Camerún GEOG.
Categoria:
Geografía
GEOGRAFIA. País del África Ecuatorial Occidental. Desde el punto de vista bioclimático, C. sintetiza todos los paisajes de África Central, desde la selva ecuatorial hasta la sabana y la estepa; ello se debe a su forma triangular, cuyos vértices están en el lago Chad, en el golfo de Guinea y en el borde noroeste de la cubeta del Congo. Tiene 470.200 Kmz, limita al N con el lago Chad, al S con el CongoBrazzaville, Gabón y Guinea Ecuatorial, al E con las Repúblicas de Chad y la Centroafricana y al O con el golfo de Guinea y Nigeria, y contaba, según estimaciones de 1965, con 5.229.000 hab. Es un mosaico de etnias y de modos de vida, en los que contrastan las actividades tradicionales predominantes en el Norte, frente al C. meridional, profundamente transformado por la impronta europea de alemanes, británicos y franceses. Es notable el esfuerzo del país para promocionarse en el aspecto económico.Medio físico. Morfológicamente, C. ocupa, como la República Centroafricana, parte del arco montañoso, que hace de divisoria entre las cubetas del Congo al S y del Chad al N. Prácticamente, todo el territorio es una penillanura granítica interrumpida abruptamente al N del macizo de Adamaoua, cuyas alturas superan los 1.000 m (Ganga, 1.640; Almi, 1.600; Pape, 1.500), para dar paso a la cuenca del Chad que está tapizada en el C. por materiales mesozoicoterciarios, tales como areniscas, calizas, margas, etc. Al O de la misma en la frontera con Nigeria, los montes de Mandara, de 6001.500 m., interrumpen este paisaje de llanura. En los confines con Nigeria, el monte Camerún (v.), volcánico, alcanza los 4.070 m. de altura y queda aislado de los relieves occidentales por un estrecho corredor.C. se asoma al océano por unos 200 Km. de costa, baja y arenosa, cuya anchura nunca supera los 100 Km. Detrás de ella se levanta la citada penillanura paleozoica, prolongada hacia el E en la vecina República Centroafricana; sus alturas oscilan entre 500700 m., y según se va hacia el macizo de Adamaoua pasan a 1.000 y más. Por último, en el ángulo sudeste se insinúa la enorme depresión del Congo, avenada por pequeños ríos tributarios de este gran colector.Al alargamiento en latitud del país, sobre 10° aprox., corresponde una gran variedad climática y de vegetación. En efecto, el C. meridional, por su proximidad al Ecuador, tiene el clima típico de estas latitudes: temperaturas regulares y elevadas (medias de enero y julio 26,5° y 24° en Douala, 23° y 21° en Yaoundé) y amplitud térmica media anual escasa, unos 2°, en tanto que la diurna es más acusada, 5o ó 60; y precipitaciones anuales abundantes (Kribi, 3.176 mm.; Douala, 4.305 mm.; Yaoundé, 1.576 mm), que caen durante todo el año. El ambiente es húmedo y favorable a la vegetación conocida por todos como selva ecuatorial, con su gran número de especies, entre las que destacan por su valor el ébano, caoba y okumé, y el escalonamiento en altura desde un piso de sotobosque de lianas y epifitas a los gigantescos árboles de 40 m. y más de altura. A partir de los 5° de lat., el clima ecuatorial da paso al tropical de dos estaciones con su vegetación propia de sabana, aclarada en muchos casos como consecuencia de los incendios provocados por el hombre. Las temperaturas siguen siendo altas, aunque más bajas que las ecuatoriales (medias de enero y julio 21,9° y 21,6° en Ngaoundéré, en 1965) y el total de precipitaciones, cuya distribución anual marca las estaciones, supera los 1.000 mm (Ngaoundéré, 1.813 mm. en 1965). En las proximidades al lago Chad, las temperaturas se contrastan cada vez más, el total de precipitaciones disminuye (500900 mm. al año en FortLamy) y la vegetación adquiere caracteres esteparios, con plantas espinosas.Por C. no pasan ríos importantes a pesar de la caudalosidad de los que le avenan, como consecuencia de las lluvias abundantes; en cambio, es lugar de nacimiento para algunos de los afluentes del Níger por la izquierda, como el Benue, y del Congo por la derecha, como el Ngoko. El Sonaga, que tiene todo su curso en el país y desemboca en la bahía de Biafra, es represado en Edea y utilizadas sus aguas en el complejo industrial instalado en esta ciudad.Población y recursos económicos. La población de C. no ha dejado de incrementarse en estos últimos años: de 3.863.000 hab. en 1953, pasó a 4.374.005 en 1962; y a 5.229.000 en 1965; aun así sigue siendo un país poco poblado, si bien su densidad media, 9,3 hab/Km2, es superior con mucho a la de los Estados vecinos, si se exceptúa Nigeria: Gabón, 1,7; República Centroafricana, 2; CongoBrazzaville, 2,5; Chad, 2,6; Níger, 2,7. El desarrollo demográfico en todos estos países se encuentra frenado más que por causas geográficofísicas, por factores puramente humanos, entre los que destacan la baja natalidad, la alta mortalidad como secuela de las enfermedades endémicas, p. ej., la enfermedad del sueño, y la esclavitud y trata de negros practicada en épocas pretéritas.Los 2/3 de la población de C. se concentra fundamentalmente en tres áreas: a) en las bajas llanuras desde el río Benue al lago Chad; b) en las altas tierras del Oeste; y c) en el Sudeste. Esta distribución coincide, a grandes rasgos, con la de los grupos tribales, entre los que se cuentan hasta 140 diferentes. El más dinámico ha sido y es el de los bamiléké, que habita en las comarcas septentrionales y occidentales del país, con densidades de 80 hab/Km2 y hasta 230 en los alrededores de Bafoussam; alternando con ellos viven los haussas y los kirdi. Bamiléké y haussas practican la ganadería y la agricultura de subsistencia basada en el cultivo del mijo, sorgo y mandioca. Los kirdi, tradicionalmente retraídos, huyendo de las invasiones de las tribus musulmanas, habitan en los parajes más altos, aislados y lejos de las vías de comunicación; allí construyen campos escalonados en las pendientes y sus chozas tienen forma típica de cúpula muy apuntada. El centro, sur y sudoeste del país está ocupado por otro grupo, el bantú, mezclado a veces con los negros sudaneses; algunas tribus de negrillos, de vida aún muy primitiva, están en trance de extinción. Las ciudades no son tan populosas como las nigerianas y sólo destacan dos: Douala (200.000 hab. en 1964), magnífico puerto; y Yaoundé (v.), capital del país, con 100.000 hab. en 1964.A la variedad de razas corresponde una equivalente de religiones: alrededor del 18% de los habitantes son musulmanes y animistas; el 12% paganos, el 15% católicos, el 9% protestantes, etc. (v. in). De suerte que la población del C. se puede caracterizar diciendo que, sobre ser más elevada numéricamente que la de los Estados limítrofes, menos Nigeria, es un auténtico mosaico de tribus, religiones y formas de actividad.El 17,5 % del suelo de C. está dedicado a la agricultura, el 17,4% a pastos, el 50,6% a bosque, el 8,5% es inculto pero, en potencia, productivo, y el 8,5% restante es totalmente improductivo. De aquí se deduce que la economía del país descansa sobre dos pilares básicos: la agricultura y la explotación maderera. Entre los productos agrícolas hay que distinguir, por una parte, los destinados a autoconsumo y, por otra, los de plantación, que se exportan en su mayoría. Los primeros están representados por el sorgo y mijo (622.000 Ha. en 1965), el maíz (174.000 Ha.), la mandioca (88.000 Ha.), la patata dulce (68.000 Ha.), el arroz (14.000 Ha.), etc. Los segundos se localizan en los valles de Benue y Sanaga, donde se cosechan para la exportación buenas cantidades de cacao, cacahuetes, café, plátanos, tabaco y algodón. También en las plantaciones se cultivan heveas que junto con la palmera aceitera y algunas preciadas esencias como el ébano y el okumé constituyen las riquezas forestales más importantes. El subsuelo no es muy rico, aunque se extraen algunas cantidades de casiterita; titanio, oro, plata, hierro y, sobre todo, bauxita; de este último mineral se abastece para la producción de aluminio el único e importante complejo de Edea. Por lo demás, las industrias quedan reducidas a las derivadas de la agricultura y a las alimenticias, químicas, mecánicas, de cigarrillos y calzado. Hoy por hoy, C., como los países aledaños, ha de enfrentarse, si quiere ver florecer su economía, con una serie de problemas comunes que pueden resumirse en la escasez y mala distribución deIimográfica, en la falta de divisas para financiar su propio desarrollo y en las insuficientes comunicaciones. El Gobierno intenta paliar estas deficiencias e impulsa el turismo, que puede constituir una saneada fuente de ingresos.Regiones. No es lo mismo el sector norte del macizo de Adamaoua, más seco, más alejado de los centros neurálgicos del país, cruzado de E a O por el río Benue, que las altas tierras del centro ocupadas por el citado macizo y mesetas circundantes; al S del río Sanaga queda una región que alberga la capital, Yaoundé, por último, el valle del Sanaga y la fachada costera constituyen el sector más industrializado del país.La parte norte del C. es una región comparable, desde los puntos de vista físico, humano, y económico, a las comarcas vecinas de Chad y República Centroafricana. En ella la agricultura tradicional convive con la moderna de plantaciones, aunque sigue predominando la primera, practicada en campos escalonados; el cacahuete y el algodón son los principales productos de venta. La densidad de población es débil en general (3,8 hab/Km? en los alrededores de Garoua; 6,6 en Fort Foureau), manteniéndose en el mejor de los casos en torno a 3040; las ciudades más importantes son Maroua (32.000 hab. en 1962) y Garoua (20.000). El mayor problema del N consiste en vencer su aislamiento con el trazado de nuevas vías de comunicación que complementen el transporte aéreo. El C. centrooriental es una comarca cubierta por selva tropical que se mezcla con sabana y donde sólo cabe destacar el yacimiento de bauxita al pie del Adamaoua, las bajas densidades de población, la dedicación ganadera de sus habitantes, el aeropuerto de Ngaoundéré y las buenas comunicaciones desde Bertoua con la República Centroafricana; en cambio, el C. centrooccidental es tierra de plantaciones. Hay enormes extensiones dedicadas a café, palmera aceitera, plátanos, heveas, té, cacao, etc. La compañía Cameroons Development Corporation (CDC) tenía 18 plantaciones en 1962 que cubrían 23.500 Ha. y piensa aumentarlas a 34.000 para 1975. La plataforma sur de C. es comarca forestal y está penetrada por carreteras que terminan en lo alto, desde Kribi y Yaoundé; Yaoundé (100.000 hab. en 1964), capital de la nación es en el oeste de la plataforma el centro de un área de cacao. Finalmente, el valle del Sanaga y la región costera son la parte vital del país; hay algunas plantaciones de café, cacao, heveas y frutas tropicales, pero lo más importante es la industria. La utilización de los saltos del río ha permitido la instalación de una presa, una central eléctrica y la única refinería de aluminio, en Alucam (Edea), que hay en África tropical; esta refinería utiliza la bauxita procedente de Guinea. El complejo industrial lo ha establecido la sociedad francesa Péchiney. En la costa, Douala es la ciudad más poblada (200.000hab. en 1964) e importante puerto de escala para los barcos que viajan de Europa a África del Sur; en sus proximidades (Logbaba) se detectó recientemente un pequeño yacimiento de gas natural; de la ciudad parten dos ferrocarriles que conectan el puerto con Nkongsamba, el uno, y con Yaoundé a través de Edea y valle del Sanaga, el otro. V. t.: YADUNDÉ.
M. P. DE TORRES LUNA.
BIBL.: H. J. DE BLIJ, A Geography of Subsaharan Africa, Chicago 1965; W. A. HANCE, The Geography of Modern África, Nueva York 1965; J. I. CLARKE, Cameroon, Nueva York 1966; L. S. SUGGAATE, África, Londres 1966.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.