes con su estilo, las figuras aisladas de La virgen y Niño y de La Verónica. En el Mus. de Berlín guarda una Crucifixión extremadamente personal, cual demuestra la figura de S. Juan vuelta de espaldas a la aflicción de las santas mujeres. La Natividad, del Mus. a Dijon, es otra obra de iconografía bien personal, por la presencia de las comadronas del evangelio apócrifo. El Mus. del Prado guarda las siguientes notables piezas: Los desposorios de la Virgen, la principal de todas, que antaño estuvo atribuida a Van der Weyden; y dos portezuelas de tríptico (desaparecida la tabla central), figurando una a S. Bárbara, en admirable y sosegado anterior; la otra al teólogo Enrique de Werl, de Colonia, en actitud orante y acompañado de S. Juan Bautista, con valioso aditamento de la fecha de 1438. Además de estas obras principales, se atribuyen a C. dos retratos, de Bartolomé de Alatruye (Mus. de Bruselas) y el Roberto de Masmines (Mus. de Berlín), ambos rebosantes de vida y expresividad.J. A. GAYA NUÑO.
BIBL. : F. WINKLER, Der Meister van Flemalle und R. V. d. Weyden, Berlín 1913.
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