Buffon, Conde de (georgeslouis Leclerc) LIT.
Categoria:
Literatura
LITERATURA. El envejecimiento de las obras científicas es un fenómeno natural y hoy cuesta trabajo leer un tratado de Historia Natural o de Anatomía escrito hace dos siglos. Sin embargo, las obras de B. todavía se leen con agrado, aunque sus teorías científicas estén ya superadas, lo que, sin duda, ha de ser atribuido a los valores literarios que contienen. Es seguro que cuando la Academia Francesa, en 1753, decidió elegirlo como miembro (sin que B. hubiera presentado su candidatura, como es costumbre), los académicos tenían conciencia de lo que en las obras de B. correspondía más a la estética que a lo científico, pero a lo que el naturalista atribuía un valor fundamental: el estilo. "Estas cosas [los conocimientos] están fuera del hombre, pero el estilo es el hombre mismo" y las bellezas que encierra son "más preciosas para el espíritu humano que las que puedan constituir el fondo del asunto", escribió precisamente en el Discours sur le style, pronunciado en el día de su recepción como académico y que es la única obra de B. dedicada a materias ajenas a su específico campo de estudio. En el Discours se contiene un conjunto de normas dirigidas más que a los literatos a los científicos que escriben o desean escribir.El estilo, tal como B. lo considera, es lo contrario de una retórica y, a veces, resulta un poco rígido por estar demasiado sujeto a normas. Se podría definir como un estilo científico, lo que no es de extrañar teniendo en cuenta el carácter del formulador de los preceptos. La primera regla debe ser el orden. Las ideas han de estar perfectamente claras y ordenadas, condición indispensable para conseguir la armonía. La belleza no se conseguirá por el rasgo ingenioso sino que procederá del perfecto ensamblamiento de las partes y de la exactitud de las palabras elegidas: "Escribir bien es, a la vez, pensar bien, sentir bien y expresarse bien". La fantasía ha de ser excluida. Frente a Rousseau (v.) y a Didérot (v.), amigos del ornato y de los neologismos, B. cree, con Voltaire (v.), que la lectura de los clásicos debe bastar como fuente de vocabulario.De acuerdo con el ideario clásico, el estilo ha de ser el reflejo directo del pensamiento y es lo más valioso de la obra escrita. "Las obras bien escritas son las únicas que pasarán a la posteridad", "el estilo no puede desaparecer, ni transportarse, ni alterarse: si es elevado, noble, sublime, el autor será igualmente admirado en todos los tiempos; porque no hay más que la verdad que sea duradera e incluso eterna. Y un estilo bello no lo es, en efecto, más que por el número infinito de verdades que manifiesta".C. ALONSO BLANCO.
BIBL.: BUFFON, Recueil d’études, París 1952; E. GUYENoT, Les Sciences de la vie aux XVlle et XVIlle siécles, París 1940; I. ROGER, Les Sciences de la vie au XVIIIe siécle, París 1963.
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